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ACUARIO

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ACUARIO, EL AGUADOR

 

Del 21 de enero al 19 de febrero

 

En primavera, cuando los bosques reverdezcan

intentaré explicarte mi intención;

quizás en los largos días del verano

consigas entender esta canción.

Como reconocer a Acuario

 

Pues esto siempre debe ser

un secreto que nadie sepa

más que tú y yo.

 

A mucha gente le gusta el arco iris. Al verlo, los niños formulan un deseo; los artistas lo pintan, los soñadores van en pos de él, pero Acuario les gana a todos: él vive allí. Lo que es mas, lo ha desarmado y examinado parte por parte, color por color, y sigue creyendo en él. No es fácil creer en algo cuando uno ya sabe como es en realidad, pero Acuario es esencialmente realista, aunque su dirección sea mañana, por señas estrafalario- melancólico-lejano.

 

Como la perpleja Alicia, a quien el Acuario Lewis Carroll condujo a través del laberinto del País de las Maravillas, con la gente de Urano tendrás que estar constantemente dispuesto para lo inesperado. Generalmente bondadoso y tranquilo por naturaleza, Acuario goza sin embargo desafiando a la opinión pública y se deleita secretamente escandalizando con algún comportamiento excéntrico a las personas más convencionales. Esas almas normalmente corteses y de voz dulce pueden hacerte entrar repentinamente en cortocircuito en el momento más inesperado y con las acciones y declaraciones más pasmosas. El uraniano típico es mitad Albert Schweitzer, mitad ratón Mickey. Puede ir calzado con sandalias, botas, mocasines o galochas, pero rara vez se tomará la molestia de verificar si son adecuados para la ocasión. Si le da la gana, andará descalzo, y se reirá de ti por reírte de él. En la gente Acuario es frecuente que adopten atuendos espeluznantes para demostrar su anticonformismo. Muchas veces es posible reconocer a la gente nacida bajo este signo de aire por el frecuente uso que hacen de la palabra <<amigo>>. Las charlas domésticas de Franklin Roosevelt, empezaban invariablemente con un: <<Amigos míos…>> y la pregunta típica de Urano cuando una relación amorosa se rompe es: ¿No podemos seguir siendo amigos?>>. Acuario no es complicado ni ingenuo, ni se entusiasma ni se hastía. Su continua experimentación no hace más que dejarle con la curiosidad de sondear el próximo misterio, y el próximo misterio podrías ser tú. Esa persona que tan pronto parece estar mentalmente a un millón de kilómetros como da la impresión de estar diseccionándote bajo un microscopio invisible, probablemente sea Acuario. Después de haber sido objeto de su intensa y halagadora curiosidad puede ser desconcertante descubrir que con la misma profundidad se interesa por la vida privada del agente de la esquina, el camarero del bar, el botones, la cantante del club nocturno o los internados en el manicomio. La política le fascina, los deportes le absorben y los niños le seducen… pero lo mismo sucede con los caballos, los automóviles, los ancianos, los descubrimientos científicos, los escritores, los astronautas, los alcohólicos, los pianos y las plegarias (por no mencionar al béisbol ni a Louis Armstrong). Únete a la multitud y arroja al cesto de los desperdicios tu precioso yo, si no quieres que su tranquilo enfoque impersonal lo magulle.

 

Encontrarás en sus ojos una mirada extraña y lejana, como si albergaran algún conocimiento mágico y misterioso que tú no puedes alcanzar. Los ojos de Acuario tienen una típica vaguedad, una expresión soñolienta y errabunda, y suelen ser (no siempre) azules, verdes o grises. El pelo es con frecuencia lacio y sedoso, y probablemente rubio, de color arena o castaño claro; el cutis pálido y la altura un poco superior al promedio (aunque el ascendente puede modificar la apariencia de cualquier signo solar). El perfil es de inconfundible nobleza; Urano tiene rasgos delicadamente cincelados, que hacen pensar en los emperadores romanos retratados en las monedas de oro. Es frecuente que un verdadero Acuario deje caer la cabeza cuando piensa en algún problema, o simplemente cuando le han hecho una pregunta. La cabeza cae bruscamente hacia adelante o se inclina hacia un costado, en espera de tu reacción. Un rasgo curioso es que, a consecuencia de la sexualidad dual de Urano, es frecuente encontrar características femeninas en los cuerpos masculinos (caderas anchas, por ejemplo) y rasgos masculinos, tales como los hombros anchos, en los cuerpos de mujer.

 

Enamorados de la libertad, los regidos por Urano pueden ser divertidísimos, perversos, originales, engreídos e independientes, pero también diplomáticos, suaves, compasivos y tímidos. Acuario buscará casi desesperadamente la seguridad de las multitudes, y se saturará de amistad. Después caerá en un sombrío acceso de tristeza y aislamiento, y necesitará que le dejen absolutamente en paz. Pero en cualquiera de los dos estados de ánimo, mantendrá la agudeza de su percepción, que es no solo más profunda, sino más rápida que la de otros signos. Urano hace de él, por naturaleza, un rebelde que siente instintivamente que todas las viejas costumbres son injustas y que lo que todo el mundo y la gente necesitan son alteraciones drásticas y cambios revolucionarios (aunque si se dedica a la política, tiene la astucia suficiente para no proclamar antes de tiempo sus opiniones y echar a perder su estrategia).

 

Con este fin, Acuario está siempre analizando situaciones y personas, trátese de amigos o de extraños. Pueden ser inquietantes cuando empiezan a hacerte preguntas a quemarropa, sin el mas mínimo tacto, tratando de llegar a lo mas hondo de tus sentimientos. Cuando descubren que, después de todo, el enigma no era tan complicado, es probable que se aburran y hasta que se fastidien. Nada es más insultante que ver como Acuario se cansa de su juego de la observación microscópica y se vuelve hacia la siguiente persona interesante, cuando por su actitud uno acababa de convencerse de que Acuario le consideraba el ser humano más importante del mundo. Eso duele.

 

Pese a su fijación en la amistad, Acuario no tiene muchos amigos íntimos. En sus asociaciones busca la cantidad, mas que la calidad, y es raro que mantenga una relación estable a no ser por un período muy limitado. En el mundo quedan demasiadas cosas por describir para que ellos sigan atados exclusivamente a una o dos amistades. De poco sirve apelar emocionalmente a una naturaleza tan impersonal, pero si logras llegar al corazón de un Acuario (que no es lo mismo que la mera emoción), es posible que se baje de la bicicleta y vuelva a ver que es lo que pudo haberse perdido.

 

Sobre la gente de Urano se cierne una forma peculiar de aislamiento, que hace que muchas veces la humanidad no les comprenda; esto se debe a que la humanidad no ha comprendido aun la utopía acuariana. Como el Aguador vive en el futuro y solo vuelve brevemente al presente, a las almas mas mundanas puede parecerles simplemente despistado y, puesto que el lo percibe, esto acentúa su sensación de aislamiento. Pero el hecho de que otros no puedan seguirle el paso no es, en su opinión, motivo para retroceder, de manera que sigue vagando solitario entre las nubes, mientras nosotros, los simples mortales, nos preguntamos que andará haciendo por allí. Una de las enseñanzas de la astrología es que lo que piensa Acuario es lo que pensará el mundo dentro de cincuenta años. Tal vez sea así, pero no por eso se estrecha, ciertamente, el abismo que hoy separa a los regidos por Urano del resto de la humanidad. Se conoce a este signo como el signo de los genios, y no hay duda de que lo es: la mayor parte de los nombres que figuran en anuarios de personas famosas corresponden a Acuarios o a gente que tiene ascendente Acuario. Por otra parte, también son de este signo gran número de los internados en instituciones de salud mental o de los que regularmente acuden al psiquiatra. Dicen que es muy tenue la frontera entre genio y locura, y es posible que tus amigos de Urano te hagan pensar a veces en que lado están. En gran parte, la confusión se debe a la tendencia de la humanidad a restar importancia a sus profetas. La común observación de que <<se rieron de Fulton y su máquina de vapor>>, <<pensaban que Edison era un retrasado mental>> y <<querían encerrar a Louis Pasteur>> ejemplifica la actitud del mundo materialista hacia aquellos cuyos sentidos están afinados para ondas de pensamiento superiores.

 

Los Acuario son una curiosa mezcla de frío sentido práctico e inestabilidad excéntrica, y tienen al parecer una empatía instintiva con los perturbados mentales. Es curioso, pero es un hecho que casi todos ellos pueden reducir sustancialmente la angustia de los insanos mediante el simple recurso de ponerse a hablar con ellos. Acuario tiene un don increíble para calmar a las personas histéricas y para serenar a los niños asustados. ¿Se deberá tan profunda comprensión a su propio sistema nervioso, agudamente sensible y casi a flor de piel?

 

Son seres de gran amplitud de criterio y es raro que tengan prejuicios, a menos que haya influencias planetarias desfavorables en su carta natal. Incluso en estos casos, si a Acuario se le reprocha esta actitud, sufrirá un profundo shock. El instinto fraternal es en el tan fuerte que en los raros casos en que alguien de este signo es intolerante, no solo lo es sin darse cuenta, sino que le horroriza que se lo digan. Por lo general, para él todos son hermanos y hermanas. Con su jarro simbólico, se paseará con idéntico talante por los lugares más exclusivos y por los suburbios, recogiendo las aguas del conocimiento para volver a verterlas, salvo en las ocasiones en que se decide a hibernar. Pero es raro que sus periodos de ocultamiento sean largos, y antes de que nadie haya tenido tiempo de echarle de menos, ahí está otra vez Urano, reanudando sus recorridos. No trates de interrumpir su soledad. Cuando quiere estar solo, realmente quiere estar solo, pero no quiere decir que se haya retirado permanentemente de circulación, aunque se le ocurra de pronto la idea, típica del signo, de quitar su número de la guía telefónica. Su dirección no ha cambiado ni él tampoco; no puede renunciar durante mucho tiempo a la gente. Si no le haces caso, pronto estará de nuevo paseándose por la ciudad con sus zancos de fabricación casera, tan alerta e inquisitivo como siempre.

 

Casi siempre resulta difícil, con un Acuario, organizar una cita en un momento y lugar precisos; él prefiere dejarlo un poco incierto, porque no le gusta verse encadenado a deberes u obligaciones especificas a horas determinadas. Antes que fijar una hora concreta para una cita, prefiere decir: <<Bueno, nos veremos… tal vez el martes>>. (Y a veces se refiere al segundo martes del mes próximo.) Sin embargo, te diré que si consigues que te dé su palabra de que se encontrará contigo a tal hora, estará allí sin falta. Puedes darlo por seguro, e incluso poner tu reloj en hora por su puntualidad… y mas vale que tú no llegues tarde. Acuario aparecerá, tenlo por seguro, a menos que le hayan secuestrado por el camino (lo cual es algo bien posible. A esta gente puede pasarle cualquier cosa en cualquier momento. Cualquier cosa, repito).

 

De él puedes esperar que te dé una opinión franca, pero no intentará decirte como tienes que pensar o de que manera deberías vivir tu vida. Tampoco permitirá que tú le digas que hacer con la suya. A diferencia de Aries, de Leo o de Géminis, no le mueve el deseo de vender por fuerza sus ideas a los demás. La filosofía de Acuario es que cada uno tiene sus propios anhelos. Cada uno danza según su propio ritmo y la individualidad debe ser respetada. Es interesante observar que ahora que el mundo avanza hacia la era de Acuario, los heraldos de la nueva época son los flower children y los gurus. De manera exagerada, no hacen más que reflejar los ideales de Acuario: igualdad, fraternidad, amor universal, vivir y dejar vivir, buscar la verdad, experimentar y retirarse a meditar.

 

Es raro encontrar a Acuario luchando fieramente por una causa. Para ellos, vivir según su código es suficiente. Que sean Aries, Escorpio, Leo y Sagitario quienes empuñen la espada para la gloriosa batalla por la liberación de los oprimidos. Las almas regidas por Urano están demasiado ocupadas dando forma a las razones para la revolución, escuchando sus problemas a la gente, a la que ofrecen toda su comprensión. Acuario tiene fe en el cambio violento, pero deja que sean otros quienes practiquen la violencia. No es cobarde, ni moral ni físicamente; simplemente, no está hecho para el combate. Cuando de improviso se ve envuelto en una pelea, es posible que golpee a ciegas en su confusión, o que sin más ni más se muestre de acuerdo, para poner fin a la discusión. Su reacción es impredecible, pero una cosa es segura: al día siguiente, su opinión seguirá siendo tan firme como antes. Cualquiera que sea hábil en la discusión podrá ganarle, dada la facilidad con que su atención se desvía hacia las abstracciones en una batalla de ingenios. La mejor arma de combate de Acuario es el sombrero: se lo pone y se va. Sin embargo, su mente respetuosa de la verdad no retrocederá un palmo cuando su convicción es firme, por más que le disgusten los enfrentamientos. No hay gritos ni presiones afectivas capaces de impedir que siga decididamente su camino, con sus ideas independientes, mientras en torno de el estallan los fuegos artificiales. Los dos presidentes de este signo que han tenido los Estados Unidos, Abraham Lincoln y Franklin Roosevelt, demuestran claramente este principio. En ambos casos, las ideas eran igualmente originales y sorprendentemente impopulares, pero, sin insistencia agresiva en teorías personales, se hicieron profundas reformas, pese a la falta de cooperación y a la oposición acérrima.

 

Otra de las razones por las que los uranianos suelen recibir críticas hostiles es que están llenos de sorpresas. Pueden conducirte hacia el Oeste y después, súbitamente, y sin advertencia, dar la vuelta y seguir la marcha hacia el Este. Acuario es obstinado en su característica de no dejar saber a nadie que es lo que se propone. El padre de una amiga mía, nacido en febrero, se paso varias semanas sin hacer caso de las quejas de su mujer porque la cocina no funcionaba; él seguía oculto tras el periódico, ignorando por completo sus desesperados comentarios sobre ese tema. De pronto, un día llegó un camión, dos hombres bajaron una cocina flamante y se la conectaron, bajo los ojos atónitos de la esposa, que, sin embargo, debería haber sabido que reacción tenía que esperar.

 

Acuario no confía por naturaleza en la gente, hasta que no haya examinado cuidadosamente las motivaciones y, si es posible, incluso el alma. Es fácil sentirse incomodo bajo el minucioso análisis de cada gesto y cada palabra a que le somete a uno el Aguador. Tendrás la sensación de que te está archivando mentalmente para futuras referencias, y así es. A veces, da la impresión de perderse en una bruma de ensoñación, pero no te dejes engañar. Lo más probable es que pueda decirte cuantas pestañas tienes. No esperes jamás que el uraniano te tome al pie de la letra. Su cortesía innata nunca le impedirá enfocarte, de la cabeza a los pies, con los reflectores de Urano. Él quiere saber lo que oculta tu rostro, y para descubrirlo puede hacer preguntas bastante embarazosas, pero queda el consuelo de saber que, una vez que le ha aceptado a uno, ningún tipo de habladuría maliciosa conmoverá su adhesión y su lealtad. Si verdaderamente eres su amigo, no creerá las calumnias de tus enemigos, aunque no dejará de escucharlas, por pura curiosidad. Sin embargo, tranquilízate: en última instancia, su decisión la tomará él.

 

Las enfermedades de Urano afectan generalmente al sistema circulatorio; Acuario tiembla y se estremece en invierno, y en verano la humedad le atormenta. Es propenso a las varices y al endurecimiento de las arterias en la vejez, si no aprende a canalizar de manera positiva sus emociones, y tiende a sufrir accidentes en las piernas, especialmente en la espinilla y los tobillos. Es frecuente que los huesos del tobillo sean débiles y también que la mala circulación le provoque dolores en las piernas; son comunes los dolores de garganta, lo mismo que las palpitaciones cardiacas, pocas veces graves, salvo que haya influencias muy desfavorables en la carta natal. Necesita mucho aire fresco, sueño y ejercicio, pero raras veces recurre a estos remedios. No toma mucho aire fresco, porque cierra las ventanas y se cubre con un montón de mantas, pese a lo cual se queja de que se está helando. La tensión nerviosa de alta frecuencia que acompaña a la actividad mental de Acuario le impide dormir lo suficiente, y es frecuente que su tiempo de reposo se vea perturbado por sueños extraños. En cuanto al ejercicio, aunque de pequeño Acuario se haya iniciado en el deporte jugando a la pelota con los chicos del barrio, es difícil conseguir que se mueva con rapidez, y mucho menos que corra. Su mente está en constante actividad, pero el cuerpo necesita que lo empujen. La salud de los nativos de este signo es excelente en la niñez, aparte las extravagantes dolencias uranianas, imposibles de diagnosticar. Los verdaderos problemas se inician cuando la madurez incrementa su terquedad. Son gente sumamente susceptible a la hipnosis. Intuitivamente, muchos de ellos sienten que es así, y por nada del mundo se exponen a ella; es un error, ya que la sugestión hipnótica aplicada por un buen médico podría ayudarles con éxito a liberarse de sus múltiples manías. Son igualmente sensibles a los tratamientos eléctricos, que también pueden serles muy beneficiosos.

 

En cuanto a su memoria, no es lo mejor que tienen, pero en realidad no la necesitan mucho, ya que Acuario da la impresión de absorber sus conocimientos del aire, como si tuviera una antena invisible. ¿Por qué ha de atiborrarse la cabeza con información que tal vez nunca necesite, cuando por osmosis puede conseguir exactamente lo que le hace falta? Es posible que regrese del supermercado sin traer el artículo mas importante de la lista, porque no se preocupa de recordar lo que, para él, no es esencial. El Acuario típico es la personificación del legendario profesor distraído. Sé de uno que quedó en encontrarse con su mujer a mediodía, frente a un hotel del centro, pero llegó antes de hora y se encontró con un amigo. (Los Acuario siempre se encuentran con viejos amigos; en África o en las islas Aleutianas, tropezaran sin duda con algún conocido.) Cuando su mujer llegó, sonriente, nuestro Urano estaba absorto en la conversación con su camarada. Al verla acercarse la miró sin reconocerla, se llevo galantemente la mano al sombrero y después se dio la vuelta, tomó el brazo a su amigo y se fue por la calle, perdido en su conversación, dejando a su mujer furiosa y frustrada de pie en la esquina, sola y olvidada.

 

El poder de concentración de Urano puede ser sobrecogedor. Sin embargo, si así lo desea, también puede captar lo que sucede a su alrededor y a sus espaldas, como si fuera una pantalla de radar. Tiene la habilidad de seguir una conversación muy compleja sin perderse detalle de lo que sucede en otra parte de la habitación, si mantiene ajustada la sintonía. A veces, uno juraría que Acuario no prestó atención a nada de lo que le dijeron, pero al día siguiente lo repetirá palabra por palabra como si fuera un magnetófono. No subestimes jamás el proceso uraniano de empaparse de conocimientos mientras parece que está en la luna, por mas que a veces tenga la capacidad de concentrarse, como sucedió con mi amigo que dejó a su mujer plantada en la calle, de un modo que dan ganas de matarle.

 

Lo que piense el hombre o la mujer Acuario es siempre una clave para el mañana. La escalofriante capacidad uraniana para sumergirse en lo desconocido y absorber sin el menor esfuerzo los secretos místicos funciona como una especie peculiar de intuición que les permite muchas veces realizar premoniciones psíquicas. Conozco a uno que no solo atiende al teléfono literalmente antes de que suene, sino que antes de que haya hablado una palabra, ya sabe quien es el que llama. Abraham Lincoln tuvo, con un detalle pasmoso, varias premoniciones de su propia muerte, y casi todos los Acuario tienen un tipo de sensibilidad especial que les permite saber de antemano cuales son sus deseos más íntimos. Sin hablar, comprende necesidades tan profundamente sepultadas dentro de ti que tú mismo casi no tienes conciencia de ellas. A través de esa osmosis mágica, Acuario puede transmitir sus propios pensamientos con una carga invisible de corriente eléctrica. Incluso cuando da la espalda, es capaz de proyectar sus sentimientos gracias a ese extraño proceso. Durante un largo silencio telefónico, puede estar enviando y recibiendo vibraciones, mientras tú piensas que se ha quedado dormido. Hay uranianos que no necesitan de la Western Union para enviar un telegrama.

 

Pese a todo esto, en su pensamiento no hay nada de supersticioso. Científico en el fondo, aunque sea músico o mecánico, no llegará a ninguna conclusión que no haya puesto mentalmente a prueba, pero una vez formada su opinión, la mantiene con firmeza -y quiero decir con firmeza- en su cerebro. Así como le encantan los cambios en la sociedad y en el gobierno, no cambiará en lo más mínimo sus ideas en homenaje a nadie. Por mas abierta que sea su actitud frente al progreso mundial, su mente se cierra como una almeja cuando lo que está en juego es su comportamiento personal, que puede ser inesperadamente conservador. Ya ves que su liberalismo también tiene límites.

 

Los de este signo desprecian la mentira y la mala fe, y evitan prestar dinero o pedirlo prestado. Te lo darán como regalo, pero no se lo pidas en préstamo. ¿Has intentado sorprender alguna vez a Jack Benny, que es Acuario, pidiéndole cincuenta dólares? Es posible que te sorprenda diciéndote que sí, pero procura devolvérselos sin demora. Faltar a una promesa o prolongar una deuda puede provocar una profunda herida en vuestra amistad. Los Acuario mantienen su palabra y pagan las deudas, y esperan que los demás hagan lo mismo. Normalmente, las cuentas abiertas no les emocionan, y las tarjetas de crédito pueden darles miedo. Sin embargo, todo su amor a la sinceridad y a la honradez puede a veces retorcerse hasta dar por resultado conductas poco claras. Por más que aborrezca la hipocresía y la dualidad, Acuario puede, de alguna manera, responder a las preguntas de manera tan hábil que produzca una falsa impresión. Sin embargo, se indignará clamorosamente si descubre a algún otro practicando esos sutiles matices del engaño. Rara vez te dirá directamente una mentira, pero es capaz de engañarte en forma muy sutil, que poco tiene que ver con la esencia de la honestidad que él constantemente preconiza. Su inquieta búsqueda de la verdad y el deseo de ocultar sus propias motivaciones son rasgos incompatibles y -si quiere aprender la auténtica verdad sobre sí mismo- Acuario tendrá que hacer tarde o temprano frente a esta incongruencia.

 

A los nacidos en febrero se les considera idealistas, pero tal vez ese calificativo sea excesivo, ya que el auténtico idealismo está hecho de fe ciega y de optimismo, y Acuario es demasiado perspicaz para cegarse durante mucho tiempo con causas perdidas. Sabe que la mayoría de los sueños son ilusiones, como el arco iris que él ha examinado tan de cerca, y que sigue amando. La tradición y la autoridad no le impresionan; las respeta por cortesía, pero nunca podrán poner freno a su compulsivo impulso de descubrir falacias, deformaciones y supuestos ilógicos.

 

Su mente y su cuerpo necesitan ser tan libres como el viento. Intentar movilizar a Acuario es como tratar de estabilizar a la mariposa, de encerrar en un armario una brisa de primavera o de embotellar un huracán. No es posible hacerlo, y además, ¿quién en el mundo querría intentarlo? Aunque Acuario se haya adelantado tanto a su época que sea difícil comprender inmediatamente su punto de vista, intentarlo vale la pena. Aunque un poco perplejo, del intento saldrás siempre habiendo aprendido algo. Su flor astrológica es el narciso.

 

El alma del Aguador está constantemente influida por Urano, el planeta violento e impredecible que rige el cambio y que le permite ver el futuro con eléctrica claridad azul. Acuario pertenece a la humanidad, y representa sus esperanzas mas autenticas y sus mas profundos ideales. Incluso su metal, el uranio, no es en realidad un metal, sino un compuesto químico metálico radiactivo que se encuentra únicamente en combinaciones. Es importante en la investigación atómica y puede ser sometido a fisión continua. La magnética majestad de ocho centellas de brillante luz reflejada en el zafiro de Acuario puede abrir sus secretos a aquellos que intentan conocerle; pero solo durante un instante podrás atisbar dentro de su corazón solitario, imbuido desde hace largo tiempo de la antigua sabiduría de Saturno… a no ser que tú también vivas en el mañana.

 

Personalidades Acuario famosas

 


Francis Bacon

Tallulah Bankhead

John Barrymore

Jack Benny

Shelley Berman

George Burns

Lewis Carroll

Katherine Cornell

Charles Darwin

James Dean

Charles Dickens

Jimmy Durante

Thomas Edison

Mia Farrow

Clark Gable

Galileo

James Joyce

Jack Lemmon

Abraham Lincoln

Charles Lindbergh

Somerset Maugham

Jeanne Moreau

W. A. Mozart

Paul Newman

Kim Novak

Leontyne Price

Ronald Reagan

Vanessa Redgrave

Norman Rockwell

Franklin D. Roosevelt

Ann Sothern

Adlai Stevenson


 


El hombre Acuario

 

Todo ese tiempo el Guardia estuvo mirándola,

primero por un telescopio,

después por un microscopio

y luego por unos gemelos de teatro.

-Estás viajando al revés -dijo finalmente

y cerró la ventana…

 

Para meternos de lleno valientemente en el centro del problema, te diré que no esperes de un varón Acuario que se comporte como se supone que deben hacerlo los enamorados, porque en ese caso te llevarás una buena sacudida, y hasta es posible que una serie de sacudidas. Por lo que respecta a la amistad, no podrías pedir nadie mejor como camarada y confidente, pero ¿en el amor? Bueno, como decía un Acuario que conocí una vez: <<Una chica Puede tenerla cualquiera. Pero el amor es otra cosa >>. La observación era muy sagaz. Exactamente: con Acuario es otra cosa.

 

Cuando actúa como si tú no le gustaras es cuando mas cerca está de dejarse pescar, y la razón es elemental, simple lógica. A Acuario, el Aguador, le gusta todo el mundo; todos son sus amigos. Aun cuando hable de su peor enemigo, se referirá a él diciendo: <<mi amigo >>. De manera que cuando él dice que alguien no le gusta, eso es muy significativo. Claro que saber que significa puede ya ser un problema. Es posible que los diversos matices sean complicados.

 

A un hombre Acuario no le gusta revelar sus auténticos sentimientos, aunque su pasatiempo favorito sea adentrarse en los sentimientos de otros. Sus propias reacciones y motivos son complejos, y él tratara de que lo sigan siendo, por el solo placer de embaucarte a ti. Este hombre tendrá muchas experiencias extrañas, tanto en el terreno del amor como en el de la amistad, y a cada una de ellas la escudriñara con avidez. Mientras no consigas llevarlo al altar, no serás más que otra experiencia, otro experimento, por difícil que te resulte admitirlo. No hagas ese gesto desdeñoso. Es posible de engañar, pese a toda su cautela, pero para que puedas empezar a engañarlo será mejor que trates de entender que actitud adoptar ante su forma especial de considerar a la gente.

 

Es hombre de grupo y, para él, lo natural es el trabajo en equipo. Acuario entiende las reglas deportivas del juego limpio como si él las hubiera inventado, y las traslada a sus relaciones personales. Sus intereses están dispersos por todas partes, y por eso su amor para con la gente es tan impersonal: él asigna un valor a cada una de las personas que conoce, en tanto que el resto de nosotros reserva ese esfuerzo únicamente para la gente que representa algo muy especial en su vida. Para Acuario, todo el mundo es especial, y lo de todo el mundo lo digo en serio. Incluso aquellos a quienes todavía no ha conocido. Pocos hombres de Urano hay que sean egoístas o mezquinos. Cuando uno de ellos muestra estas características, con hacerle ver discretamente que está demostrando estrechez mental bastará para que las cosas cambien. Acuario no soporta que le consideren mentalmente estrecho.

 

En general, sus ideales son excepcionalmente elevados, debido a su rígido código moral (aunque debes entender que es su propio código, que puede no reflejar necesariamente el que acepta la sociedad en general, ni corresponderse con el). Es casi seguro que lleve una vida de cambio, controversia y sucesos inesperados. Sin embargo, con el habrá frecuentes momentos de perfecta tranquilidad, imposibles de hallar con ningún otro signo solar. Una vez haya superado el choque de haberse permitido interesarse en una sola mujer por encima del resto de la humanidad, puede ser un enamorado muy atento. El periodo peligroso se produce antes de que haya superado el shock. Como esta tan acostumbrado a descuidar sus propios problemas en interés de la mayoría, es de esperar que parte de esa actitud infiltre su vida amorosa, pero no cuentes demasiado con eso. La misma probabilidad hay de que súbitamente se de cuenta de que esta dedicándote a ti toda su lealtad, mientras le esperan todos esos otros rostros sin nombre que le necesitan. Entonces es posible que dé marcha atrás, para demostrarse que no ha perdido su amor por sus amigos y por el resto de la humanidad por ligarse a una sola persona.

 

En su constante situación de análisis, Acuario se preguntará mas de una vez: <<¿Qué es lo que ella me habrá querido decir?>>. Y no descansará hasta que lo descubra. Un rompecabezas simplemente le vuelve loco, y no te dejes engañar por su negligencia aparente. Cuando siente que hay algo oculto, Acuario se pasará las noches sin dormir hasta que haya desvelado el misterio. Siempre existe la posibilidad de que se desilusione con lo que encuentre, de modo que procura que valga la pena descubrirlo. En caso contrario, él no tendrá escrúpulos en señalarlo con dolorosa claridad… ni en irse a levantar algún otro velo.

 

La chica que quiera terminar pescándole tiene que empezar por seducirle, y un libro abierto jamás le picará la curiosidad. A el le atraen las paginas cerradas, y cuanto mejor cerradas, mas harán por interesar su instinto detectivesco. Cuando una mujer lo ignore, o no haga caso de su opinión, se le abrirán un poco más los ojos y pondrá una expresión alerta, sorprendentemente parecida a la de un sabueso cuando olfatea algo que falta. ¿Por que será tan emotiva ella? (Ya ves que puedes ser emotiva, siempre y cuando no expliques por qué.) ¿Es realmente tan cambiante o lo finge? ¿Por que se perfuma tanto y se maquilla así y usa esos vestidos tan escotados, y después se ofende cuando al pasar por la calle todos los Leo, Sagitario y Escorpio la miran y silban? ¿Quiere provocar a los hombres o no? ¿Es puritana o promiscua? ¿Qué es lo que la conmueve? Mientras Acuario indaga, pregunta y examina, al principio la chica se siente naturalmente halagada, pero cuando advierte que demuestra la misma curiosidad por la camarera que acaba de atenderlos (ni hablemos del lavaplatos), empieza a enfriarse un poco. Sentirse como un insecto inmovilizado bajo la fría mirada de un hombre de ciencia no es exactamente lo más adecuado para hacer palpitar el corazón en ningún pecho femenino. El final es que ella se deja llevar (o se va corriendo) a los brazos de algún varón mas terrenal o fogoso, y Acuario exhala un par de tristes suspiros antes de empezar su próxima investigación romántica. (Si es que algún invento nuevo o idea especial no ha despertado antes su interés, porque en ese caso, el proyecto de investigación de la mujer siguiente quedara postergado.)

 

Los hombres Acuario pueden exhibir una gentileza y docilidad conmovedoras, pero será mejor que te ates en el dedo una cinta de color azul eléctrico brillante, para no olvidar que esa superficie serena es un espejismo, lo mismo que su aparente flexibilidad. Acuario no tolerará el más mínimo oportunismo en una mujer. Si piensa que le están explotando, el impredecible encanto de Urano puede desvanecerse con tal rapidez que te parecerá que Cary Grant se ha convertido en James Cagney, en actitud de arrojarte medio pomelo a la cara. Y lo aterrador es que un Acuario en situación de gran perturbación es perfectamente capaz de hacerlo. Y más aterrador todavía es que quizá tú le perdones. Pues no lo hagas; por lo menos, no más de una vez. El admira a la mujer que defiende su terreno, si no lo hace de manera demasiado masculina, y si le deja volar de un lado a otro sin el lastre de promesas enmohecidas y lacrimosas acusaciones. En cuanto al pomelo, será justo señalar que en general los hombres Acuario son lo más galante que hay con el bello sexo, pero a veces, el exaltamiento de la excitación puede hacer que no distingan entre los sexos. Unido a su carácter impredecible, eso puede dar como resultado algún chorro de zumo de pomelo en un ojo.

 

Son siempre excelentes las posibilidades de que Acuario alcance cierta forma de prestigio en su vida. Aunque no sea más que un trofeo en el juego de pelota, o una placa de bronce por ser el hombre mas alto del pueblo, es seguro que obtendrá alguna forma de reconocimiento, que puede llegar a ser algo tan esplendido como conseguir un Premio Nóbel. Son muchos los Acuarios que alcanzan tales distinciones. (Por otra parte, un gran porcentaje de Acuario perturbados son asiduos concurrentes del psiquiatra… y puede no ser fácil precisar la diferencia.)

 

Hay hombres regidos por Urano que tienen el fetichismo de la limpieza. Tal vez te encuentres con uno de los que ponen el grito en el cielo si alguien usa su toalla o respira cerca de su plato. En el fondo de todo esto hay un miedo neurótico a los microbios y a las enfermedades. Acuario no está tan de vuelta que no deje que sus fobias influyan en su vida romántica, donde pueden servir a sus propósitos, aunque lo haga de manera inconsciente. No te sorprendas si te dice que la sombra para los parpados que usas le da alergia y le hace estornudar. Son gente a la que suelen aparecerle alergias a las cosas que prefieren evitar, y si pueden engañar incluso a los médicos, que no harán con inocentes muchachas desprevenidas.

 

No es un tipo que se dedique a cortejar con gestos extravagantes; será tan probable que se incline a recoger una flor de diente de león para arrojártela como que te traiga una orquídea. Más probable, seamos sinceros. No te regalará diamantes ni abrigos de visón, pero la vida con el puede ser fascinante, incluso sin visones. Recordemos la conocida historia de Helen Hayes y su marido, Charles McArthur. Cuando se conocieron, él le regalo un tazón de cacahuetes, diciéndole: <<Ojala fueran esmeraldas>>. Muchos años -y mucho dinero- mas tarde, le regalo un aderezo de esplendorosas esmeraldas, comentando: <<Ojala fueran cacahuetes>>. No se si McArthur era Acuario, pero, indudablemente, Urano pesaba en su carta natal: ese es, exactamente, el tipo de gloria inesperada que conocerás con un Acuario enamorado. ¿Que falta te hacen los visones?

 

Ahora, nos toca afrontar valientemente el peor de los hechos, sin retroceder ni ocultarlo con deseos. Helo aquí: a diferencia de Cáncer, Capricornio, Leo y Libra, Acuario no corre hacia el matrimonio como un niño hacia los caramelos. A decir verdad, la mayoría de ellos lo evitan tanto como es humanamente posible. Algún que otro Acuario se deja arrastrar tempranamente a un diluvio de arroz y de zapatos, pero el suceso no es tan frecuente como para que las estadísticas sean alentadoras. La forma en que se inicia habitualmente el callejón sin salida para Acuario es haciendo de una hermosa, estupenda amistad, la base del amor. (De ella es más fácil escurrirse en el futuro, amiga mía.) Eligen una chica que sea buena compañera y capaz de compartir sus intereses, que incluyen el promedio de goles por partido de Cruyff, los crucigramas, los caballos árabes, las mariposas del Mississipi y los rollos del Mar Muerto. ¿Por qué? Es fácil: con tanto tema para hablar hay menos tiempo para hacer el amor, que puede ser causa de que Acuario se sienta interesado en serio y comprometido. Su ideal es la mujer que es su amiga y que no le plantea continuamente intensas exigencias emocionales. Y de aquí, ¿adonde vamos? Generalmente, a ninguna parte.

 

A los hombres Acuario les resulta difícil relajarse en la expresión física del amor; ese primer beso de buenas noches puede tardar mucho en materializarse. Admito que muchas veces bien vale la pena, y que el suspenso lo hace más especial aun. Pero el seguirá así con la ilusión de participar en una grata y segura relación platónica, mucho después que a ti se te ha hecho insoportable el agua de borrajas.

 

Incluso después de haber reunido el valor necesario para decirte que te ama, evitará el tema del matrimonio con todas las excusas que tenga a su alcance. Cuando se le acaben estas, ya pensará él algunas otras, bastante imaginativas. Te explicará pacientemente que no puede mantenerte como tú mereces, que sus padres le necesitan o que no es digno de ti. Si eso no es suficiente, se refugiará diciendo que el futuro es tan incierto, con las amenazas de destrucción nuclear y todo eso. ¿Y si el año próximo su jefe lo destina a la sucursal de Alaska? Tú podrías morir allí de pulmonía, y él cargaría con el dolor por el resto de su vida. ¿Como crees que podría superarlo? Un Acuario que conozco se pasó doce años comprometido con una chica y sin querer casarse porque <<ella tendría que sacrificar una gran carrera en Broadway>>. Nada importaba que la chica no hubiera puesto en su vida los pies en el escenario; el pensaba que ella tenia talento. Y algún día, un productor podría descubrirla; entonces, ¿como se sentiría ella al verse frenada por estar casada con él? Y peor aun: ¿como se sentiría él? Culpable. Egoísta y culpable, ni mas ni menos. No es sorprendente que la pobre mujer acabara refugiándose en los brazos de un rival mas decidido.

 

Pero no todo está perdido. Aunque es verdad que la mayoría de los hombres de este signo se casan tarde, se casan por fin, generalmente. Lo normal es que suceda después que el último amigo que les quedaba soltero se vaya de luna de miel a las Bermudas. Entonces, Acuario despierta y se da cuenta de que hay un misterio que los demás han resuelto y él no ha investigado siquiera. Naturalmente, eso no lo puede aguantar, de modo que ¡ahí va la declaración! Sin previo aviso, claro. Es Urano, ya sabes.

 

En la primera época es posible que pienses que le vendría bien una lección y decidas hacerle creer que otro galán mas agresivo te ha conquistado. Te advierto que corres el riesgo de seguir perdida. Con el corazón destrozado, lo mas probable no es que él se lance a un ataque furibundo, enardecido por el afán de posesión, sino que vierta un par de lagrimitas y se diga: <<Bueno, hay que aceptar que ha ganado el mejor>>. Se resignará a toda una vida sin ti con una facilidad insultante, y hasta es posible que te salga con la insoportable pregunta de si no podéis seguir siendo amigos. Si le contestas enfáticamente que no, es probable que se encoja de hombros, decepcionado, y se vaya silbando por lo bajo. Si le dices que si…, bueno, estaréis de nuevo en el punto de partida: amigos.

 

Los celos no son la bebida que le deleita. Confiará en ti mientras tú le demuestres que eres de fiar. No porque sea confiado por naturaleza, sino porque su disección analítica sirvió para que se sintiera satisfecho con tu carácter. Salvo que haya aspectos muy desfavorables en su carta natal, no es capaz de posesividad ni de sospechas sin fundamento. Y si alguna rara vez experimenta el aguijón de los celos, tú ni lo advertirás por poco que él pueda evitarlo. Excepcionalmente, o nunca, te será infiel en el nivel físico, sobre todo porque a él el sexo, aunque la parece un tema interesante, no lo consume. Habrá algún Acuario que pase mucho tiempo cavilando sobre el sexo, pero si conoces a alguno de ellos, puedes estar segura de que tienen intensa influencia de Escorpio en su carta natal. (Y lo más probable es que ni siquiera los de este tipo se lancen a una persecución sexual abierta y activa.)

 

Una vez que ha elegido pareja, Acuario considera que ya puede concentrarse en cosas más importantes. Puede relajarse e investigar en sus ratos de ocio y en su propio laboratorio privado la relación muchacho-muchacha u     hombre-mujer (lo cual, si te pones a pensarlo, no es una posibilidad tan negativa, con su eventual probabilidad de éxito).

 

Para Urano, el sexo es parte de una imagen o un ideal más amplio. Si se le presentara una tentación de enredarse en un romance ilícito (a sus propios ojos, quiero decir), normalmente terminaría bruscamente con el episodio, aunque eso le doliera, antes que seguir con una relación que él considera deshonesta. La situación que le puede hacer sentirse culpable podría ser casi cualquier cosa, desde la desaprobación de tus padres o un conflicto de religiones hasta un ex novio que no pasó del todo a la historia, un juramento que él se hizo cuando tenía ocho años o algo que leyó una vez en un libro. Pero sea lo que fuere, tendrá que quedar de alguna manera ajustado y resuelto antes de que el renueve la intimidad, aunque su amor sea algo tan predestinado como el de Victoria y Alberto. Acuario pondrá siempre sumo cuidado en que su corazón se rompa en silencio, no vaya a ser que los amigos oigan ruido y hagan preguntas.

 

Es capaz de esperar a tener noventa años para pedir tu mano, aunque tú pienses que es demasiado esperar para consumar un matrimonio. Lo peor es que nunca dará razón para una ruptura; eso es para que él lo sepa y tú lo descubras. Perversamente, te hará pensar que desde el comienzo no fue mas que una fantasía, y guardará la verdad de que era algo autentico para algún nebuloso día futuro de perdón y reconciliación. Puede resultar bastante cruel, pero es su forma de participar en el juego.

 

Tu único consuelo es saber que, a su manera, él también sufre. Pero, ¿cómo puedes saber eso? Vuelve a leer <<Como reconocer a Acuario>>. Él recurre a formas sutiles para telegrafiar sus sentimientos, formas que pueden ser muy frustrantes, especialmente cuando su sistema privado de comunicación muestra una luz verde, en tanto que al público le hace ver una luz roja de stop, hasta que esté dispuesto para el cambio. Se pueden producir unos embotellamientos tremendos en el tráfico romántico. Es difícil para los peatones, pero él va en el asiento del conductor, de manera que no es mucho lo que puedes hacer… salvo, tal vez, maquinar tu otro misterio para tentarle o quizá producirle un pequeño impacto con algún éxito extraordinario que vuelva a darle ganas de conversar contigo; ser la primera mujer que entre en la orbita de Venus, por ejemplo.

 

No es que con una hazaña consigas cambiar sus sentimientos. Si de veras te ama, te amará aunque tu orbita no llegue mas allá de la confitería de la esquina, pero podría dar por tierra con su estrategia. Tal vez todo esto te sirva para llegar a la conclusión de que, cuando se trata de amor, un hombre de Urano puede ser muy obstinado, y desde luego estarías en lo cierto. Su firmeza en cuestiones de afecto puede llevarte directamente al manicomio, o a refugiarte, desesperada, junto a alguien de otro signo. Pero eso será perder el tiempo, porque él no es celoso, ¿recuerdas? O si lo es, no lo demuestra. Además, con su maldita intuición uraniana se dará cuenta de que es puro teatro, porque él ya sabe que es lo que te conmueve. No olvides que ha pasado largo tiempo estudiándote. Creo que lo único que puedes esperar es que seguirás siendo atractiva a los noventa, o si no, empezar a practicar en la orbita de Venus.

 

Por otra parte, cuando cambia la suerte, Acuario puede movilizar en ti una gran posesividad; no dejes que eso te desequilibre. A causa de la propensión de este signo a la amistad, donde y cuando la encuentre, habrá veces en que tú no sepas donde está, aun cuando ya estéis casados y tengas derecho a saberlo. Mas vale que te digas a ti misma que, por más tarde que se quede con un amigo, lo que está en juego es su curiosidad normal, su interminable interés por la gente. Si está con una amiga, haz como que no te has dado cuenta. (Lo más probable es que no se haya dado cuenta él, en serio.) Cuando le hagas una pregunta directa, puedes esperar que te diga la verdad, pero si dudas y vuelves a preguntarle, Acuario pensará que la verdad no te interesa y, para castigarte, inventará la historia más disparatada que se le ocurra (y es capaz de mostrarse imaginativo). quizá lamentes tu desconfianza, después de haberte pasado unas horas en la más negra desdicha, pensando si realmente le habrá dicho a esa pelirroja que era despampanante. (Eso, después que él te contó que ni siquiera se acordaba de haber hablado con ella, cuando tú le dijiste: << ¡Ja! A mi me vas a decir que no te acuerdas>>.) Y realmente él no se acordaba, pero como tú le pedías detalles, no tuvo ningún inconveniente en imaginar algunos, para darte una lección. Aprenderás bien pronto.

 

No te sientas herida cuando muestra su tendencia a la soledad y prefiera que le dejen solo con sus sueños silenciosos. Ya volverá a compartirlos contigo, mucho más afectuoso y tierno gracias a su retiro espiritual… y no olvides que todo aquello que le ponga afectuoso y tierno debe ser bienvenido.

 

Tal vez no sea de los que mejor gastan el sustento, pero es capaz de inventar algo bueno para la humanidad, o de ser el primer hombre que ponga el pie en Marte. Y bien cómodo que se sentirá. Con un marido Acuario, siempre hay una sorpresa a la vuelta de la esquina, aunque la economía sea un capítulo incierto. Claro que hay algunos hombres de este signo que son ricos, y hasta millonarios, pero en general, un alto nivel de ingresos no es su mayor ambición. Probablemente, todos los Acuarios ricos que veas por ahí lo son por casualidad; con toda seguridad, no se aferraron vorazmente al dinero. Si su cuenta bancaria aparece bien nutrida, lo más fácil es que se haya ido incrementando mientras Acuario trataba de perfeccionar algún producto o idea tendente al bien de la humanidad en general, aunque tal vez sean sus ahorros para su excéntrica vejez. ¿Quién sabe? Es posible que algún día se decida a hacer un viajecito en la maquina del tiempo, y quiere asegurarse de que tendrá bastante para el billete. La mayoría de las veces será razonable en asuntos de dinero, pero tú ahorra cuando puedas y no te entusiasmes con tu cuenta bancaria. Él jamás se recuperará de verte derrochar a ti. A veces podrá sorprenderte con un impulso de generosidad, pero no será excesivo, salvo que tenga ascendente Aries, Leo, Sagitario o Piscis. Y ni siquiera entonces le pondrá demasiada mantequilla al pan.

 

Los niños encontrarán en el al mejor de los escuchas. Acuario se quedara fascinado ante el perfecto control de la respiración del lobo, cuando derribó de un soplo la casa de los tres cerditos, y se mostrará curioso sobre la forma en que la bruja preparó la manzana envenenada para hacerle la jugarreta a Blancanieves. Para un padre Acuario, la dificultad de su hijo para aprender a jugar al rugby, o las lágrimas de su hijita porque se le ha roto la muñeca son, simplemente, problemas de compañeros. Y para resolver complicadas cuestiones aritméticas también es sensacional.

 

No dejes que tu actividad profesional te lleve a descuidar su alimentación ni a olvidarte de coserle los botones. No dejes que tus amigas se instalen a charlar en el diván de él ni que acaparen el teléfono durante horas, y en cuanto a ti, no te distraigas con la televisión ni con una novela cuando él te ha pedido que le buscaras algo o que le sacaras una astilla del dedo. Se casó contigo por varias razones. Aunque el aspecto sentimental tuviera su importancia, la razón principal era tenerte a mano, para que no le falte nunca quien le haga el puré de patatas, le cosa los botones, encuentre lo que a él se le pierde y le ayude cuando haya que sacar alguna astilla, y no le gustará que la televisión, los libros o tus amigas interfieran en ello. Su idea de lo que es ser buena esposa y buena madre es muy sencilla: una mujer que está casi constantemente ocupada en eso. Hasta el más liberal de los maridos Acuario pondrá mala cara si sales mucho a la calle, pero no te preocupes demasiado. El esta tan lleno de sorpresas interesantes que no tendrás necesidad de novelas de la radio, revistas para mujeres y charlas con las amigas para mantener en actividad tu mente y tus emociones. (Tal vez no te quede lugar para más actividad que él.) Siempre puedes ponerte al día con los cotilleos femeninos cuando él se sumerja en algún nuevo proyecto y se olvide un poco de lo que tu estas haciendo. Pero no dejes de estar presente cuando le duela un dedo, porque Acuario puede ser un auténtico clavo cuando se siente abandonado.

 

Lo raro es que, siendo tan realista en casi todas las cosas, Acuario no olvide jamás su primer amor. (No la primera chica con la que salió, sino la primera que le regaló un arco iris. Hay diferencia.) Es frecuente que la gente de Urano se case, años después, con su novia de la infancia, o que se aferre a una ilusión descolorida. Generalmente, Acuario puede describir en detalle su primer amor, cosa que para su mujer puede resultar fastidiosa. La solución está en que seas tú el primer amor. Es posible que tengas que esperar mucho tiempo para lucir tus azahares, pero por lo menos no te sentirás sustituida por un fantasma. ¿Qué otro es capaz de convertir cacahuetes en esmeraldas y viceversa, y que importa un poco de jugo de pomelo en un ojo? Pese a su torpeza para todo lo romántico, Acuario puede de pronto decirte frases que sólo podrían haber sido inventadas por los ángeles. Es posible que se olvide de vuestro aniversario de bodas, pero en enero te traerá violetas. ¿Y Navidad? ¿Quién dijo que tiene que ser el 25 de diciembre? Puede serlo cada vez que tú quieras. Tu marido puede pasarse días, semanas o meses sin decirte una palabra amorosa. De pronto, una mañana, mientras tú le cortas un trozo de pastel, te mirará profundamente a los ojos y te preguntará en voz baja: <<¿Pero tú sabes lo guapa que estás?>>. Y en la forma de decirlo habrá algo que hará que se aflojen tus rodillas.

 

Campanas de trineo en la playa, cumpleaños al amanecer, tarjetas de Navidad en mayo, el arco iris a medianoche. Clava un corazón rojo en una calabaza anaranjada, oculta huevos de Pascua en la nieve, enciende las velas del cumpleaños en lo alto de la montaña rusa… si estás enamorada de un Acuario, ¿no lo sabias? Te deseo un final feliz, pero anda con cuidado. No vayas a perderte en el País de las Maravillas.

 

La mujer Acuario

 

Pero Alicia ya se había acostumbrado tanto

a esperar que no sucedieran mas que cosas insólitas

que le parecía muy aburrido y estúpido

que la vida siguiera como siempre…

 

Echa gatos en el café y ratones en el te…

¡Y saluda a la Reina Alicia con treinta veces tres!

 

La mejor manera de iniciar un romance con una mujer Acuario es recordar que en el amor es tan paradójica como en todo lo demás. Así, no correrás el riesgo de esperar una niña de sociedad y encontrarte con una princesa india.

 

Es una mujer que, cuando está enamorada, tiene toda la fidelidad de los signos fijos, pero también el desapego y la falta de emoción del elemento aire. Es posible tener una relación feliz con una mujer de Urano si la dejas en libertad de atender a sus múltiples intereses y de circular entre sus amigos; jamás la ates a la cocina ni al respaldo de la cama. Y si no, pregúntaselo al hombre que lo haya intentado. De pronto, Acuario puede decidir que estudiara ballet, se irá a meditar a las montanas o ingresará en el Cuerpo de la Paz. ¿Recuerdas la historia de la princesa de largos cabellos de oro que vivía en una torre? Pues es la mujer de Acuario. Cortarle las trenzas no servirá para cambiarla mas de lo que cambió a la princesa del cuento. Sus sueños son diferentes de los tuyos y de los míos. Oye un retumbar lejano, y va en pos de una estrella que la mayoría de nosotros no hemos visto.

 

Pertenece a todos, y no es de nadie. Su amor puede ser tierno e inspirado, pero habrá siempre en él algo vagamente fugitivo, como una canción que se recuerda a medias: eres capaz de tararear la melodía, pero la letra se resiste a acudir a tu cabeza. La muchacha Acuario reclama con insistencia su libertad, pero su lealtad a quien sea capaz de aceptar el romance sin tales limitaciones es absoluta. He aquí algo que te gustará: no se interesará demasiado por tu cuenta bancaria (si es que no tiene ascendente Cáncer, Capricornio o Tauro). Para la Acuario típica, el dinero nunca es la consideración fundamental. No le interesa que seas el hombre más rico de la ciudad, pero, en cambio, espera que de algún modo tus logros intelectuales te hagan digno de respeto. Christian Barnard y sus trasplantes de corazón o Wernher von Braun y sus cohetes le interesan mucho más que J. Paul Getty y sus miles de millones.

 

Cuando salgas para atrapar en tu red a esta mariposa, recuerda que ella jamás pasará su vida impredecible junto a un hombre que se mienta a sí mismo. Su propio código ético puede ser lo mas espeluznante que hayas encontrado en la vida, y muy diferente de los que la sociedad acepta, pero ella lo cumple sin reservas. Si lo que buscas es una mujer pasional, te has equivocado de flor; si tu chica es una Acuario típica, la pasión no es su fuerte. Más bien piensa que el amor físico es bastante agradable, si no se exagera. En otras palabras, que para ella no es imprescindible. Las mujeres de Urano pueden responder con honda intensidad a la aproximación amorosa, pero si tú prefieres mantener las cosas en el nivel platónico durante mucho tiempo, ellas lo aceptarán perfectamente. Como todos los Acuario, es posible que tenga un miedo inconsciente a que el deseo por una única persona aprisione de alguna manera el espíritu y no le permita ser fiel a su autentico gran amor: la libertad. Libertad para experimentar e investigar, y para dar su tiempo a la humanidad. Y también libertad para ir en pos de sus más locas fantasías.

 

Es una mujer ideal si tienes el propósito de hacer carrera en el campo político, científico o educacional. No podrías encontrar otra mejor, salvo que hayas dado con una Acuario con posiciones planetarias adversas en su carta natal y que se divierte escandalizando a la gente al pasear descalza por la Calle Mayor o fumar cigarros negros en los autobuses. De vez en cuando te encontrarás con alguna mujer de Urano que es un tiro al aire, pero en términos generales, las chicas nacidas bajo el signo del Aguador son socialmente encantadoras: graciosas, divertidas, brillantes como un espejo y enormemente adaptables a todos los niveles de la sociedad, altos, bajos e intermedios.

 

El hecho de que en circunstancias normales no sea nada desconfiada es un regalo del cielo. La mujer Acuario típica podría ser el sueño de un viajante de comercio, aunque si te sorprende en una verdadera infidelidad eso puede significar una profunda herida para su naturaleza sensible. Lo sabrás en el momento mismo en que mires esos extraños ojos soñolientos. Pero no sospechará de ti sin causa, y será raro que dude de tu palabra. La Acuario típica jamás te perseguirá cuando te vayas, ni llamará a la oficina a ver si estás; no buscará manchas de lápiz labial en tus pañuelos ni pelos rubios en la manga de tu americana. El engaño tendrá que ser flagrante para imponerse a su atención, porque ella no saldrá en su busca. Antes de admirarla demasiado, piensa que su falta de pasión celosa se debe a algo más que a su fuerza de carácter. Ante todo, lo más probable es que antes de mirarte por segunda vez ya te hubiera hecho una disección psíquica bajo el microscopio. Además, tiene tantos intereses, y son tantas las personas a quienes tiene algo que decir, que no tiene mucho tiempo para preocuparse por lo que puedes estar haciendo tú cuando ella no está contigo. Para los Acuario es muy cierta la máxima de que ojos que no ven, corazón que no siente. Es raro que la ausencia haga mas intenso el amor de Acuario. Alguna vez una mujer Acuario se adaptará a un varón promiscuo o donjuanesco, porque como necesita algo que sólo en él puede encontrar, hace la vista gorda. Por otra parte, si realmente no te necesita, su fuerza moral funcionará en sentido contrario a la menor prueba de infidelidad. Se irá sin más trámites. Y no trates de avivar las cenizas, porque ya están muertas y heladas. Claro que podéis seguir siendo amigos. ¿Por qué no? No hay inconveniente en ello. A una mujer Acuario no le molesta ser camarada de ex amantes o ex maridos: ha olvidado el pasado y ha borrado todos los recuerdos de la pizarra.

 

Hay una peculiar y notable excepción a la regla: como el hombre del mismo signo, la mujer de Urano recordará durante toda la vida su primer amor verdadero. Pero sólo el primero, atención. ¿Te preguntas acaso si aquella muchacha Acuario que conociste una vez te recuerda todavía? La respuesta está en su definición del amor. Podría tener algo que ver con el primer chico que le regaló un ramillete de guisantes de olor cuando ella tenía nueve años, o con el que caminaba por el parque con ella, bajo la lluvia… o con ese un poco orejudo, que era amigo del payaso del circo y solía comprarle cacahuetes.

 

Es raro que las mujeres Acuario tengan relaciones extraconyugales. En situaciones excepcionales, pueden sentirse tentadas a ello, pero una relación furtiva es algo que químicamente no pueden aceptar. No pasaría mucho tiempo antes de que el romance encubierto se rompiera para siempre. Claro que hay muchas Acuario divorciadas, pero hay una razón: si una situación se hace intolerable, la naturaleza de Acuario se enfría súbitamente. Pueden desaparecer de la mañana a la noche, sin jamás mirar hacia atrás. No buscan el divorcio, ni les divierte, pero tampoco supone para ellas el shock que representa para sus hermanas mas sentimentales. Como ya sabes, Urano rige el cambio. Como es tan individualista, y tiene una lista de amigos de kilómetros de largo, la mujer Acuario jamás vacila en seguir adelante sola, si es necesario.

 

Puedes esperar que ella sondee tu corazón hasta que ya no te quede ningún secreto, ni tengas un sueño que no haya sido analizado, pero no intentes tú disecar sus pensamientos. No es esa la forma de jugar el partido con Acuario. Ella mantendrá ocultos sus motivos, y a veces se dará el perverso placer de confundirte deliberadamente. Por lo general, será veraz al extremo, pero recuerda que con Acuario, decir una mentira es una cosa, pero abstenerse de contar la historia completa es otra.

 

Es reconfortante saber que la mujer Acuario es hábil con el dinero. Es decir, es reconfortante siempre y cuando no pienses en pedirle un préstamo. Tal vez una o dos veces te diga que si, pero si dejas perder tu crédito, puede mostrarse más fría que el tipo del banco cuando dejas de pagar una letra del coche. En las raras ocasiones en que ella misma acepta un crédito (pequeño), te devolverá sin demora hasta el último centavo, sin excusas ni ardides femeninos, si es una mujer típica del signo. En cuanto a las cuentas bancarias, pesadilla de todos los hombres, con ella no tienes que preocuparte. Las mujeres Acuario se sienten incómodas cuando deben dinero. Las deudas no se avienen con el código de Urano.

 

Su aspecto es sorprendente. La mayoría de las mujeres Acuario resultan encantadoras, con una belleza pensativa, inolvidable. Pero son cambiantes: pueden dar la impresión de una tersa crema batida y después, con la rapidez de una brillante descarga de electricidad uraniana, azul y zigzagueante, convertirse en una pizza bien condimentada. Después de Libra, Acuario suele ser la mujer más hermosa del zodiaco. En el peor de los casos, es interesante de ver. Su manera de vestirse puede hacer que te detengas en seco. Hay algunas que no desmerecerían en la cubierta de una revista de modas, pero en general Acuario no es nada convencional en su vestimenta. Puede usar algunos atuendos que le envidiaría una gitana, y su manifiesto individualismo es capaz de llegar a peculiarisimas combinaciones. Por lo general, será la primera en ponerse el último grito de la moda, por disparatada que esta sea, pero también es posible que conserve el estilo de vestir de su abuela, e incluso de su bisabuela. Con la típica indiferencia de Acuario, mezclará una anticuada redecilla para el pelo, de encaje, con un moderno moño de tela metálica, y el efecto será un tanto sorprendente. Es capaz de acudir embutida en un camisón de encajes a un banquete formal, con una boa de plumas al supermercado, a la ópera con pantalones acampanados, al teatro en zapatillas, lucir sus brillantes durante una visita al zoológico, y coronarlo todo con un desteñido sombrero de vieja que encontró en una tienda de ínfima categoría.

 

Tu chica Acuario se peinará, casi seguramente, de alguna manera extraña; en ella, la personalidad y el pelo son igualmente impredecibles. Tal vez lo lleve formando trenzas, recogido en cola de caballo, enroscado en un mono, suelto formando una cascada, cortado en el estilo de los infantes de marina, rizado como el de Mary Pickford o lacio como un atizador, pero hay una cosa de la que puedes estar seguro: su peinado no se parecerá al de ninguna otra mujer de este planeta.

 

Una conversación con ella puede ser curiosa, por decir poco. Sus modales son encantadores y siempre se conducirá de manera tímida, reservada casi. Pero después, algunos de esos súbitos impulsos uranianos la impulsarán a hacer un comentario que no tiene absolutamente ninguna relación con lo que dicen los demás. Si estáis hablando de las fluctuaciones del mercado de acciones, ella interrumpirá para preguntar: <<¿Habéis advertido que Woodrow Wilson, Jack Kennedy, Herbert Hoover, Harry Truman, Calvin Coolidge, Benjamin Harrison, Franklin y Theodore Roosevelt y William McKinley tienen todos letras dobles en el nombre?>>. No hay más que una manera de contestar a una pregunta así: dile que ha olvidado citar a Millard Fillmore, Ulysses Grant y Thomas Jefferson, y después, suavemente pero con firmeza, vuelve a llevar la conversación al tema del mercado de acciones. Hay mentes que siguen un proceso bastante 1ógico, pero la de ella hace <<zig>> hacia el mañana y después    <<¡zag!>>, vuelve a hoy sin mas sentido de la dirección del que pueda tener un relámpago. De vez en cuando se descolgará con una frase sorprendentemente conmovedora. Si le preguntas que piensa de los viajes espaciales, te contestará: <<Cuando yo era pequeña, creía que las estrellas eran agujeros en el suelo del cielo, por donde pasaba la luz>>. Pero si su estado de ánimo es otro, cuando tú le digas que te entristece ver ese hombre de nieve medio derretido, te contestará: <<Eso no es mas que una tontería sentimental, Charlie>>. Primero, romántica, después práctica; primero tímida, descarada después. La mujer Acuario se burlará despiadadamente de los platillos volantes, para después contarte que ha visto un gnomo vestido de rojo bailando sobre el alfeizar de la ventana. Nunca hables con menosprecio a una mujer Acuario, se ofenderá si no la consideras su igual, y una actitud rechazante puede hacer que se retraiga y resulte inabordable.

 

Puesto que Urano rige el futuro, uno podría imaginar que estas muchachas son madres por naturaleza (después de todo, los niños son parte del futuro). Pero la mujer Acuario media puede, en un primer momento, sentirse perpleja ante la maternidad. Como está acostumbrada a extenderse y dispersarse, necesita un proceso de adaptación para poder dedicar toda su atención y su energía a un solo ser humano de manera exclusiva, y eso quizá le exija cierta práctica. Su natural actitud de distanciamiento hará que le resulte difícil dar expresión exterior a su calido afecto. La madre Acuario típica se dedica a sus vástagos, pero también necesita cierto desapego ante los niños. Sin embargo, es probable que sea el miembro más diligente de la asociación local de padres y maestros. Se pasará horas hablando con sus amiguitos en el nivel propio de ellos, sin imponérseles, y dedicará las tardes a trabajar para un proyecto de la escuela. Observándola, los niños aprenderán de ella lecciones de fraternidad y de humanitarismo. Las madres Acuario jamás protegen exageradamente a sus hijos, y muestran una actitud comprensiva ante las confesiones más alarmantes. Será raro que una madre uraniana castigue a su hijo cuando le dice la verdad, no importa lo que haya hecho el niño. Gracias a su ausencia de prejuicios, se ganara la absoluta confianza de los pequeños. Es perfecta para tranquilizar a la gente menuda sobre cualquier cosa, desde los monstruos que se esconden bajo la cama hasta la pena de ver que a uno no le hacen caso durante el recreo. En cuestión de minutos puede convertir las lágrimas en risa, de manera que tus hijos la encontrarán divertida, un poco desordenada, no demasiado pendiente del trabajo de la casa, dispuesta a ayudarlos con los deberes y cariñosa cuando están enfermos. No les abrumará con su afecto, y será raro que se muestre insistente y fastidiosa. Tal vez Tommy no se haya lavado las manos después de habérselo dicho tres veces, pero a ella le interesa mas lo que ha aprendido en la clase de ciencias.

 

Pero nos hemos adelantado un poco. Por más que a Urano le guste invertir el orden real de las cosas, antes de llegar a ser madre tu chica Acuario tiene que empezar por ser esposa. Y antes de que sea tu esposa, tendrás que convencerla de que el matrimonio no es una especie de Alcatraz. No está precisamente ansiosa por casarse, ni tiene prisa por usar tu nombre mientras no te haya pesado, estudiado, puesto a prueba y descubierto que es lo que te conmueve y te interesa. Para ella, las opiniones de su familia y de sus amigos nada significan, aunque quizá las pida por simple curiosidad. Acuario tiene su propia vara para medirte y, suponiendo que pases el examen, casarse con una chica de este signo puede producir cierta confusión. Te escuchará cortésmente cuando le des algún consejo, pero su idiosincrasia le impide seguir instrucciones al pie de la letra. Le resulta tan difícil no apartarse de la receta cuando está haciendo un pastel como aparcar el coche en el lugar exacto que tú le dijiste. En su manera de pensar hay algo que la lleva a creer que un pequeño cambio puede mejorar cualquier cosa y, mientras lo va haciendo todo a su manera, sonreirá dulcemente, impulsada por la necesidad constante de nuevas experiencias: con una manera diferente de hacer el café, de llenar la estilográfica, de calzarse los patines para hielo o de cruzar la calle. Se pondrá los jerseys al revés, mezclara el brandy con leche, hará un arreglo floral en la pecera, se enjuagará el pelo con loción para después de afeitar o te armará sobre el escritorio un jardín de rosas. Pero no le preguntes por que, porque ella misma no lo sabe. Lo único y excepcional es su longitud de onda, y eso es todo.

 

Como su naturaleza es tan impersonal, no es fácil que dé expresión a sentimientos profundos. A no ser por esas observaciones súbitas, mezcla de prosaísmo y poesía, tiene pocas palabras para expresar su amor, y su modalidad de pasión física está estrechamente entretejida con los hilos que llevan a la mente y al alma. Aunque la especial perspectiva de Urano puede llevar a algunas chicas de este signo a relaciones peculiares, por lo común una vez que encuentran la pareja adecuada se convierten en modelos de felicidad matrimonial.

 

Tu Acuario puede flotar durante días y noches con la orgullosa gracia de un cisne, pero es mas que probable que se conduzca con la torpeza de un oso en las cuestiones románticas. Para Acuario, la línea que separa la amistad del amor suele ser poco menos que invisible. Las canciones de amor donde se habla de seres que sólo tienen ojos el uno para el otro le parecen tonterías. Si hay en el mundo tantos milagros que reclaman la atención de nuestros ojos, a ella le parece un desperdicio que dos pares de ellos no hagan otra cosa que contemplar sus reciprocas profundidades. Le encantará que la tomes de la mano para caminar juntos, mientras ella va mirando con deleitada felicidad el amanecer, un coche antiguo, el caballo del lechero, un cubo de basura amarillo, una lechuza embalsamada o un globo rojo que cuelga del campanario de la iglesia. Pero no la distraigas con tu excesiva ansiedad de estar juntos, déjala que se paseé sola cuando quiera por su país de las maravillas, y jamás protestará cuando vayas a jugar a las cartas con tus amigos.

 

Si quieres perderla, estas son las formas mas seguras: mostrarte celoso, posesivo o con prejuicios; crítico, rígido o ultra conservador. También tendrás que simpatizar con sus amigos, que pertenecen a los modelos, tamaños y formas mas variados.

 

Es susceptible de experimentar súbitos arranques de inspiración, y tiene una notable intuición. Tal vez al principio su juicio no te parezca cuerdo ni práctico, pero es porque ella ve meses y años hacia delante. La muchacha Acuario vive en el mañana, que es una comarca que tú sólo podrás visitar a través de ella. Lo que ella dice sucederá, tal vez después de muchas demoras y dificultades, pero sucederá. Me imagino que, después de todo, esto es lo más especial de las mujeres de febrero: que tienen un algo de magas.

El niño Acuario

 

Soñador, el niño viaja por un país

de nuevas y extrañas maravillas,

amistoso, charla con pájaros y bestias

creyendo, a medias, que es verdad.

 

Cuentan viejas canciones infantiles inglesas que, según sus escarpines sean azules o rosados, tu bebé estará hecho de distintas cosas a cual mas mágica y divertida. Pero si, niño o niña, tu bebé nació en febrero, vístelo con un gorro de color azul marino y escarpines azul eléctrico y olvídate de las antiguas canciones. Tu niño está hecho de la materia prima de Urano, y vas a tener que correr en pos de él hasta el futuro.

 

Es un estremecido, sensible, obstinado e independiente manojo de inventiva e impulsos eléctricos. Aunque tenga un lento y cuidadoso ascendente Tauro, su proceso mental tendrá la rapidez del relámpago uraniano. Sus pensamientos vibrarán como ondas de radio de alta frecuencia y, a medida que tu hijo crezca, tendrás ganas de enviar tú mismo un SOS.

 

Todos los padres y todas las madres piensan que su hijo es especial, diferente y único, comparado con los demás de su edad. Pero con este la situación es ridícula. Son muchísimos los padres de algún pequeño Acuario que piensan que deben mandarlo al campo, donde no asuste a los vecinos, o bien empezar a anunciar como sin darle importancia que probablemente algún día ganará el premio Pulitzer. ¿Qué camino elegir? ahí tenéis realmente un problema. El Pulitzer es posible, pero yo os aconsejaría que durante unos cuantos veranos probarais con la granja, para ver que pasa. Observar y esperar. Es probable que invente un arado nuevo, o simplemente que arrase con todo. Depende; con Acuario nunca hay reglas fijas e invariables.

 

Se de una madre neoyorquina que se limitaba a llamar a su hijo de Urano <<la maravilla del Bronx>> y dejar las cosas así. Por lo menos, sus familiares y vecinos, estaban tan despistados como ella. Nadie sabía si el apodo quería decir que el crío tenía tres cabezas o que iría de cabeza al Hall of Fame. Como resultó que era bastante buen jugador de baloncesto, la mayoría de la gente pensó que a eso se refería el rótulo, pero se apresuraron. La historia no terminaba ahí: actualmente, Acuario oscila entre componer la música para un proyecto de espectáculo que puede terminar tanto en Broadway como en el cesto de los papeles, hacer papeles secundarios en películas policíacas u ofrecerse para anuncios televisivos. (De esos que necesitan hombres de tipo marciano para enfoques de platillos volantes, en filmes de promoción de ventas de coches.) También está trabajando en un invento, en su dormitorio (mientras sigue por televisión un partido de béisbol y se come un sándwich), pero dado que no le ha contado a nadie de que se trata, no puedo darte mas datos. Como tiene cierta inclinación hacia los relojes de todos los tamaños, es posible que tenga algo que ver con una máquina del tiempo (una obsesión común entre los Acuario). En fin, ya veremos. No corre prisa. Son muchos los Acuario que no empiezan a esparcir las eléctricas chispas de su genio sobre un mundo esperanzado hasta que llega el fin de la adolescencia, allá por los cincuenta. Tan larga espera puede resultar un poco agotadora para los nervios. Claro que hay unos cuantos niños prodigio entre los Acuario, pero ya es suficientemente difícil calcular lo que puede pasar con tu retoño medio del signo (y al hablar de medio lo hago en sentido muy general).

 

Tal vez termine trabajando para el FBI o para alguna agencia privada de investigaciones, ya que le encanta resolver misterios, pero también puede ser un ciudadano común, sensato, conservador. (No contengas el aliento, que también es una posibilidad.) Pero si puedes tener una laboriosa ocasión de imprimir cierta dirección al cohete de Urano.

 

Hasta que la madurez suavice las influencias de su planeta rector, y la sociedad le imponga actitudes más convencionales, un niño Acuario puede tener un fuerte sentido de contradicción. Su reacción inmediata ante una orden -e incluso ante una amable sugerencia- es con frecuencia un errático <<no>>. Pero si le dejas que lo piense y lo rumie, es sorprendente la cantidad de veces que su reacción final será sensata y que encontrará por sí mismo una respuesta correcta y aceptable.

 

Son niñas y niños que si bien son superficialmente tranquilos y dóciles, el viento del norte puede ponerlos repentinamente patas arriba… aunque, con Acuario, podría ser arriba patas; se puede esperar cualquier cosa. Impredecibles en cuanto a su comportamiento, pero encantadores, y con frecuencia divertidos, los niños de febrero pueden ser tan difíciles de manejar como una hélice en movimiento. Si me valgo de esta analogía es porque los Acuario y Urano rigen el vuelo, los aviones, Charles Lindbergh y cosas por el estilo. Pero son seres tan llenos de contradicciones que, en vez de tomarse el vuelo como algo natural, muchos de ellos tienen un miedo extraño e irracional a los aviones y los ascensores, e incluso a la electricidad (también regida por Urano). No es fácil dirigirlos ni canalizarlos. No tienen la menor idea de hacia dónde van, pero si las tienen, y muy definidas, sobre la forma de llegar.

 

Educar y criar a estas <<maravillas>> puede ser una gran responsabilidad. En su personalidad se combinan un firme sentido práctico y una percepción increíble con una 1ógica aguda y penetrante. Si lo mezclas todo puede resultar bastante inquietante, como cuando tu pequeño Acuario le pregunta a tu mejor amiga por que se hizo un lifting en la cara (lo cual es verdad), o a tu tío por que falseó sus cifras de ingresos (lo cual es cierto) en presencia del funcionario de la Delegación de Hacienda.

 

Les encanta hacer favores a los amigos. Si a tu pequeño Acuario le compras un par de botas flamantes, lo mas probable es que las gaste el primer día, alisando la nieve para que sus amigos del barrio puedan andar con sus trineos.

 

Con tu hijo de febrero, tienes que esperar que se aferre firmemente a un sueño… mientras no aparezca otro. Es posible que las niñas se vean como futuras primeras bailarinas, con una dedicación a su arte que haría ruborizar a la Pavlova, o que ansíen ser el primer Presidente mujer o sueñen con seguir las huellas de madame Curie. Con los varones, el sueño puede ser llegar a oceanógrafo, ictiólogo, arqueólogo, antropólogo, ángel exterminador o cirujano vegetal. La elección de profesiones normales tales como enfermera, secretaria, empleado, vendedor, maestra, banquero o corredor de bolsa es demasiado de este mundo para las fantasías del niño Acuario medio. Aunque es posible que termine optando por una de ellas, el sueño original seguirá guardado bajo la almohada, inolvidable. Y, aunque ello pueda parecer algo terrorífico, hay veces que Acuario consigue que una cosa suceda simplemente concentrándose en ella y esperando.

Jamás sabrás con exactitud que esperar de un día para otro. Tienes un hijo que tal vez no quiera quedarse adentro cuando llueve; saldrá con tu mejor cuchara de plata a excavar un desagüe, para que el agua no se lleve la colina que hay detrás de la casa.

Recuerdo una vieja canción que oí de niña, y que hablaba de un oso que atravesó la montaña para comprobar que se podía ver, y que lo único que pudo ver fue el otro lado de la montaña. Tu hijo Acuario tendrá mejor suerte; él encontrará algo, que puede ser un cántaro con monedas de oro o una nueva especie de pájaro carpintero, pero sus viajes de exploración no terminarán siendo un fiasco ni una simple pérdida de tiempo.

 

He pasado por alto la etapa de la infancia porque estos niños nunca son infantes; nacen ya con cierta edad. Sin embargo, muchos de ellos pasan por el período del gateo y de los pinitos, y durante esa precaria temporada sería mejor que pensaras en comprar un perro para ciegos y lo conservaras hasta que tu pequeño uranio tenga diez años por lo menos. Es posible que le cueste recorrer la manzana sin sufrir un accidente. Como anda en su propia nube, puede salir corriendo a la calle en una bruma y estrellarse contra un buzón o un poste de teléfono. Las distracciones de Acuario son causa de tobillos torcidos, huesos rotos y maestros coléricos. Es posible que te veas dividido entre el orgullo, cuando los informes de la escuela te aseguren que es un genio incipiente, y la vergüenza, cuando recibas una nota donde te digan que <<Oliver no presta atención en clase. Se pasa el día mirando por la ventana y jugando con su reloj de pulsera>>. También pueden decirte que <<Gertrudis no se concentra. En vez de estudiar, se queda sentada haciendo flexiones del arco plantar con sus zapatillas de baile>>. Si le sermoneas no conseguirás de tu hijo Acuario mas que un encogimiento de hombros, con aburrida impaciencia. ¿A que tanto lío? Si él estaba tratando de calcular el efecto del solsticio de verano sobre la hora media de Greenwich, y ella pensaba que será lo que hace que una oruga se convierta en mariposa. Para la mente de Acuario, eso es perfectamente lógico. Vaya escuela idiota. Seguro que tus hijos están en el buen camino, pero tal vez eso no será reconocido en este siglo.

 

Es frecuente que los maestros se quejen de que Acuario se niega a explicar paso a paso la forma en que llegó a dar una respuesta tan notable a un complicado problema de matemáticas, antes de que ellos hubieran terminado de escribirlo en el encerado. Para eso hay una excelente razón: la intuición de Urano, que funciona mediante una especie de ondas de radio, invisibles, le llevó a recorrer esos pasos con una rapidez tal que él no los recuerda. Casi todos los niños Acuario estaban detrás de la puerta de la sala de partos cuando se hizo el reparto de memoria. Que se olviden de su dirección es frecuente, que se olviden de su apellido incómodamente posible, y puedes dar por seguro que no recordarán la hora de regresar a casa. A tu brillante -casi con seguridad- vástago de Urano hay que enseñarle que su meta debe ser mas amplia que la de convertirse simplemente en una computadora humana; necesita aprender la importancia que tiene organizar 1ógicamente sus pensamientos. De otra manera, un genio en potencia -filósofo, ingeniero, científico, médico, abogado, jardinero o taxista (los dos últimos si tienes suerte)- puede convertirse en un adulto excéntrico, que se orientará simultáneamente en varias direcciones y acabará dando vueltas en círculo, interesantes sin duda, pero poco provechosas.

 

Aliéntale para que participe en actividades físicas, si no quieres que se deje ganar por una perniciosa inercia y se pase las horas en ensoñaciones. Es frecuente que haga falta una emergencia para espolear a los niños Acuario a la acción física, por más amor que sientan por los deportes. Mentalmente, son demonios acelerados, pero su cuerpo puede ser más lento, por lo menos cuando están en casa. Es posible que tengan fácil comunicación con los pájaros, los árboles, la naturaleza y las playas. Preferirán siempre sus propios descubrimientos independientes a cualquier actividad organizada, y tendrás que estar alerta a su tendencia a decir <<no puedo>> para racionalizar su deseo de eludir responsabilidades. Si le dejas, el niño Acuario elegirá la línea del menor esfuerzo, enséñale que con eso no hace mas que engañarse a sí mismo. Déjale que tome sus propias decisiones, pero aliéntale para que persevere en ellas.

 

Las tensiones inexpresadas pueden perturbarle profundamente. Son niños que casi pueden ver en las almas ajenas, y oír pensamientos que no han sido expresados de manera audible, y todo eso puede alterarlos y dejarles perdurables sentimientos de infelicidad. Trata de conseguir un clima de tranquilidad y armonía y estimula su concentración y su memoria, si no quieres vértelas, dentro de unos treinta años mas o menos, con un solterón o una solterona, excéntricos, nerviosos, distraídos y llenos de sueños que han quedado sin realizar.

 

Con los niños Acuario, ten cuidado con lo que dices y con la forma en que lo dices. Las sugerencias que se implantan en la infancia en la fértil y sensible mentalidad de Acuario pueden arraigar firmemente y convertirse en el adulto en opiniones rígidas. Dar exagerada importancia a las manos limpias, o repetirle: ~<No bebas de mi vaso, que está sucio>>, puede ser motivo de que Acuario crezca lleno de miedos exagerados y cuando vaya de visita salga con su vaso en el bolsillo. Como es tan propenso a los accidentes, ya puedes imaginarte lo que sucederá si repentinamente se sienta sin acordarse del vaso. Y él que casi todo lo hace repentinamente…

 

Los chicos y las chicas de este signo tienen multitud de amigos; hacen diez amigos nuevos cada día, por lo menos, desde el barrendero de la calle hasta el vigilante de la escuela, sin olvidarse del ex paracaidista que tiene una tienda de golosinas. Hasta es posible que algún día aparezca a almorzar acompañado de un amiguito de apellido Rockefeller, pero no te asustes; no es que se esté convirtiendo en un esnob. Para él, es ni más ni menos que el empleado de la perrera, un amigo más.

 

Es posible que nunca tengas que enfrentar problemas románticos durante la adolescencia. En realidad, a los chicos Acuario puede ser necesario hacerles presente que hay dos sexos. Son muy pocos los que se enloquecen por los muchachos o las chicas, según el caso. Mas posiblemente es que se enloquezcan a secas, especialmente cuando empiecen a ponerse esa ropa espeluznante y a peinarse de manera tan extraña, lo que puede coincidir con la época en que florece su oculto amor por la poesía, un rasgo que hay que estimular. Tu pequeño Acuario lleva ranas en los bolsillos y estrellas en los ojos, pero es muy especial. Es humanitario y tiene amor por la gente. ¿Sabes lo raro que es eso? A medida que la sociedad entra en la era de Acuario, su sabiduría sin prejuicios nos conducirá. Los niños y niñas de este signo han sido elegidos por el destino para cumplir las promesas del mañana, con ranas y estrellas y sándwiches y todo. Tú limítate a ponerle de apodo <<la Maravilla del Siglo Veinte>>, y deja que los vecinos adivinen por que.

 

El jefe Acuario

 

-…Cuales son las cosas que recuerdas mejor

-se animó a preguntar Alicia-.

 

-Pues, las que sucedieron

después de la semana próxima.

 

Antes que nada, asegúrate. ¿Estás seguro de que cumple años a fines de enero o a principios de febrero? ¿No tienes la menor duda de que tu jefe es Acuario? Los ejecutivos regidos por Urano son tan raros como un panda albino. Si tu jefe es uno de ellos, no será fácil que puedas vendérselo al zoológico, pero de todas maneras considéralo una pieza de colección. Algún día puede ser sumamente valioso.

 

Te digo en serio que el Acuario típico preferiría casi morirse de hambre a la habitual rutina oficinesca de nueve a cinco. A la mayoría de los de su signo les disgusta tomar decisiones, se sienten incómodos dando órdenes, no tienen ningún deseo especial de dirigir a nadie y son totalmente incompatibles con la rigidez de las reuniones del Consejo de Administración, por no hablar de la rigidez de los vicepresidentes. Esto no significa que como jefes no sean competentes; Urano está lleno de sorpresas, y el totalmente inepto jefe Acuario que termina siendo absolutamente indispensable es una de ellas.

 

Cuando un espécimen de Acuario va a parar a un cargo ejecutivo, con el lastre de todas las condiciones negativas que hemos detallado mas arriba, se limita a sacar de su bolsa un par de trucos nuevos. Es posible que sea distraído y olvidadizo, excéntrico e impredecible, a ratos tímido y después audaz, pero tras esos ojos extraños y un poco ausentes, por debajo de la actitud desapegada y distante hay una mente que parece una trampa para cazar osos. Agrégales una afinadísima cualidad de percepción intuitiva que te hace pensar que llevará en el bolsillo una bola de cristal. Echa en la mezcla su inquietante capacidad para analizar, disecar y sopesar los hechos con una penetración tan aguda como el filo de una navaja y -para que no falte nada- su seguro instinto que le lleva a hacerse amigo de todo el mundo, desde el cadete de la oficina hasta el cliente más importante de la empresa. Sazónalo con su amplia visión liberal que se extiende hasta muy adentro del mañana y que abarca la imagen en toda su magnitud mientras otros se pierden en los detalles, y comprenderás exactamente lo que quiero decir cuando hablo de sorpresas. Por poco apto que sea el Acuario promedio para el puesto de ejecutivo, se desempeña en el cargo con tanta naturalidad como si hubiera nacido para él, lo que decididamente no es el caso.

 

También está la otra cara de la moneda. Es posible que te presente como: <<Mi secretaria, la señorita… eee… ee… la señorita… uuu… ¿cómo se llama usted?>>. También puede ser de lo más irritante cuando planea programas complicados a tus espaldas para abrumarte con ellos en el último momento. Y apostaría a que te has sublevado contra su frustrante costumbre de darte un trabajo completamente nuevo e inesperado, omitiendo alegremente darte la más mínima explicación del cambio. Pero confiesa también que en conjunto resulta bastante encantador, ¿no? Como la mayoría de los Acuario, una vez que uno se habitúa a sus rarezas, cambios súbitos y sorpresas inesperadas. Y a sus opiniones inamovibles, podría agregar, una vez que han llegado a una decisión.

 

Yo, en tu lugar, no pediría un préstamo en dinero a un jefe Acuario. Si es un exponente típico del signo, no simpatiza con la gente que gasta más de lo que gana. Claro que hay Acuarios que tienen viviendas cómodas y suntuosas, pero la mayor parte de ellos son muy capaces de vivir en una precaria habitación, mientras pasan veinte horas diarias luchando por conseguir mejores alojamientos para los pobres. En cuanto a los ascensos, no será impulsivo para concederlos, pero tampoco se mostrará mezquino. Con tu jefe Acuario tendrás aproximadamente lo que te merezcas, ni mas ni menos, pero puede ser muy generoso cuando piensa que alguien ha hecho una tarea mucho mejor de lo que su deber se lo imponía. No te confundas: esperará de ti lo mejor; lo mejor de lo mejor. Y si das menos, corres el riesgo de que te despida, con bondad y cortesía, pero también con firmeza. Sin más ni más. Un Acuario no encuentra justificación para la gente que holgazanea o que a cambio de un día de paga da medio día de trabajo. Para él eso es una forma de deshonestidad, defecto que odia aproximadamente en la misma medida que un gato odia el agua.

 

Con respecto a tu vida personal, el jefe Acuario no tiene el mas remoto deseo de juzgarte ni de aconsejarte. Tendrá, sin embargo, el deseo de estar al tanto, y es posible que te resulte difícil eludir su penetrante curiosidad en lo que se refiere a tus asuntos privados. Pero a él puedes contarle absolutamente cualquier cosa sin temor de que se escandalice. No hay nada que le escandalice; es el mejor estudioso de la naturaleza humana que hay en el zodiaco, y jamás te mirará con desdén (como tampoco con admiración). Por lo que a él se refiere, tus vicios y tus virtudes se funden en un diseño interesante y colorido. En su amplitud de criterio entra todo, sin que nada pueda afectar la opinión que tiene de ti. El borracho del pueblo y el adolescente lleno de risitas tontas son para él tan amigos como el rector de la universidad local y el senador del Estado. Si es un auténtico Acuario, puedes estar seguro de que no encontrarás en él, prejuicio ni discriminación. En otras palabras, que estás en peligro de que te despida si te encuentra robando sellos de correo o escondiendo en tu escritorio un informe sin terminar; pero si descubre que eres bígamo, que tu padre ha estado dos veces en prisión, que tu hijo fuma grifa o tu mujer practica yoga en la parte de atrás de la casa sin mas ropa que la que traía al nacer, se encogerá de hombros, pensando que al fin es tu vida, y muy probablemente te defenderá de que te critiquen. Al jefe Acuario no le importará un rábano que seas políticamente conservador y pegues un retrato de Calvin Coolidge junto a la imagen de Franklin Roosevelt que colgó él. No se le moverá un pelo cuando se entere que después de la última fiesta en la oficina tuvieron que cargarte en un taxi. Basta con que no le estafes, no le mientas y -no lo permita el cielo- no quebrantes la palabra que le diste. Cuando se trata de promesas, la ética y todas esas cosas, se acabó la amplitud mental.

 

A diferencia del jefe Aries o Leo, no desperdiciará energía procurando convencerte de que te equivocas al votar por ese hombre, salir con esa chica o ponerte esa corbata. Y, a diferencia de Cáncer, Capricornio o Libra, no intentará recurrir a insinuaciones y estrategias persuasivas para que cambies tu punto de vista. Vive tu vida como se te ocurra, que con él no hará sino aumentar tu crédito el tener tus propias opiniones. Por otra parte, tampoco intentes nunca dictarle a él su código personal. No demostrará enojo alguno, y es probable que no lo sienta. Hasta puede ser que sonría y haga pensativos gestos de asentimiento, con esa mirada remota en los ojos, pero es como si le estuvieras hablando a la pared. Él escucha a casi todo el mundo, pero escucha; nada más.

 

Aunque se forme su propio código ético y se atenga a su personal opinión en lo referente a su vida privada, las decisiones comerciales son otra cosa. Es muy probable, si se trata de un Acuario típico, que pida a todo el mundo su opinión sobre los procedimientos que proyecta… e incluso, a veces, que pida a un subordinado que tome la decisión definitiva. Hay método en su locura, y no es el mismo que con el indeciso Libra. Acuario no intenta pasarte la patata que quema. Disfruta al recostarse en su asiento con aire de <<yo ya te lo había dicho>> cuando la decisión que tú tomaste (y que contrariaba su intuición, aguda y precisa) se desinfla como un souffle… pero lo hace para darte una lección. Eso tienes que tenerlo presente. Por lo general, los jefes Acuario están dispuestos a darte toda la soga que necesites para ahorcarte, y unos cuantos metros más, si se lo pides. Tienes suerte si, aunque sólo sea una vez, te explica con exactitud por que piensa que equivocaste el camino. Y cuando lo haya hecho -lo que es bastante excepcional- no te lo explicará por segunda vez, conque aprovecha la primera. Si no lo entiendes con claridad, te saldrá con algún confuso galimatías para recordarte que prestes atención a lo que él dice.

 

Acuario espera que seas capaz de afinar tus antenas y captar del aire cualquier cosa que se te haya escapado; no se da cuenta de que otras personas no tienen el don uraniano de absorber información de lo que dicen tres personas hablando todas juntas, al mismo tiempo que pela una naranja, marca un numero telefónico y recorre una pila de informes de la oficina.

 

Con un ejecutivo Acuario, no te aferres demasiado a tus costumbres: es posible que alguna mañana llegues y te enteres de que tu despacho ha sido trasladado a otro piso y de que él se olvidó de decírtelo. Donde está este hombre, siempre hay cambio en el aire. Es posible que pases por la perturbadora experiencia de verle un día entrar como una tromba, con una gran sonrisa cálida y amistosa, y arrojar por la ventana todo tu equipo… el que se viene usando en la oficina desde la guerra civil. En su lugar hará aparecer un método nuevo, más rápido y con menos detalles engorrosos. ¿Cómo dices, que no puedes adaptarte con tanta rapidez? ¿Qué necesitarás por lo menos seis meses para hacer el cambio y que por el momento el nuevo sistema es griego para ti? Eso, él no lo puede entender; si para él es perfectamente claro. Pero no te preocupes, que ya llegarás. Él te esperará; tiene paciencia.

 

Y seguro que la tiene. Aunque la mentalidad normal regida por Urano puede estar, por debajo de la superficie, llena de nerviosa curiosidad, generalmente Acuario se toma las cosas con bastante calma y da una imagen de tranquila y meditada deliberación. Observarás que he dicho generalmente. Claro que no hay que olvidar aquella vez en que salió literalmente corriendo de la oficina para ver pasar aquellos seis camiones de bomberos, la carrera de tortugas con tortugas verdaderas que organizó sobre su alfombra, y el día que hizo poner un televisor en miniatura sobre cada escritorio, durante las olimpiadas. Y seguro que hubo una mañana que la tomó con el conmutador, por ver cómo era, nada mas, y mezcló todas las comunicaciones, desconectó todas las llamadas, empezó a hablar por casualidad, en una línea cruzada, con un ejecutivo de una red de televisión y cerró con él una operación de medio millón de dó1ares… y cuando 11egó el momento de firmar el contrato se había olvidado de cómo se llamaba el hombre. Pero normalmente es plácido y controlado; un poco excéntrico de vez en cuando: todos los meses hace cambiar de lugar el enfriador de agua de modo que nadie lo encuentra, y le gusta cambiar sin previo aviso el día de descanso semanal. Pero, ¿que son unos pocos engorros menores cuando estás trabajando con un jefe que se siente auténticamente fascinado por el libro que estás escribiendo, sobre el jazz en Kansas City? ¿Y cómo puedes estar enojado con un jefe a quien no le importa que el contable se deje crecer la barba, su secretaria vaya a trabajar con botas de piel blanca de tacones dorados y que el nuevo empleado del archivo deje la bicicleta en la sala de recepción?

 

Un día puede hablar hasta insensibilizarte los oídos, y al siguiente se recluirá por una semana en su despacho, haciendo caso omiso del personal, los clientes y los proveedores, sumido en sus pensamientos solitarios. Está llevando descanso a su alma, y esos periodos de retiro son necesarios para él. Independientemente del tiempo que haga que estás en la empresa, él te considerará su amigo. Hasta tiene buenos amigos en la competencia. No importa lo que diga el membrete del papel de la compañía: el verdadero negocio de tu jefe Acuario es la amistad. No hace mucho alguien dijo: <<A mí que me den de nuevo el ejecutivo individualista de los viejos tiempos, con manchas de grasa en la corbata, que conseguía que las cosas se hicieran sin llamar a una reunión de comisión para cada detalle>>. Sin duda, el pobre hombre sufría un ataque de nostalgia por algún jefe Acuario que tuvo hace muchos años.

 

Aquellos de mis lectores que trabajen con un hombre de Urano no tendrán probablemente el habitual problema de que la mujer del jefe se deje caer inesperadamente cuando todo está hecho un desorden porque los pintores están desarmando la sala de recepción. La señora tendrá suerte si sabe dónde trabaja su marido, no hablemos ya de si le ha dado permiso para hacerle una visita. Los hombres Acuario no confían todas sus actividades a sus mujeres. Hace un tiempo yo vivía junto a un ejecutivo que cumplía años en febrero, y que una vez no comunicó a su esposa que tenía que hacer un viaje de negocios a Europa hasta que no estuvo allí y se dio cuenta de que no tenía camisas limpias. (Eso le molestó bastante, y así se lo dijo cuando la telefoneó desde Londres. Al fin y al cabo, era culpa de ella, que debería haber pensado que el tendría que hacer un viaje. Es gracioso cómo estuviste recordando todas las peculiaridades de tu ejecutivo Acuario la semana pasada, mientras lo veías recibir del alcalde el título de Hombre del Año, en ese gran banquete de gala. Cuando acababas de llegar a la conclusión de que, pese a sus actitudes impredecibles y a sus hábitos chiflados, es en realidad uno de los jefes mas distinguidos que uno puede tener, miraste casualmente bajo la mesa… y viste sus pies, moviéndose con impaciencia sobre la alfombra, con impecables zapatos negros, y con un calcetín azul y otro amarillo.

 

El empleado Acuario

 

¡Pestañea, morciguillo!

En que andas, me pregunto,

ahí volando sobre el mundo

fingiéndote pajarillo.

 

No debe costarle a usted mucho reconocer a su empleado Acuario. Es ese que tiene tantos amigos. Si, el que esta mañana se olvidó la cartera…, el mismo que el mes pasado apareció por su despacho para pedirle prestada la estilográfica y como quien no quiere la cosa le dejó una idea de producción que, según el último informe del revisor de cuentas, ya le ha hecho ahorrar 30.000 dó1ares a la empresa.

 

También le resultará muy fácil recordar el día que lo contrató. Lo primero que usted pensó era que venia a venderle un palco en el estadio, después le pareció que estaba recogiendo fondos para las representaciones de Shakespeare al aire libre y finalmente creyó que estaba haciéndole una de esas encuestas políticas… y hasta después que se hubo ido no se dio cuenta de que, en realidad, había venido a buscar trabajo. Pero si usted no lo recuerda, le apuesto cinco a uno a que su secretaria si. Aparentemente, los hombres Acuario siempre producen en las mujeres una impresión inmediata y duradera, incluso los que tienen el aspecto de cachorros descuidados y hambrientos, con una cara que recuerda vagamente a la de algún boxeador. Habrá quien se precipite a llegar a la conclusión de que lo que está en juego es el instinto maternal, pero es posible que se equivoquen. La verdadera atracción de Acuario para las mujeres reside en su absoluta indiferencia ante la existencia de ellas; es eso lo que las perturba. Es un desafío al que no pueden resistirse, de manera que se vengan, ya sea procurando seducirlo o mostrándose tan desdeñosa como él, sin que ninguna de las dos actitudes haga mella ni remotamente en el empleado Acuario. Es capaz de mostrarse ciego durante semanas enteras para su colaboradora femenina, de no verla, literalmente, hasta que una hermosa mañana de primavera la deje súbitamente azorada al decirle que tiene los ojos exactamente del mismo color de un huevo de petirrojo que el encontró una vez en un árbol, y ella esta lista. Completamente perdida, quiero decir: durante ese día ya no podrá escribir una sola palabra a máquina.

 

Convivir con un empleado Acuario puede ser euforizante y dejarle a uno un poco sin aliento. No porque sean extrovertidos ni extravagantes ni bromistas, al contrario. Muchos Acuarios son sobrios, distantes, tranquilos, y tienen muy poco que ver con el loco mundo que los rodea. El único problema es que esa distancia que han tomado es en la dirección de unos cincuenta años hacia el futuro, y cuando cada tantos días vuelven su cohete al presente, vienen cargados con unas cuantas ideas raras de la estratosfera. Si es usted un jefe despierto, una vez por semana llamará a su empleado Acuario a charlar un rato en su despacho; quizá resulte positivo. ¿Quién sabe cual puede ser la cosecha? Cuando él le diga con el mas correcto de los lenguajes técnicos que es lo que anda mal con ese tornillo que se afloja bajo el cuarto perno de esa máquina nueva que está siempre descompuesta, es posible que usted empiece a preguntarse si realmente no habrá hecho una escapadita a Marte desde ayer, cuando se lo encontró en el ascensor. Y mucho mas cuando estudie el archivo del personal y compruebe que no siguió ningún curso de ciencia ni de mecánica en la Universidad. Claro que una charla informal con él no siempre será tan provechosa. Es posible que después de una de esas conversaciones confidenciales sea él quien salga de su despacho con un cheque por algunos miles de dó1ares para fomentar la práctica del baloncesto en las reservas indias, o para la Sociedad Investigadora de Fenómenos Parapsicológicos de Esmirna. Los intereses de Acuario no tienen límites.

 

Lo más fácil es que ese joven aparentemente tranquilo, inteligente y amistoso no se quede el tiempo suficiente para que usted se acuerde de su cara. El varón Acuario empezará desde arriba, abriéndose camino en pocas semanas, o decidirá seguir solo como compositor, fotógrafo, ornitólogo, bailarín, cantante, payaso, escritor, juglar, atleta, geólogo, anunciador de radio o de televisión, etc., o bien se irá de su oficina para pasar de un trabajo a otro, <<en busca de sí mismo>>. Y algún día se encontrará, vaya. Cuando eso suceda, lo más probable será que se asiente para toda la vida en un lugar. Hasta ese momento de la verdad, sin embargo, nuestros amigos regidos por Urano se pasan un tiempo vagando, simplemente; experimentando, aprendiendo, mirando, investigando y haciendo nuevos amigos.

 

No es sentimental por naturaleza. Tiene una actitud científica, pero también se interesa intensamente por la gente; por lo que la hace reír y por lo que la hace llorar. Un nativo de Acuario no tiende a los excesos emocionales (a no ser en las raras veces en que está en mitad de un proceso de comportamiento excéntrico, tal vez como reacción a alguna experiencia personal muy perturbadora). Lamentablemente, es frecuente que sus ideas y opiniones sean consideradas irracionales y poco prácticas, pero eso se debe simplemente a que quienes le critican no transmiten en la misma frecuencia, ya que la de él está adelantada en medio siglo. Imagínese usted cómo se habría sentido su abuela si a finales del siglo pasado algún Acuario hubiera tratado de describirle la televisión en color y los astronautas que descendían a la Luna, y eso le dará una idea bastante aproximada de cómo son recibidos los Acuarios de hoy cuando empiezan con su teoría de la máquina del tiempo y de la forma en que se la podría diseñar, con válvulas de seguridad para que una conexión defectuosa no haga que uno se pierda en algún momento de 1770.

 

Tal vez observe usted que el empleado Acuario tiene un amigo diferente todas las semanas. Para él es difícil satisfacerse con un solo individuo a la vez, ya que sus simpatías corren por muchos canales; por ello, con él es normal que brinde mas amistad de la que recibe.

 

Es posible que lo primero que tenga usted que hacer sea decidir a que tipo de Acuario pertenece su empleado. Aunque no hay más que un solo tipo básico de Urano, la naturaleza de Acuario puede manifestarse de dos maneras. El primer tipo es el del afable profesor que fuma su pipa, de modales relajados y con no pocos hábitos excéntricos, que vive en un apartamento elegante aunque un tanto extraño, lleno de momias egipcias, con un árbol de la India plantado en el centro del salón, campanas de Sumatra, mesas del siglo XVI y hamacas coloniales norteamericanas, además de uno o dos cuadros modernos y tal vez una vieja hélice de avión colgada sobre la chimenea. Su comida es para sibaritas: saltamontes a la parrilla y bistec a la tártara aderezado con huevos de hormigas. Generalmente, es brillante.

 

Los del otro tipo viven en alguna minúscula habitación cerca del metro, comen sándwiches de mostaza y ven su programa de televisión favorito en el primer televisor que se fabricó. Sus inventos están desparramados por todas partes, y sacan melodías de oído en un piano polvoriento y lavan los platos una vez por semana. Este también es brillante. El problema es que cuando se les sitúa a ambos en un lado social normal, es difícil ver la diferencia.

 

Ambos son escrupulosos en el trabajo. Ambos tienen un alto grado de inteligencia, unido a una percepción agudísima y una exquisita sensibilidad para todo lo que los rodea. Los dos se empapan de conocimiento mientras aparentemente están sumergidos en alguna abstracción. Su memoria es débil, pero la compensan con creces gracias a su penetrante intuición. Tienen hábitos extraños, son bondadosos y simpáticos, muy corteses por lo común, y combinan de manera extraña la ropa que usan. Ambos son leales y sinceros, y se rigen por un código estricto que no violan jamás. Los dos son solteros y cada uno de ellos tiene unos cinco mil excelentes amigos, que van desde Leonard Bernstein y Joe Namath hasta Scarface y la señora del puesto de frutas, que también tira las cartas. Conque, ya ve usted: Acuario es Acuario, y con eso no tiene nada que ver una pipa y un sándwich de mostaza ni un par de momias egipcias flanqueadas de plantas de loto.

 

Puede dar por sentado con toda seguridad que su empleado Acuario se ganará el salario que le paga. Aunque probablemente sea él la causa de ese eczema que tiene su secretaria y que el médico no puede diagnosticar ni curar, también es posible que algún día termine por aparecer en la primera plana del New York Times porque le entregan una medalla o algo así, y que usted pueda decir que le conocía cuando… Además, es posible que aporte alguna idea bien cuerda y concreta que tal vez hasta signifique algún premio para la empresa. Respecto de los secretos de la compañía, es digno de toda confianza, y probablemente no pueda encontrar nadie mejor que el para tratar con los clientes, porque se hará amigo del mas quisquilloso de ellos y se quedara pensando por que todo el mundo le considera tan difícil de tratar. Para Acuario, no es más que otro ser humano en cuya personalidad hay algún aspecto seductor que se puede descubrir con algunas preguntas corteses pero directas, y con un poco de observación.

 

No es probable que este empleado le importune continuamente pidiéndole un ascenso, porque el dinero -junto con las mujeres- ocupa el último lugar de su lista. Pero es lo bastante despierto como para saber lo que vale, y no seria prudente tratar de aprovecharse de él. Puede ser causa de que se enarquen algunas cejas, pero será raro que provoque escándalos o habladurías en la oficina. No encontrará usted en él el impulso de una ambición intensa, pero es una de las mejores mentalidades del zodiaco. Si en algún momento se decide a contratarle, no será de los que terminen apropiándose del negocio; en cambio, puede ser un elemento decididamente positivo, que algún día llegue a significar para la empresa un prestigio de nivel mundial.

 

Y cuando por fin se resuelva a casarse, es posible que pierda usted una buena secretaria (porque Acuario no querrá que su mujer trabaje), pero en definitiva usted quiere que a la pobre chica se le cure el eczema, ¿o no?

 

CAPRICORNIO

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CAPRICORNIO, LA CABRA

 

Del 22 de diciembre al 20 de enero

 

Habla en francés cuando no puedas

recordar como se dice en inglés una cosa…

Camina con las puntas de los pies hacia afuera…

 

¡y recuerda quien eres!

Como reconocer a Capricornio

 

-Está usted viejo, Padre Guillermo -dijo el muchacho-,

 

y el pelo se le ha puesto todo blanco;

y sin embargo está siempre cabeza abajo…

…Cree usted que, a su edad, eso está bien?

 

Entender el carácter de Capricornio es cualquier cosa, menos fácil. Aprenderás a reconocer este signo, pero necesitarás antes alguna práctica. Estudia a esa silenciosa araña que está en el rincón, y que nada puede contra los insectos que vuelan rápidamente; pero son ellos los que quedan atrapados en la tela pulcramente tejida… y la araña gana. Recuerda la morosa tortuga de Esopo, que se arrastraba caprichosamente en aquella carrera, sin tener la más remota probabilidad de triunfar sobre la veloz liebre. Pero la liebre veloz se desvía en todas direcciones, se olvida de la meta… y la tortuga gana. Observa a la cabra que va escalando la ladera de la montaña. No tiene nada que hacer ante la estrategia de los humanos, más inteligentes, que la persiguen. Pero sus perseguidores van quedándose atrás mientras la cabra porfiada trepa decididamente, de rendija en rendija, con sus pezuñas especialmente diseñadas… y la cabra gana.

 

Ahora, estudia a Capricornio. ¿Dónde lo encontrarás? Casi en cualquier parte donde tenga oportunidad de progreso o de mejora. En cualquier parte donde pueda avanzar y sacar adelante sus ambiciones secretas. Prueba en una reunión social. Capricornio no es alegre concurrente a fiestas, pero la Cabra que estudiamos no es solo trepadora de montañas: es trepadora social. Elige un grupo mixto, y, preferentemente, uno en el que el nivel de ingresos sea alto. También puedes ensayar con un grupo que tiene ingresos de tipo medio, pero cuanto mas desciendas a partir de eso, tanto menores serán tus probabilidades de encontrar un Capricornio. Posiblemente no lo encontrarás con la pantalla de la lámpara puesta a modo de sombrero, ni haciendo una exhibición de zapateo, ni llamando ninguna manera la atención sobre si; será más bien el espectador admirado de la última fila. Es posible que ni siquiera adviertas al principio, mientras él observa, calmo y silencioso a las personalidades resplandecientes, encantadoras, agresivas y brillantes que le rodean. Cualquiera del grupo te dará la impresión de estar mejor equipado que él para la carrera, sea cual fuere la carrera. Muchos de ellos fanfarronean, otros tienen miedo, pero todos parecen tan preparados, tan pulidos, que no da la impresión de que Capricornio tenga nada que hacer frente a ellos. Si, pero les ganará.

 

Hace un par de años fui a visitar la librería de un astrólogo neoyorquino. Mientras yo desparramaba generosamente mis perlas de sabiduría, y le daba consejos -que él no me había pedido- sobre los libros que debería tener y discutía con él temas astrológicos, me enteré de que era Capricornio, y él se enteró de que yo era Aries. Muy ufana, adiviné correctamente su ascendente, hablé y me moví con soltura, en una palabra, parecía que yo llenaba la escena. Antes de que yo me fuera, él me dedicó una sonrisa, dulce y encantadora, y -con su fascinante acento húngaro- me dijo una cosa rara. <<La Cabra le ganará al Carnero. Lo dijo como a la ligera, pero con mucha seriedad. Al salir de la librería, me reí para mis adentros. <<Qué engreído -pensé-. ¿Quién podrá superar a un doble Aries?>> Pero, ¿sabéis? Cuando yo no puedo encontrar algunos libros que necesito, y que están agotados desde que Noe construyó el arca, ahí aparece con ellos el Capricornio. Poco a poco, me he visto obligada a rendir respetuoso homenaje a su superioridad, y aquí me tenéis, reconociendo a su signo solar cualidades que yo le envidio, pero que no poseo. Es lo que dije: Capricornio gana.

 

Otra confesión. Como Aries que soy, me enferma aceptar directrices. Ningún escritor Aries aguanta que alguien corrija su trabajo. Últimamente, me hicieron la sugerencia de que una correctora Capricornio revisara algunas cosas que yo había escrito. Me sentí ofendida y, aunque exteriormente me mostré de acuerdo, en mi fuero íntimo decidí que no le permitiría cambiar una sola palabra del fruto de mi genio; me limitaría a fingir que estaba de acuerdo. Ella hizo sus sugerencias de manera tranquila, tímida casi, y bien a pesar mío vi con total claridad que eran inteligentísimas. ¿Cómo no se me había ocurrido a mi misma cortar esa frase y cambiar esa palabra? Después de haber seguido -a regañadientes- sus instrucciones al pie de la letra, la redacción quedó mejorada de manera dolorosamente obvia. Capricornio volvió a ganar.

 

Finalmente, pese a mi agresiva mentalidad ariana, decidí que de nada sirve pelear con ellos, y lo mejor será que tú llegues a la misma conclusión. Pobre del vendedor entusiasta que, al hacer una estimación de su cliente Capricornio, piensa que a ese tonto puede venderle el puente de Brooklyn. Tiene mucho que aprender.

 

Como la Cabra se confunde tan discretamente con el grupo, mimetizándose inconscientemente con el fondo, no siempre es fácil reconocer las características físicas de este signo solar. Capricornio puede ser macizo y musculoso, pero también nervioso y delgado o regordete y blando. Pero sea cual fuere la configuración de su cuerpo, la Cabra dará la impresión de estar arraigada en su sitio, hasta que se decida a cambiar de lugar. Generalmente, la gente de Saturno tiene el pelo lacio, fino y negro, ojos azules, pero estúdialos con atención. Sinceramente, ¿no dan en realidad la impresión de que deberían haber nacido con la piel, el pelo y los ojos oscuros? Es una afirmación arriesgada, pero cierta. Toma a Marlene Dietrich, por ejemplo: cutis de porcelana de Dresde, ojos verdes, pelo rubio como el trigo. Vuelve a mirarla; observa la tranquila deliberación de sus acciones, escucha su voz gutural y profunda. Recuerda su legendaria habilidad para los negocios y su terrenal ambición. ¿No son, todas estas, condiciones más acordes con la imagen de una mujer morena? Si tienes presente esta sutileza, jamás te dejarás engañar por la apariencia de un Capricornio.

 

La personalidad saturnina está siempre rodeada por una tenue irradiación de gravedad y melancolía. Ninguno de estos nativos escapa por completo a la influencia saturnina y a su impronta de disciplina severa y abnegación. Suelen ser de pies fuertes, y les gustan los zapatos prácticos. Tienen gran habilidad manual, su voz es suave y sedante, y probablemente encontrarás en ellos una gentileza halagadora y persuasiva. Capricornio puede parecer tan inofensivo como una almohada de plumas, pero es resistente como una armadura. Trabaja persistentemente, sin pausa, y se las arreglan para digerir insultos, presiones, decepciones y obligaciones con tanta calma como la cabra digiere latas oxidadas, vidrios rotos y cartones. Como ella, tiene el estómago de hierro, y sus cuernos son peligrosos. Mientras los extravertidos alegres y sonrientes dilapidan sus energías en todas direcciones, Capricornio jamás se desvía un centímetro a derecha ni a izquierda. Sigue tercamente su senda hacia arriba, con una fe innata en la seguridad de los caminos bien trillados, y desdeñando los seductores atajos que -la Cabra bien lo sabe- están llenos de peligros.

 

Sienten una gran admiración por quienes han subido antes que ellos a la cima de la montaña y han establecido las normas del viaje. Son los cortejantes del éxito; respetan la autoridad y honran la tradición. Hay muchas personas enérgicas e impulsivas que les tachan de esnobs y de engreídos. A su vez, la Cabra puede considerar temerarios y tontos a sus críticos, pero por lo general es demasiado prudente para hacerse enemigos innecesariamente. Los saturninos se someten, asienten, se adaptan. ¿O simplemente dan la impresión de hacerlo? Capricornio deja que los demás se le adelanten, pero suele ser él quien llega primero, contra toda lógica. Trata de evitar los obstáculos, las rocas cortantes. No puede resultar asombroso que rara vez tropiece, puesto que no lleva los ojos clavados en las estrellas. Su mirada se dirige hacia delante y afirma firmemente los pies en el suelo. Celos, pasiones, impulsos, enojos, frivolidades, despilfarro, haraganería y descuido son obstáculos; que sean otros quienes tropiecen con ellos y se caigan. Capricornio no. Él puede echar un rápido vistazo hacia atrás, compadeciéndose de los caídos, o agradeciéndoles el consejo y la ayuda que antes le prestaron, pero no tardará en seguir subiendo sin prisa y sin pausa hasta llegar a la meta.

 

Entre ellos hay algunos que son deliciosamente románticos, que entienden la extraña luz de la Luna y los colores gloriosos de las alas de una mariposa; pero no dejarán que sus emociones les impidan ver los hechos, si son saturninos típicos. Si Capricornio escribe un hermoso poema, lleno de imaginación y de ilusiones, el tema será concreto y la puntuación impecable. Irá derecho al grano, sin que jamás su sentimiento se derrame por los bordes. Si quieres ganarte el respeto de la Cabra, no desafíes las convenciones. Hasta los más osados de este signo, que constituyen la excepción, observarán por lo menos las exigencias externas que impone la convivencia social. Las escenas en público y los incontrolados estallidos pasionales les hacen sentir incómodos.

 

Ocasionalmente, algún Capricornio olvidará ocultar su ambición y se negará a trabajar si no es en un puesto clave. Se convierte entonces en una Cabra obstinada que insiste en empezar desde el último peldaño de arriba, el lugar que en su sentir le pertenece. Como es natural, una actitud así tiene como resultado una persona sombría, pesimista, egoísta y fría, imposible de satisfacer. Pero un buen par de golpes suelen ser suficientes para que se encamine por la buena senda.

 

Es típico que, de jóvenes, los nativos de Capricornio se muestren más satisfechos que cuando envejecen, para lo cual hay una buena razón. De una forma que hace pensar en los chinos, los jóvenes regidos por Saturno hacen ídolos de los antepasados y los mayores; el respeto por la sabiduría de la edad y de la experiencia es innato en la naturaleza saturnina. Pero cuando maduran, y cuando los <<honorables antepasados>> y los ancianos han desaparecido, las locuras de las generaciones actuales pueden ser causa de miedo y perplejidad para la Cabra, con su carácter conservador. Andan por ahí chasqueando la lengua, sacudiendo la cabeza y evocando en voz baja los buenos tiempos de antaño. Por suerte, sin embargo, hay una buena cantidad de ellos que saben adaptarse al cambio. Es encantador ver a un Capricornio de cabellos grises alternando alegremente con los jóvenes, aprendiendo por primera vez las alegrías que se le pasaron por alto en la seriedad de su infancia. En la madurez, Capricornio se comporta como un variante frustrado, o acepta alegremente todas las diversiones y bailes de última moda. Algunos, los que se quedan a mitad de camino, sonríen con reprimida emoción mientras miran desde fuera, marcando con los pies el ritmo de la música, pero sin llegar nunca a reunir el valor necesario para participar en la danza. Será raro encontrar las narices rectas y bien dibujadas de Capricornio metidas en lo que no le importa, ni la lengua saturnina entregada al chismorreo. Si el signo solar se combina con influencias desfavorables de Géminis o Piscis, pueden ser un poco charlatanes, pero normalmente las Cabras tienen bastante con ocuparse de sus propios asuntos. No es frecuente que den consejos que nadie les pide, pero si deliberadamente recurres a su sabiduría práctica, sin titubear te aconsejarán con toda seriedad. Además, esperarán que aceptes su consejo; si no eres capaz de seguir su ejemplo, Capricornio no perderá mucho tiempo tratando de enseñarte y no se sentirá inclinado a compadecerse de ti.

 

Tal vez te digan que la gente de este signo se casa por dinero o por la posición social. Es una exageración, aunque, sin duda, fue un Capricornio el que dijo: <<Es tan fácil enamorarse del director de orquesta como echarse una cana al aire con el segundo violín>>. Con su espíritu práctico, es raro que la Cabra se precipite en los negocios o en el matrimonio si no está bien preparada, financieramente en el primer caso, emocionalmente en el segundo. Son gente capaz de hacer cosas extrañas por alcanzar seguridad. La idea de la vejez es una constante en la mente saturnina. Hasta los Capricornios más jóvenes se complacerán instintivamente en visitar al tío Eulogio o a la tía Minerva. Después de todo, es posible que los parientes chochos tengan algunas acciones o sabe Dios que bienes, aparte de ser afectuosos y calidos. Y realmente seria una pena que legaran su fortuna al canario. Tal vez te parezca que una actitud así es fría y calculadora, pero para Capricornio es sensata. La oportunidad no necesita llamar dos veces a la puerta de la Cabra, porque al primer golpe ya le abre. Mejor dicho, Capricornio estaba detrás de la puerta, escuchando, en espera de que llamara.

 

De pequeños, los niños de este signo tienden a ser más débiles y enfermizos que otros chicos, pero tanto las fuerzas como la resistencia a la enfermedad se incrementan con la edad. La naturaleza sobria y moderada del nativo típico le da una enorme resistencia, y un potencial de supervivencia tal que no es excepcional encontrar algunos que han doblado el codo del siglo. La gente de Saturno podría muy bien evitar contacto con médicos y hospitales; si no lo hacen, es porque el miedo, la incertidumbre, las preocupaciones y la melancolía son mas dañinos que los propios microbios. No hay dieta, regularidad en los hábitos ni resistencia a las enfermedades que puedan triunfar de los riesgos del pesimismo. Los Capricornio que deseen evitar la enfermedad tendrán que hacer mucho ejercicio al aire libre y cultivar una actitud más positiva y extrovertida. El aire fresco del campo y las frescas brisas de la tolerancia pueden hacer milagros con la salud saturnina. Casi todas las Cabras, cualquiera que sea su sexo, son de piel delicada y es posible que padezcan erupciones nerviosas, alergias, asperezas y grietas, algunas anomalías con la transpiración, poros dilatados o acne. También son comunes los trastornos gástricos debidos a comidas incompatibles y tensiones mentales. Pueden sufrir fracturas en piernas y brazos. Las rotulas, articulaciones y huesos son áreas vulnerables; otros frutos de la melancolía saturnina son las parálisis psicosomáticas, intensos dolores de cabeza e infecciones renales.

 

Es posible que tengan dientes blanquísimos, hermosos y fuertes, o bien que la dentadura les cause continuos problemas y les imponga continuas visitas al dentista. En términos generales, si consigue evitar las largas enfermedades que tienen su origen en sus prolongadas depresiones, la tenacidad vital de Capricornio es notable. Pero, ¿qué gracia tiene ser la última hoja del árbol, si uno sufre de artritis y de reumatismo? Para mantenerse sana, la Cabra debe buscar el sol y reírse de la lluvia.

 

Es un ser tan tímido y dulce, un poco testarudo tal vez, pero de manera tan comedida que parece inofensivo. Una persona tan segura, en quien se puede confiar, y que le halaga agradablemente a uno. ¿Quién seria capaz de herirle o de considerarle ambicioso? Entretanto, Capricornio se vale de tus propias debilidades, ínfulas y celos para hacerse fuerte. Es tan útil, y acaba siendo tan indispensable, que eres tú quien finalmente le pide que tome las riendas. En lo sucesivo, él gobernará sin dejarse ver, desde el rincón, moviendo con toda modestia los hilos de la autoridad. La Cabra somete su afán de sobresalir para conseguir lo que su afán de sobresalir realmente desea: la posición del auténtico líder. Con cautelosa prudencia, bondadosa pero tenaz, resguarda el pasado del descuido y protege de la confusión el presente, para que tú puedas construir sin riesgos el mañana.

 

No necesita ir al frente del desfile, con bombos y platillos; es el quien, entre bambalinas, autoriza el desfile y determina su recorrido. Todos los temerarios que se pasean por la cuerda floja necesitan de la red firme y segura de Capricornio cuando un error de cálculo les precipita al vacío. La disciplina y formalidad del negro azabache y el azul marino, la práctica solidez del marrón, los sueños -honestos y profundos- del verde oscuro: he aquí los serenos colores de su perdurable arco iris. Camina lentamente a través de su selva silenciosa, alfombrada de suave musgo y decorada de hiedras, y busca los ocho tesoros escondidos de Saturno. Bajo el sauce llorón de Capricornio hay enterrados rojos y suntuosos rubíes. Quédate… para conocer la eterna belleza del ónice, pura y tersa. El plomo de Capricornio es sólido, y con su carbón se encienden fuegos perdurables.

 

Personalidades Capricornio famosas

 


Steve Allen

Humphrey Bogart

Pablo Casals

Nat King Cole

Marlene Dietrich

Benjamin Franklin

Ava Gardner

Barry Goldwater

Cary Grant

Alexander Hamilton

J. Edgar Hoover

Howard Hughes

Juana de Arco

Johannes Kepler

Martin Luther King

Rudyard Kipling

Mao Tse-tung

Henry Miller

Isaac Newton

Richard Nixon

Louis Pasteur

Edgar Allan Poe

Helena Rubinstein

Carl Sandburg

Albert Schweitzer

Daniel Webster

Woodrow Wilson

Loretta Young


El hombre Capricornio

 

¡No le tengas esperando, criatura! Vaya

¡si su tiempo vale mil libras por minuto!

Y no juegues así, todo el tiempo con los dedos…

Mejor que no digas nada.

 

¡El lenguaje vale mil libras por palabra!

 

Está rodeado por una pared de ladrillos que él mismo se construyó. Es tímido, pero fuerte y recio; agradable, pero orgullosamente ambicioso. Como los legendarios y silenciosos vaqueros del Oeste, parecería que al hombre Capricornio le gustara estar solo, pero no es así en realidad.

 

Secretamente, Capricornio se desvive por la adulación. Le encantaría sobrecoger multitudes desde un trapecio volante. En sus sueños mas íntimos, la Cabra es una romántica incurable, pero su naturaleza está encadenada por Saturno. El severo planeta de la disciplina le exige un comportamiento tranquilo, acciones prácticas y seriedad de intención. Tal es su cruz, a veces bien pesada de sobrellevar. Habrá ocasiones en que Capricornio ocultará su frustración bajo actitudes bruscas, y otras en que te sorprenda con un humor inesperado e incongruente, siempre de tipo irónico y descreído. Las gentes de Capricornio pueden ser aburridísimas cuando se ponen en trance de hacer bromas secas y retorcidas.

 

Si das vuelta como un calcetín a un estable y confiable varón Capricornio, te encontrarás con un alegre soñador que anhela sentir cómo el viento le desordena el pelo y se embriaga con la dulce fragancia de los halagos, ávido de emociones y sediento de aventuras. Solo unos pocos elegidos son capaces de liberar a esta alma solitaria de su prisión secreta.

 

Saber algo de los signos solares puede ser utilísimo para quienes se inclinan a juzgar los libros por las solapas. Ahí estabas tú, pensando que Capricornio sería un maestro excelente, pero como enamorado, lamentable. Casi habías decidido dejar que se dedicara a la política, en vez de conquistarlo; te daba la impresión de un hombre que preferiría ver su nombre en el Quien es quién, mejor que en tu diario íntimo. Y ahora descubres que tiene un corazón tan cálido y cordial como un grato fuego de leña en una noche de invierno. Ya se que es para alegrarse, pero espera un momento antes de correr a estrujarle entre tus brazos, esperanzada en que él te hará llegar hasta la Luna. Sorpresas como la que acabo de describirte forman parte de su naturaleza íntima. Se quedará impresionado y fascinado sí, lo adivinaste, pero naturaleza íntima quiere decir eso, precisamente: naturaleza íntima. Lo más probable es que jamás deje en libertad de realizarse a todos esos sueños etéreos de apasionados transportes. De todas maneras, tú ya sabes que los tiene, y es bastante. No sigas esperando que tu Capricornio se lance a pasear con los pies desnudos entre las amapolas; no podrás cambiar su básica personalidad saturnina.

 

Lo que puedes hacer, en cambio, es reírte de sus historias de perro apaleado hasta que cobre el valor suficiente para contarte cuentos menos deprimentes. Puedes insinuar que te parece que bajo su fachada conservadora arden fuegos ocultos, e insistir hasta que se arrime a dejar asomar un par de llamas. Puedes decirle que sueños como los que él sueña te parecen los mas coloridos, ya que ningún sueño es tan abigarrado como el que realmente sucede, y tal vez se atreva a soñar unos cuantos mas. Algún día llegará a la cima de la montaña que se ha puesto como meta, y tú estarás junto a él, orgullosa de la determinación de tu Cabra, y muy contenta de haber creído en la posibilidad de realización de sus sueños.

 

Capricornio hace como si pudiera vivir sin halagos, y la forma en que reacciona cuando se le dice algo grato es una prueba bastante convincente. ¿Alguna vez le dijiste algo agradable a tu galán Capricornio, y te decepcionaste al ver su cara inexpresiva? No te apresures. El hecho de que la especialidad de la Cabra sea el autoengaño no significa que tú también tengas que dejarte engañar. En realidad, necesita desesperadamente que le digan que es bueno, inteligente, buen mozo, deseable e interesante, pero como no suele dejar ver su necesidad, no son muchas las orquídeas que recibe. Por eso es posible que sea un poquito torpe y no sepa que hacer cuando alguien le expresa abiertamente que le admira, de modo que disimula su incomodidad haciendo algún chiste retorcido o ignorando el cumplido: una reacción que puede hacer que los demás decidan que jamás volverán a correr el riesgo de decir una gentileza a ese cara hipócrita. Como da la impresión de que no le gusta que le halaguen, le halagan cada vez menos. Es un círculo vicioso, pero la culpa puede ser tuya, más que de él. La próxima vez que le ofrezcas un ramillete verbal a tu Capricornio, mírale las orejas. ¿Ves como se le ponen rosadas? ¿Ves como apenas le centellean los ojos, y ese temblorcito imperceptible en la nariz? Esta tan animado como un ponche. El hecho de que no se ponga a zapatear ni a revolcarse en el césped como Leo, no significa que no este contentísimo, y con la sensación de haber crecido tres metros. Capricornio necesita que le vean como el tipo sensacional que es, pero su naturaleza y los astros le vedan la publicidad. Tú tendrás que ser su agente de prensa.

 

Es, como dirían los horticultores, de florecimiento tardío. En su juventud serio como un búho, al madurar va relajándose gradualmente y, si es un auténtico Capricornio, puede terminar siendo el hombre de aspecto y comportamiento más juveniles del grupo. Ahora bien, este es un aspecto que conviene tener en cuenta: con otros hombres tendrás que tolerar años de tonterías para después adaptarte a una vejez rígida y melindrosa; con Capricornio, es posible que al principio tus entusiasmos se encuentren un poco restringidos, pero ¡piensa en lo que puedes esperar para mas adelante! En la primavera de vuestro idilio, tu enamorado Capricornio no te propondrá una escapada a Paris, pero es posible que cuarenta o cincuenta años mas tarde, cuando otros hombres se quejan de que les duelen las articulaciones, él te lleve a ver el Taj Mahal a la luz de la Luna. No está tan mal. Si tú eres de las que les gusta atiborrarse con entremeses y después comen de mala gana la comida, Capricornio no es para ti. Una relación amorosa con un hombre de este signo, siempre que termine en el matrimonio, es como comer el postre al final, como corresponde.

 

Naturalmente, la inversión del proceso de envejecimiento en Capricornio puede hacerte pensar que en el rubro fidelidad puede haber gato encerrado. Lo hay. Es verdad que no tendrás que preocuparte mucho por los desvíos de la Cabra cuando el romance es fresco y está húmedo de rocío, y también es verdad que puede soltarse un poco a medida que tiene más edad. Pero así y todo, su fidelidad es mas segura que la de la mayoría de los otros signos solares, porque Capricornio prácticamente quema incienso en el altar de la familia. Aun si comete algunos pecadillos menores en la época de su tardío florecimiento, nunca los pondrá por delante del fuego del hogar, de los hijos y de ti. Los lazos familiares le inspiran un sentimiento muy próximo a la reverencia, y esto es válido para la familia que ha creado contigo y para su familia de nacimiento, que desde la infancia ha sido para el objeto de devoción.

 

De nada te serviría ofender a su madre o mostrarte fría con su hermano; prepárate a amar a tu familia política, aunque sean tan dignos de amor como un cactus. No solamente él los defenderá, sino que, si extremas las discusiones, la tensión impuesta por la lealtad a las dos familias puede ser causa de que se ponga taciturno y sombrío… y nada hay menos deseable en este mundo que un Capricornio taciturno y sombrío.

 

Tal vez des con alguno que exprese abiertamente su desdén por sus parientes o que haya cortado con amargura los vínculos familiares, sin haber vuelto nunca a mirar hacia atrás, pero si rascas la superficie de tal independencia, encontraras en su pasado alguna profunda herida emocional, causa originaria de un comportamiento tan atípico. Muchos hombres de este signo siguen viviendo con su familia mucho después que sus amigos de la misma edad se han ido a disfrutar de las delicias de la vida de solteros. Por lo general, se enamoran mas tarde que la mayoría, y también es raro que se casen antes de tener bien encaminada una carrera.

 

Con la mira puesta en el linaje y la perfección, observarán con mucho cuidado lo que se les presente. La Cabra elegirá una muchacha capaz de ser buena madre. Además, tendrá que ser buena cocinera y ama de casa. También deberá vestirse bien para impresionar a sus relaciones comerciales y a sus amigos, y si esta un peldaño por encima de ellos en posición social, modales, educación e inteligencia, será preferible. Finalmente, Capricornio hará un rápido estudio para asegurarse de que sea bella o de que resulte físicamente atractiva. Ya ves que las cosas no podrán ir muy bien si llevas el pelo descuidado, si se te acabó el perfume o si no tienes unas piernas como para hacerte odiar por Miss Universo. Busca en el baúl esos papeles donde consta que tu familia desciende de los que hicieron la

Revolución norteamericana y enséñale los muebles coloniales del comedor. Una vez por semana invita a almorzar a su madre, y haz que él se fije en lo bien que administras tu presupuesto. La próxima vez que salgáis juntos, lleva a tu hermanita de cuatro años (si eres hija única, pídele a la vecina que te preste su bebé). Frecuentemente, límpiale con suavidad la naricita con un impecable pañuelo de hilo, comenta que te gustaría estar en la comisión de fomento urbano del ayuntamiento, camina con calma, déjate caer con alguna frase en francés y derrítete cuando veas un bebé en un cochecito. No te olvides de comentar que el padre de tu Cabra es el caballero mas encantador que hayas conocido, o menciona como quien no quiere la cosa a ese tío abuelo que fue de los primeros colaboradores de Ford o a tu otro antepasado, el que peleó junto a George Washington (cualquiera de los dos puede valer). Si eres bonita, tanto mejor. Pero no habrá encanto que de mejores frutos que el cubrecama que hiciste para tu prima Bessie. Casi puedo asegurarte que si no pasas el examen de su familia, Capricornio no se casará contigo. Hay excepciones, claro, pero son tan escasas que es simplemente temerario apostar a que tu enamorado Capricornio pueda ser una de ellas.

 

Después que la familia te haya propuesto matrimonio -quiero decir, después que te lo haya propuesto él-, empieza a poner los puntos sobre las ies. Con firmeza. Hazle saber que su gente te encanta, pero que es con él con quien quieres compartir mesa y lecho. De otra manera, te pasarás más de un sábado por la noche cocinándole la cena a su tío Charlie o ayudando a su hermanita menor a superar los dolorosos trances de la adolescencia.

 

Como Capricornio casi siempre se pone un poco nervioso en presencia del sexo opuesto, por ahí habrá alguno que insinúe torpemente situaciones equivocas, intente alguna indirecta o se muestre áspero, recio e insensible. No es más que su manera de demostrar seguridad, un método típico de disimular su timidez y curiosidad ante las pasiones al rojo de gente más agresiva. No dejes que eso te lleve a pensar que quiere que juguéis a Bonny y Clyde. Tú no eres Mae West ni Texas Guinan: eres una dama, y no lo olvides jamás. Es posible que él dedique algunas miradas furtivas a las damas de la noche, pero no será con ninguna de ellas con quien se case. Tal vez todo esto te haga pensar en los consejos de tu tía abuela, pero si te parece anticuado, ponte un bikini mínimo, maquíllate los ojos de verde, báñate en perfume y bésale en publico. Es posible que algún día recorras el pasillo vestida de gasa blanca, pero no será al encuentro de ningún saturnino.

 

Un lindo regalo para tu marido Capricornio será un libro de poesías, cuanto más románticas mejor. Si no le enseñas desde muy pronto el arte de expresar sus afectos, puedes terminar siendo una esposa a quien no le falta nada, cálidamente apreciada y adorada, con un marido que es un perfecto encanto… pero que emocionalmente se muere de hambre. Y llegados a esas alturas, de nada servirá que te quejes porque el nunca te dice que te ama: se limitará a mirarte con ofendida inocencia o con aire gruñón, según la intensidad de la influencia de Saturno cuando nació, y te explicará pacientemente que estás chiflada. ¡Si él se acuerda perfectamente de haberte dicho que te amaba cuando te dio el anillo de compromiso, y también cuando nació el segundo de vuestros hijos!

 

Él piensa que deberías estar segura de lo que siente por ti. ¿Acaso no te mantiene, además de rendirte el homenaje de dejar que seas la madre de sus hijos, le barras los suelos y lustres los trofeos que él consigue? Para Capricornio, las declaraciones verbales y floridas son superfluas. Tal vez te pregunte si lo que quieres es a Richard Burton; que eso te de pie para contestarle <<sí>>, en voz bien alta. Con eso se sobresaltará un poco, y aunque no se convierta en Richard Burton, es posible que llegue a darse cuenta de que murmurar suavemente <<tesoro>> en el momento adecuado no disminuye en nada su masculinidad.

 

Como padre, será Padre, la personificación literal de la palabra. Estará siempre a la cabecera de la mesa, en los picnics también. Aunque le toque sentarse sobre la hiedra venenosa o cerca del hormiguero, cuando os disponéis en torno al mantel extendido bajo los árboles, allí donde se siente papa Capricornio será la cabecera de la mesa. Exigirá respeto y obediencia, e insistirá en las rutinas y en la disciplina, pero lo compensará con una dedicación sincera y hasta de sacrificio. Además, estará de acuerdo con las grandes fiestas de cumpleaños y los alegres festejos navideñas. Es muy improbable que un papa Capricornio tenga el tipo de mano blanda que echa a perder a los niños: se ocupara de que vayan al dentista y hagan los deberes, y los pondrá en el rincón cuando sea necesario, transmitiéndoles enfáticamente su propio sentido de la organización y de la responsabilidad, cosas que sin duda no harán daño a los niños, aunque tal vez les quiten un poco de vivacidad. Recuérdale que ser padre no es solamente una gran responsabilidad: también puede ser divertido. Considéralo como uno de los papás que pinta Dickens, enséñales a los niños a que sean generosos con el beso de las buenas noches, y a él insístele para que les lleve al partido de fútbol, a pescar o a nadar. Si es un poco estricto, piensa que a la larga ellos se beneficiarán, siempre que papá no se exceda. Cuando sean los nietos quienes salten sobre sus rodillas, se habrá vuelto sorprendentemente tolerante. Los abuelos Capricornio son estupendos canguros; hasta conozco a uno que sale a la calle a patinar con su segunda generación de descendientes.

 

Será raro que un hombre Capricornio se case deprisa y se arrepienta con sosiego; mas fácil es que se casen con sosiego y se arrepientan deprisa. En la mayoría de los casos, el matrimonio de Capricornio es sólido, pero si la Cabra se da cuenta de que se ha equivocado se ira sin perdida de tiempo, sin darle una segunda oportunidad a su mujer. Capricornio detesta el divorcio, de manera que esta actitud no es muy frecuente, pero cuando sucede, es definitiva. En una palabra: cuando se hartó, se hartó.

 

Para tu marido saturnino, hacer el amor puede estar tan sujeto a horario y calendario como hacer las compras, despachar la correspondencia, ir al banco, visitar museos y galerías de arte o limpiar su colección de armas y de trofeos. Tal vez te parezca frío y poco sentimental, pero recuerda que a Capricornio sigue interesándole el aspecto físico del amor mucho después que otros maridos se reducen a la poesía para expresar sus emociones. Si me entiendes, eso significa lo que ya te dije al comienzo: el postre al final. Cuando ya se haya jubilado, tendrá mas tiempo para pulir sus técnicas afectivas, y eso es mejor que un seguro… contra los días malos, contra la soledad y contra los golpes de un mundo feo y sórdido. Cualquier mujer sensata aprecia en lo que vale la devoción saturnina. No será un amante fogoso que te corteje con los ojos llenos de estrellas ni con palabras floridas y apasionadas, pero te protegerá de todos tus miedos femeninos. Es hombre recio, pero de corazón tierno. Después de haber cortado la leña para el fuego acogedor, se sentará contigo junto a él, teniéndote tiernamente de la mano. Y por mas canas, kilos de mas o arrugas que te vaya sumando el correr del tiempo, para el serás siempre aquella muchacha que consiguió hacerle decir: <<Te amo>>. Y si te detienes a pensarlo, ¿que necesidad hay de que te lo repita una y otra vez? Cuando dura tanto tiempo, con una vez basta.

 

La mujer Capricornio

 

Entonces se levantó y empezó a pasearse,

al principio bastante rígida

porque temía que se le cayera la corona:

pero se consoló con la idea

de que nadie había allá para verla,

.. Y si realmente soy reina -se dijo

mientras volvía a sentarse-,

con el tiempo podré desenvolverme muy bien.

 

No hay un modelo típico de mujer Capricornio. Puede ser la conservadora de un museo y mirarte a través de unas gafas como las de la abuela, porque las necesita, y también ser bailarina y usar un taparrabos de lentejuelas, por pura diversión. Podrás verla dirigir con toda eficiencia una asociación de padres y maestros, freír hamburguesas en una cafetería u organizar el baile de caridad más impresionante de la ciudad. Una mujer Capricornio puede brillar en las columnas de noticias sociales, sonreír recatadamente detrás de un candidato político (su marido) o verter líquidos misteriosos en tubos de ensayo. Pero no importa lo que haga ni la ropa que use: Saturno regirá sus acciones y sus objetivos secretos. Puede ser ultra femenina, tan coqueta y encantadora como para conseguir que un hombre se sienta un oso gigantesco, capaz de protegerla de este mundo frío y cruel; pero también puede mostrarse gélida, silenciosa y distante, tranquilamente instalada en su pedestal de mármol mientras te desafía a que tengas la habilidad suficiente para ganar su distinguida mano. No importa la personalidad que proyecte: por debajo de sus artilugios femeninos o de su modalidad práctica y sensata, siempre está la misma meta: una acerada determinación de atrapar al hombre justo, capaz de llegar a ser importante, de hacerla sentir orgullosa y de ser buen padre para sus hijos.

 

Son tantas las muchachas Capricornio que tienen una carrera, que se podría pensar que el amor y el matrimonio pasarían siempre a segundo plano. Con el amor, eso es cierto; con el matrimonio, no. Lo que hay que entender es que las metas de Capricornio son la seguridad, la autoridad, el respeto y la posición. Poco importa que esas necesidades se satisfagan frente a un encerado como maestra de escuela, detrás de un escritorio como ejecutiva, o junto a un marido ambicioso cuya vida social y hogareña ella pueda manejar con fácil gracia y planteamiento cuidadoso. De una manera o de otra, la mujer Capricornio conseguirá que la reconozcan; hay quien lo consigue escribiendo libros, dando conferencias, pintando o componiendo música. Es sorprendente cuantos nativos de este signo, de uno u otro sexo, tienen un excepcional talento artístico. Tal vez les venga de su sentido innato del equilibrio y de la armonía, que les lleva a saber lo que es placentero y lo que es correcto.

 

El punto es un poco delicado, pero incluso las mujeres saturninas a las que llegas a conocer en algún teatro de revista, o desempeñándose en la profesión mas antigua del mundo (y apenas si serán un puñado), terminarán por casarse con el artista principal o con el propietario del teatro, en el primer caso, y con el mas rico de sus clientes en el segundo. El destino de la Cabra es trepar. No importa que el punto de partida esté situado alto o bajo: cuando llega a la cima es cuando la vista le parece más satisfactoria. No hay oropeles en la mujer Capricornio; jamás la veras abrirse paso a gritos y codazos hasta el primer lugar. Hasta puede ser que pienses que es lo bastante dócil como para conformarse con ver la competición desde uno de los asientos del fondo. Espera, y veras a quien ascienden.

 

No vayas a pensar erróneamente que es una chica que jamás sacrificará su carrera al matrimonio. Dale una mínima oportunidad de brillar en sociedad y ser la dueña de una casa bien puesta, y ya verás con que rapidez pierde interés en su trabajo (una de las pocas cosas que hará con rapidez). Si necesitas que lo haga, una mujer de este signo seguirá trabajando de buena gana para ayudarte en tu ascenso por la montaña del éxito, sin dedicarse a vagabundear. Por otra parte, si no necesita hacerlo, estará encantada de disfrutar de su puesto de esposa… siempre que el puesto sea bueno, y la seguridad económica suficiente.

 

Uno de los rasgos mas típicos y deliciosos de estas muchachas es su natural aristocracia, la gracia de sus modales. Puedes conocer a una chica Capricornio que creció en una cabaña de una sola habitación, accionando las barreras del ferrocarril, o que es hija de un hombre que hace el turno de noche en las minas de carbón, pero si no es ella quien decide hablarte de sus orígenes (cosa que probablemente no hará), tu estarás convencido de que procede de una de las antiguas familias, y de que fue a una de las mejores escuelas de educación social para señoritas, tal es su sentido, innato en Capricornio, de la corrección social y de las apariencias y convenciones mas conservadoras.

 

Cualquier hombre que inicie una relación con la Cabra debe estar al tanto de algo que es básico para conocer a este signo solar: parecerá dotada de un temperamento más equilibrado y de más estabilidad emocional de lo que realmente tiene. Su modalidad puede convencer a cualquiera de que es tan firme como una roca, y de que nada puede conmover la calma de su superficie. La verdad es que esta sujeta a mil y un cambios anímicos. Todas las mujeres están sujetas a cambios de humor, dirás tú; pero las de Capricornio pueden caer en periodos realmente muy negros y prolongados. Si se siente maltratada o desdeñada, eso le dará para días, semanas y hasta meses de cavilación. Aunque ella diga que eso es ser practica y sensata, la tristeza, el pesimismo y la depresión característicos de Saturno tienen raíces mucho mas profundas. Lo que los desencadena es el miedo al futuro, la preocupación por el presente y el dolor por el pasado; también, en estas muchachas, puede ser la sospecha de que se están burlando de ellas o de que padecen algún tipo de inadecuación. Les cuesta aceptar las continuas bromas, de manera que evítalas. A decir verdad, a Capricornio le resulta imposible ver el chiste cuando ella es la victima. No es necesario que estés constantemente cubriéndola de halagos (de todas maneras, si no fueran sinceros se daría cuenta), pero no le hagas bromas sobre asuntos importantes, y elógiala con la frecuencia suficiente como para que se dé cuenta de que comprendes su verdadero valor.

 

Para ella es difícil relajarse en situaciones románticas. Bajo la fría superficie de Capricornio, el deseo físico es intenso, en mayor medida de lo que la mayoría sospecha, y jamás se satisface con relaciones superficiales. Andar por ahí perdiendo el tiempo con abrazos que cortan el aliento y besos apasionados no es, decididamente, su deporte favorito, aunque una vez este segura de que tú eres el hombre adecuado y de que la economía es firme -o tu ambición suficiente- será tan cálida como un oso panda: mimosa, afectuosa, e incluso apasionada. Las chicas de Capricornio no creen en los sueños vagos que se deslizan al acaso por un nebuloso cielo azul. Quieren saber hacia donde las lleva la nave del romance, y si navegan por aguas seguras. Si piensas cruzar el umbral con una Capricornio en brazos, ten la seguridad de que los cimientos de tu casa sean firmes. Cerciórate de que esté bien asegurada y de que la hipoteca esté pagada, o poco falte.

 

Probablemente será escrupulosa en lo social, muy pendiente de la etiqueta, y mostrará preferencia por costumbres raras, como servilleteros de plata labrada y sillas tapizadas en petit point. Las cosas deben ser correctas, y hay que respetar la tradición por encima de todo. Es posible que tenga la costumbre incongruente de querer comprar en las tiendas más caras y exclusivas, y sin embargo, insista en hallar cosas baratas. No tendrá inconveniente en comprarse un vestido de liquidación, siempre que la etiqueta sea de una casa buena.

 

Las mujeres Capricornio tienen una belleza peculiar y fresca; es raro encontrar alguna que no sea excepcionalmente atractiva. Aun así, son tímidas y se sienten inseguras de su apariencia, de modo que necesitan que se les repita continuamente que son bonitas. Aunque odian todas las formas de engaño, caen en el pecado de no confesar la edad, y generalmente les sale bien, gracias a la extraña condición de Saturno: de niñas parecen ancianitas y después florecen súbitamente para convertirse en mujeres que tras haber pasado la primavera de la vida tienen el aspecto de muchachas.

 

Desdeñar a su familia sería un error terrible. El hombre que se casa con una chica Capricornio se casa con sus parientes, y de nada te servirá pensar que tu caso será distinto, porque no lo es. Llegará un momento en que dejarás de reírte de los chistes sobre las suegras (tal vez llores, en cambio). Muchas veces, la mujer de este signo es el único sostén de su familia, ya sea en el aspecto económico o moral, ya en ambos. Es posible que cuide abnegadamente de sus padres enfermos, al punto de abandonar por completo la idea de casarse. A veces, su sincero amor por la familia le hará placentero el sacrificio, pero incluso cuando no es así, su sentido de la responsabilidad y del deber le impedirá eludir la obligación.

 

Vale más que te resignes a halagar a tu suegra, y esperamos que sea una mujer sensacional y que se lo merezca. No discutas de política con el padre de tu chica, y si es necesario que critiques a sus hermanos o hermanas, procura que la crítica sea constructiva y se base en una sincera creencia en sus potencialidades. Es frecuente que Capricornio se encuentre con la carga de familiares pobres o inválidos, y una Cabra típica jamás dejara que el amor, por mas ardiente que pueda ser, le haga descuidar esas obligaciones. Será mejor que empieces a pensar en tener uno o dos cuartos de huéspedes para los familiares que vengan de visita. Pero la situación también tiene sus beneficios: tendrás una esposa cálida y considerada con tu familia también. Una chica Capricornio entenderá que semanalmente tengas que pasarles cierta cantidad de dinero a tus padres, y es probable que sea compañera de tus hermanos y hermanas. Es de las muchachas que, cuando la lleves a casa a presentársela a mamá, se ganan instantáneamente su aprobación. Como los hombres son tan desconfiados, esa actitud de aceptación puede hacer que den marcha atrás; siempre es mas divertido tener que luchar contra las objeciones que le pongan a tu chica. Pero estarás dándote de narices a pesar de tu corazón, porque tu madre no se equivoca. Capricornio, si es una saturnina típica, será excelente esposa.

 

Es frecuente que el hogar de la mujer Capricornio de la impresión de algo que se mantiene inmaculado con tanta facilidad y poco esfuerzo que uno diría que hay hadas y elfos ocultos en los rincones, que después de medianoche se ponen a trabajar furiosamente, a lustrar y pulir, a cocinar y limpiar. Craso error. El último lugar donde se puede esperar encontrar esos seres imaginarios es en casa de un Capricornio. Por lo general, el sentido práctico de Saturno y su sólida fe en los hechos le impiden cualquier tipo de simpatía por lo invisible. Aunque se le sentara uno en la punta de la nariz, una chica Capricornio no creería en los duendes. Es justo, sin embargo, reconocer que por mas que no sea precisamente una soñadora o una adepta del ocultismo, una vez que tiene conocimiento de los hechos, es capaz de ver lo que hay de romántico y poético en las situaciones mas ordinarias.

 

Lo que ella reconoce es una forma terrenal de belleza que puede hacer que hasta lo burdo y lo feo parezcan encantadores gracias a su utilidad práctica. No le son ajenos los hechizos de las gitanas, ni es sorda al tintineo argenteo de las lluvias primaverales o a la llamada de la alondra solitaria. La buena música la conmueve profundamente, y le fascinan casi todas las formas de arte. Tal vez necesite ver y tocar la magia para creer en ella. Tal vez un duende conseguiría mucho mas de ella si, en vez de insinuarlo en un cuento de hadas, viniera directamente a decirle donde está escondido el cántaro lleno de monedas de oro.

 

La mayoría de los Capricornio reservan su fantasía para la historia y los hechos heroicos del pasado. Dado que reverencia la tradición y rinde homenaje a quienes han superado obstáculos hasta llegar al éxito, para la Cabra es más fácil conmoverse ante las victorias del Cid que entusiasmarse con tus últimos proyectos deslumbrantes. En realidad, ella es la verdadera romántica, con más imaginación que la de las cabezas de chorlito cuyas fantasías nada tienen que ver con la realidad. En el alma de las muchachas de enero esta siempre presente la poesía, aunque ellas no simpaticen demasiado con los poetas que se mueren de hambre en alguna buhardilla. Ocúpate de la comida y del alquiler antes de correr en pos del sueno, es el lema de Capricornio. Y además, sea el que fuere, asegúrate de que es un sueño que vale la pena conseguir. La Cabra no encuentra nada encantador ni fascinante en el fracaso.

 

Tal vez tengas que compartir tu esposa Capricornio con alguna causa. Será incansable en su defensa de los pobres y los desvalidos, pero es posible que prefiera concretar su caridad a través de esfuerzos de grupo, más bien que individuales. Las simpatías saturninas son habitualmente organizadas, rara vez dispersas. En los clubes femeninos, las nativas de este signo son líderes naturales.

 

Será probable que infunda a sus hijos su hábito de economía y su respeto de la calidad. Les enseñará que algo <<se come, se usa, se lo hace servir o se arregla uno sin ello>>. No por eso dejará de servirles los mejores trozos de carne ni de comprarles la mejor marca de zapatos. Para ella, económico no significa necesariamente barato. Exigirá que los niños sean educados con la familia y los mayores, y es probable que les enseñe excelentes modales. No les consentirá ni les permitirá caprichos o desobediencias. Si le das un libro sobre psicología infantil, es posible que lo use para dar unos azotes a un vástago rebelde y lo deje para leerlo mas tarde. Aunque no le gustan los besos pegajosos, pocas madres son mas delicadas que la Cabra; sus hijos contarán siempre con un oído atento. Tal vez sea un poco estricta y no se compadezca demasiado de sus dolores de crecimiento, pero cuando le cuenten sus logros se convertirá en una oyente fascinada. El chico que vuelve de la escuela corriendo y grita: <<¡Adivina lo que aprendí hoy!>> contará siempre con la atención de la madre Capricornio, nunca demasiado ocupada para interesarse por sus hijos. Cuando estos lleguen a la adolescencia puede haber algunas dificultades de comunicación, cuando el conservadurismo saturnino choque con el liberalismo juvenil; es el momento en que la Cabra puede necesitar ayuda para comprender el entusiasmo de los sueños adolescentes. Por dura experiencia, aprenderá que no puede restringir sus amistades, haciendo que se limiten a las que ella considera <<aceptables>>, pero tiene la inteligencia suficiente para adaptarse y no usar los cuernos, si la situación llega a tal punto que ella pueda salir perdiendo más de lo que gane.

Como muchas mujeres de este signo son de cutis sensible, no usan demasiado maquillaje, y hasta muchas de ellas son alérgicas a esos productos. Pero la naturaleza les dotó de una belleza natural que no necesita demasiados artificios, y que perdura mucho. Algunas mantienen una tez sorprendentemente fresca, rasgos firmes y los ojos brillantes hasta los ochenta años y más.

 

Ten paciencia cuando se trate de ayudar a tu esposa Capricornio a superar su falta de confianza personal. El hecho de que los delirios no la atraigan no significa que carezca de imaginación. Pon a prueba algunos de sus sueños prácticos, y te sorprenderá ver que bien funcionan. Aunque la terquedad sea uno de sus defectos, no es quejosa ni insistente. Sin dejar de ser tierna y delicada, te empujara hacia el éxito y, a pesar de su actitud modesta y hasta dócil, sabrá como hacerte girar en torno de su dedo meñique. En su amor hay una riqueza profunda y más perdurable que el amor quebradizo, quemante y exigente de otras mujeres. ¿Y quien dijo que no creía en los cuentos de hadas? Solo la prudente doncella Capricornio podría mirar al fondo de los ojos de un sapo desmañado y torpe, y ver que en realidad es un príncipe disfrazado. Y no solo eso: si te casas con ella, jamás te encontrarás sin calcetines limpios.

 

El niño Capricornio

 

¡Oh, como querría poder plegarme como un telescopio!

Y creo que podría, con solo que supiera como empezar…

 

Palméala en la cabeza,

y veras que contenta se pondrá…

 

Un poco de bondad

y atarle ricitos de papel en el pelo

funcionan con ella a maravilla…

 

Si tú eres una de esas personas a quienes las mamás aborrecen y ante el que todos los recién nacidos parecen viejecitos y viejecitas, resérvate la descripción para un bebé Capricornio y no tropezarás con tanta resistencia.  Los pequeñines Capricornio parecen efectivamente octogenarios en miniatura; de jóvenes parecen viejos, y jóvenes en la vejez.  Esa ciruelita arrugada que es su cara en medio de la cuna será algún día tersa y fresca, cuando otros rostros pierdan su frescura.  Tal vez eso tenga algo que ver con el hecho de haber nacido en enero, cuando el año viejo se va y entra el Año Nuevo.  El extraño cambio armoniza con la imagen familiar del anciano de rostro arrugado junto al radiante niño del Año Nuevo con su carita marfileña.

 

Si tienes un hijo Capricornio, no tardarás en observar la incongruencia.  Desde su más temprana infancia, tu formal Cabrito te hará sentir un poco incómoda por su extraña madurez.  Si le dices alegremente algo como: << ¿Bebé cuchicuchi quere biberón, chi? >>, te clavará una mirada grave y pensativa, como si estuviera tomando nota de lo boba que puedes parecer.  No hacen falta muchas miradas como esa para disuadir a un padre o una madre promedio de hablarle en media lengua.

 

Los niños Capricornio son de voluntad enérgica y gustos definidos, pero no insisten demasiado ruidosamente en expresarlos.  Tu Cabrita no tendrá una pataleta ni dará un puñetazo espectacular a su plato de puré, pero sabrá como expresar de manera inequívoca sus reacciones negativas.  Es posible que la madre se sienta vagamente intimidada ante un bebé Capricornio, sin que pueda dar la razón exacta.  Es como si él la hiciera sentir… bueno, la hace sentir tonta y traviesa.  Digamos la verdad: la hace sentir como si ella fuera el niño y no la madre.

 

No es éste el niño que vacilará ni se dejará llevar a creer en la realidad de sus deseos; gateando o tambaleándose, llega decididamente al lugar que quiere alcanzar.  Hasta da la sensación de que lo organizó todo mentalmente mientras tú le cambiabas los pañales, y ahora lo lleva a la práctica.  Por sobre todas las cosas, es definido.  Los niños Capricornio nunca son reticentes para dar a conocer sus deseos; te transmiten con toda claridad el mensaje, y después esperan pacientemente la respuesta.  Su pongamos que le dices <<no>>.  Si no es algo muy importante, es probable que acepte la desilusión sin escenas lacrimosas.  Si es algo que él ya ha decidido que realmente quiere.  Lo conseguirá de la manera que sea.  Tu <<no>> no tendrá mucha importancia para él; en vez de discutirlo, lo ignorará e irá ganando tiempo hasta que termine por cansarte y le digas que si.

 

A medida que crezca, tu vástago Capricornio irá organizando su vida en una rutina: guardará sus juguetes en determinado lugar y se quedará muy desconcertado si tú se los cambias o le alteras su sistema.  Si es un típico hijo de Saturno, por lo general se adaptará con naturalidad a los horarios de comidas y a las horas del baño, y tendrá menos interés que otros chiquillos en jugarretas infantiles y coqueterías de adolescente.  Ya desde que son muy pequeños, varones y niñas muestran un gusto decidido por la vida hogareña.  La Cabrita preferirá salir de picnic con mamá y papá, o quedarse en casa oyendo la conversación de los mayores, antes de salir fuera a jugar con un grupo de niños de su edad.  Rara vez tendrá una pandilla de amigos, habrá probablemente unos pocos compañeros, íntimos y elegidos, o tal vez un solo amigo, muy especial, con el que comparte sus secretos.

 

Lo habitual es que la escuela no suponga un problema difícil para los estudiantes Capricornio.  Si no tienen un ascendente desfavorable o mala influencia de la Luna, son niños de notable responsabilidad para sus deberes.  El Cabrito entrará en casa, colgará la americana y se sentará inmediatamente a estudiar sus lecciones.  Si es fiel a su signo, no podrá disfrutar de sus juegos si no ha cumplido primero con sus deberes.

 

Cuando ya se haya ganado el ocio, sus juegos tomarán con frecuencia la forma de ficciones de la vida adulta.  A las niñitas Capricornio les encanta vestirse con la ropa de su madre.  A veces pueden sugerir: <<Tú eres el bebé y yo soy la mami>>, lo que tal vez te haga sentir un poco incómoda, porque la mocosita será extrañamente convincente en la inversión de los papeles.  Te sentirás una perfecta tonta, metida en el parque, gorjeando, mientras ella te mira por encima de sus enormes gafas, luciendo tus zapatos de tacones altos y tus perlas, y diciéndote firmemente: <<Si no te callas te irás a la cama sin cenar>>.  Te dará la impresión de que mas vale terminar de una vez con el juego, si no quieres que en realidad te mande a la cama.  A veces, el pequeño Capricornio hará de <<padre>> de sus animalitos y se tomará muy en serio la responsabilidad.  A los varones de este signo les gusta jugar a que son maestros, médicos, ejecutivos de importantes líneas ferroviarias o… papá.  Cuando tu hijito se ponga el sombrero de copa de tu marido y finja encender la pipa, es posible que sientas el impulso de pedirle que vaya hasta el supermercado a traerte algunas cosas, hasta que recuerdes que el vehículo mas complicado que sabe conducir es el patinete, y con ese anda casi todo el tiempo pelándose las rodillas.  A los niños Cabra también les gusta dibujar o pintar, y escuchar música, pero no desperdiciarán muchas horas de ocio en juegos sin sentido.  Lo mas frecuente será que los encuentres absortos haciendo algo práctico, que puede ser un macetero bastante desgarbado o un portalápices cómicamente inestable.  Hay que insistirles para que jueguen al aire libre.  Aunque no busquen con mucho entusiasmo el sol y el aire fresco, les hace bien, y despeja de saturninas telarañas su mente infantil.

 

Para los maestros, es generalmente grato enseñar a los niños Capricornio, aunque pueden perder la paciencia con sus métodos de aprendizaje, lentos y obstinados.  Pese a ello, el maestro no tendrá que quejarse de ensoñaciones frívolas ni de que el Cabrito descuide sus estudios.  Generalmente son niños muy estudiosos, una vez que han captado lo fundamental.  No son rápidos ni demasiado brillantes para aprender, pero si detallistas y cuidadosos.  La concentración saturnina no es de despreciar; obtiene premios y alcanza las notas más altas.

 

Cuando tu pequeña Cabra traiga a casa un informe escolar donde se le reconozca que es obediente, estudioso y responsable, pero especificando además que <<se resiste a participar en las discusiones de la clase>>, <<se niega a recitar>>, <<es tímido, falto de confianza en sí mismo y le cuesta establecer relaciones con los demás niños>>, empezarás a pensar si no tienes en tu casa un introvertido ratón de biblioteca, una criatura irremediablemente antisocial.  Después, un día, tu pequeño Capricornio comentará como quien no quiere la cosa que quiere ir temprano a la escuela para pasar lista.  <<¿Y por que tienes tú que pasar lista?>>, le preguntas.  La respuesta te dejará atónita.  <<Oh, es que soy presidente de la clase>>. Cuando tú quieras saber por que no os había dicho nada, replicará con descuidada modestia: <<Vaya, no es una cosa tan importante>>. Sin embargo, estará ruborizado y satisfecho: será el estilo de comportamiento de su vida adulta.  Aparentemente más lento que los demás, supuestamente poco apto para relacionarse pero en última instancia ganador, terminará silenciosa e inevitablemente en posiciones de liderazgo, tan pronto como los extrovertidos se den cuenta de que la persona en quien pueden confiar es él.  Es posible que a Capricornio le dejen como custodio de tesoros y conservador de los registros, mientras los gregarios se reúnen a jugar y a soñar, pero él no se sentirá marginado: lo que él busca es el respeto y la autoridad.

 

Alguna vez un niño Capricornio se convertirá en frío dictador ante amigos o hermanos más débiles que él, mostrando una voluntad terca que puede llegar a convertirse en infantil crueldad, pero mucho mas frecuente será que los niños de este signo se sometan ante los signos solares mas dominantes. Entonces se puede plantear el problema de que los hermanos o hermanas se muestren mandones con el Cabrito, y tú temerás que le traten injustamente. No te preocupes, que puede cuidarse solo. Conozco una niñita de este signo que se muestra totalmente sumisa ante su hermana Sagitario, mayor y más agresiva. Con la paciencia de su signo de tierra sigue las órdenes de la personalidad más fogosa, sin contestar ni discutir jamás. Pero después de un día en que se le ha ido la mano, suele pasar que la hermana mayor se encuentra con que le <<faltan>> los zapatos, el cepillo para el pelo o su suéter favorito. Las cosas siempre terminan por aparecer, sin que nadie en la familia tenga jamás la mas remota idea de como se <<perdieron>>, pero durante unas semanas la hermana mayor se muestra mas considerada. Nunca hay que subestimar el poder de autodefensa de Capricornio; de alguna manera, las desventajas se nivelan.

 

Rodeados de miembros del sexo opuesto, los Cabritos se mostraran vergonzosos, pero profundamente interesados. Oirás observaciones del tipo de: <<Los niños son torpes y tontos>> o <<Las niñas son unas entupidas>>, pero no por eso dejarán de buscarse y de enviarse notas furtivas y misteriosas. En la adolescencia, los romances pueden ser dolorosos, y cuando empiecen a salir con chicos del sexo opuesto, los niños de este signo necesitarán aliento y mucha comprensión.

 

Es una bendición ser padres de un niñito de enero. Con muy pocas excepciones, son un regalo de los dioses. A menos que se le presione demasiado, y en ese caso puede decir algo brutalmente cruel e increíblemente doloroso, el pequeño Capricornio será tan dulce como los pastelillos azucarados que rechaza. Si andáis escasos con el dinero del alquiler, siempre podéis tomar prestados unos billetes del bien provisto banco de su alcancía. Será cortés con los mayores y hará las cosas casi sin que se las pidan, salvo algún ocasional ataque de testarudez. Organizará sus tareas y se tomará en serio el futuro, aunque tal vez su madre tenga que insistir en que se lave detrás de las orejas. Su adhesión al hogar y a la familia será intensa y sincera; rara vez estará ahí mismo, a tu lado, disfrutando de cada minuto. Tiene sus propios sueños, sólidos y prácticos. No te preocupes si desdeña a la Bella Durmiente y a Ricitos de Oro. Cuando vosotros, envejecidos y canosos, os sintáis perdidos y olvidados por una desaprensiva generación de jóvenes, vuestro hijo o hija Capricornio respetará sinceramente vuestra sabiduría. Con todo entusiasmo os invitará a que vayáis a vivir con él. Todo será como si vuestro hijo Capricornio dijera -y esta vez en serio-, <<bueno, ahora yo seré la mamá (o el papá), y tú el bebé. Tu me cuidaste con amor, y ahora yo cuidaré de ti>>. Y esta vez no será ficción, pero Hans Christian Andersen no escribió jamás un final más feliz.

 

El jefe Capricornio

 

Pues lo dije una vez, y lo dije dos veces:

no quisieron escuchar mi consejo.

 

Pues yo gruño cuando estoy contento

y meneo la cola cuando estoy enojado.

Por consiguiente estoy loco.

 

Conozco a un jefe Capricornio que es mas o menos lo mas típico que se puede conseguir como ejemplar de este signo. Es el mayordomo que se ocupa de todos los asuntos de un famoso cantante de Hoboken. No es mucha la gente que le conoce. Su nombre no se lee en letras de neón ni los periodistas están pendientes de sus actividades. Jamás verás su cara en la cubierta del Time, pero es posible que tengas que pasar por su inspección antes de tener una oportunidad de hablar una sola palabra con el ídolo.

 

Esta Cabra está solidamente sentada detrás de su escritorio, atando todos los cabos sueltos de la vida, asombrosamente complicada, de la personalidad famosa. Sus actividades van desde ir al aeropuerto a recibir a los familiares del cantante hasta comprar un yate, pasando por alquilar los reflectores para una premiere. El mayordomo manipula con total serenidad patatas calientes del estilo de procesos legales y problemas de impuestos: entrega la correspondiente patata al correspondiente abogado o contador para que la ponga al horno y se aseguren de que no quede cruda y de que no se queme tampoco. El teléfono le transmite continuamente pedidos de auxilio provenientes de otros miembros de la vasta corte del monarca, y él sabe siempre exactamente quien es y por qué y cuando estará de vuelta. Guarda en la cabeza cuatro millones de estadísticas, incluso informaciones ultra secretas por las cuales los periodistas darían cualquier cosa; recuerda la escena con que se iniciaba una película de hace veinte años, las cifras de taquilla de una película actual, y el mejor lugar para comer tallarines bien calientes con salsa italiana de queso.

 

Su día no tiene fin; se inicia al amanecer, y la medianoche le encuentra preparando las órdenes que quiere ver cumplidas sin demora a la mañana siguiente. Es frecuente que se afeite, se duche y se vista en su despacho. Cualquiera que esté realmente al tanto de como son las cosas te dirá que, si él desapareciera del frenético escenario, se produciría un leve desbarajuste. Parecería totalmente fuera de lugar en una discoteca, y tiene un aire vagamente incómodo en los clubes nocturnos donde, por obligación, debe mostrar a veces su cara de póquer.

 

El ejecutivo Capricornio de quien te hablo tiene una extraña base de operaciones que ocupa toda una planta en un edificio de Manhattan. Además de las habitaciones destinadas a recepción, tiene amplísimo espacio para su despacho privado. En un rincón hay un gran escritorio circular para la montaña de papeles que reclaman diariamente su atención. El resto de su dominio privado está amueblado con dos grandes divanes, varios sillones de mullido tapizado, mesitas de café, gruesas cortinas, lámparas, bibliotecas y alfombras gruesas y mullidas. Tiene incluso un comedor, con una mesa del tamaño suficiente para agasajar a un regimiento, juegos de porcelana, espejos, adornos, platería y cristales. Las paredes están cubiertas de papel pintado y ornamentan la habitación varias peceras donde moran carísimos peces tropicales. Uno pensaría que esta en una casa, no en la atareada oficina de un importante ejecutivo.

 

Es exactamente lo que sucede: como tiene que pasar tantas horas fuera de casa, el jefe Capricornio se la llevó consigo, sin más ni más. Es posible que otros jefes disfruten en el mundo de los negocios, y les guste estar lejos de casa, pero a la Cabra no. El hogar es sagrado. Casi a cualquier hora encontrarás en sus dominios a algún pariente de Capricornio, quien nunca descuida a su familia por sus negocios.

 

Como es un saturnino tan típico, los hábitos de este Capricornio te darán una idea de todos los jefes de este signo. Para los que trabajan con él se constituye en una bondadosa imagen paterna, severa pero justa. Insiste en el cumplimiento del deber, y pobre del empleado que se olvide de dar de comer a sus delicados pececillos. Es raro que levante la voz para dar órdenes; su tono es áspero, pero normalmente tranquilo, salvo en las raras ocasiones en que la estupidez o el descuido le hacen gritar. En esas oportunidades, parece echar chispas. Sus modales formales y serios intimidan a veces a los visitantes, pero quienes trabajan para él han descubierto su buen corazón, y no soportan que los de fuera le critiquen… aunque entre ellos, cuando la Cabra hace restallar el látigo, no se priven de algunas maldiciones por lo bajo. Si son ineficaces, Capricornio les hará arder las orejas, pero también reciben pagas extra cuando se lo han ganado, y si la madre de su secretaria está en el hospital, es él quien le envía flores. No se complace en halagos ni adulación. Masculla: <<Si, está bien>>, y eso es lo mas que se acerca a un elogio. Pero escucha con simpatía los problemas personales de sus empleados y se asegura de que coman bien y de que salgan con botas de goma cuando llueve. El personal es como una familia, y el jefe es, incuestionablemente, el ejecutivo Capricornio. Aunque no haga regalos de Navidad como Santa Claus, tampoco escatima su ayuda cuando un empleado se queda encallado en Las Vegas durante las vacaciones, sin billete de vuelta, o cuando el chico de los recados a quien tiene corriendo de un lado a otro tiene que pagar la cuenta del médico y no le llega su salario. (En el caso de Las Vegas enviará telegráficamente el pasaje de vuelta -nada de efectivo-, y en clase turista; dilapidar dinero no es su diversión favorita.)

 

Aunque sea gruñón, también puede ser cordial y tímido. Si le dices un cumplido se le enrojecerán las orejas, aunque rara vez dé muestras de haberlo oído. Quienes recurren a su caridad siempre conseguirán algo de él, y si la caridad va destinada a los niños o a los ancianos, pondrá un cero más en el cheque. Hay que hacerle presente que tiene que descansar y comer algo de vez en cuando, porque las responsabilidades tienden a hacerle descuidar sus necesidades personales. De vez en cuando cae en un negro y melancólico bache de depresión saturnina, cierra la puerta, se queda mirando por la ventana y nadie se atreve a molestarle. No le pasan las llamadas telefónicas y guardan en la nevera los problemas hasta que haya superado la depresión. Es conservador en su vestimenta: prefiere los colores oscuros y el corte discreto, y tiene un reloj de bolsillo que parece del abuelo y que consulta con frecuencia. En realidad, da más bien la impresión de trabajar para un banco que para uno de los primeros cantantes de este mundo enloquecido. La mayor parte de las chucherías que pueblan su escritorio son antigüedades, generosamente combinadas con borrosas fotos de su mujer, sus hijos y familiares varios.

 

Acabo de darte una auténtica imagen del ejecutivo Capricornio. Si la tienes presente, tendrás una idea bastante exacta de lo que puedes esperar de cualquier jefe saturnino, incluso el tuyo. Si le queda algún rato libre, no lo perderá, y esperará que tú hagas lo mismo. ¿El teléfono está tranquilo? Estupendo: tendrás tiempo para archivar esas cartas. ¿Hoy no tenéis la agenda muy llena? Pues entonces tienes esas cajas para acomodar en el almacén. Si eres la secretaria, no te pases las horas de oficina arreglándote las uñas… y si eres uno de los empleados varones, no te pegues al teléfono del fondo para hablar con tu chica: tu jefe Capricornio se materializará de la nada, como un taciturno genio vengador. No sería prudente que tu hermano hippie viniera a visitarte con la barba y la guitarra mientras tú trabajas; ni siquiera la religiosa devoción de la Cabra a los vínculos familiares -propios y ajenos- bastaría para impedir que levantara las cejas con gesto de desaprobación. Ni las empleadas que apestan a perfume ni los empleados que practican golf en la sala de reuniones se encontrarán cómodos en el despacho de un jefe Capricornio. Por lo que a él respecta, el lugar de un perfume es el frasco, y el de jugar al golf es el campo (y mejor si es un buen country club).

 

Saturno se impresiona siempre ante quienes han alcanzado un status un poco superior al suyo en la escala del éxito, de manera que si estás familiarizado con el Quién es quién será un punto a tu favor. Y si no te has graduado en Harvard o en Yale, preocúpate por lo menos de tener un tío o una tía que hayan pasado por ellas.

 

Si te aseguras de que tu jefe sabe que todos los miércoles invitas a almorzar a tu madre, o que estás pagando los estudios de tu hermano menor, te asegurarás también un ascenso. Uñas limpias, modales corteses y gramática perfecta son indispensables, y un trabajo eficaz, sin lamentos ni quejas, un requisito ineludible. Jamás le tutees en presencia de extraños, ni susurres una palabra de crítica referente a su familia en presencia de nadie. Para Navidad, regálale un viejo y cuarteado cuadro al óleo de algún prócer que consigas en la tienda de un anticuario, o la piedra que recogiste el verano pasado en el Foro Romano. La historia y el pasado son motivo de reverencia para Capricornio. Eso si, no le digas que la piedra es robada, porque también reverencian la honradez. Con servilismo no conseguirás encontrar ni diez centavos de más en tu sobre de pago, pero si comprendes su corazón solitario te ganarás su confianza. Tal vez otros le vean como un tipo de disciplina rígida y corazón de piedra; hazle saber que tú le ves como lo que es en realidad: un alma tímida y sensible, que en su fuero íntimo anhela ser libre e informal, pero sabe que está encadenada por las exigencias de Saturno, que le imponen obedecer el orden, el sistema y la autoridad. Te tratará como si fueras su hijo, dándote una palmada si te portas mal y una recompensa si eres bueno. Pero no te dejará abandonado cuando estés en dificultades ni te cerrará la puerta cuando necesites ayuda. Simplemente, no te olvides de dar de comer a sus peces tropicales.

 

El empleado Capricornio

 

-Si cada uno se ocupara de sus asuntos

-dijo con áspero gruñido La Duquesa-,

iría girando el mundo

bastante más rápido de lo que gira.

 

Eche usted un vistazo por su oficina, a ver si puede distinguirle. Es trampa buscar en las fichas del personal el día del nacimiento. No vale la pena que se fije en ese tipo original y creativo, de abundantes patillas y que lleva un collar de dientes de ciervo. También puede tachar al arrogante que se jacta de sus recorridos por los bares y sus conquistas a la luz de la luna. Ninguno de ellos es saturnino.

 

George, tan alegre, y que mantiene a sus compañeros en un estado de pánico perpetuo con sus no muy oportunas bromas, decididamente no es Capricornio, como tampoco Louie, con su lengua incansable y sus ideas geniales; menos aún el nuevo gerente de ventas, que usa corbata ancha de seda de color naranja y siempre está tarareando alguna canción en las reuniones de vendedores.

 

¿Qué le parece ese muchacho atareado y de modales reservados, que usa tirantes y se peina con raya en medio? Si, el que lleva calcetines grises y tiene sobre el escritorio una fotografía de la familia en un marco de piel de avestruz. Por lo general llega unos minutos antes de hora y se va unos minutos después. Tiene la cabeza firmemente asegurada sobre los hombros, y a sus lápices nunca les falta punta. El personal le llama <<señor>>, los clientes le llaman <<señor>>, y usted le llama cuando hay algún problema. Es Capricornio, claro.

 

¿A quién mas podría usted cargarle una pila de trabajo que haría tambalear a un caballo, si no es a la Cabra? Cuando las cosas se complican v se desorganizan, él es la válvula de seguridad en quien puede usted confiar, y eso sin hacer ningún ruido. Dudo que alguna vez entre como una tromba en su despacho; la Cabra entra caminando, y es probable que primero pregunte si está usted ocupado. Conservador en su manera de vestir y en sus modales, es el único entre sus empleados a quien jamás la lluvia sorprende sin paraguas. No será él quien pierda la cartera en el metro ni olvide los sándwiches en alguna parte. ¿Los sándwiches? Naturalmente. ¿Qué creía usted que llevaba en esa bolsa de papel marrón? Los restaurantes son caros, y además, a él no le gusta dar propinas y moverse entre multitudes.

 

La última vez que vio usted una brillante sonrisa de anuncio de pasta dentífrica debió de ser cuando su secretaria comentó que no sabía cómo se las arreglarían sin él en la oficina. Capricornio no es de los que sonríen, ni tampoco de los frívolos y tontos. Tal vez haga alguna que otra broma, en su estilo retorcido y seco, o eche una miradita discreta a una muchacha bonita, pero Saturno jamás le permitirá que levante todas las barreras. La mayoría de las veces, la Cabra se ocupa de sus asuntos; muestra mas inclinación a fruncir el ceño ante el regocijo despreocupado de los alegres extrovertidos que a sumarse al jolgorio, aunque su propia modalidad de humor cínico puede ser hilarante. Cuando está en forma, es difícil superar a la Cabra.

 

Tendrá usted que admitir que tiene sus ventajas, y bien valiosas. Encomiéndele a él que se enfrente con el desagradable y desconfiado inspector de Hacienda. Cuando Capricornio termine con él, ya no se mostrará tan desconfiado, y bastante menos desagradable; hasta es posible que esté cortés y respetuoso. No cualquiera puede intimidar de esa manera a un hombre de Impuestos. ¿Recuerda a aquel personaje prepotente que quería venderle cintas de máquina perfumadas por valor de varios centenares de dólares, para levantar la moral de las secretarias y dactilógrafas? Después de haber hablado dos minutos con su empleado Capricornio, el pobre diablo, con el aspecto de un suflé aplastado, estaba llamando al ascensor para bajar.

 

De alguna manera, uno tiene la impresión de que el empleado Capricornio está destinado a subir mucho en la vida, pero es difícil entender como lo consigue, ya que no hay en él nada de agresivo ni de manifiestamente ambicioso. No es un trepador relumbrante y despiadado. Digámoslo mejor: no es un trepador relumbrante. A su manera, calma y no demasiado visible, la Cabra está fríamente decidida a llegar a su meta. Quienes le impidan progresar o traten de imponérsele comprobarán que no es ningún tonto: Capricornio acepta sus responsabilidades sin quejas ni resentimiento, pero no se deja llevar por delante. Cuando alguno de ellos tiene influencias planetarias adversas en su carta natal, puede ser sorprendentemente cruel y despiadado, pero la Cabra típica se limita a gruñir a la gente y a mirarlos mal cuando le tocan los cuernos.

 

Por si tiene usted en su oficina alguno de los que son la excepción de la regla, será mejor que le hable de un Capricornio que conocí, que trabajaba en una cafetería. Debía de tener ascendente Leo, o tal vez cuando el nació la Luna estuviera en Géminis o en Aries. Nuestro amigo usaba carísimos zapatos italianos y enormes gemelos en los puños de la camisa. En una semana, hacia más conquistas amorosas que otros hombres en toda su vida… o por lo menos, eso decía. Le encantaba contar cuentos subidos de tono, y cuando no estaba flirteando con las clientas o impresionando a todo el mundo con su recio porte viril, estaba ideando planes fantasiosos y ascensos descabellados. La mayoría de quienes lo conocían jamás habrían dicho que era Capricornio, pero era cuestión de mirarle con un poco mas de atención y escucharle con mas cuidado.

 

Pese a sus desaforados amoríos, cuando llamaba por teléfono a su novia lo hacía con tono tierno y protector. Un hombre que se hubiera atrevido a usar lenguaje rudo en presencia de ella no lo habría intentado dos veces; Capricornio aclaraba que ella era una dama. Con sus padres era sumiso y respetuoso, y a cualquiera que pasara de los cincuenta años le trataba con una cortesía lindante en la reverencia. Con los niños era tan dulce como una madre de Whistler. Ante las personas famosas y poderosas se convertía en un humilde admirador. Constantemente estaba contando a conocidos y desconocidos que una vez había viajado en avión sentado junto a una encantadora actriz de cine, o evocando la ocasión en que le invitaron a una recepción en la mansión del Gobernador. Todo lo que compraba. Incluso los zapatos italianos, lo compraba al por mayor. Ganaba sin discusiones el primer premio a quien daba menos propinas en la ciudad, y jamás gastaría un dólar allí donde pudiera ahorrarse un centavo. En otras palabras, por debajo de la fachada ostentosa se destacaba una naturaleza típicamente saturnina. Esa Cabra, aparentemente agresiva y extrovertida, se sonrojaba ante un cumplido, y se mostraba dolorosamente tímida ante cualquiera que le pareciera ocupar un lugar de privilegio. Si necesita usted mas pruebas de que era un autentico Capricornio, pues le diré que terminó por comprar la cadena de cafeterías. Y de paso, no arriesgo su propio dinero en esa temeraria operación, sino el de otra persona.

 

El típico empleado Capricornio es escrupuloso casi hasta la exageración. Si comete una equivocación o un error de juicio, se siente desdichado. Fracasar en su trabajo le deprime. Si usted le necesita, volverá a la oficina a trabajar horas extras, pero no le gustara que le hagan perder la ocasión de cenar en casa, con su familia, demasiadas veces. La Cabra prefiere atender primero a sus responsabilidades domesticas y regresar después a la noria si es necesario. No será frecuente que cambie de trabajo- su meta está decidida desde muy pronto, y la perseguirá con inflexible persistencia. No tiene imprecisiones ni indecisión respecto al futuro, y jamás deja que la bruma de sueños fantasiosos y deseos sentimentales le impida ver la cima de la montaña. Los títulos, por lo general, no le conmueven. Él no anda en pos de la gloria; busca la autentica situación de poder: quiere ser el que guarda la fortaleza en tanto que los individualistas y grandes idealistas salen a cazar mariposas. No necesita ver en la puerta su nombre en letras de oro, para sentirse importante. Pero no deje usted de aumentar sus responsabilidades a intervalos razonables, y asegúrese de que le paga lo suficiente para que pueda mantener dignamente las apariencias ante el mundo. Capricornio tiene que vivir en el barrio adecuado, mandar a sus hijos a la escuela que corresponde y ver que su mujer se viste con más gusto que las amigas, y para eso hace falta dinero. La Cabra rumiará alegremente pedazos de cuero, de acero o bombillas de luz quemadas, con tal de ganarse el postre de un número sustancial de billetes grandes, amen del caviar de la distinción social. Es posible que, después de los miembros de su familia, su amigo más íntimo sea el director del banco.

 

Para trepar a la montaña que le interesa, su empleada Capricornio seguirá el mismo sistema que los varones de su signo. Nada la apartará de su decisión de alcanzar un puesto de autoridad en la empresa, o de casarse con el jefe. Cual de las dos alternativas puede seguir no tiene mayor importancia, mientras ella salga adelante. Es una mujer que no irá a trabajar con pestañas postizas ni brazaletes tintineantes, y a la que nunca encontrará usted devanando sueños en su escritorio. Una Cabra de su sexo es toda una dama, que no levanta la voz al hablar ni se complace en habladurías. Para ella hay cosas más importantes que quien tiene una aventura con quien o que dijo la telefonista cuando la dactilógrafa llegó tarde del almuerzo. Pasadas las horas de oficina, es posible que muestre un poco mas de curiosidad. A veces, la mujer de Saturno vive, por interpósita persona, de los detalles de ajenos romances, pero es raro que se permita hablar de esas cosas en el tiempo que corresponde a su trabajo. Es bastante lógico, pues es posible que algún día el jefe sea su marido. Y -justo es reconocerlo- hay otra razón. Todas las de su signo tienen gran sentido del deber, respeto por sus superiores y una íntima disciplina que las lleva a abstenerse de perder el tiempo en la oficina.

 

De uno u otro sexo, los empleados Capricornio son prácticos y ordenados. Les disgusta la gente que llega tarde al trabajo y que pierde el tiempo charlando. Detestan los métodos que no sean seguros o los procedimientos carentes de sentido común, y reorganizarán los sistemas de la oficina para tener la seguridad de que todo funciona con la debida eficiencia. No todos ellos son banqueros, maestros y tenedores de libros. También son excelentes investigadores, dentistas muy capaces, ingenieros y arquitectos brillantes, y se destacan en el comercio y en la política. Muchos son joyeros, ministros, gerentes de hotel, empresarios de pompas fúnebres, marchantes de arte o antropólogos, pero sea cual fuere la ocupación que elijan, se la toman en serio.

 

No olvide usted que la gente de Saturno tiene su aspecto creativo; tal vez su empleado Capricornio tenga algún hobby que le deje a usted sorprendido. Si es pintor aficionado, es posible que sea muy bueno. También puede ser músico, hacer incursiones por la escultura, vender propiedades, sacar partido de sus dotes de jardinero, cantar en un coro o trabajar en un teatro de aficionados. Su corazón está muy próximo a la cultura, y a la madre tierra también. Sus verdaderos amores son su familia, su hogar, su trabajo, el dinero, el prestigio, los libros, el arte y la música, en ese orden. Encargue usted a Aries, Leo, Géminis o Sagitario que se hagan responsables de los viajes que necesite la empresa: a Capricornio puede darle urticaria de solo ver una maleta. Y aunque la cosa no sea tan grave, preferirá tomar un tren antes que un avión. Y además, ¿quién va a mantener las cosas en orden mientras él no esté? Recuerde lo que sucedió el verano pasado, cuando la Cabra salio de vacaciones. Hubo alguien en la oficina que fue y encargo cuatro docenas de esas cintas perfumadas para las maquinas de escribir, para levantarles el ánimo a las secretarias.

SAGITARIO

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SAGITARIO EL ARQUERO

 

Del 23 de noviembre al 21 de diciembre

 

Podéis acusarme de asesinato o de falta de juicio (ya que todos cometemos errores): Pero ¡qué retorcida parece! ¡Nada que se asemejara a un fraude!

Como reconocer a Sagitario

 

Vería mucho mejor el jardín… si pudiera llegar a lo alto de esa colina: y aquí hay una senda que va directamente… por lo menos; pero no, no es así… Pero supongo que al final llegará. Pero, ¡qué retorcida parece! Bueno, entonces, iré por el otro lado.

 

Diría que encontrar un ejemplo de este signo solar es tan fácil como sonarse la nariz, pero no es verdad; es mucho más fácil que sonarse la nariz. Vete a cualquier fiesta y mira en el centro del grupo más bullicioso. ¿Ves el tío ese que esta ahí sentado alegremente con un enorme pie metido en la boca? Es un Sagitario que acaba de meter verbalmente la pata, pero todavía no lo sabe. Cuando se dé cuenta se mostrará un tanto perplejo… y los que le rodean le mirarán con odio.

 

El Arquero es capaz de acercarse, darte una cordial palmada en la espalda y sonreírte amistosamente. Después, te saludará con un comentario del tipo de: <<¿Que demonios haces para parecer tan joven, con la edad que tienes?>>; o: <<Vaya, que bien te queda este suéter de cuello cisne. Siempre tendrías que usarlo, porque así disimulas la papada>>. Después de una de esas alegres aperturas, Sagitario seguirá con su brillante sonrisa, pero la tuya habrá empezado a marchitarse un poco. A él le costará un rato darse cuenta de que fueron sus palabras las causantes de tu seriedad, y más tiempo aun necesitara para entender por que. Entonces procurará explicarse. Trata de mantener la calma, porque la explicación será peor.

 

Caramba, ¿no entendiste lo que quería decir? Pues que le parece fabuloso que no representes mas de veinticinco años cuando en realidad tienes treinta y ocho (seis años mas de los que efectivamente tienes). Y en cuanto a lo de la papada, es mucha la gente de tu edad que tiene cierta flojedad en la región del cuello. Si únicamente se te ve de costado, así, cuando vuelves la cabeza. Con no dejar que te saquen fotos de perfil, ya está.

 

Tras haber explicado cuidadosamente sus meteduras de pata verbales, y conseguido que tú volvieras a sentirte bien, Sagitario seguirá alegremente su camino, silbando un tema del último éxito de Broadway. Cuando volváis a encontraros y tú le demuestres frialdad, se sentirá dolido e intrigado. Con él, de nada sirve enojarse ni molestarse; Sagitario no actúa por maldad. Sus exabruptos verbales son fruto de la más absoluta inocencia y, por lo general, tampoco entiende que cuando trata de arreglar las cosas resulta ofensivo además de hiriente. No le juzgues con dureza, porque esta animado de buenas intenciones. Tampoco necesita de tu compasión… ni de la mía. Bajo su falta de tacto hay una mente sumamente despierta y de principios elevados. Su peculiar combinación de ingenio, inteligencia y fogoso impulso lleva por lo común al Arquero directamente al círculo de los vencedores. Lo realmente fastidioso es que para la gente de este signo, varones o mujeres, su torpeza verbal es inconsciente; están convencidos de que son los seres más diplomáticos del mundo. Siempre dicen que son incapaces de herir los sentimientos de nadie y que ponen gran cuidado en no hacerlo, y lo creen sinceramente. Es mas, todo lo que hacen lo hacen sinceramente. Cualquier forma de fraude y engaño les produce una gran consternación.

 

Sus características físicas no son difíciles de reconocer. Busca un cráneo bastante grande, de buena configuración y frente alta y despejada. Los rasgos serán abiertos y joviales, como si invitaran a la amistad y al intercambio de ideas, y los movimientos serán normalmente rápidos (aunque encontraras algunos Arqueros que se mueven de manera lenta y deliberada). Con frecuencia harán gestos amplios y arrolladores, que pueden ser dramáticos y vigorosos, pero es posible que no tengan mucha gracia. Sagitario suele gesticular mientras habla, y puede derramar el ketchup. Cuando avance decididamente con la cabeza alta, tropezará al subir a la acera, y es fácil que al mismo tiempo se le abra la cartera y se le desparramen todos los papeles por la calle.

 

Los ojos de la gente de Júpiter son tan brillantes y alertas como los de un gorrión, chisporroteantes de humor placentero. Los Arqueros suelen ser muy altos y de aspecto atlético, o si no mas bajos que la media, de cuerpo fuerte y recio. Los altos te harán pensar en caballos de pura sangre o potros fogosos. En su juventud especialmente, muchos suelen llevar un mechón de pelo suelto que les cae sobre la frente, como la crin de un caballo, y que se echan hacia atrás con una sacudida de la cabeza o un rápido movimiento inconsciente de la mano. Este hábito puede perdurar mucho después de que hayan adoptado otra forma de peinarse, o cuando ya la calvicie es avanzada.

 

La gente Sagitario es normalmente inquieta; no pueden estar  sentados o quedarse quietos. Físicamente, el Arquero no pasa inadvertido, aunque solo sea por su evidente confianza y su desdén del comportamiento convencional. Camina como si realmente fuera a alguna parte, sin vacilación ni detenciones. (Pero recuerda que un ascendente en conflicto puede retardar su paso.)

 

La primera vez que le encuentres, es posible que Sagitario vaya montado a caballo o paseando su perro: ama apasionadamente a los animales. Frank Sinatra, que es Sagitario, ordenó una vez a su chofer que detuviera el coche porque vio un perro herido en la calle. Tenía programado un ensayo de televisión, pero los músicos, el director y los cámaras tuvieron que esperar a que el cantante hubiera llevado al perro a un veterinario -que le aseguró que en pocos días estaría bien- y hubiera dado con el dueño del animal.

 

En cambio, cuando Sagitario tiene influencias desfavorables en su carta natal, puede sentir un miedo enfermizo a los animales, pero estos casos no son frecuentes. Por lo general, la gente nacida bajo la influencia de Júpiter no teme a nada. Al Sagitario típico le atrae el peligro, ya sea en el deporte, en su trabajo o en sus pasatiempos. Para el Arquero, un elemento de riesgo significa excitación y desafío. Les encanta la velocidad; los coches veloces, los aviones, la montaña rusa, incluso, ejercen sobre ellos una atracción magnética. Los más temerarios pilotos de pruebas suelen ser Sagitarios. Al jupiteriano medio nada le proporciona tanto placer como salvarse por un pelo, en cualquiera de sus variantes, ya sean emocionales o físicas; le resulta euforizante. Se arriesgan en cualquier cosa, a menos que un signo más manso en el ascendente diluya la osadía de Júpiter.

 

Hay una diferencia entre la legendaria aspereza del Arquero y la brutalidad verbal de Escorpión. Escorpio dice la verdad con plena conciencia de su efecto, y se niega a cualquier tipo de compromiso. Sagitario es totalmente inconsciente del efecto que producen sus palabras, palabras que pronuncia bajo impulso de su honradez compulsiva. Escorpio no se duele demasiado de las heridas que causan sus afirmaciones; para él, verdad es la verdad, y si no puedes soportarla, pues no preguntes. Los regidos por Júpiter, en cambio, se sienten abrumados y desolados por su propia falta de discreción, cuando descubren que han herido realmente a alguien. Resultarían conmovedores, si no fueran tan exasperantes.

 

Lo que el Arquero piensa y siente, lo dice en forma casi inmediata, con la franqueza y seriedad de un niño de seis años Aquel viejo dicho: <<Si quieres la verdad, pregúntale a un niño sigue siendo válido introduciendo un pequeño cambio: si quieres la verdad, pregúntale a Sagitario.

 

En el mundo editorial neoyorquino hay una mujer de quien se dice exactamente eso: <<Si quieres la verdad, pregúntale a Kay… si eres capaz de oírla>>. Kay no es solo una Arquera auténtica, sino que tiene influencias adicionales de Sagitario en carta natal. Doble Júpiter, podríamos decir. Es cálida y gentil rosa, como es típico del signo, y tiene montones de leales amigos que la adoran, como también es típico del signo. Y bien leales tienen que ser, y muchos tienen que amarla, para sobrevivir a incidentes como el de hace tres años, cuando su grandeza de corazón la llevó a decidir que era hora de cambiar completamente el guardarropa de invierno de su secretaria. La chica estaba sin nada de dinero, porque acababa de pasar por un desastre económico, y el ofrecimiento la conmovió hasta las lágrimas. Otros se habían compadecido de ella, pero aparte de Kay, nadie se había ofrecido concretamente a echarle Una mano. Dejad que Sagitario se ocupe. (Esto admite más de una interpretación).

 

Un hermoso día de otoño las dos se dirigieron a una de las tiendas elegantes de la Quinta Avenida, en una fiebre de femenina anticipación. La pobre secretaria deliraba de felicidad hasta que entraron en el ascensor. De pronto, Kay la estudió largamente con mirada apreciativa y declaró firmemente en voz alta: <<Será mejor que vayamos primero al Departamento de Gordas>>.

 

El arrobamiento extático cedió inmediatamente paso al aturdimiento del shock. El novio de la secretaria le decía siempre que era <<agradablemente llenita>>. Ahora, un doloroso relámpago de sinceridad jupiteriana la había convertido en un pequeño hipopótamo. La muchacha todavía recuerda como se dieron la vuelta a mirarla con curiosidad todos los que iban en el ascensor, mientras ella se preguntaba si su novio no la encontraría secretamente grotesca. Pero la buena de Kay arregló las cosas; al advertir la confusión de la chica, le hizo inmediatamente un chiste para levantarle el ánimo: <<Y si allí no encontramos nada que te vaya bien, siempre podemos probar con las tiendas en el Departamento de Camping. Todos los que iban en el ascensor se unieron a las carcajadas con que Sagitario festejó su propia broma.

 

Poco después de la cálida y generosa excursión con su secretaria, Kay puso la mira en su jefe, el editor, a quien el médico había ordenado que no bebiera durante un año. Un año entero. Había sufrido una hepatitis infecciosa y no debía probar alcohol; ni una gota. Después de doce largos meses sin humedecerse siquiera los labios, estaba lógicamente orgulloso de su fuerza de voluntad. Kay, que acababa de volver de Europa, le salió con uno de los cumplidos típicos de Sagitario.

 

-¿Que tal la bebida? -empezó, mientras él la escuchaba sonriente-. Me dijeron que está tratando de no empinar el codo.

 

…Tratando? ¿Después de doce meses sin una sola gota, tratando? Mientras él recuperaba la compostura, Kay siguió impertérrita:

 

-¿Sabe que mañana por la noche hay una fiesta por el libro de Joe? Pensaba que tenía que advertirle, pero nunca puedo verle a solas.

 

¿Advertirle? ¿Advertirle de qué? Ante la nueva amenaza, el editor se olvidó de su disgusto. Ella prosiguió:

 

-Todos esperamos que… bueno, no es fácil decirlo, pero esperamos que no arruine usted la fiesta. A esas alturas el editor se había quedado mudo, pero Sagitario no.

 

-A lo que me refiero es a que esperamos que no nos estropee la velada quejándose de que no puede beber y todo eso. A Joe le gusta tomarse unos martinis, y después de todo, el libro obtuvo el premio de Selecciones Literarias. Si usted anda por ahí como un alma en pena, haciendo sentir desdichado a todo el mundo, será un desastre. Oiga, ¿uno no se contagia al estar en la misma habitación que usted?

 

El interpelado consiguió tartamudear que no había peligro, y después reunió los jirones de su dignidad herida lo bastante para recordarle que él mismo había ofrecido fiestas a autores como Edna Ferber y Ernest Hemingway, sin cometer torpeza alguna.

 

-Siempre me han dicho -profirió entre los dientes apretados- que mis modales son impecables.

 

Sagitario, sin advertir que su jefe estaba al borde de la apoplejía, se mostró calurosamente de acuerdo con él.

 

-Seguro, como anfitrión es usted fabuloso. En el mundo editorial no hay quien lo entienda.

 

Al editor apenas si le quedaba aliento para preguntar que había que entender, y la respuesta de Kay le sacó de dudas.

 

-¿Como puede ser usted tan impecable como anfitrión y tan insoportable como invitado? Cuando usted da una fiesta es una maravilla, pero cuando va a alguna parte siempre mete la pata de forma espeluznante.

 

De pronto advirtió que había otra cosa espeluznante: la cara de su jefe, que se iba poniendo de color púrpura. Súbitamente contrita, la cordial Arquera se apresuró a disculparse:

 

-Ay, espero no haber dicho algo que no debía. De todas maneras no importará como se porte usted, con el afecto que Joe le tiene. Hoy mismo nos estaba diciendo a todos lo contento que está de haberse decidido a editar su libro en nuestra empresa a pesar de la opinión contraria de su antiguo agente. No entiende por que hablan tan mal de usted. Yo le dije que no son más que celos de la gente. Oiga, no tiene muy buen aspecto, tan rojo. ¿No será mejor que cambie de médico?

 

(Se rumorea que a partir de esa noche el jefe de Kay volvió a empinar el codo, en forma permanente.) ¿Que si fue despedida? Nadie se va a animar a despedirla. Como dije al comienzo, todos la adoran.

 

Es difícil estar durante mucho tiempo resentido con el Arquero, siendo tan patente su falta de mala intención. A estos idealistas encantadores e inteligentes se les encuentra en cualquier momento en casi todas partes. Puedes verle arrojar sus azarosas flechas desde la pantalla de tu televisor algún domingo por la noche, dejando a los astros y estrellas invitados aturdidos, mudos y atónitos ante su franqueza. También puede tocarte como taxista algún lunes por la mañana, y explicarte alegremente por que le revientan los pasajeros que son tacaños con la propina… aunque también te lo puedes encontrar un viernes por la noche de camarero en un restaurante, donde te aconsejará con toda seriedad que no pidas ostras porque están un poquito pasadas.

 

La mayoría de los Arqueros procuran sinceramente levantarte el ánimo. Por lo menos, empiezan con esta intención, pero a veces se les convierte en un adoquín más en el camino del infierno. Una vez tuve un jefe Sagitario que se empeñó en levantarme la moral diciéndome cuanto mejor que lo habitual llevaba el pelo cuando hacia más de una semana que no me lo lavaba ni me lo marcaba. A pesar de todo seguimos siendo amigos, así que ya ves que es inútil exasperarse. Además, de vez en cuando, Sagitario puede salir con una declaración sensacional que realmente te levanta el espíritu y te compensa todo lo demás. Son capaces de ofrecer consejos profundos y sabios, cuando uno se toma el tiempo de analizar sus opiniones. Como Sagitario es signo de fuego, la mayoría de los Arqueros son extrovertidos, charlatanes y directos. Algunos hay que resultan penosamente tímidos, pero incluso esos están llenos de ideas originales, y pueden ser igualmente torpes. En realidad, los sagitarios tranquilos y de modales apocados son capaces de los sueños más grandiosos y de apuntar a las metas más altas. Introvertido o extrovertido, el Arquero es promotor de corazón. Es posible que ese raro ejemplar que no habla mucho esté planeando algo realmente espectacular con que sacudir a un mundo desprevenido. Aunque su lengua calle, su mente está ocupada, de modo que es mejor que recuerdes que su signo siempre estará ahí, en el fondo de su naturaleza, si no quieres que Sagitario te tome por sorpresa con su próxima y pasmosa jugada.

 

Casi siempre, el Sagitario típico es feliz y gregario, pero su temperamento puede estallar como un cohete si se siente importunado por gente que abusa de su forma de ser naturalmente amistosa o se toma demasiada confianza con él. También son habituales las rebeliones contra la autoridad y contra una sociedad opresora. Sagitario jamás escurrirá el bulto ante una pelea o una petición de ayuda. Las mujeres son capaces de perder su disposición normalmente agradable para atacar con la cortina de fuego de un discurso inesperadamente serio que ponga en su lugar a los impertinentes. Los hombres se valdrán de sus puños, desdeñando las armas. No es raro que la persona grosera e insultante que ha jugado con la buena disposición de Júpiter se encuentre despatarrada en la acera, pensando de dónde habrá venido ese cambio.

 

Los gallardos hijos de Júpiter no pueden soportar que se les acuse de fraude. Una acusación injusta que ponga en tela de juicio su integridad hará arder con fiereza su indignación, pero después de sus orgullosas demostraciones temperamentales, el Sagitario típico sentirá remordimientos y pedirá disculpas. Es capaz de ponerte un ojo negro y enviarte al hospital, pero lo más probable es que el Arquero empiece por hablar y actuar, y solo después piense en las consecuencias.

 

Son muchos los nativos de este signo a quienes atraen los escenarios, y nadie se siente más feliz que ellos concediendo repetidos bises a un público entusiasmado. Es capaz de cantar hasta quedarse ronco, o de gastarse los zapatos bailando, por el puro placer de la representación. El mundo del espectáculo está lleno de Arqueros.

 

Los hombres y mujeres de Júpiter poseen una fuerte vena religiosa, especialmente en su juventud. Se interesan muchísimo por los asuntos de Iglesia, pero a medida que maduran pueden volverse escépticos ante lo dogmático, inclinándose a cuestionar su antigua fe y tendiendo a buscar la perfección de sus valores Es raro el Sagitario que no tenga un juego de maletas de viaje; les encanta viajar, y por lo general tienen por lo menos una maleta, traqueteada en centenares de escapadas, ya preparada y lista para usarla sin pérdida de tiempo.

 

Siempre observarás un aire un poco infantil en el Sagitario típico, ingenuo, bravo y optimista. Se niega a aceptar la seriedad de la vida, aunque hay algunos que en sus últimos años afrontan de forma admirable la responsabilidad. Sin embargo, nunca se sienten verdaderamente felices bajo su peso. La naturaleza de Júpiter se rebela contra el confinamiento, que si es excesivo puede provocar enfermedades graves. Si Sagitario es capaz de sobrevivir a todo eso, y al desgaste provocado por la dispersión de sus energías, vivirá tanto como Matusalén. La mayoría de los Arqueros mantienen intactas sus facultades, refinadas por la edad, hasta el final, y con ellos es muy raro que la senilidad sea el problema.

 

Sus puntos sensibles son las caderas, pulmones, hígado, brazos, manos y hombros, intestinos y pies. El amor a los deportes y a la vida al aire libre que caracteriza a este signo puede hacerles propensos a accidentes debidos al exceso temerario de actividad, pero es raro que en los hospitales se les pueda mantener en cama más de unos pocos días. Sagitario cede de mala gana a la enfermedad, y se recupera con sorprendente rapidez. Es alguien a quien la vida rara vez derrota en forma permanente. Los Arqueros creen que con toda seguridad mañana será mejor que ayer, y hoy es bien interesante. Los ataques de depresión desaparecen casi antes de que las nubes hayan llegado a oscurecer la luz del sol.

 

A menos que en su carta natal haya alguna influencia cautelosa y conservadora, todo Sagitario tiene algo de jugador. Son muy pocos los que pueden resistirse a arrojar un par de billetes sobre el tapete verde. El repiqueteo de los dados en el cubilete tiene para algunos hombres y mujeres de Júpiter el atractivo de las canciones de Circe. Si su nacimiento estuvo señalado por aspectos diversos entre los planetas, un Arquero puede perder una fortuna en el juego de azar, o tirar el dinero del alquiler a las patas de su caballo favorito. Los casinos de juego atraen a Sagitario como el azúcar a las moscas, y lo mismo sucede con otros juegos más serios, como el mercado de acciones y las operaciones inmobiliarias. Afortunadamente, la mayor parte de ellos mantienen bajo control su tendencia a la especulación, pero no por eso se privan de arriesgar de vez en cuando un billete de lotería. Tanto los tímidos como los enérgicos sabrán aprovechar en cualquier momento las oportunidades amorosas: Sagitario se entrega al romance con temerario abandono, pero es frecuente que cuando se habla de matrimonio se detenga súbitamente en seco; lo piensa bien antes de seguir adelante, y mete la pata después de hacer cuidadosas consideraciones. Aunque en las relaciones amorosas el Arquero es cálido y afectuoso, resulta bastante esquivo a la hora de dejarse atrapar. Simbólicamente, es mitad hombre y mitad caballo, lo que evidentemente le da una cabeza de ventaja en cualquier partida de caza, a menos que tropiece con sus propias patas.

 

Entre los rasgos mas desagradables de Sagitario se cuentan la tendencia al mal genio, el excesivo amor a la comida y a la bebida -que puede llevarles a la obesidad y al alcoholismo-, el hiriente sarcasmo que puede empañar su brillantez mental, o la excentricidad extrema, y la incapacidad para guardar secretos. Sin embargo, ninguno de esos fallos es necesariamente permanente; resultan fáciles de desarraigar para la determinación de Sagitario. El Sagitario medio te hará un préstamo de dinero sin hacerte pasar jamás por la vergüenza de pedirlo, ni siquiera obligar a devolverlo (si no media un signo lunar cicatero). El ama de casa de este signo adoptará al huérfano sin hogar o al animal perdido, y en su mesa siempre habrá lugar para uno más.

 

Sagitario tiene tendencia a salirse por la tangente. El Arquero abrazara con devoción ciega una gran causa, y creerá que las posibilidades superan a las desventajas: una actitud que resulta de su imaginación brillante y su pensamiento progresista. Jamás deja de defender su posición con argumentos fríos y razonables, a veces reduciendo a tiras al adversario con su sátira cortante, y sin embargo, de alguna manera se mantiene por encima de la refriega. Esto no es óbice para que su fuego esté siempre listo para el ataque cuando alguien agrede injustamente a su pupilo o su causa del momento. Como enemigo es formidable, porque se toma el tiempo de poner la mira en su víctima, le apunta directamente. Es raro que sus flechas fallen el blanco; están impregnadas de humor satírico y son lo bastante agudas como para atravesar la más sólida de las armaduras.

 

Aunque hay algunos decembrinos que son auténticamente divertidos, una curiosa característica de la mayoría de ellos es que, cuando hacen un chiste, no aciertan del todo con el momento y se las arreglan para sacarle toda la gracia. El público, ya sea en casa o en el teatro, se retuerce de risa ante su torpeza, mientras el Arquero piensa, contentísimo, que festejan sus grandes dotes de comediante. De todas maneras, puede resultar muy jocoso.

 

Hombres y mujeres, los Sagitario pueden conducirse en la forma mas chapucera, como ya hemos visto, o bien fingir una actitud tan modesta, que le darán a uno la impresión de no ser demasiado inteligentes, o tal vez tímidos. Es verdad que algunos Sagitarios suelen mostrar excéntricos hábitos de reclusión, pero eso les ofrece más oportunidades para aguzar su inteligencia hasta la genialidad.

 

Aunque tienen una memoria fantástica, que les permite saber exactamente lo que dijeron y donde estaban el 14 de abril de 1959, y recordar libros y películas con toda minuciosidad, los de este signo pueden olvidar donde dejaron la americana. La mayoría de ellos constantemente pierden guantes, llaveros, billeteras… y hasta hay quien tiene la maldad de decir que perderían la cabeza si no la tuvieran bien amarrada al cuello.

 

Sagitario jamás puede tener éxito como mentiroso; nadie le cree ni media palabra. El engaño no es parte de su naturaleza y, si intenta explotar esta veta, lo más fácil es que sea desenmascarado rápidamente y sin esfuerzo. Para el es siempre mejor decir la verdad y dejar que las cosas salgan como salgan. Ni siquiera su mentalidad observadora y alerta puede rescatarle de los resultados de una excursión por el territorio del engaño, a menos que tenga ascendente Escorpio. Conozco un Arquero reservado y silencioso que tiene un ascendente  Plutoniano, lo cual le convierte en un gran jugador de ajedrez. Este tipo de jupiterianos son excepcionales, pero algunos hay, y prepárate para encontrarlos.

 

Para Sagitario, la vida es secretamente un circo, en el que él es el payaso que rueda y da tumbos, atravesando aros de color púrpura, ataviado con un traje azul cielo. Tiene la cara embadurnada con los brillantes y alegres colores del maquillaje.

 

 A medida que la música del organillo va subiendo de tono, él tambalea y se cae; después, con un perfecto salto mortal, se instala sobre el lomo de un airoso caballito. En los dedos de las manos luce tres anillos de turquesas; en los de los pies tintinean cascabeles que suenan como el lejano carillón de un campanario que se pierde entre las nubes. El Arquero hace sonar alegremente un lustroso cuerno de estaño, ese metal blando y maleable al que apenas si afecta la humedad. No importa que sea osado o tímido; la autentica naturaleza de este idealista generoso es tan alegre como el acebo navideño. Gallardamente se prende un clavel sobre el enorme corazón y curva su arco en dirección al cielo. Cuando apunta bien, sus tiros llegan a mayor altura de lo que puede ver el hombre, más allá de las estrellas, al lugar donde nacen realmente todos los sueños.

 


Personalidades Sagitario famosas

 


Ludwig van Beethoven

Julie Harris

Arthur Brisbane

William Buckley, h.

Maria Callas

Andrew Carnegie

Edith Cavell

Noel Coward

Winston Churchill

Sammy Davis

Joe DiMaggio

Walt Disney

Jane Fonda

Betty Grable

Grimaldi

Papa Juan XXIII

John Lindsay

Mary Martin

David Merrick

John Milton

Robert Moses

John Osborne

Lee Remick

Lilian Russell

Frank Sinatra

David Susskind

James Thurber

Mark Twain


 

El hombre Sagitario

-¿Espero que no habrá huesos rotos?>>

¿Ninguno digno de mención?, respondió el Caballero

como si no le importara que se rompieran dos o tres

…El gran arte del jinete, como te decía,

es… mantener correctamente el equilibrio. Así, ves

…Soltó las riendas y estiró ambos brazos

para demostrarle a Alicia a que se refería,

y esa vez cayó de espaldas,

justo bajo las patas del caballo.

 

No lo digo por desalentarte, pero los hombres Sagitario tienen una costumbre extraña: montados en un gran caballo blanco, corren por las calles esgrimiendo una espada y defendiendo causas. Tienen también otra peculiaridad: andan dando tumbos como payasos en el circo, mezclándose indiscriminadamente con los elefantes y con la mujer barbuda y recogiendo alegremente grandes copos de azúcar de algodón.

 

Recurriendo a ciertas maniobras, es posible capturarle, pero primero tendrás que conseguir que se baje del caballo blanco, que se aleje de los elefantes y… naturalmente, la mujer barbuda tendrá que desaparecer. Las causas y los circos no dejan demasiado tiempo para la vida de familia, ni siquiera para estar afectuosamente cogidos de las manos.

 

Ya desde ahora tienes una cosa a tu favor: son tantos los Sagitario que andan corriendo y dando tumbos por la vida, que tendrás muchos para elegir. Recuerda el estribillo de Víctor Herbert: <<Dadme algunos hombres de corazón intrépido, capaces de pelear en defensa de su fe; empezad por darme diez, de corazón intrépido, y pronto diez mil yo os daré>>. Pues así son las cosas. El entusiasmo idealista y la curiosidad de un hombre Sagitario son contagiosos. Claro que a veces esa inocente exuberancia puede desbocarse un poco. Es posible que te lance al aire en un momento de loca e impetuosa euforia… y se olvide de recogerte.

 

Estará casi siempre rodeado de una multitud; es otro inconveniente. Para acercarte a él tendrás que abrirte camino entre toda esa gente. Pero no te pongas pesimista, porque este hombre es la personificación del optimismo. Lo es hasta tal punto que si sus enemigos le mandaran por correo una gran caja de bosta, no se ofendería. Simplemente pensaría que se olvidaron de incluir el caballo. Es un optimismo que puede ser peligroso, ya que no es más que una forma de <<fe ciega>>. Y Sagitario la tiene a montones. Claro que la fe ciega es algo estupendo; no es que yo tenga nada en contra, ya que soy también de un signo de fuego. Pero puede llevarle a una confianza demasiado ingenua que le haga caerse por los charcos. Claro que es fácil caer en los charcos cuando uno va corriendo con un arco y una flecha, mirando siempre hacia el cielo en busca de alguna meta tan elevada que nadie ha tenido jamás el valor de apuntarle… o la absoluta falta de sentido común de proponerse alcanzarla.

 

La confianza es una gran cosa, pero confiar en quien no lo merece puede hacer lenta incluso una carrera de caballos. En el sentido estricto de la palabra, Sagitario no es un soñador; sus sueños están siempre sometidos al escrutinio de la lógica implacable y la curiosidad compulsiva de Júpiter, y si resisten la investigación a que se les somete, entonces es probable que resulten tan prácticos como estrafalarios, aunque el mundo no esté todavía maduro para ellos. Una vez ha llegado a la conclusión de que hay alguna esperanza de realizarlos, Sagitario saca su caja de colores y pinta sus sueños prácticos con la imaginación más vivida y desatada que se pueda imaginar. Pero siempre hay carcamales dispuestos a sofocar las ideas avanzadas y estrangularlas antes de que hayan tenido tiempo de demostrar lo que valen, y como todo el mundo sabe, los carcamales son muy numerosos.

 

Su imaginación exuberante puede ser causa de tropiezos y de que las cosas le vayan mal. Pero la Señora Fortuna se especializa en rescatarle maravillosamente, justo a tiempo. Sagitario es por lo común hombre de tanta suerte que da asco, y es ilegal. Puede salir de calicata por las colinas, volver con una bolsa de piedras, comprobar que no son oro y, después de llorar un rato, descubrir que son uranio. Si tú levantas ese objeto que brilla junto a la entrada del metro, resultará ser un trozo del diamante Hope que se le cayó a Harry Winston cuando estaba llamando un taxi.

 

Claro que con una suerte así cualquiera es optimista. Aunque siempre hay algún día en que una piedra es una piedra y el papel de estaño es papel de estaño, el Sagitario típico se recupera rápidamente de golpes tan aplastantes. Algo muy semejante pasa con tu jupiteriano y el amor: tiene suerte. Y cuando no la tiene, se recupera con rapidez. Se muestra parcial en cuestiones de honradez, pero esa es su única parcialidad; por eso tiene tantos amigos y gente que le quiere bien. Dirige su mirada mas allá de la apariencia externa de las personas, en busca de un valor mas autentico e intrínseco. No es que no tenga enemigos; los tiene, pero muchos menos de los que pueden acumular otros signos solares. Es posible que quienes padecen el aguijonazo de su franqueza en el comentario le miren con odio y sientan deseos de estrangularle, pero por lo general acaban comprendiendo que su intención era inofensiva. El pecado del varón Sagitario es la falta de tacto y el atolondramiento, pero no la crueldad deliberada.

 

Es posible que a estas alturas ya hayas descubierto que su manera de hablar es tan directa como su flecha simbólica. Es capaz de decir cosas horrorosas, y si estas enamorada de el, puede ser que salga de ello sin mayores problemas. Pero tienes todo el derecho del mundo a ofenderte si un Sagitario a quien acabas de conocer se te queda mirando francamente con sus ojos brillantes y despiertos, antes de comentar que eres exactamente el tipo de mujer que un hombre elegiría como querida. Cuando estés a punto de darle con algo en la cabeza, pondrá el gesto más inocente e infantil y te explicará con encantadora ingenuidad que lo que quería decir era que, sabes, en la Edad Media los reyes y los aristócratas hacían matrimonios de conveniencia. Entonces, claro, la esposa solía ser una criatura fea y sin gracia, por más sangre noble que tuviera. En cambio, la querida era hermosa y deslumbrante, el tipo de chica con la que ellos habrían querido casarse enamoradísimos, si hubieran imperado diferentes reglas. A él siempre le interesó ese período, de manera que ha estado leyendo mucho sobre el tema. Es posible que su explicación consiga calmarte, y hasta que te ufanes un poco. Además quedarás impresionada. ¿Cuantos hombres hay que se pasen las horas leyendo libros de historia sin obligación alguna? Quien sabe si no es un genio. ¡Imagínate, si podrías ser la esposa de un intelectual! Te equivocas, podrías ser la querida de un intelectual. Para el momento en que su inteligencia te haya dejado boquiabierta, ya no te darás cuenta de que si hubieras reaccionado bien ante su primera proposición -y no te confundas, que de eso se trataba- él no habría perdido el tiempo con su próxima jugada y tú serias una mujer caída.

 

Claro que no todas las mujeres aceptarían tan rebuscada explicación para una evidente torpeza, pero no importa. Aunque sus victimas estallen indignadas, cuando la cólera se enfría, vuelven a ser grandes amigas de Sagitario. Que eso te sirva para comprender cuales son los peligros que te acechan con ese chiflado aparentemente inofensivo. Con su sonrisa cándida e ingenua, no recuerda en absoluto a un lobo; mas parece un boy scout. Pero en asuntos de amor no es un boy scout. Mas vale que lo tengas presente cuando te invite a salir de campamento.

 

El varón Sagitario vive su vida romántica en un nivel superficial, pero lo plantea con sinceridad. (Después de todo, si te quitaras de los oídos esas telarañas sentimentales, recordarías que el dijo <<querida>>; no dijo <<esposa>>. Y el no es rey, y no estamos en la Edad Media.) Sagitario busca relaciones frívolas, que a veces lo son en tal medida que se convierten en promiscuas. Hay ocasiones en que las travesuras de un Arquero pueden hacer avergonzar a un Escorpión… y te aseguro que no es nada fácil hacer avergonzar a un Escorpión.

 

Volvamos a la cuestión de su honradez, que es un tema menos espinoso. Si una amarga experiencia te ha enseñado lo frágiles que pueden ser las promesas de amor eterno de otros hombres, apreciarás su franqueza. Ni te acobardarás siquiera cuando te cuente la cantidad de aventuras que ha tenido y lo que espera de ésta contigo, con toda claridad y lógica. Sagitario no ajustará a sabiendas un lazo legal con una mentira en el corazón o en los labios, pero de alguna manera puede complicarse en un flirteo que termine en una propuesta matrimonial (posiblemente de la muchacha, no de él), y tendrá que darse una gran carrera para escapar del altar. Como es un poco torpe, es posible que tropiece y que ella le alcance antes de que haya ido demasiado lejos. En ese caso, Sagitario lo volverá a pensar todo y decidirá ilógicamente que, si ella le atrajo en algún sentido -ya sea mental o físico, no importa cual-, terminara por atraerle en todos los demás. Entonces accederá, se casara y así habrán quedado sembradas las semillas de un nuevo divorcio de Sagitario. Aparentemente, su capacidad de razonamiento (normalmente confiable) le abandona cuando ha picado el anzuelo romántico.

 

No es raro que las mujeres interpreten mal la actitud de Sagitario y piensen que la relación es mas seria de lo que en realidad es; eso mismo produce a veces la impresión de que lo que él busca es una relación turbia, cuando en realidad solo quiere conseguir una amistad superficial, no física, o simplemente una chica que sea buena compañera. Parece que en ambos sentidos el Arquero pierde. Pero como tiene suerte, de la mayoría de sus líos sale con bien. No se puede negar que le gusta el flirteo, pero no es únicamente sexo lo que busca; le gusta la variedad y el estímulo mental. Si una mujer se pone pegajosa cuando él no hace más que divertirse, procurará tomárselo todo a broma, aunque decididamente ella no le verá la gracia. (¿Recuerdas que poco éxito tiene el Sagitario típico con los chistes?) A muchos Sagitario les acusan de coquetear con todas las recepcionistas bonitas y las chicas atractivas que ven, y a veces hasta con la ancianita que vende periódicos en la esquina o con la policía femenina. Pues bien, a ningún hombre que esté en sus cabales se le ocurriría seriamente flirtear con una policía femenina -mientras que ella esté de servicio, por lo menos-, de modo que ya ves que esa injustificada sospecha es ofensiva para el Arquero. Más exacto es decir que la mayoría de las veces no trataba más que mostrarse alegremente amistoso.

 

Si eres una chica despierta, que usa la cabeza para algo más que para meterla debajo del secador -y mas vale que lo seas, porque los hombres de este signo valoran la inteligencia en una mujer-, a esta altura ya lo habrás entendido. No seas celosa, no seas desconfiada. Dale mucha, mucha cuerda si quieres terminar por colgarlo. No le hagas preguntas ni llores ni le acoses ni le amenaces con dejarle. Ahógale con la libertad; imagínate lo grato que puede ser eso para él. Si te tomas la vida con el mismo ánimo con que se la toma él, y a la gente tal como es, reúnes los requisitos básicos para ser la mujer-esposa que él necesita. Mientras seáis básicamente sinceros el uno con el otro, remontar cometas juntos puede ser la gran diversión. ¿A que preocuparse porque alguna vez caerán al suelo? Si están tan hermosas y libres, balanceándose allá en lo alto. No, a este hombre no tienes que darle todo lo que él quiera para conquistarle. Limítate a ser lo que él quiere. Se vivaz y despierta, pero deja que él dirija y domine tus energías. Disfruta con los deportes. Sal de campamento con él, pero haz que te acompañe tu San Bernardo. Muéstrate generosa, afectuosa, entusiasta, y no intentes mantenerle todas las noches encerrado en la despensa, haciendo cremas. Y deja bien en claro que tampoco él puede reclamar la exclusividad sobre ti. Hazle saber que tú eres un espíritu libre, tanto como él. Jamás eches agua fría sobre el entusiasmo con que abraza sus ideas descabelladas, y ocúpate tú de otras cosas mientras él anda por ahí disparando flechas a blancos imposibles. De esa manera, llegará una maravillosa noche en que te diga sinceramente que tú eres más o menos todo lo que él esperaba en una mujer. Una vez haya llegado a ese punto, dile con la misma franqueza que tú tampoco tienes nada que objetarle, pero que es hora de tomar una decisión. Explícale que él te gusta tanto que hasta pensarías en casarte con él, siempre que te prometiera no interferir con tu libertad. Si no es así, realmente ya no tienes más tiempo para seguir saliendo con él. Es una lástima, ya que os entendéis tan bien, pero siempre has tenido curiosidad por saber que tal era eso de tener hijos; la maternidad es una cometa que también te gustaría remontar. Tenlo todo preparado para que un antiguo amor te llame justo en mitad de tu discurso. Arregla un encuentro como sin darle importancia, en presencia de tu Arquero y, cuando cuelgues, sonríele con tu mejor sonrisa y comenta que no hay razón para que no podáis seguir siendo buenos amigos. Después, invítale a que salga con vosotros, para que no tenga que quedarse solo por ahí. Con eso será suficiente. (¡No hay de qué!)

 

Cuando os hayáis casado, es probable que no tengas problemas con tu familia política. A muchos Sagitario les importan un bledo los vínculos familiares. No aceptan la teoría de que hay que amar a los consanguíneos, a menos que se lo merezcan.

 

Incluso los que sienten afecto por sus padres y hermanos los mantienen a una distancia saludable. Les visitan y les muestran cálido afecto, pero no admiten que los parientes se entremetan en su vida privada. Ocúpate tú de que los tuyos tampoco interfieran.

 

Mantén siempre una maleta preparada, que tendrás que hacer muchos viajes. Y tendrás que seguir llevando al San Bernardo cuando vayáis de campamento, no ya como perro guardián sino porque a tu flamante marido le encantan los animales. (Explícale al chucho que ahora ya no es necesario que monte guardia ante la cremallera de la tienda.) Mantente siempre ocupada y déjale salir solo todas las noches que quiera, sin poner nunca en duda su fidelidad amorosa. Cuando se enoja, el Arquero es capaz de echar una puerta abajo o de agujerear de un golpe una pared; no hace más que soltar presión, pero complica las cosas, porque ¿cuántas veces puedes estar llamando a los albañiles? Es mucho más fácil para todo el mundo si empiezas por no acusarle nunca de falta de integridad. Cuando haga algo malo, es casi seguro que te lo contara, y esa situación ya será bastante difícil de afrontar, para que te andes preocupando por cosas imaginarías. Prepárate para enfrentar su franqueza, por si ese mañana llega alguna vez, y prepárate para saber que todavía te ama, en vez de perseguir hoy falsos rumores. Respecto de las emociones humanas, se tan practica como él; te sorprenderás de la fuerza con que puede arraigar el amor en ese ambiente de sinceridad. La verdad tiene el poder de reforzar la permanencia de una relación.

 

Tendrás que dedicar algunas horas al papel de mujercita de su casa. Como le encantan los deportes, esperará probablemente que veas todos los grandes partidos por televisión junto con él, pero también te llevará a sus múltiples actividades sociales, si eres bonita y divertida y si te gusta la gente. Sagitario no aguanta a las mujeres lánguidas y pegajosas, sin capacidad de contacto social. Se enorgullecerá de cualquier talento que tengas, de manera que esfuérzate por tener alguno. Lee muchísimos libros y prepárate para defender alguna de sus causas, especialmente las causas perdidas.

 

Es posible que sea un poco derrochón y que de vez en cuando le atraiga algún juego de azar, pero el mismo impulso le hará ser generoso cuando se trata de darte dinero para gastos, Si es un Arquero típico. Probablemente no se opondrá a que quieras trabajar para tener tu propio dinero.

 

Recibirás más de una crítica directa, y más de una vez, lamentablemente, carecerá de tacto; tendrás que ir acostumbrándote desde ahora. Ignóralas, que ya tendrás bastante con reparar las torpezas que cometa con sus amigos. Se supone que eres tú la que entiende, ¿recuerdas? Es el derecho que le diste, aquella noche que forzaste la situación.

 

Disfrutará más con los niños cuando sean mayores, pero los bebés y los muy pequeñitos pueden desconcertarle un poco. A los papás Sagitario les encanta, generalmente, salir con su progenie a dar paseos al aire libre. Es posible que se sienta más próximo a los varones y que comparta sus deportes y otras actividades, pero con las niñas será tierno y afectuoso; encontrarán en él más bien un camarada que una imagen paterna. A medida que crezcan se irán acercando más a él. De vez en cuando, su franqueza puede molestarles, cuando necesiten intimidad; los niños son celosos de sus secretos, y las curiosas indagaciones de Sagitario, amén de sus observaciones nada recatadas, pueden llegar a herir sus sentimientos. Las escapadas juveniles serán para el motivo de diversión más que de enojo, pero esa misma tolerancia les marcara un límite; es probable que sea estricto únicamente si le dicen mentiras. Será una de las pocas ocasiones en que le vean disgustado. No le desatiendas por los pequeños; cuando te llame para remontar con él alguna cometa, deja los imperdibles y los polvos de talco, llama a una canguro (que no sea tu madre) y ve con él.

 

El Arquero piensa con el corazón, no solo con la cabeza, y no siempre será prudente; a veces demostrará un valor temerario. Tropezara, se caerá, volverá a levantarse y a intentarlo de nuevo. Pero tú le perdonas casi cualquier cosa, porque dará a tu corazón la satisfacción de un don muy grande: un amor sincero.

 

La mujer Sagitario

 

-Entonces no importa

-hacia que lado marches -dijo el Gato.

-Siempre que llegue a alguna parte

-agregó Alicia como aclaración.

-Oh, seguro que llegarás -le tranquilizó el Gato-,

-con que marches el tiempo suficiente.

 

No siempre te dirá las cosas que a ti te gusta oír. La mayoría de las veces, hará que se te pongan los pelos de punta porque de ningún modo se muerde la lengua, pero de vez en cuando te dirá algo tan especial y esplendido que te darán ganas de ponerte a cantar.

 

Tal vez necesites un ejemplo. Escenarios: una cafetería. Tú acabas de reunir el valor necesario para decirle que la amas, pero antes de que hayas podido abrir la boca, te mira con sus enormes e inocentes ojos azules -o castaños, luminosos y directos- y te pregunta con curiosidad: <<Dime, ¿cómo te sientes siendo tan bajo? ¿No te pone neurótico ni nada de eso?>>. Mientras tú tragas saliva, en un viril intento de rehacerte, ella agrega: <<Pero no te preocupes, que ha habido muchos hombres bajos, como Napoleón y Fiorello LaGuardia>>. Eso es casi agregar el insulto a la ofensa, pero antes de que hayas tenido tiempo de marcharte, pensando que no ha existido otra mujer que se mereciera más que la dejen plantada, ella susurra con voz dulce: <<A mí me enferman los hombres que parecen postes de telégrafo. Tú eres perfecto. Esta noche, cuando veníamos caminando hacia aquí, me fije que tenemos la altura justa para andar juntos>>.

 

Vuelve a sentarte, que te quedarás, y por mucho tiempo. Una muchacha Sagitario, amistosa y franca, acaba de adueñarse de tu corazón con su propio y peculiar encanto. Será siempre un poco demasiado franca, porque ve el mundo exactamente como es, por más que use esas ridículas gafas de cristales rosados. Tendrás que admitir que para ser capaz de eso hace falta talento. Cualquiera no es capaz de aplicar una lógica razonable y clara a todas las situaciones, ni mantener la bendita facultad de creer que las cosas irán mejor o, en todo caso, de aceptarlas tal como son.

 

Las mujeres Sagitario son la encarnación del optimismo. Te dolerá cuando ella te diga que le gustaría que ganaras algo más de dinero, pero después agregará: <<Claro que demasiado dinero vuelve egoísta a la gente. Tal vez sea una suerte que seas pobre>>. Admito que es una especie de optimismo forzado, pero ya te acostumbrarás. Una mujer Sagitario jamás te mentirá, aunque a veces desearás que lo haga. Si se te ocurre preguntarle como pasa las noches que no está contigo, te dará un informe perfectamente detallado y sincero de todas las cartas que le escribe a ese apuesto médico que conoció el verano pasado durante las vacaciones, y de las invitaciones telefónicas que rechaza. Hasta es posible que te cuente los problemas de insomnio que sufre cuando se queda despierta, a la noche, pensando si tal vez lo que siente por ti no será amistad en vez de amor. Te darán ganas de decirle a gritos que mienta un poco de vez en cuando. ¿Acaso no sabe que un hombre tiene su orgullo? Pero no grites demasiado, porque podría ofenderse, y ella tampoco es exactamente incombustible. Ya es sabido que Sagitario es capaz de cóleras memorables.

 

Es probable que viva sola. Las de este signo son muchachas muy independientes, y ambos sexos muestran una extraña indiferencia hacia los lazos familiares. Tal vez se debe a que al viajar tanto no están en casa con la frecuencia suficiente para llegar a conocer bien a la familia. Incluso si sólo van al cine y a casa de sus amigas, siempre están en movimiento. No quisiera asustarte, pero una vez conocí a una mujer Sagitario tan poco sensible a los matices de las relaciones familiares que invitó a un novio rechazado a que la acompañara en la luna de miel con su nuevo marido. El pobre parecía tan solitario, y además decía que él se pagaría sus gastos. ¿Por qué la miras de esa manera? ¿Acaso hizo algo malo?

 

Hay una cosa que tienes que aprender sin pérdida de tiempo, si quieres que tus relaciones marchen bien. Cuando quieras que ella haga algo, pídeselo, no se lo ordenes. En lo que a Sagitario se refiere, la técnica del hombre de las cavernas funcionaba bien para Tarzan y Jane. A ella le gusta que la protejan, pero no quiere que le den órdenes. Ni siquiera su madre lo consigue, y ¿qué podría hacerte a ti mas privilegiado que a su madre? Es posible que la madre sea Aries, y si una mujer marciana no puede imponerse a ella, no habrá hombre en el mundo capaz de conseguirlo. Sin embargo, su naturaleza es curiosamente retorcida; aunque le disguste que alguien se lo imponga, sobre todo en público, cuando quiera poner a prueba tu firmeza, muéstrate firme. Las mujeres jupiterianas no toleran a los hombres débiles e indecisos. Si se pone de ánimo demasiado vivo, y su punzante lengua llega a ser demasiado sarcástica, o si amenaza con una actitud cualquiera que realmente te exaspera, dale un toquecito del tratamiento de Tarzan, apenas lo necesario para mantenerla a raya. Algo del tipo de <<Haces eso y te rompo el cuello>>. Es posible que, si se convence de que la cosa va en serio, reaccione con una humildad sorprendente. Una mujer Sagitario no tiene la menor intención de renunciar a su individualidad por un hombre, pero le gusta saber que la consideras una mujer.

 

Es posible que te confunda, pero eso no es nada comparado con lo que ella misma se confunde. Son muchas las mujeres Sagitario que confunden amistad con amor y amor con amistad. Si tú eres uno de esos hombres chapados a la antigua, que gustan de la timidez y las evasivas en las mujeres, es mejor que te busques otra compañera de juego. Esta señorita es franca y directa con los hombres, y no estará dispuesta a entrar en el tonto juego de <<¡Imagínate como me siento!>> o <<¡Imagínate lo que pienso!>>. Lo que ella siente y lo que piensa no difiere lo mas mínimo de lo que hace y lo que dice. Su deslenguada franqueza provoca, naturalmente, malas interpretaciones, su buena cantidad de duras batallas, y ni hablemos de sentimientos heridos, pero no aplasta el espíritu de Sagitario. El orgullo de Júpiter aflora a la superficie para rescatarla en una crisis y le permite superar el dolor de su corazón destrozado como si fuera una broma. Por dentro, es posible que esté llorando, pero pondrá tanto ingenio para responder a las preguntas de los amigos sobre la ruptura que todos terminarán por decidir que para ella eso no había sido más que un flirteo sin consecuencias. Pocos se imaginarán como empapa la almohada noche tras noche, mientras se pregunta que pudo haber sido lo que ella dijo para estropearlo todo. Tal vez fuera esa vez que cuando él llamó cerca de medianoche desde el vestíbulo, le dijo que no subiera hasta su apartamento, porque estaba <<hablando con un hombre que tenia muchos problemas>>. En realidad, el hombre era su cuñado, pero ella, con la peculiar habilidad de Sagitario para omitir lo más importante del relato, se olvidó de decírselo. Además, ¿por qué tenia que dar explicaciones? (Todos los Sagitario se muestran virtuosamente enfurecidos cuando se pone en tela de juicio su integridad.) O podría haber sido cuando él le pregunto si no tenia inconveniente en que su hermanita pequeña les acompañara al cine y ella le salió diciendo: <<Vaya, espero que eso no signifique que cuando nos casemos la tendremos todo el tiempo encima>>. Es muy posible que la niña le hubiera gustado mucho, pero el natural temor de Sagitario a verse abrumado por los parientes políticos la llevó a dar esa respuesta tan desconsiderada. Ahora echa tanto de menos a la hermana como al hermano, pero es demasiado tarde para explicar lo que quiso decir, y además, nadie lo entendería.

 

Para ella, este tipo de callejones sin salida resultan insondables, pese a toda la lógica de sus procesos mentales, y con frecuencia llevan a las jóvenes de Júpiter a un romántico país de nunca jamás, en el que no saben donde puede encenderse inesperadamente el fuego, ni por que, además de que tienen miedo de quemarse cuando se encienda. Por eso Sagitario se muestra demasiado fría y tranquila, incapaz de tomar en serio a nadie, y a si misma menos que a nadie. Al flirtear abiertamente, y sin la menor intención de que la cosa se convierta en algo eterno o duradero, se ganan la reputación de mujeres frías y sin corazón. Un signo de fuego jamás es frío y sin corazón, pero claro está, por ahí andan un montón de hombres que no saben nada de astrología y que lo ignoran. Si semejante estado de cosas es causa finalmente de que se quede soltera, Sagitario no será sin duda alguna una solterona seca y amargada. Seguirá jugueteando y divirtiéndose con la vida; tendrá una docena de intereses que pueden llenar el lugar del hombre, y con cada uno de ellos disfrutará muchísimo.

 

Claro que a ti no te interesan las solteronas Sagitario; lo que piensas es hacer tu esposa de una muchacha de este signo. (Por lo menos, yo espero que tus intenciones sean honorables, porque esta pobre chica ya tiene bastantes problemas sin que tú te propongas seducirla.) Dejemos de ocuparnos de la promiscuidad, para pensar en el matrimonio. Como los Sagitarios varones, las Arqueras se espantan un poco ante el connubio, de modo que para que se deje ensartar (es decir, para que acepte tu propuesta de matrimonio) tendrás que valerte como cebo de algunas tretas coloridas e ingeniosas. En sus relaciones con los hombres, Sagitario es vivaz y anticonvencional; como se considera tu igual, es posible que, además de ponerse tu suéter, copie tu manera de ser. Si, como a muchas mujeres de su signo, le gustan los deportes y la vida al aire libre, es posible que te cueste un poco distinguirla de los muchachos. No es que sea lo mismo; para empezar, cuando lo usa ella, tu suéter parece otra cosa. No se trata de que las mujeres jupiterianas sean agresivamente masculinas por naturaleza; pueden ser lo mas dulce y femenino que hayas tenido en tus brazos. Simplemente, es que tiene tantos compañeros varones que te acostumbrarás a verla en una multitud, por todas partes, salvo en el baño turco y en el gimnasio. Como es tan absolutamente sincera y franca, muy probablemente le tendrá sin cuidado su reputación y desdeñará las hipocresías que impone la sociedad. Si le preguntas algo al respecto, te contestará sin ambages; es posible que te diga que volver a casa a medianoche no es inicio de promiscuidad más convincente de lo que puede serlo como signo de inocencia el volver a horas más convencionales. Ella sabe que su moral es irreprochable, y es lo único que importa. Naturalmente, se equivoca de medio a medio: lo que piensen los demás es muy importante para la reputación de una mujer. Pero intenta comprender su actitud, y no pienses que es veleidosa porque se ríe de algunos chistes, por lo general sin haberlos entendido ni remotamente (las sutilezas del doble sentido suelen escapársele a Sagitario). De modo que si se queda toda la noche levantada para ver salir el Sol desde lo alto de algún monumento (o de algún silo, si es que vivís en el campo) eso no significa que sea la chica mas loca de la ciudad.

 

La verdad es que en el fondo de su corazón es confiada como un niño. Ve las cosas de manera tan ingenua que es vulnerable a los lobos, los estafadores e impostores (aunque, cosa rara, esto sólo ocurre en las relaciones amorosas). Olvídate de la astucia con que discute y de lo asombrosamente lógica que puede ser; todo eso no tiene nada que ver con el corazón. No es la mente de Sagitario lo que está en discusión, esa mente inteligente y rápida, capaz de hacer frente por sí sola a cualquier tipo de emergencia; es el corazón lo indefenso, el que con tanta frecuencia tropieza y se llena de magulladuras.

 

Hay otra cosa: es un poquitin torpe. A veces, cuando una muchacha Sagitario se te acerque por la calle con sus largos pasos de caballo pura sangre, pensarás que es la mujer mas graciosa que hayas visto en tu vida… hasta que tropiece en una irregularidad de la acera, se agarre torpemente al toldo del puesto de frutas para no perder el equilibrio y desparrame dos cajones de naranjas. Es posible que el dueño del puesto diga algunas cosas feas, pero no tardará en encogerse de hombros, decirle que no se preocupe y regalarle un puñadito de uvas. La disposición alegre de Sagitario es capaz de ablandar los más duros corazones. Habrá veces en que esta muchacha te hará pensar en un perrito juguetón y torpe que menea alegremente el rabo mientras camina por encima de tus pies. Pero es que los cachorritos así encuentran siempre gente que les ama y les da de comer. Claro que darle de comer a un perro sale un poco mas barato; las chicas típicas de este signo suelen tener muy buen apetito. Les gusta comer y beber, vestirse bien y, cuando viajan, viajar en primera. Sagitario es dispendioso por naturaleza (salvo que la Luna este en Capricornio o tenga un ascendente Virgo). El dinero por el dinero mismo no les interesa, y en la mayoría de los casos cuesta bastante enseñarles el valor que tiene un dólar. Antes de prestarle tu tarjeta de crédito, fíjate bien cual es su ascendente.

 

Es posible que esa chica Sagitario con la que te has enredado esté en el mundo del espectáculo, porque a muchas de ellas les fascinan las candilejas. En ese caso, será mejor que te hagas a la idea de que lo primero será su carrera, mientras no se canse. El sordo murmullo de los aplausos y la atracción de los bises sonarán en sus oídos como un sonido más convincente que todas las frases románticas que puedan ocurrírsete. Jamás la obligues a elegir entre agradarte a ti y la emoción de agradar a montones de gente junta, con el esplendor de su personalidad. Después de un tiempo se asqueará de la hipocresía y el relumbrón artificial que la rodean en el mundo del espectáculo. Y volverá corriendo a casita, a hacer un ensayo de vida doméstica con alguien real: tú. Alguien que crea que la sinceridad es hermosa y el engaño feo: de nuevo tú. Dejar su profesión no cortará para siempre sus alas: al nacer se las aseguraron a los talones. Siempre rondará cerca de ella el microbio de los viajes, para producirle un ataque de fiebre errabunda. Cuando puedas, sal de vacaciones con ella, y si no, déjala que se vaya sola en el tiovivo, y confía en ella. A quien ama es a ti, no a los payasos organilleros con quienes le gusta pasar el tiempo.

 

Es posible que su actitud desaprensiva ante el amor y su reticencia frente al matrimonio te hagan pensar que carece de sentimientos. Eso es totalmente erróneo: una película triste le hará llorar a mares, y si lee poesía le verás los ojos húmedos. Es probable que guarde todas las notas que alguna vez le escribiste, los despojos de las flores que le compraste en aquella ocasión bajo la lluvia, y las entradas del partido de hockey donde te conoció.

 

En cuanto a sus dotes de ama de casa, ten valor y paciencia. A las chicas Sagitario les aburre hasta la saciedad el castigo de sacudir el polvo y fregar los suelos. Tan pronto como hace una cama, se les deshace. Vaya, y uno que pensaba que la muy maldita duraría unos días, con el trabajo que le costó meter bien las sábanas en los ángulos. Todo eso la enferma de muerte. Sin embargo, es probable que cuando tenga su propio hogar se aguante su disgusto. Si tú tienes la posibilidad de pagarla, preferirá que tengáis una doncella; si no, se ocupará ella, tercamente, de que la casa brille. Su madre no podrá creerlo. ¿Esa criatura descuidada, dando cera a la mesita del café? Imposible. Pero el orgullo y la eterna lógica de Sagitario lo consiguen; para ser fiel a si misma, tu Arquera necesita verse rodeada de belleza y pulcritud, y no tarda en entender que si no limpia ella el linóleo, no hay quien lo haga. Si de niña se vio obligada por las circunstancias a ayudar en muchos menesteres domésticos, es posible que al principio se rebele, pero acabará comprendiendo que es mejor quitar el polvo de los rincones con un mínimo de resentimiento.

 

¿Y en la cocina, como andamos? Bueno, no es fácil decirlo. Tal vez sea mejor que los fines de semana salgáis a comer fuera. Si durante la semana te prepara comidas decorosas, no esperarás que también los sábados y los domingos marque la tarjeta. Para la mayoría de las mujeres Sagitario (si no tienen ascendente Tauro, Cáncer o Capricornio), la cocina no es exactamente un éxtasis, pero si está empeñada en hacerte superar un bache depresivo, puede prepararte algún postre fantástico. Sus propios estados de ánimo pueden ser un espanto, pero esos episodios son raros, y generalmente tan breves que apenas si llegarás a percibirlos. Cuando está realmente herida, su lengua puede ser amargamente sarcástica, pero se olvida de lo que dijo casi antes de haber acabado de decirlo, y no puede entender por que sigues insistiendo en ello. Sagitario no es mujer para un hombre cavilador y melancólico; un clima sombrío y pesimista puede enfermarla, real y físicamente.

 

Seguramente, sus hijos la adorarán; será excelente compañera y se divertirá muchísimo jugando con ellos. Una vez superado su primer miedo a la responsabilidad, se las arreglará con los pañales y los baños diarios como la mas pulcra y eficiente de las niñeras. Casi todo lo que hace lo hace bien, con gracia, cuando finalmente se decide a aprenderlo. Lo mismo que los mayores, de pequeños recibirán generosas dosis de su optimismo y de sus comentarios desconsiderados. Si sobreviven a sus verdades desnudas, crecerán en la convicción de que jamás ha habido una hermana mayor tan sensacional como ella, que les contará cuentos divertidos y de final feliz, y cederá súbitamente al impulso de llevarles de picnic a los bosques, en busca de los tres ositos (ella misma cree en cierto modo que tal vez estén por allí escondidos). Los niños estarán bien vestidos, sin que ella haga de eso una cuestión de honor, y serán de espíritu alegre. Si aprenden de ella algunos recursos nada convencionales (digamos, a estampar las cortinas extendiendo la tela cruda en el suelo para después caminar descalzos sobre ella con las plantas de los pies untadas de pintura amarilla), por lo menos no tendrás la casa llena de conformistas. Su sinceridad dejará huella en el carácter de los niños. Si después de haber buscado bien debajo de todos los abetos, no encuentran a los tres ositos, es probable que ella les diga que no se preocupen… que era broma; pero primero los habrá buscado. El niño que escribió al director del Sun de Nueva York para preguntarle si realmente existía Santa Claus tenia que tener como signo a Sagitario, o por lo menos el ascendente. Es probable que ella eduque a sus propios hijos con la respuesta, franca pero realista: <<Si, Virginia…>>.

 

Las madres de Júpiter tienen que controlar su tendencia a no dar demasiada importancia a la disciplina, salvo cuando están cansadas o enojadas… que es el peor momento para imponerla.

 

Cuando invites a tus amigos, tendrás una anfitriona encantadora; nadie lo hace con tanta gracia como una mujer Sagitario, ni siquiera sus hermanas Leo, que no son nada torpes en su desempeño social. Su actitud, alegre y amistosamente abierta, tiene un matiz que hace que la gente, sea el basurero o tu jefe, se sienta auténticamente bienvenida. En la más tensa de las situaciones, Sagitario sabe romper instantáneamente el hielo, aunque también puede conseguir que se enarquen algunas cejas.

 

Mientras dejes que se sienta dueña de su propia alma, y en modo alguno prisionera, tu optimista compañera Sagitario te dará un triple dividendo: su lealtad, su confianza y su afecto. Los tres son inseparables, porque cuando una Arquera da su amor, da siempre su amistad al mismo tiempo.

 

Las mujeres de Júpiter son idealistas incurables. Y te diré un secreto que tal vez la tuya no te haya confiado nunca: se enamoró de ti hace muchos años, cuando era pequeñita y pedía a la luna nueva que le enviara a alguien para compartir la sinceridad de su corazón. Hubo montones de veces en que le pareció que te había encontrado, pero se desilusionó. Pero cuando por fin llegaste, te reconoció al instante, porque eras un apacible payaso con algunos sueños propios, que la tomo de la mano y le mostró el camino que conduce a las estrellas.

 

Cerca de nuestra casa hay un perrillo tan lindo…

Un terrier pequeñito, de ojos brillantes, sabes,

¡y con pelo castaño, tan largo y rizado!

Y va a buscar las cosas cuando se las arrojas,

y se sienta para pedir comida

y hace toda clase de cosas, tantas

que ni la mitad de ellas recuerdo.

El niño Sagitario

 

En el edificio donde vivo hay una muchacha irlandesa de pelo oscuro, que nació en diciembre; toca la guitarra, y a veces compone canciones. Una vez escribió un verso que me pareció fabuloso, pero el resto de la letra no le salía. Con semejante comienzo, no tenía por que preocuparse: <<Me saludaste, agitando tu corazón como un pañuelo…>>.

 

Esta extraña frase resume lo que son todos los Sagitario, desde que nacen hasta que alcanzan los cien años; el calendario no importa. De todas maneras, no crecen jamás. Fíjate bien en tu hijita Sagitario y veras si no agita su corazón como un pañuelo, o como el rabo de un perro grande y amistoso. Y lo mismo, con igual entusiasmo, hacen los varones de este signo, que necesitan desesperadamente ser amados por su sinceridad. Los niños Sagitario son alegres y juguetones payasos en miniatura, que cuando se sienten rechazados ríen con los ojos llenos de lágrimas. Hasta los bebés exhiben su carácter alegre y su deseo de camaradería. El niño Júpiter llorará si le dejas solo, pero lleva la cuna a la sala de estar, donde los adultos ríen y conversan, y se dormirá tranquilamente, arrullado por el murmullo cálido y tranquilizador de las voces humanas. Sus sueños serán tanto más gratos cuanto mas acogedora y familiar sea la atmósfera de amor y felicidad en que crezca. Mas adelante se desprenderá bastante de los vínculos familiares, pero mientras sea pequeño necesitará la seguridad del olor humano, de ver y oír a los humanos, de la misma manera que un cachorrito necesita que le pongas en la cesta uno de tus viejos jerseys para enroscarse cómodamente en ella. Si a un niño de este signo se le niega esta forma de íntimo contacto humano, se retraerá en sí mismo y puede volverse un tanto sarcástico. Además, se buscará un sustituto, como la frazada vieja y sucia de Linus en Charlie Brown. Puede ser un almohadón suave, que pueda abrazar, o un osito de felpa, sin orejas y sin nariz, pero para él representa la seguridad aunque te habría preferido a ti.

 

Los varones Sagitario ponen de manifiesto su naturaleza confiada y feliz yéndose a pasear al bosque con una caña de pescar de fabricación casera y una lata de lombrices, descalzos, silbando alegremente, dispuestos a charlar con quien encuentren y acompañados por su perro. De pequeño, Sagitario es informal, y jamás deja del todo de serlo. Las niñitas de Júpiter suelen pasar por una época en que les encantan los juegos de varones, y mientras este creciendo estarás continuamente aconsejándole que <<se porte como una dama>>. Pero los de este signo son chicos que tienen sus propias ideas respecto de que es lo que hace que alguien sea <<una damita>> o <<un caballerito>>. Lo primero es la sinceridad. Desnuda, sin ornamentos, brutal. La refinan hasta hacer de ella un arte, y lo mismo esperan de ti, o bien… ¿0 bien que? O bien se negarán a convertirse en dóciles esclavos que obedecen mansamente todos los caprichos de los padres.

 

Tu autoridad no es coto vedado para la mentalidad curiosa y franca del niño Sagitario. La obedecerá sin resistencia, si se convence de que hay lógica en tus órdenes, que deben pasar primero por el tamiz de su mente inquisitiva y razonable; si no sales con buenas notas de la prueba, te darán de lado. Y ahí te quedarás, agitando amenazante tu autoridad o tu vara, y ahí seguirá él agitando a su vez, desafiante, su sinceridad. Si eres justo y procuras ser tan sincero como él, un niño Sagitario aprenderá a respetar tus normas. Cuando sepas que estás en lo cierto, tendrás que ser firme y darle buenas y sólidas razones. Cuando te equivoques, tendrás que admitir tu error y salvar la situación con una honrada confesión de tu propia estupidez. Admitamos que muchas veces los padres insisten en que se respeten las normas que ellos imponen por su propia conveniencia, más que por el bienestar del niño. Un mocosito Sagitario olfatea esa clase de juego sucio a un kilómetro de distancia, mientras las narices se le estremecen de furia alimentada por una justa indignación. Es mejor que te prepares para explicarle con calma todas tus órdenes e indicaciones, o para cansarte de usar la vara antes de que la obstinación jupiteriana frente al castigo injustificado empiece a dar signos de debilitarse.

 

<<La curiosidad mató al gato>>: he aquí una frase que suelen usar con frecuencia quienes tienen niños nacidos en diciembre. La curiosidad de Sagitario es infinita. Empieza el día con una pregunta, y cuando se queda dormido tiene una pregunta en los labios. Cuando son muy pequeños y apenas si están aprendiendo a hablar y a explorar el ancho mundo, preguntarán cosas como: <<¿Por qué no debo tocar la estufa?>>, <<¿por que los caramelos me estropean los dientes?>>, <<¿es cierto que las zanahorias rizan el pelo?>>, <<¿cómo es que Santa Claus necesita cartas, si es mágico?>>, <<¿por qué papá te hizo un guiño cuando hablabais de la segunda luna de miel, y por que dijiste que una luna es de miel?>>, <<¿por qué hablas como si hubiera dos lunas, cuando Billy dice que no hay mas que una?>> (Billy es su hermano mayor, demasiado despabilado para su edad… y Acuario, ¡y si tienes una combinación así en tu casa, ya puedes prepararte!). Durante el almuerzo, durante la siesta, durante la cena, las preguntas zumban como moscardones. <<¿Por qué dijisteis que Billy entró al cine de gorra, si yo le vi y no llevaba nada en la cabeza?>> <<¿Por que te contó mi osito que yo me comí los bizcochos? ¿Por qué conmigo no habla como habla contigo?>>

 

Como verás, la mayoría de las preguntas de los niños Sagitario van dirigidas a pinchar el globo de la hipocresía adulta, o de la presunción, cuando no la mala fe lisa y llana de los mayores. De nada te servirá irritarte y vociferar: <<¡Cállate la boca, que si dices una vez mas “porque” te daré una bofetada! No quiero volver a oírte esa palabra>>. Volverás a oír, implacablemente, la vocecita del Arquero: <<¿Por qué no?>>.

 

Más tarde, cuando los pequeños Sagitarios sean ya mayores, las preguntas serán: <<¿Por qué tengo que regresar a una hora determinada, si tú dices que tienes confianza en mi?>> (y en estos niños confiarás, o por lo menos deberías hacerlo). <<¿Por qué te preocupa lo que piense la gente? ¿Es que la gente te importa mas que yo?>> Ahí tienes una pregunta difícil; mejor que vayas practicando la respuesta mientras le cambias los pañales. Un adolescente Sagitario jamás aceptará sin mas tus reglas, si la base de ellas es la convivencia social más que tu preocupación por su bienestar. Claro que tu insistencia en la observancia de ciertas exigencias sociales permite algunas buenas respuestas, firmes y lógicas, que ponen en juego la reputación y su inapreciable valor; pero asegúrate de que las has ensayado bien y de que suenan convincentes.

 

El antiguo refrán según el cual cuando los hijos son pequeños te pisan los pies, pero cuando son mayores te pisan el corazón, debió de haber sido escrito pensando en Sagitario. Es innegable que son niños desmañados, y a veces sencillamente torpes; ten una buena provisión de tiritas y de tintura de yodo en el botiquín, porque los Arqueros en miniatura tropezarán con tus pies y se te pondrán en el paso de la escoba, la aspiradora y todas las buenas intenciones que tengas. Es posible que tengas magulladuras constantes, en algún dedo del pie y en tu autoestima, pero eso no es nada comparado con las que tendrás en el corazón el día que tu vástago jupiteriano, varón o niña, le ponga firmemente el pie encima. Su necesidad de libertad es tan intensa que excluye también la liberación de las ataduras familiares, y estos niños pueden irse de casa con extraordinaria precocidad, y, a veces, pasar largas temporadas sin telefonear ni escribir. Esto puede causar algunas dolorosas puntadas en la región del esternón, pero la mejor cura para esas dolencias parentales es asegurarse, mientras Sagitario es aun pequeño, de que aprenda a respetarte por tu tolerancia y tu sentido del honor. Si eres prejuicioso y estrecho de miras, es posible que no le veas más que los días de fiesta… si tienes suerte. Pero si evitas medir a sus amigos con otro baremo que no sea el de su auténtico valor, y si le has demostrado que tienes fe en su honradez y en sus sueños, tu hijo volverá a casa a renovar su amor y a pisarte los pies, para regocijo de tu corazón. De otra manera, se quedará por ahí con su frazada o su almohadón o su osito de felpa, representados ahora por amigos que le aceptan tal como es y que tienen fe en él.

 

Prepárate para cuando el romance asome desde muy temprano en su rizada cabeza. Con las chicas, probablemente no será grave. No se tratará más que de los primeros ensayos de su feminidad. En cuanto a los varones, es posible que necesiten algunas clases especiales sobre el tema de los pájaros y las abejas; mas vale prevenir que curar.

 

También tendrás que enseñarles a economizar, porque los niños Sagitario son poco ahorradores. Tienen que aprender que cuando han gastado lo que tenían, ya no hay mas, no les ayudes a tapar agujeros. Si se gastan el dinero para el bocadillo en revistas de historietas, pues que se las arreglen durante la semana llevando a la escuela sándwiches de mermelada o de mantequilla de cacahuete. Aunque parezca un poco duro, es necesario. Algún día, las organizaciones crediticias te lo agradecerán.

 

Tanto a los niños como a las niñas Sagitario les gustará, probablemente, ir a la escuela. Su inteligencia polifacética y su gran curiosidad harán del aprendizaje un juego fascinante, si una rutina demasiado opaca y aburrida, y un exceso de insistencia en normas estrictas y hábitos de estudio demasiado rígidos, no acaban agotando su innata inquietud. Cuanto más progresista sea la educación que se les imparta, mejores alumnos serán los pequeños Arqueros, y con más placer estudiarán. Son inquietos, y si se les obliga a estar continuamente sentados o a refrenar su fantasiosa imaginación no tardarán en perder todo el incentivo, y -triste es decirlo- a veces de manera permanente. Si sus maestros son severos e intolerantes, o si son victimas de sistemas de enseñanza pobres en imaginación, los niños Sagitario tienden a dejar la escuela para comenzar a trabajar.

 

El sistema de distinciones da buenos resultados con los jóvenes Arqueros. Si se tiene confianza en él, un niño de Júpiter jamás recurrirá a ninguna forma de engaño; en caso contrario, puede llegar a la conclusión de que eso no tiene importancia. Si nadie cree en él, ¿para qué esforzarse?

 

Su interés por la religión puede ser profundo y muy serio. Son el tipo de niños y niñas que a muy temprana edad deciden ser sacerdotes, monjas, ministros, rabinos o misioneros en algún país extranjero. A medida que crecen ponen en tela de juicio los dogmas y es posible que, en su eterna búsqueda de la verdad, cambien de fe y de afiliación religiosa. El Cuerpo de Paz atrae invariablemente a la juventud de Júpiter: les atrae la idea de correr mundo y la ocasión de poner en práctica su idealismo. Luchar por una causa les permite desarrollar sus fuerzas. Si no tiene un hueso, es posible que un cachorrito destroce el diván o haga tiras las cortinas; un joven Sagitario sin una causa por la que luchar puede atacar una ideología con un fervor y un fanatismo tales que dañe irreparablemente su futuro.

 

Lleva los ojos confiadamente fijos en las estrellas, y puede ser que sufra unos tropezones por el camino, a fuerza de no advertir las rocas que se interponen en su trayecto. El pequeño Arquero es sincero e independiente; dale lugar suficiente para que practique y se ejercite con su arco. Necesita sentir la hierba bajo los pies desnudos, recibir la lluvia en la cara y asar sus sueños en los brillantes y cálidos rayos del sol hasta que estén perfectamente a punto. Ahí está, agitando como un pañuelo su corazón joven y optimista, para saludarle. Devuélvele el saludo agitando tu alegre confianza en él.

 

El jefe Sagitario

 

-¡No, no! Empecemos por las aventuras

-exclamó el Grifo con tono de impaciencia-,

que las explicaciones llevan demasiado tiempo.

 

Es posible que tu primera semana de trabajo con un jefe Sagitario te deje un poco confundido, sin saber si reírte o llorar. Es evidente que ese señor es un tonto.

 

¿O será un genio? No, ninguna de las dos cosas; simplemente es un patán, aunque mirándolo mejor, tiene algo de Don Quijote. Pero eso no podría ser, dado que te insulta con tanta erudición. Claro que también te halaga con tan cálida sinceridad… Mírale, si es tan desgarbado como un potrillo de tres patas, y de pronto aparece tan gracioso como un pura sangre. ¿Qué demonios usa, acaso son espejos deformantes?

 

Después de la segunda semana decidirás, no muy tranquilo, quedarte un tiempo para ver que pasa. A estas alturas, ya estás convencido de que su madre 1o echó completamente a perder. Te equivocas; él no le dio tiempo. Siempre hizo lo que quiso hacer.) Bueno, pero el problema que se lo aguante otro, no tú. Tú te vas muy pronto. Que se arregle ella con el tipo… su mujer, claro, a quien ya has empezado a compadecer. (Es cierto que de vez en cuando ella misma se compadece un poco, pero la vida que lleva es emocionante.) En cuanto a ti, estás seguro de que tu jefe te aborrece secretamente. (Le pareces estupendo, pero es que es de una sinceridad brutal cuando cometes errores, y dolorosamente franco si se trata de señalar defectos.) Crees que está pensando en ascenderte. (Todavía no, lo que pasa es que ayer estaba un poco demasiado eufórico.) Esta mañana te invitó a almorzar, así que ahora podrás conocerle un poco mejor. (Pero canceló la invitación, porque se había olvidado de que tenía que hablar en una reunión del club.)

 

Dos meses más tarde, tú y tu psiquiatra llegáis a la conclusión de que ya es hora de hablar seriamente con él. Tú acabas de decidirte: si presta atención a tus quejas por su comportamiento incierto y enigmático, para que puedas saber que suelo estás pisando, con él y con la compañía, seguirás en tu puesto; si no es así, te vas. Y se lo plantearás firmemente. (Que pena, acaba de irse a Londres.) Está bien, puedes esperar. Pondrás todas tus cartas sobre la mesa cuando el regrese, y le dirás exactamente como te sientes. Dale unos días para que vuelva a estar bien al tanto de las cosas; parece un poco cansado. Pero tú no vas a dejarte impresionar por eso; mañana ya estará bastante recuperado como para escuchar razones. (En cambio, tendrás que llamar al aeropuerto, porque se va a Tokio.) Pero, ¡un momento, a ver! ¿Cuando piensa aterrizar en alguna parte el tiempo suficiente para que tú le digas lo que no te gusta de la forma en que te trata?

 

¿Quieres saber la respuesta, de veras? Nunca. Tu jefe Sagitario engrasa todas las mañanas los rodamientos de sus patines de ruedas y con ellos se desliza despreocupadamente por la ciudad, organizando una gigantesca campaña de promoción tras otra. Puedes estar seguro de que no quiere detenerse durante el tiempo suficiente para que le señales sus errores: él piensa que es muy buen tipo y, en realidad, cuando te dejas de pensarlo, lo es. Muchas veces es tímido y desvalido, y necesita que le comprendan.

 

Pero, ¡que siga haciendo esas increíbles observaciones a la gente! ¿Y por que después te toca a ti disculparte en nombre de él? Llega un momento en que uno puede quedarse sin excusas. (Telefonea a su mujer, que ella las tiene archivadas por orden alfabético.)

 

No es justo que él siga sonriendo tan campante mientras ignora completamente lo que tú dices, y se niega a ajustarse a un horario. (Habla con su madre, que le encantaría tocar contigo ese tema; hace años que espera poder encontrar a alguien que la entienda y se compadezca de ella.) Entonces, ¿qué vas a hacer? Simplemente, tienes que hacer algo.

 

Podrías probar escribiéndole una carta, pero asegúrate de que es lógica, sin falsas emociones ni argumentos unilaterales que le presenten a él como el malo y a ti como el bueno. Si el bueno es él. Plantea bien las cosas y las pensará, y tratará de corregir su actitud, pero a lo que no está dispuesto es a pasarse seis horas hablando de eso. A su juicio, hay aventuras más emocionantes que escuchar una lista de las cosas que hace mal. Además, si de todas maneras no va a cambiar, ¿por que hacerle perder el tiempo? ¿Es que no tiene virtudes, acaso? Bueno, pues las tiene. Empecemos por ahí: aférrate a ellas y olvídate de lo demás. Es lo que hizo su madre, y lo que hace su esposa. Imítalas, que ellas son sabias.

 

Podrías empezar por hacer una lista de sus aspectos buenos. Lo primero, tendrás que admitir que rara vez se pone gruñón. Solo de vez en cuando, si alguien trata de sofocar el fuego de su entusiasmo, o si ese pesado del contable insiste en recordarle lo que significan las cifras de su informe de gastos del mes pasado. Generalmente, tu jefe Sagitario es un hombre cordial, optimista, alegre. Ese es un punto a su favor. ¿Qué otro? No es muy estricto con los permisos por enfermedad ni con las vacaciones. Otra cosa positiva: es generoso. ¿Cuántos jefes te habrían entendido aquella vez que perdiste todo el sueldo en las carreras y tuviste que pedir un mes de adelanto? Todo lo que te dijo fue que deberías haberle preguntado a él que caballo iba a ganar, en vez de apostar por esos indudables perdedores. Pero te dio el adelanto, y dijo que podías reintegrarlo mas adelante, a razón de algunos dólares por semana. Un punto más a su favor. Cuando impulsivamente rompiste con tu novia y después te arrepentiste profundamente, él te dejo la tarde libre para que pudieras arreglar las cosas. Antes de que salieras, te comentó sin darle importancia que te consideraba el empleado mas creativo de la empresa, con una sinceridad tan obvia que te levantó el ánimo y te dio el valor de correr confiadamente a los brazos de quien tú sabes, de modo que para esa noche, el romance interrumpido se había arreglado. Es decir que es estupendo para levantar la moral. ¿Qué otra cosa?

 

Confiesa que admiras su alma de cruzado. Cuando cree que algo es justo, lo defiende con fiereza, y a ti te produce una sensación grata y cálida trabajar con un hombre así. Es emocionante estar junto a un defensor de causas perdidas, que se mantiene fiel a si mismo y a su código, sea éste el que fuere. ¿No es reconfortante, acaso? Claro que si. Pues añade esta otra virtud.

 

Pero, un momento… ¿y esa vez que te hizo sentir como un perfecto estúpido, cuando te equivocaste al leer las cifras en una reunión de ventas, y él fue el primero en reírse? Y después trató de disculparse diciendo: <<Este muchacho, Tom, siempre metiendo la pata, pero igualmente le queremos>>. No pienses ahora en esas cosas, acuérdate de que estamos buscando sus puntos buenos.

 

De nada sirve negar que un jefe Sagitario puede tenerte un poco en el aire. Es difícil decidir si es santo o pecador, o un poco de cada cosa. La verdad se acerca, probablemente, mas a esto último. Hace falta un tiempo para acostumbrarse al ejecutivo de Júpiter, que generalmente es cordial y amistoso, pero cuya sinceridad y deseo de tener todo al descubierto (y cuando digo todo, lo digo en serio) pueden escandalizar a las naturalezas muy sensibles. Es un hombre tan democrático que no podrá dejar de gustarte, aunque a veces sus modales directos y su franqueza brutal resultan difíciles de aceptar. El patrón Sagitario es sincero y amistoso; evidentemente, no es de esos hombres que pueden cultivar un agravio ni herir deliberadamente a nadie. Tiene muy pocas inhibiciones, y entre ellas no se cuenta, como es obvio, la que le impida señalarte tus errores. Sus críticas las formula abiertamente y por lo general con una total ausencia de tacto. Ni siquiera los Arqueros delicados piensan jamás en las heridas que causan cuando le van revelando alegremente a uno sus fallos, con mortífera precisión. Es verdad que los halagos y el cálido reconocimiento superan en mucho a los momentos de incomodidad, pero esos episodios dolorosos escuecen como ampollas. Un ejecutivo nacido en diciembre cree sinceramente que todo el mundo quiere oír la verdad; por eso la dice. Cuando se da cuenta de que ha ofendido a alguien, puede ser la personificación del más contrito arrepentimiento: se disculpa y se explica profusamente, con lo que más de una vez empeora las cosas.

 

Será raro que sepas dónde está en un momento dado. Sagitario puede desplazarse a cualquier parte con rapidez increíble. Descubrirás que es especial para detectar impostores, viajantes que le presenten cifras falsas, clientes con motivos ocultos y empleados con vicios disimulados. Con su vida amorosa no es tan despierto. Si es soltero, puede ser que toda la oficina hable de sus escapadas sentimentales y de sus aventuras románticas.

 

Probablemente tendrá un montón de amigos de las clases mas variadas: presidentes de banco, políticos de nombre, ociosos, reporteros, ministros, médicos, abogados, fontaneros, carpinteros, anunciantes de radio, damas de sociedad, levantadoras de pesas, jugadores fulleros, coristas, arquitectos, taberneros y profesores universitarios se codean alegremente a la entrada de su apartamento a cualquier hora del día o de la noche. Sagitario mide a todos con su propia vara y, si están a la altura de sus exigencias, los defiende con lealtad.

 

Cuando da órdenes lo hace con porte regio, pero con tal cordialidad, aparte de la 1ógica implacable de sus métodos, que es difícil ofenderse con él. Aunque le falte tacto y a veces haga el bufón, puede recurrir a su poderosa intuición y al acierto de sus corazonadas para salir casi de cualquier berenjenal en el que se haya metido. (Los problemas románticos pueden ser un poco mas pegajosos, amén de mas difíciles de evitar para él.) Su pensamiento es mucho más profundo de lo que permite suponer naturaleza tan desaprensiva. Un jefe Sagitario puede dar buenos argumentos a cualquier abogado y, normalmente, salir adelante. Si tu ejecutivo es típico de Júpiter, es probable que haya tenido una educación excelente, y aunque no hubiera sido así, nunca podrías decirlo, con todos los conocimientos que ha ido cosechando por la vida su mentalidad inquisitiva. Básicamente tiene buen corazón, pero también es lo bastante ambicioso para llevarse a alguien por delante de vez en cuando. A veces, en situaciones sociales, la memoria le falla, pero rara vez le pasará lo mismo con los hechos. El Arquero es capaz de saberse las cifras comerciales brutas de sus competidores, y de olvidarse del nombre de su propio tenedor de libros, que hace varios años trabaja para él. Aunque camine con paso libre y activo, es posible que alguna vez, con el descuido típico de Sagitario, meta el pie en el cesto de los papeles, o apague el cigarrillo en la bandeja de los lápices. Pero aunque al pasar tropiece con el cable del teléfono, rara vez tendrá tropiezos mentales. Con frecuencia sus ideas son impopulares y pasan muy por encima de la cabeza de otras gentes, pero nueve de cada diez de ellas son buenas.

 

Hay algunos jefes Sagitario que son tímidos, pero bajo su apariencia de timidez, Júpiter sigue controlando la personalidad. Hasta los Arqueros de la variedad retraída lanzan sus flechas hacia el cielo y sostienen firmemente el arco. A los extrovertidos les encanta hablar y exponer sus teorías favoritas (sazonadas con la mayoría de sus opiniones privadas). También los introvertidos pueden realizar excelentes monólogos, cuando les da por ahí, y generalmente lo que dicen es interesante e instructivo. A tu jefe Sagitario le encantan los animales, las luces brillantes, el pensamiento creativo, comer y beber bien, viajar, la lealtad, el cambio y la libertad. Rechaza la falta de sinceridad, la crueldad y el egoísmo, no soporta que no le cuenten las cosas, aborrece la avaricia, el pesimismo, la posesividad y la hipocresía. Por lo común es muy grato trabajar con el, y consigue hacerse querer; uno va teniendo la sensación de que, si se dejara, Sagitario perdería de alguna manera el rumbo, pese a su egotismo y su independencia. (No es así, pero de todas maneras quédate con el. Es posible que el mañana siga siendo siempre un gran interrogante, pero el presente nunca te resultará aburrido.)

El empleado Sagitario

 

-Es, con mucho, lo más confuso que jamás he oído.

Me gustaría que me lo explicaran

-dijo la Tortuga Burlona.

 

-Ella no puede explicarlo -declaró el Grifo, presuroso-. Pasemos al verso siguiente.

 

Encontrará usted muchos empleados que, cuando les diga la cantidad de dinero que pueden ganar trabajando un año con la empresa, además de los incentivos financieros que ésta ofrece después de cinco años de servicios, se mostrarán muy interesados. Su empleado Sagitario, no. A él le fascina mucho más lo que va a pagarle usted ahora… hoy. Mañana ya está bastante lejos, pero el año próximo es impensable, y cinco años son la eternidad. Eso es dinero en el aire y lo que a él le interesa es el auténtico efectivo. Lo que suceda mas adelante queda librado a los dioses. Sagitario arrojará los dados y confiará en la suerte: lo más probable es que los dioses le sonrían.

 

Tener a Sagitario en la oficina es una delicia. Es posible que de vez en cuando se le caiga una pila de carpetas o que derrame el café sobre la correspondencia lista para despachar, pero ¿que importancia tienen esas pequeñas torpezas en alguien tan alegre y bien dispuesto? No es quejoso ni llorón; adopta una actitud positiva, tan entusiasta y optimista como era usted mismo cuando entró en la empresa, ¿recuerda? La diferencia esté en que él seguirá siendo así hasta que se jubile; eso es parte de su naturaleza. Es posible que algo de eso se le pegue a usted, y quien sabe si el Arquero no llegará a iluminar un poco ese oscuro rincón donde perdió usted sus ilusiones, de manera que pueda volver a pulirlas y ponerlas otra vez a prueba.

 

Sagitario jamás hace las cosas a medias. La única decisión que le cuesta tomar es la del matrimonio, pero en todo lo demás es bastante rápido. Es claro que hay algunos arqueros con ascendente Tauro o Capricornio que se mueven con más cautela, pero no es que sean lentos, ni en el terreno mental ni en el emocional. Normalmente, el Sagitario típico le llevará la delantera, y no tendrá sin duda el menor inconveniente en hacérselo notar: la humildad no es uno de sus atributos más conspicuos. Suele recubrir con un tenue velo de modestia el orgullo de su ego, pero atisbando por debajo de él, verá usted una persona que confía en sí misma y está generalmente muy satisfecha de sí. Alguna que otra vez puede sentirse inseguro, en asuntos del corazón, pero ¿a quién no le sucede?

 

A veces puede parecer indiferente y descuidado, pero no por eso se deje usted llevar del grave error de subestimar la relampagueante intuición de Júpiter y sus no pocas veces brillantes procesos mentales. Habrá veces en que usted no tenga idea de adónde va, ni de dónde ha estado, y otras en que se preguntara si de veras es tímido o si simplemente está ganando tiempo para esos planes que está cocinando en la olla a presión de su mente. En otros momentos no le quedará ningún margen para la duda; será tan directo que le dejará espantado con su franqueza. Poco habrá de pequeño en sus gestos, sus ideas o sus acciones. Los errores que comete son grandes, enormes, y de apuestas enormemente desiguales obtendrá descomunales ganancias.

 

La curiosidad de Sagitario puede ponerle a uno los nervios de punta. Jamás se quedará satisfecho con recibir instrucciones, querrá saber cual es el porque de sus órdenes y la razón de sus métodos. Si considera que su 1ógica es razonable, no le escatimará su aprobación sincera, pero de lo contrario, es probable que sea usted quien se acobarde ante su evaluación igualmente franca de los fallos que el Arquero encuentre en sus procedimientos. Eso, antes que usted eche mano de todos sus talentos y se enoje. Lo primero puede ser una precaución muy necesaria cuando se trata con Sagitario, pero enojarse es un lamentable desperdicio de adrenalina, porque son muy pocas las personas capaces de enfurecerse con el Arquero. Es de esos seres a quienes uno quisiera azotar y besar al mismo tiempo, pero como eso es imposible (lo primero está excluido si es su secretaria, y lo segundo si se trata de su encargado de ventas), es preferible que no lo piense mas.

 

La mayoría de los empleados Sagitario no se ruborizan cuando se reconocen sus méritos; les encanta el aplauso. En cambio, es posible que usted se ruborice por ellos, cuando empiezan a jactarse de sus talentos y capacidades. Uno de los pequeños lunares de Sagitario es su alegre disposición a comprometerse para cualquier cosa -y, literalmente, el cielo es el límite- para después no llegar hasta el final porque el blanco estaba un poco mas lejos de lo que ellos habían calculado. Los de tipo mas recatado y discreto también tenderán, dentro de su estilo, a abarcar un poco mas de lo que pueden apretar, pero de todas maneras los de ambas clases pueden salir del brete con la frecuencia suficiente como para que uno se quede fascinado.

 

Son gente sobre la cual parece flotar, vigilante, la buena suerte de Júpiter. Reforzados ya de nacimiento por certeras corazonadas y percepciones impecables que les llevan a conclusiones 1ógicas, sus aciertos son mas frecuentes que sus errores. Si a eso le sumamos un poco de la suerte típica del signo, ya verá usted por que es tan frecuente que marchen a la cabeza de la columna. Un amigo mío me señaló últimamente algo que a él le parecía una excepción: una actriz Sagitario que desde hace años está buscando una oportunidad. Aunque actualmente parece que pasó la mala racha, esperó tanto tiempo y tuvo que esforzarse tanto para que la reconocieran, que mi amigo pensó que Júpiter la había abandonado. Pero el hecho de que tardara en llegar al estrellato no tenía nada que ver con el tipo de constante buena suerte que confiere Júpiter. Todo el mundo tiene algunos problemas con el momento en que se le dan las cosas. En cambio, ella consigue que el dueño de la casa le haga arreglar un picaporte cuando en otro apartamento tienen el dormitorio inundado; llega al mercado a tiempo para comprar el último melón, y se encuentra un flamante par de medias en la nevera cuando acababa de rompérsele el único que tenia y no le quedaba un centavo hasta el martes próximo. Su primer trabajo realmente bueno que tuvo, lo consiguió porque el productor la confundió con otra actriz, y después de haberla visto actuar, se alegró de haberse equivocado. Ese es el tipo de cosas que le pasan siempre a Sagitario. Antes de que la situación se ponga demasiado negra, el sol aparece por algún lugar insospechado y los baña de luz, como si quisiera recompensar la pureza e ingenuidad del optimismo de Júpiter.

 

En ocasiones, la suerte de Sagitario funcionará al revés con algún Arquero que usted tome como empleado. Alguna de sus torpezas echará por tierra la mejor operación comercial que su empresa estaba a punto de cerrar, pero el día antes de despedirle, usted se enterará de que al presidente de la otra compañía, a quien el insultó y trató de embaucador, le han procesado por vender acciones sin respaldo de capital. Probablemente, la desatinada torpeza de Sagitario le salvó a usted de un desastre completo. Y su secretaria Júpiter, que se olvidó de despachar esas cartas tan importantes, apenas si habrá tenido tiempo de secarse las lagrimas por lo mal que usted la trató, cuando se descubra que en una de las cartas iba un cheque por un importe mayor del que podía cubrir esa semana su cuenta bancaria.

 

Hay Sagitarios que se burlan de su buena suerte y a quienes les gusta dar la impresión de que son perdedores natos. Si emplea usted a uno de ellos, no se deje engañar por su astucia. Tal vez sea uno de esos tipos sospechosos con ascendente Escorpio, que piensan que si hablan del asunto su suerte cambiara, pero sus aciertos en la quiniela son tan frecuentes como los de todos los demás Arqueros. La semana pasada entró en una zapatería a comprarse los zapatos más baratos de la tienda, porque estaba sin un centavo; pues resultó que era el millonésimo cliente y se ganó un par de zapatos nuevos por mes durante cinco años. ¿Que no se lo contó, dice? Es por su ascendente Escorpio, pero su signo solar es Júpiter.

 

La falta de sinceridad no es una de sus debilidades, ni el tacto tampoco. Es posible que tenga usted que intervenir para solucionar algunas trifulcas en la oficina, o ayudar a hacer las paces cuando, con su brutal franqueza, Sagitario se compadezca de la calvicie del contable y le proponga un remedio… después que usted se pasó años enteros convenciéndolo al pobre de que tenia la cabeza llena de pelo para tenerle contento, ya que es Leo. Y su secretaria no se olvidará jamás de la vez que estaba hablando por teléfono con el cliente mas importante de la empresa, y ese Sagitario que tiene usted entre el personal vino corriendo a decirle, a dos centímetros del micrófono, que se habían roto las cañerías y el aseo de señoras estaba inundado. Todo eso puede ser desconcertante, pero ya superarán ustedes esas pequeñas rarezas de carácter.

 

El empleado Sagitario puede sorprenderle con algún colérico estallido cuyo blanco puede ser cualquiera, el ascensorista o usted. (El Arquero no tiene prejuicios.) Vehemente y justa, su indignación se enciende por lo común cuando alguien se atreve a dudar de la sinceridad de sus intenciones. Sagitario es la encarnación de la integridad, aun cuando para llegar a la verdad pueda tomar por retorcidos atajos. Y lo es realmente: dudar de él o acusarle de dolo puede ser causa de que dispare enardecidamente sus flechas verbales, que perforarán sus puntos mas sensibles con tanta precisión como si el propio Robin Hood le hubiera enseñado a tirar. Y, en realidad, Robin Hood seria un excelente sobrenombre para él, ya que es probable que simpatice profundamente con la actitud de robar a los ricos para ayudar a los pobres. En cuanto a sus enfados, nunca duran el tiempo suficiente para ser realmente hirientes, de la misma manera que es raro que sus flechas dejen cicatrices; apenas una leve huella.

 

Si no puede encontrar apartamento, deje usted que su Arquero se traslade a una de esas maletas grandes y espaciosas que usted tiene, y cóbrele alquiler. Preferirá, con mucho, vivir en una maleta antes que tener un techo y cuatro paredes, si eso amenaza con privarle, de algún modo, de su libertad. Cuando aparezca con un maletín cubierto de etiquetas de viaje, le está comunicando sutilmente que se le despertó el espíritu andariego: atienda la insinuación y mándele de viaje, que probablemente lo necesita. Volverá cargado de órdenes de compra y con el corazón aligerado. Es buen vendedor, pero tal vez tenga usted que enseñarle a refrenar sus entusiasmos. Los Sagitario pueden precipitarse a responder a un desafío, olvidándose de la más elemental cautela. Pero, por impulsivo que sea, cuando se decide a ponerse a pensar en serio puede derrotar a los pensadores profesionales con sus ideas, que no por resultar un tanto pasmosas dejan de ser completamente 1ógicas. Para él, el dinero es importante, porque tiene que mantenerse en el estilo al cual le gustaría llegar a acostumbrarse. Sagitario no suele ser mezquino, de manera que, si usted lo es, tratará de hallar un medio más acogedor.

 

Es posible que su Arquero consiga alguna vez hacerle levantar las manos con desesperación, pero de nada le servirá. Cuando él le vea levantar los brazos en el aire, se limitará a arrojarle una pelota, gritándole: <<¡Ahí va!>>. ¿Y que puede hacer usted? Atraparla. El ejercicio le hará bien.

ESCORPIO

ESCORPIO, EL ESCORPIÓN, EL ÁGUILA O LA LAGARTIJA GRIS

 

Del 24 de octubre al 22 de noviembre

 

-El horror de ese momento -continuó el Rey-,

nunca, nunca lo olvidaré.

 

-Lo olvidarás, sin embargo -declaró la Reina-,

si no insistieras en recordarlo.

 

Como reconocer a Escorpio

 

La cuestión es… quien ha de ser el amo, y nada más.

 

Una enciclopedia describe al escorpión como un arácnido nocturno que ataca y paraliza a su presa con un veneno inyectado mediante la larga cola curva, que utiliza tanto para la defensa como para la destrucción. A veces, su picadura es fatal.

 

Es frecuente que la gente se retraiga visiblemente cuando alguien dice que nació en noviembre, murmurando: <<¡Ah, entonces es un Escorpio! >>, ya sea con franco temor o con respetuoso sobrecogimiento. A veces hay también una risita, referida evidentemente a la legendaria pasión de Escorpio. Escorpio está harto de esas reacciones ante su signo solar, y ¿quién puede culparlo? Pero… es que es despiadado y peligroso, ¿no es cierto?

 

No. Depende. Primero, será mejor que el lector aprenda a reconocer el signo. En autodefensa tal vez… o porque busca un ser humano realmente superior.

 

A Escorpión le gusta viajar de incógnito. Gracias al control que ejerce sobre su naturaleza, por lo general lo consigue, pero hay un par de atajos que permitirán atravesar con más facilidad su disfraz, ya sea a medianoche o a mediodía.

 

Fíjate en los ojos. Pueden ser verdes, azules, castaños o negros, pero serán siempre penetrantes y de una intensidad hipnótica. A la mayoría de las personas les pone nerviosas e incomodas la mirada de un Escorpión. Tendrás que ser tú quien rompa el ensalmo y aparte primero la vista, porque a mirar, Escorpión siempre te ganará. Es una identificación infalible de la personalidad plutoniana. Los ojos de Escorpio se te clavan profundamente, despiadadamente, como si te atravesaran el alma. Y así es.

 

Después, escúchale hablar. Su tono puede tener la suavidad del terciopelo, ser ronco o cortante; el habla será lenta y mesurada o entrecortada y brusca, pero lo que diga nunca quedará en la penumbra. El ego de Escorpio es total. El Escorpión sabe lo que es y sabe lo que no es, y su conocimiento no cambiará por nada que pueda pensar nadie. Los insultos le resbalan y los halagos no le mueven ni medio centímetro. Él no necesita que nadie le señale sus vicios ni sus virtudes. En el mejor de los casos, coincidirá tranquilamente con tu apreciación; en el peor, sospechará de tus motivos.

 

La próxima vez que estés con un grupo de gente, saca a colación el tema de los signos solares, y comenta que con un poco de práctica, es bastante fácil reconocerlos. Cuando alguien te inmovilice con una mirada hipnótica y declare con suprema confianza que no podrás adivinar su signo, dile con firmeza: <<Tú eres un Escorpión>>. Tal vez sea la primera vez que parpadea. Pero la fijeza de su mirada no se alterará mas que un instante; rápidamente recobrará la fría compostura que exhibía antes de que tú descubrieras su cuidadoso disfraz. Si alguna vez tropiezas con un Escorpio charlatán y de mirada huidiza, catalógalo como una excepción astrológica tan rara como el dronte. Hay gente nacida en noviembre que tiene en su carta astrológica influencias planetarias condicionantes de inquietud, pero de lo que se trata es de que aprendas a conocer al Escorpión típico. De los de tipo nervioso encontrarás muy pocos. La naturaleza puede ser modificada por otras influencias astrales, pero en pequeña medida.

 

La mayoría de los plutonianos son de físico poderoso. Tienen rasgos notablemente fuertes, nítidos y bien dibujados, y son de nariz prominente, aguileña a veces. De ordinario, la tez es muy pálida y casi traslucida, y las cejas, espesas, se unen sobre el puente de la nariz. La presencia misma de Escorpio irradia una vitalidad restallante y eléctrica que le traiciona. Por más tranquilo que procure mostrarse, semejante fuerza vital no se puede ocultar por completo. Los hombres suelen ser de brazos y piernas muy velludos, a veces con reflejos rojizos.

La mayoría tienen pelo y ojos tirando a oscuros, pero no te olvides que hay gélidos tipos rubios, de los cuales Grace Kelly y Billy Graham son excelentes ejemplos. Gélidos por fuera, claro. La equilibrada calma superficial del carácter plutoniano es una estrategia para ocultar su bullente naturaleza íntima.

 

Su dominio de la personalidad es envidiable. Por mas que se hayan agitado sus emociones, rara vez aparecen reflejadas en el rostro impasible e inmóvil de Escorpio. Son gente que cultiva orgullosamente y a conciencia una expresión vacía. Ordenan a sus rasgos que se mantengan inmóviles, y la cara les obedece. (¿Cómo iba a atreverse a desobedecer a Escorpión?) Rara vez verás que los traicione el rubor, un gesto o una mueca. Las sonrisas son raras, pero auténticas. El cuerpo sigue las mismas órdenes que el rostro. No es fácil observar sobresaltos, tics o movimientos nerviosos; son gente a quienes la confusión no encoge ni el orgullo hincha. Sus reacciones se mantienen siempre en un mínimo absoluto, porque el arte de Escorpio consiste en indagar incesantemente en la naturaleza y los motivos ajenos, en tanto que el se mantiene inescrutable, y en eso es un experto.

 

Es importante recordar que hay un tipo particular de Escorpiones que se mueven y hablan con bastante rapidez, y demuestran tener una modalidad amistosa y abierta. Mírale profundamente a los ojos y piensa realmente en algunas de sus acciones pasadas, en su verdadero comportamiento. Toda esta grata charla no es más que un juego; por dentro, son tan duros y determinados como los exponentes más típicos del signo. Hasta es posible que sean un poco más peligrosos, porque su disfraz es mejor y te engañarán con más facilidad. Si empiezas a tratar a uno de ellos como a un tipo cordial y bonachón, puedes estar buscándote problemas. Hay que estar en guardia con todos los Escorpiones, y no quiero decir que sean malos; simplemente, no son blandos ni ingenuos. Hay algunos que se dan cuenta de que la intensidad de sus ojos les traiciona y usan frecuentemente gafas de sol, de noche incluso.

 

Si le dices a Escorpio que tiene un gran talento y que algún día se hará famoso, te contestará tranquilamente y sin darle importancia: <<Si, ya lo se>>. Si le pides que te haga un favor, la respuesta será igualmente simple: <<Si, claro que si>>, o: <<No, no puedo>>.

 

Si eres sensible, no le pidas su opinión o su consejo porque te dirá la verdad, brutal y desnuda. Tú le preguntaste y él te responde. Escorpio no halagará con falsedad a nadie para conseguir una ventaja o hacerse un aliado; la adulación está por debajo de él. Cuando te diga algo agradable, atesóralo: puedes estar seguro de que es sincero y sin adornos. Si te dice que tienes buena voz, deja de cantar en la ducha y busca un micrófono. Si te dice que tu voz es estupenda, preséntate tranquilo al Metropolitan Opera House. Hasta es posible que, sin esfuerzo alguno, aparte de tu camino algunas montañas en su afán de ayudarte. No creas todo lo que se dice del egoísmo de Escorpión. Escucha en cambio a algunos de los afortunados que han recibido de él prudentes consejos y conocen su generosidad. Por naturaleza, Escorpio atrae fervorosos y leales admiradores, o enemigos rencorosos y que le envidian. Pero incluso estos últimos, a regañadientes, le respetan, y ya verás como se guardan de desafiarle abiertamente. El ejemplo de los pocos que lo hicieron es un vivido y doloroso recordatorio de que hay que andar con pies de plomo para atacar a Escorpión y a su planeta, Plutón. Recuerda que Plutón rige la potencia nuclear.

 

Sin embargo, hay en estas gentes una obsesiva dulzura, y también, con frecuencia, una tierna simpatía hacia los enfermos y los sufrientes. El toque de Escorpión puede ser tierno y fresco, también ardiente. Su posición solar le da la posibilidad de seguir varios caminos. Puede imitar al Escorpión nocturno, que no solo pica a los demás sino que puede matarse con su propia picadura, por el solo placer de picar, o puede imitar la senda ascendente y gloriosa del Águila que es su símbolo, elevándose por encima de las limitaciones terrestres y usando su fuerza con prudencia y justicia. Grandes generales como McArthur, presidentes como Theodore Roosevelt y científicos como madame Curie y Jonas Salk son águilas. Los presidentes de los Estados Unidos nacidos bajo este signo superan en número a los de cualquier otro.

 

En cuanto a los Escorpiones nocturnos, es posible que ya alguno de ellos te haya picado. La antigua astrología se refiere a ellos como serpientes. No es difícil adivinar a que categoría pertenecen los que conozcas. También hay algunos plutonianos que se quedan a mitad de camino entre el Águila y el Escorpión, victimas de su propia magia negra: son las Lagartijas Grises. En ellas, el supremo sacrificio de si se convierte en preocupación neurótica por si mismas, y las dotes psíquicas se vuelven temerosa aprensión de males que acechan, dispuestos a golpear en cualquier momento. El orgulloso valor se retuerce sobre si mismo y, en vez de buscar la venganza implacable del Escorpión que pica o de elevarse por encima de tales amarguras, como las Águilas, se retraen amargamente en una maraña de odio ante cualquier minucia, esperando que el destino castigue a sus enemigos, en un deseo casi inconsciente de destrucción sin acción directa.

 

Las Lagartijas Grises no saben aprovechar el poder plutoniano que hay en su naturaleza, ese poder que podría elevarlas por encima de las desgraciadas circunstancias que las rodean. A despecho de la tragedia, esa tremenda fuerza interior podría darles una vida nueva, a la luz del sol, pero ellas buscan las oscuras sombras y allí se adormecen, dilapidando patéticamente el brillante potencial que les corresponde por herencia. Así y todo, Escorpio jamás se hundirá tan profundamente en el fango de la depresión como para perder completamente el poder de Plutón. Nunca es demasiado tarde para que la Lagartija Gris se transforme en Águila. Ese tipo de magia profunda es exclusivo de todos los que han nacido bajo el signo solar de Escorpio. Lo único que tienen que hacer es utilizarla.

 

Las Águilas típicas no conocen el miedo. En la batalla, conducen a sus hombres al borde mismo de la muerte, sin un estremecimiento. Incluso el plutoniano típico, hombre o mujer, enfrenta con valentía cualquier cosa, desde el dolor físico y la pobreza hasta el fracaso y el ridículo, con orgulloso desdén y absoluta confianza en su capacidad interior para superar todos los golpes.

 

Escorpio muestra intensa lealtad a los amigos. <<Mayor amor no se conoce, que el del hombre que da la vida por sus amigos>>. Entre los Escorpiones hay quienes literalmente lo hacen, por los amigos, la familia o los seres amados, ya sea en el campo de batalla o en una crisis civil. El soldado Escorpio salta instantáneamente, por instinto, a desafiar las balas y poner a salvo al camarada herido. El bombero da su vida para rescatar a un niño de un edificio en llamas. A veces, la gente de Plutón da la impresión de buscar inconscientemente la violencia, como un deliberado desafío a sus fuerzas.

 

Escorpio jamás se olvida de un gesto noble o una bondad, que es recompensada con liberalidad. Igualmente recuerda las heridas y las injusticias sufridas, pero hay diferentes maneras de reaccionar. El Águila se abatirá sobre el enemigo para que éste aprenda a no volver a atacarla, le ganará la pelea y dejará que el derrotado siga su camino. El mortífero Escorpión nocturno picará primero y, después de haber meditado la destrucción, volverá a picar. Él no se conforma con igualar puntos, simplemente; debe destruir totalmente al enemigo o superarle por lo menos. El Escorpión típico, que pica, se pasará las noches en vela calculando su venganza. Si el vecino le raya intencionadamente el guardabarros, al día siguiente él le rayará los dos, y hasta es posible que le estropee con su coche el seto recién podado, para completar. Es raro que este tipo de Escorpiones se conformen con obligar al enemigo a que meta el pie derecho en el zapato izquierdo, para que aprenda; se lo pegan con cemento. Sin embargo, en el caso de las Lagartijas Grises la venganza de Plutón asume la forma de una amargura que se cultiva por dentro durante años y que inevitablemente es causa de profunda melancolía e incluso de verdaderas y prolongadas enfermedades físicas. Cuando se vuelve hacia adentro y nunca se expresa, el ardiente resentimiento de Escorpión envenena con una seguridad fatal. Si se vuelve hacia afuera, puede crear culpa, porque los Escorpiones que pican se avergüenzan de hacer daño a los indefensos, cuando la cosa ya está hecha. Por lo tanto, el resentimiento no debe volverse hacia ninguna parte, ni hacia afuera ni hacia adentro. Debe ser superado con la mirada puesta en lo alto, como el Águila; jamás recordando con ira y cavilando el desquite.

 

La imagen de la salud de Escorpio es típica de su naturaleza: puede destruir su cuerpo con excesos, melancolía o esfuerzos, pero también puede reconstruirse después de una enfermedad crítica, tal es la fuerza de Plutón. Es raro que Escorpio caiga enfermo, pero cuando sucede, por lo general es grave. La mejor cura es un largo descanso y un cambio de actitud que sustituya el resentimiento quemante por una pacifica aceptación. No pueden dejar las cosas en paz, y por supuesto que ellos saben más que el médico y que todas las enfermeras. Los puntos más vulnerables ante las infecciones y accidentes son los órganos reproductores, la nariz, la garganta, el corazón, columna vertebral y espalda, el sistema circulatorio, las piernas y los tobillos. Son habituales las venas varicosas y los accidentes deportivos. Escorpio debe evitar el fuego, los explosivos, las emanaciones nocivas y la radiación. Claro que se les encuentra muy frecuentemente en trabajos que juegan con el peligro, precisamente en las líneas señaladas. A veces tienen hemorragias nasales crónicas o, por algún motivo u otro, necesitan intervenciones quirúrgicas en la nariz.

 

A Escorpio le interesa profundamente la religión, siente intensa curiosidad por todas las fases de la vida y de la muerte, se apasiona por el sexo y esta movido por un violento deseo de reforma. Pero es también heroico, apegado a los vínculos de la familia y del amor, y un tierno protector de los niños y de los débiles. Puede ser santo o pecador. Es capaz de experimentar con los más oscuros misterios que haya de este lado del infierno o de vilipendiar severamente el pecado y la decadencia. No importa que su tribuna sea un pulpito, una reunión de directorio o un escenario: su hipnótico atractivo se apodera del auditorio y consigue literalmente transfigurarlo. Es realmente algo que asusta. Incluso si Escorpio deja que temporalmente la amargura, la bebida o la melancolía le arrastren a los barrios bajos, puedes apostar tu antiguo ejemplar del Infierno de Dante a que los demás fracasados le abrirán paso cuando le vean venir.

 

Con todo lo que él considera suyo, incluso el éxito, es orgullosamente posesivo, pero su ambición nunca es obvia. El Escorpión espera silenciosamente la oportunidad de avanzar, mientras permanece en su lugar aunque sepa que tiene condiciones para ocupar el puesto superior. Va ganando control con lentitud, pero con seguridad. Escorpio puede hacer casi cualquier cosa que se proponga. Si realmente quiere algo, ese algo, decididamente, ya no es un sueño. El mágico poder de Plutón, oscuro y misterioso, convierte en realidad los deseos con su decisión fría, cuidadosa, firme.

 

Aunque un deseo morboso de conocer los peores aspectos de la humanidad enferma y depravada puede crear una Lagartija Gris que chapotea en la crueldad y las drogas, Escorpio también puede elegir como senda de su vida la medicina, donde se siente profundamente fascinado por tratamientos drásticos que tienen el mismo valor simbólico. Es cierto que muchos de los cirujanos a quienes se tacha de sádicos son Escorpio, pero también lo son muchos de los médicos más valiosos del mundo entero, a quienes Plutón mueve a curar mentes y cuerpos, diagnosticando y tratando las enfermedades con su conocimiento extraño e inescrutable. Escorpio nace con el conocimiento de los secretos de la vida y de la muerte, y con la capacidad de dominar a ambas, si eso es lo que quiere. Pero la astrología le advierte constantemente que <<debe saber que sabe>>. Los antiguos misterios fascinan su mentalidad brillante. De su poderosa empatía con la naturaleza humana surgen el detective brillante, el compositor de grandes obras musicales, la literatura profunda y perdurable o el actor que se proyecta en su trabajo con excepcional intensidad dramática. A veces vive solo, junto al mar, fuerte y silencioso como las mareas. En otras ocasiones enfrenta al público, con una máscara de serena reserva y dominio de sí, que oculta su intenso deseo de ganar. Es posible que sea político o estrella de la televisión, empresario de pompas fúnebres o encargado de un bar, pero de todas maneras conseguirá superar a sus competidores, y lo hará con tan poco esfuerzo que parecerá mas bien un acto del destino que obra de su poderosa voluntad.

 

Una de las normas astrológicas mas extrañas es la muerte de alguien en la familia en el término de un año antes o de un año después del nacimiento de un Escorpio. Y cuando un Escorpio muere, en la familia habrá un nacimiento dentro del año que precede o que sigue a la muerte. Sucede por lo menos el noventa y cinco por ciento de las veces. El símbolo de Plutón es el fénix triunfante que se eleva de entre sus propias cenizas ardientes, y Escorpión personifica la resurrección de entre los muertos. Tanto las Lagartijas Grises como los mordaces Escorpiones pueden convertirse en Águilas orgullosas sin revelar jamás el secreto de su hechicería. De nada sirve preguntar, porque Escorpión jamás lo contará, aunque conoce la verdad eterna del círculo contenido en el cero simbólico.

 

El cardo de noviembre es peligroso, pero crece entretejido con la densa y lánguida belleza de la madreselva de Escorpio. ¿Alguna vez inhalaste su fragancia dulce y abrumadora, en la quietud de una noche de verano? Entonces sabrás por que hay quienes desafían al cardo para alcanzar la suavidad de Escorpio… su exquisita suavidad. La pasión explosiva de Plutón tiene el rojo intenso, oscuro y vinoso de los hematites. Pero el acero de Escorpio se templa en un crisol de calor intolerable, hasta que emerge ya frío, con una tersura de satén, y con la fuerza suficiente para controlar los nueve fuegos espirituales de la sabiduría de Escorpio.

 

Personalidades Escorpio famosas

 


Maria Antonieta

Jim Bishop

Richard Burton

Richard E. Byrd

Johnny Carson

Principe Carlos

Chiang Kai-shek

Madame Curie

Charles de Gaulle

Marie Dressler

George Eliot

George Gallup

Indira Gandhi

Billy Graham

Hetty Green

Katherine Hepburn

Grace Kelly

Robert Kennedy

Burt Lancaster

Vivien Leigh

Martin Lutero

Douglas McArthur

Margaret Mead

Marianne Moore

Jawaharlal Nehru

Mike Nichols

Pablo Picasso

Theodore Roosevelt

Jonas Salk

Eric Sevareid


 

El hombre Escorpio

 

Y sus ojos encontraron inmediatamente

los de una gran oruga azul

que sentada en lo alto con los brazos cruzados,

fumaba tranquilamente un narguile…

Alicia y la oruga se miraron en silencio

 

Si te has enamorado de un varón Escorpio, y la palabra pasión te da miedo, ponte un calzado cómodo y escapa como si te persiguiera King Kong, porque Escorpio lo es.

 

Y no hablo solo de pasión romántica, aunque pueda ocupar el primer lugar de la lista. También me refiero a la intensidad apasionada con que se toma la política, el trabajo, la amistad, la religión, familia e hijos, la ropa, la vida, la muerte y cualquier otra categoría que pueda ocurrírsete. Un hombre Escorpio no es exactamente la mejor respuesta a tus necesidades psíquicas, si tú eres de aquellas a quienes les repelen los excesos emocionales. Corre, sin mirar atrás.

 

Si acabas de conocer a ese  Plutoniano de quien me hablas, pensarás que me he vuelto loca. Si es tan tranquilo y sereno. ¿Cómo es posible que alguien con semejante autodominio sea apasionado, y menos hasta un grado peligroso? Realmente, como. Pues porque su superficie impasible no es mas que un alarde. Por dentro, sus pasiones están tan al rojo como aquella estufa con la que te quemaste la mano cuando tenías tres o cuatro años y te empeñabas en tocar lo que no debías. Es posible que ese hombre también sea lo mismo. Por debajo de su engañoso autodominio, calcina. No toques, que sabes perfectamente cuanto tardan en curarse las quemaduras. Recuerda que tu mano estuvo ardiendo durante semanas, después de aquel episodio con la estufa, cuando eras pequeñita. Pues después de esta experiencia, el corazón te arderá durante meses, tal vez durante años, y en eso de nada sirven los equipos de primeros auxilios. Aquello que decía la abuelita, de que más vale prevenir que curar, es tan válido para quemaduras de estufa como para picaduras de Escorpión, de manera que vete con cuidado. Asegúrate de que sabes donde vas, y con quien.

 

Si tu signo solar te garantiza una naturaleza de amianto, a prueba de incendios, adelante; ya puedes jugar con explosivos. Tal vez consigas mantener bajo control las llamas, y entonces habrás obtenido un poderoso fuego para calentar tu hogar durante toda la vida. Quizá tú misma te tomes con pasión las cosas. Estupendo; entonces no es mas que cuestión de graduar el calor. Si tu pasión tiene un termostato automático que permita regularla en <<fresco>> cuando la de él está al rojo, estás a salvo. Supongamos que así es; a esta altura, si van bastante deprisa, las chicas que están en peligro ya deben de estar llegando a la frontera. Algún día me lo agradecerán, después de haberse casado con algún Cáncer o Libra, simpáticos y nada peligrosos.

 

En cuanto a vosotras, las que habéis decidido que estáis a salvo en una relación  Plutoniana, vamos a ver si encontramos que es lo que se oculta tras los ojos hipnóticos y penetrantes de Escorpio. Es casi seguro que la impresión que produce no es de indiferencia; o la deja a una pensando que es juvenil y dulce, o parece maligno y apasionado. (De nuevo la palabreja.) El problema es que no es ninguna de las dos cosas… o tal vez debería decir que las dos a un tiempo. Bueno, pero así no vamos a ninguna parte; vamos a empezarlo todo de nuevo.

 

En una palabra, este hombre es invencible. Detrás de su reserva helada hay un enorme caldero de vapor hirviente que continuamente silba y burbujea. Si tiene suerte, el mantendrá la tapa firmemente asegurada durante toda la vida, pero una herida profunda puede hacer que todo vuele con una brillante explosión, fascinante de observar, siempre que no estés en la línea de destrucción directa. Si te la ves venir, apártate, y nunca hagas nada para provocarla.

 

Escorpio te dejará perpleja con sus dos rasgos gemelos, la pasión y la razón. Tiene dominio sobre ambos: su signo está igualmente regido por el intelecto y las emociones. Escorpio es algo más que inteligente, y si es un espécimen muy evolucionado, tiene también una honda vena filosófica que le lleva a indagar en los misterios de la existencia y a acercarse mucho a las respuestas.

 

Hay nativos de Escorpio que pueden llevar una existencia espartana en una habitación desnuda, negándose todas las comodidades por alguna oscura razón ascética, pero su verdadera naturaleza es sensual. Normalmente, Escorpio se rodeará de lujos y tenderá a los excesos: en la comida, las drogas, la bebida y… Si, también en el amor. Con toda seguridad. Su confianza le lleva a eso: jamás un romance le asustará, le intrigará o le tomará desprevenido. Si es en lo que piensa desde que montó en su primera bicicleta… o tal vez en su primer triciclo. Claro que es posible que tú conozcas a un Escorpio de aspecto tan absolutamente inocente, con un encanto juvenil que te desarma y que con su falta de actitudes seductoras te ha convencido de que eso del apasionamiento de los hombres Escorpio es una exageración. Hasta es posible que tenga pecas, y un cajón lleno de insignias que consiguió cuando era boy scout. Pero pregúntale a su mujer, como de pasada, si su marido es apasionado. Tal vez consiga reunir la dignidad suficiente para decirte que eso es algo que no te importa, pero lo mas probable es que la respuesta sea una risa histérica y que, entre una carcajada y otra, esté recordando muchos días de intensas y apasionadas declaraciones sobre la contaminación ambiental, la técnica para adiestrar al perro, los narcóticos, el pelo largo, el control de la natalidad, y muchas noches de… bueno, y muchas noches. Y para el caso será lo mismo que su marido se parezca a Huckleberry Finn, y ni remotamente haga pensar en King Kong.

 

Son hombres de temperamento explosivo que pueden dejar cicatrices para toda la vida. Cuando el Escorpión ataca con su mortífera cola, la picadura es cruel. No solo es que Escorpio disfrute ganando; es que tiene que ganar. Dentro de el hay algo que se extingue cuando pierde, incluso en pequeñeces; sin embargo, por raro que sea, el hombre de  Plutón es normalmente buen deportista. Como todas las demás emociones, la desilusión no se trasluce en esos rasgos pétreos, y sus reacciones están rígidamente controladas, incluso sus intenciones románticas. Si hay buenas razones para evitar una relación, Escorpio arderá por dentro al tiempo que hacia fuera proyecta una glacial indiferencia. También es capaz de torturar cruelmente a una muchacha antes de decidirse por fin a cogerla de los pelos y llevársela a rastras a su jungla de madreselvas. Con seguridad habrá algunos novembrinos que se declaren caballerescamente, rodilla en tierra, y se conduzcan de manera impecable, esté o no presente el hermanito de su amada, pero no te dejes engañar.

 

En ese momento está actuando simplemente el deseo de Escorpio de mantener la dignidad a toda costa. Tu reputación debe ser intachable; con toda su naturaleza erótica, Escorpio no soporta el ridículo ni la vulgaridad.

 

La gente de  Plutón puede mostrar un horror monjil al pecado -una actitud que produce líderes de intenso fanatismo religioso como Billy Graham- o dejarse llevar por la curiosidad de penetrar los más oscuros rincones del misterio humano. A veces, ambas actitudes se combinan y dan por resultado la hipocresía y el autoengaño de un Elmer Gantry o del Reverendo Davidson, en Lluvia.

 

Cada Escorpión es su propia ley, y se desentiende por completo de lo que piensen de él los demás. Aunque le gustaría ser respetado como un buen ciudadano, si la condición de tal interfiere con sus ideas o sus metas pasa a importarle un rábano, y los que murmuren de él pueden irse allá mismo, donde impera  Plutón. Ninguna decisión importante se verá influida por la opinión de amigos, parientes, vecinos o enemigos… ni por la tuya, lamento decírtelo. Pero no te escapes todavía. Un dominio de sí y una seguridad en sí mismo tan notable pueden crear un espíritu poderosamente atractivo y libre, que no está de continuo pendiente de lo que los demás piensen. ¿Acaso la honradez, la integridad y el valor son tan mal negocio? Es posible que en el mercado actual hayan perdido importancia los valores auténticos.

 

Es toda una experiencia ver a un Escorpio bajo las negras nubes de la adversidad. Mientras otros no dejan de mascullar, deprimirse y gruñir, él acepta orgullosamente el desafío. Es raro que se hunda en la envidia o en la compasión de sí mismo, ya que casualmente, no es de los que creen que la vida les deba ni un penique. ¿Te imaginas cuánto tiempo se ahorra con eso? En vez de ofenderse y poner cara larga cuando se presentan verdaderos problemas, Escorpio los ataca sin vacilar. ¿Y los vence? Por supuesto, si para eso nació.

 

Hay una cosa un poquito aterradora y que puede exigirte cierto valor. A Escorpio le encanta el misterio, y si alguna vez uno se cruza en su camino, él lo resolverá en detalle. Como el eterno misterio femenino es el arma defensiva -y ofensiva- mas potente de una muchacha, verte despojada del tuyo puede darte la sensación de estar un poco desvalida. Cuando el empiece a indagarte con sus ojos ardientes y sus preguntas implacables, apenas si te quedarán secretos.

 

Las normas que respeta son elevadas, y no elige sus amigos al descuido; tienen que estar a su altura. Es un hombre excepcional y maravilloso, capaz de compartir entre hombres una jarra de vino y un humor picaresco y desenfadado como el del Arcipreste, y también sacar de su naturaleza profunda e insuperable los atributos que le conviertan en un enamorado tan tierno y delicado como Becquer. No se, realmente, que mas se puede pedir de un varón. ¿Sumisión y perdón? ¿Desapego y cautela? No seas injusta. Si desde el principio sabías que esas cualidades no son su fuerte.

 

Por sus propias e impenetrables razones puede ser cruel a veces, y hasta es posible que exhiba una veta de humor sádico y diga en presencia de amigos que tú eres gorda, torpe, regañona y tonta. Es su forma de hacer chistes; ríete, aunque te duela. Ya estabas advertida de que Escorpio tiende compulsivamente a ocultar sus motivos, y esa tendencia no se atenúa en el amor; hasta puede que se intensifique. No será él quien exhiba sus emociones auténticas delante de todo el mundo como un escolar vulnerable. Después, cuando estéis solos, te dirá lo que realmente siente.

 

El matrimonio te dará cierta seguridad, pero si pone en práctica alguna de sus tretas  Plutonianas antes de que el lazo esté atado, es posible que te duela y que no le veas la gracia. Así y todo, ni se te ocurra decirle que su desagradable jueguecito egoísta de a-ti-quien-te-necesita te produce ganas de lanzarte al río, porque Escorpio se limitará a decirte que adelante: que te lances. Tal vez necesites un tiempo para adaptarte a su personalidad, pero en última instancia, te fortificará. Si eres demasiado sensible, siempre estarás llena de magulladuras. Jamás le pidas su opinión sobre un vestido o un peinado nuevo, a menos que estés preparada para escuchar cualquier brutalidad. Pero por lo menos sabrás que cuando te haga un comentario positivo es sincero, no el fruto de un falso y aburrido intento de halagarte. Es mejor soportar de vez en cuando que le digan a una que está hecha un mamarracho, y alguna vez tener la recompensa de un: <<¡Qué hermosa estás hoy! >>, antes que tragarse continuamente una dieta de comentarios insulsos del tipo de <<sí, precioso… aja, que bonito, pichona>> que pueden ofrecerte otros hombres, ¿no te parece? A mi si. Pero claro, eres tú quien tiene que vivir con él.

 

En cuanto a los celos, ándate con mucho, mucho cuidado. Escorpio es capaz de entrar en erupción como el Vesubio en sus mejores días si por casualidad parpadeas cerca de un hombre porque se te metió una pajita en el ojo, y si llegas a darle verdaderos motivos de sospecha, entonces lo menos que se puede decir es que eres una mujer muy valiente. Pero es mejor que con tus propias tendencias celosas hagas un paquete, lo guardes en el baúl y le pongas un candado, que él no se impresionará para nada porque le inundes de lágrimas o le cubras de coléricas recriminaciones. No importa como se porte; lo que tienes que decirte es: <<El me ama, y jamás renunciará al verdadero amor por la promiscuidad física. Es leal a sus vínculos profundos, y lo único que hace con esas chicas es practicar sus poderes hipnóticos>>. Dilo una vez antes de cada comida, al levantarte y al acostarte. Al acostarte especialmente. Las mujeres le encontrarán irresistiblemente atractivo, pero tú recuerda que si alguien tiene la fuerza suficiente para resistir estos continuos halagos y tentaciones, es Escorpio. ¿No te sientes mejor al saberlo? Es la verdad.

 

Como padre, es probable que sea severo. No tolerará a los niños haraganerías ni frivolidades. Les enseñará el respeto de la propiedad, pero también el respeto de sí mismos. Con un papá Escorpio, los chicos no tendrán muchas oportunidades de creer en falsos valores. Aunque les ame con el sincero apasionamiento que pone en todo lo que le interesa, Escorpio no les aguantará tonterías. Les protegerá cuando lo necesiten, pero les hará saber de forma bien explícita que espera que se defiendan ellos solos. Si le piden dinero prestado, hasta es posible que les cobre intereses, pero lo hará por el bien de ellos. Aunque tal vez no se den cuenta hasta después de que él ya no esté, algún día los chicos entenderán la lección. Son muchos los hijos de padres Escorpio que tras haber padecido de niños, y especialmente en los años rebeldes, bajo su mano autoritaria y la rigidez de su disciplina, de adultos comprenden cuanta suerte tuvieron al contar con la firmeza de su guía. No hay otro padre de quien los niños puedan aprender tantas verdades sobre lo que es realmente la vida. Muchas veces los chicos lo encontrarán cordial y divertido, pero sin que exista jamás la menor duda sobre quien es el que manda. Es capaz de hacer bromas y de reír con ellos, y de darles la sensación de la libertad, pero la frontera estará trazada y los niños sabrán que no deben cruzarla. Incluso si se resienten por su actitud de mando, admitirán secretamente su fuerza y tratarán de imitarla, aunque en ocasiones las cosas puedan ser al revés. Un niño susceptible puede sentirse atropellado e invadido por el poder de Escorpio y retraerse en una introversión neurótica, temeroso de provocar su disgusto. Entonces te tocará a ti recordarle que a veces el afecto y la ternura dan mejores resultados que su habitual actitud inflexible y crítica. Pero no olvides decírselo con tacto y respetuosamente, porque Escorpio jamás tolerará que una mujer se le imponga; nunca, ni en un millón de años. El es el hombre y tu eres la mujer, y si tienes algún asomo de duda te la disipará de forma tan inequívoca que no necesitarás mas de una lección. Si, un marido Escorpio a quien su mujer verdaderamente entiende se mostrará tierno, benévolo y considerado, y recompensará su lealtad con esa forma de amor que la mayoría de las mujeres sólo conocen porque la han leído en los libros y que viven añorando.

 

No te servirá de mucho intentar resistirte a este hombre una vez que la llama se haya encendido y él tenga decidido que seas suya; te hipnotizará a pesar de tu determinación para impedirlo. El magnetismo de los hombres Escorpio es casi tangible; te da la sensación de que puedes tender la mano y palparlo. Cuando lo hagas te llevarás una sorpresa: sólo te quemarás si eres hipersensible y combustible. Si eres paciente y fuerte, será como tocar un fresco mármol. Con Escorpio, las chicas se salen del molde; hay que ser una mujer valiente para volar con el Águila y no estrellarse, porque él puede ascender mas alto que Antares, su brillante estrella simbó1ica en la constelación de Escorpio, y después bajar en picado a la expresión mas terrestre. Agárrate fuerte, pero mantén los ojos bien abiertos, que con el alcanzarás horizontes que siempre estarán vedados a las tímidas. Fíjate por allá, detrás de esos pinares… ¿alguna vez en tu vida habías visto una aurora semejante? Pues el crepúsculo no será menos magnífico.

 

La mujer Escorpio

 

Considera cualquier cosa, pero no llores…

 

La mujer Escorpio tiene una belleza profunda y misteriosa. Es magnética, orgullosa y totalmente segura de sí, pero tiene un único dolor secreto: no haber nacido hombre.

 

Desde aquí puedo casi percibir la furia, cuando las mujeres  Plutonianas oigan esta revelación. No hay hembra Escorpio que no se sienta mujer de pies a cabeza, y hasta mi lector, si está enamorado de una de ellas, se preguntará de qué estoy hablando. Como si esa chica no tuviera encanto y seducción más que suficientes. Pero yo no he dicho que tuviera aspecto masculino, ni tengo intención de insinuar que en su papel de mujer no se desempeña estupendamente. Es sólo que, en un nivel inconsciente, preferiría ser hombre. Menos restricciones, más oportunidades. Es el único secreto que la mujer Escorpio se oculta incluso a sí misma, y no le hace gracia verlo revelado.

 

Una vez que la niña Escorpio ha entendido la diferencia entre escarpines rosados y celestes, se resignará a usar los rosados, porque no hay nadie mejor para sacar el mejor partido de una situación. Pero el rosa no es su color natural. El verdadero matiz de su naturaleza es el castaño oscuro o un profundo rojo vino, colores nada femeninos. Sin embargo, hay que reconocer que ella es muy capaz de hacerte creer que lo son. Conozco una que es maestra en el arte de mostrarse como una gatita frágil y vaporosa. Ronronea de manera tan convincente que la mayoría de los hombres la toman por una ultra femenina Piscis, caen en la trampa y, cuando se despiertan, están magullados, pero algo han aprendido: no era una gatita.

 

Las mujeres Escorpio desdeñan a los miembros de su sexo que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que ha aceptado los papeles. Una chica  Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnífica demostración de feminidad, y lo hará con más sutileza que las más masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de es modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia d las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetará sus impulsos y magnetizará a un hombre con el denso perfume de s mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe… y sabe muchas otras cosas. Tal ve otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a grita su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que puede mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).

 

Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de lo independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos ojos misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estas haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.

 

Bien se yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla… o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.

 

Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.

 

La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca auténtica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?

 

Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que los que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que han aceptado los papeles. Una chica  Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnifica demostración de feminidad, y lo hará con mas sutileza que las mas masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de ese modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia de las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetara sus impulsos y magnetizara a un hombre con el denso perfume de su mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe… y sabe muchas otras cosas. Tal vez otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a gritos su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que pueden mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca y acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).

 

Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de las independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos años misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estás haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.

 

Bien sé yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla… o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.

 

Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de  Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.

 

La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca autentica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?

 

Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que el común de los hombres. Y para estar a la altura de la mentalidad de ella se necesita, desde luego, un alto grado de inteligencia, amén de una familiaridad algo más que superficial con la sabiduría abstracta y filosófica. De manera que olvídate del susto y empieza a practicar una sonrisa de superioridad. Todos tus conocidos se impresionarán al ver que ella se te queda mirando; los hombres y las mujeres. Si lo piensas, verás que te abre nuevas perspectivas. Tus acciones personales pueden llegar a estar varios puntos más arriba que antes de que ella se fijara en ti.

 

Una vez que hayas conseguido la intimidad de una mujer Escorpio, puedes estar seguro de que eres un hombre único y excepcional. Y también de que el amor que ella siente por ti no tendrá parangón en ninguno que jamás te toque vivir… y puedes creerlo esto en mas de un sentido. Tú constituirás el interés fundamental de su vida y, si es una  Plutoniana típica, te apoyará con lealtad y procurará agradarte con intensidad apasionada. Y si eres demasiado difícil de complacer, expresará su frustración con apasionados intentos de ganarse tu atención.

 

Es probable que la palabra <<apasionado>> te haya llamado la atención. A los oídos de la mayoría de los hombres han llegado inquietantes rumores sobre la pasión de la mujer Escorpio. Pues son verdad. En esta mujer, la pasión bulle hasta derramarse, por mas que ella la mantenga bajo el control rígido de una actitud distante y fría hacia los extraños, y que su suavidad superficial haga pensar en un terciopelo negro. Pero el sexo masculino se inclina demasiado a considerar la pasión estrictamente como una acción romántica, y en el caso de ella eso es subestimarla, porque la definición  Plutoniana de la palabra es muchísimo más amplio: se refiere a sus sentimientos hacia todo cuanto toca. Escorpio jamás se interesa a medias; el desapego y la indiferencia no se han hecho para ella. Es raro que le guste -o le disguste- un libro, una obra de teatro, una religión, un mueble o una persona. O los rechaza ásperamente o los adora. Si el objeto no llega a excitar ninguna de las dos pasiones, entonces Escorpio lo ignora totalmente, con una frialdad de hielo. Sin embargo, en medio de todo eso se mantendrá esencialmente ajena a las tormentas emocionales… al menos a juzgar por su placidez exterior, en la que se envuelve después de cada explosión nuclear, importante o no. Tal vez te resulte difícil convencer a tu suegra de que fue realmente su hija la que rompió todos esos platos e hizo pedazos aquellas cortinas, una vez que la furia se ha disipado y ha vuelto la serenidad de terciopelo negro. Es posible que la gente te mire como si fueras un regicida. ¿Qué es lo que dices? ¡A quién se le ocurre acusar de mal genio a esa mujer encantadora, tan serena y dueña de sí! Si de algo te sirve, cuenta con mi simpatía.

 

Sus virtudes son tan fabulosas, que podías esperar que sus vicios tampoco fueran de poca monta, de modo que piensa en sus puntos buenos. De acuerdo, entonces, piensa en sus puntos buenos cuando te haya desaparecido el chichón que tienes en la cabeza.

 

Debido a su atracción por la investigación de las sombras, Escorpio puede parecerte al principio un tentador fruto prohibido, impresión que se intensifica por efecto de la expresión extraña y profunda de sus ojos. Es verdad que estas muchachas se meten a veces en aguas peligrosas, llevadas por su afán de penetrar la vida, y como en ellas no hay el más leve rastro de miedo (a no ser que alguna tenga una influencia lunar desfavorable, en cuyo caso estará acosada por innombrables terrores), su búsqueda puede llevarlas por algunas sendas escalofriantes. Pero una Escorpio típica renacerá de todos sus descubrimientos sin perder fuerza ni pureza. Si se dejara ensuciar espiritualmente por sus andanzas,  Plutón la castigaría con remordimiento, angustia y culpa, pero aun así ella podría echar mano de su fuerza de carácter para volver a levantarse, como el Fénix, de las cenizas de sus experimentos. En El Profeta, de Kahlil Gibran, en respuesta a una pregunta sobre el Mal, el Profeta replica: <<Del bien que hay en vosotros, podré hablar, mas no del mal. Pues, ¿qué es el mal sino el propio bien torturado por su hambre y por su sed? En verdad, cuando el bien siente hambre, procura alimentarse hasta en nuestros oscuros antros, y cuando siente sed, se sacia hasta en las aguas estancadas>>. Una perfecta descripción de Escorpio.

 

Es posible que haya sido fascinado testigo de un millón de flaquezas humanas, y que haya probado múltiples experiencias por ver a que sabe el conocimiento, pero, misteriosamente, es capaz de salir de todas sus investigaciones limpia de sospecha y seguir siendo superior a casi todas las demás mujeres que conozcas. Podría ser la guardiana de unos cuantos secretos; es sorprendente cuantas confesiones recibe Escorpio, aunque su propia vida lleve el cartel de: <<Privado  Prohibida la entrada>>. A Escorpio le gusta escuchar secretos, pero será raro que cuente algo de lo que le han confiado, ni siquiera a ti (salvo que Mercurio sea desfavorable en su carta natal). También puedes esperar que tenga un montón de secretos relacionados con su personalidad, y no intentes adueñarte de ellos. En esta mujer hay un ámbito privado que jamás alcanzarás, una parte de su mente y de su alma que le pertenece exclusivamente a ella y en la cual no admite invasiones. Aunque no mienta, y en realidad es más fácil encontrar en ella una sinceridad brutal, siempre habrá esas cosas especiales -ideas, sentimientos- que no te confiará. Ni a ti ni a ningún otro.

 

Una mujer de este signo mostrará una lealtad increíble hacia aquellos a quienes considere fuertes y dignos, pero los débiles jamás alcanzarán el honor de su mirada. Cuando se trata de relaciones humanas, su dignidad puede hacer que parezca esnob y distante, y en cierto modo lo es, porque practica su personal sistema de castas, más nítidamente definido que los de sus hermanas Leo y Capricornio. Escorpio es siempre muy selectiva con sus amistades. A los compañeros dignos de ella los conserva durante toda la vida; a los superficiales, vulgares o indignos los excluye con su hielo. En la naturaleza de una mujer Escorpio hay una reserva innata de perseverancia y decisión, y siempre que así lo decida puede recurrir a estas cualidades para que la ayuden a dominar los excesos, desde la bebida y las drogas hasta las peligrosas depresiones y esas típicas formas de venganza autodestructiva. Tarde o temprano, es probable que Escorpio se interese por alguna forma de ocultismo, y que los antiguos misterios y los mundos nunca vistos se ganen su respeto, aunque la gente Escorpio puede pasarse la vida en los extremos, desde el fervor religioso al total ateismo.

 

Una mujer Escorpio no necesita la legalidad del matrimonio para brindar el amor y la dedicación de una esposa. Si por circunstancias que escapan de vuestro control el matrimonio es imposible, ella te amará igualmente sin reservas, sin importarle un rábano lo que piensen los vecinos. En la mayoría de este tipo de situaciones excepcionales, la relación es mucho más profunda y mas seria que el amor superficial y egoísta que existe en mas de un matrimonio legítimo. Las hipocresías de la sociedad no impedirán jamás que estas mujeres valerosas vayan en pos del sol. Escorpio no obedece a otra ley que la suya propia, y en su corazón  Plutoniano tiene una compresión mas cabal del clásico <<hasta que la muerte nos separe>> que la mitad de las novias que balbucean embelesadas esa misma frase.

 

Pese a su fuerte individualismo, la muchacha típica Escorpio dejará que sea su marido quien lleve las riendas. En vez de atropellarle con su fuerza y su impulso, contribuirá con su talento a ayudarle en la consecución de sus metas. Para ella, tu futuro será importante, y no es probable que insista en tener su propia profesión después de casada (a menos que la hayas decepcionado profundamente, o que una crisis económica pasajera haga necesario que ella también trabaje). Es posible que en privado las peleas sean borrascosas, pero en público te defenderá con fiereza, y no tolerará que nadie te calumnie ni se aproveche de ti. Los que lo intenten sentirán la herida de su justa cólera. Tu felicidad será siempre lo primero. A menos que en su carta natal haya aspectos adversos a su signo solar o a su ascendente, te ayudará pacientemente a perseverar hasta que consigas lo que quieres, sin quejarse ni lamentarse de tus esfuerzos; eso si, puede mostrarse un tanto dura si te desalientas por el camino. Escorpio espera que apuntes tan alto como tu capacidad te lo permita, y si te quedas corto, eso puede costarte algunos comentarios y observaciones bastante sarcásticas, sobre todo si Mercurio tiene influencias desfavorables.

 

La mujer Escorpio adora su hogar, que generalmente aparece brillante de limpieza, buen gusto y comodidad. Las comidas se sirven a su hora, y generalmente las cosas marchan bien. Si sucede lo contrario, algo muy desdichado debe ocurrirle a tu chica, porque su inclinación natural la lleva a la belleza y al orden. Para la mujer típica de Escorpio, la limpieza de primavera es una fiesta. Le encanta revolver rincones para ver que encuentra… y ten cuidado de que al ordenar los roperos no encuentre en tus bolsillos notas  misteriosas con un dejo de perfume. Escorpio es irrazonablemente desconfiada, aún cuando no haya base para sospecha alguna, de modo que imagínate lo que puede pasar si encuentra un indicio de auténtica infidelidad. Imagínate una nube en forma de hongo y tendrás una idea general de lo que puede suceder, en términos figurados. En cambio no tiene sentido que sospeches de ella, por mas oportunidades que surjan, y habrán muchas, ya que Escorpio nunca deja ver sus sentimientos mas profundos. Claro que puede ser que eso te plantee unas cuantas preguntas; pues trágatelas, junto con el nudo en la garganta. Lo mismo que esa cómoda cerrada con llave que ella guarda desde su niñez, hay cosas que constituyen terreno vedado y de nada te servirá insistir. Cierto, ya se que eso no es justo. Y ella también lo sabe, pero no por eso las cosas cambian, en absoluto: son como son. Tómala o déjala, y lo más probable es que la tomes, porque a Escorpio es casi imposible dejarla. En el mejor de los casos, su recuerdo te acosará toda la vida. Adaptarse a las peculiaridades de su naturaleza es más fácil que padecer las pesadillas que experimentarás por haberla dejado. En realidad, a la mujer Escorpio no hay quien la deje, ¿no lo sabías? Los que lo han intentado pueden decírtelo. Sea como fuere, tienes una mujer muy especial.

 

Por más que necesite la seguridad de un hogar con raíces, si una mudanza es necesaria para tu profesión, a ella no le asustará el desarraigo. Es una esposa excelente para militares o marinos, y una verdadera joya para un político. No hay nadie a quien su mirada no traspase, ni engaño que se le escape. Una mujer Escorpio puede decirte exactamente en quien puedes confiar y a quien debes vigilar. La mujer Piscis tiene la misma capacidad, pero tiende a ser demasiado blanda en la crítica, siempre esta dispuesta a buscar excusas para los fallos ajenos. Escorpio no. Al contrario, es fácil que tenga que refrenar la agudeza de su lengua y atemperar la brutalidad de su juicio.

 

En el apartado económico, las mujeres de este signo son totalmente impredecibles. Son capaces de cuidar y ahorrar los centavos hasta hacerlos valer el doble, y de pronto experimentar un ataque de estrafalario derroche. Una cosa es segura: que el dinero le gusta, ya sea que lo guarde en un zapato o se lo gaste en extravagancias, pero es una mujer que busca siempre el prestigio, y no dejará que el dinero lo ponga en peligro. Estará contenta de que hayas elegido una profesión que te proporcione ingresos menores, siempre que ofrezca la seguridad de no depender de nadie y la posibilidad de llegar a convertirte en alguien influyente; a las mujeres Escorpio les gusta el poder, y por él son capaces de sacrificar muchas cosas. Le bastará con tu poder, porque  Plutón le permite adaptarse a disfrutar con los logros de terceros, cuando a ella le cuadra. Recuerda que por mas que se sacrifique y se las arregle con muy poco para conseguir un objetivo propuesto, es demasiado orgullosa para pasarse la vida en un ambiente sórdido, y se resentirá y amargará muchísimo si se ve obligada a hacerlo durante demasiado tiempo. En tal caso, o bien tratará de provocar un cambio en la suerte de la familia, o se refugiará gradualmente en el mundo funesto de la Lagartija Gris, que por fuera acepta la pobreza, y casi parece disfrutar con ella, pero interiormente está llena de intensa amargura.

 

Será posesiva, pero se negará a dejarse poseer. Uno de los peores rasgos de estos nativos, varones o mujeres, es su negativa a ver ningún otro punto de vista que el suyo cuando están en juego las emociones. Necesitan semanas de introspección para acercarse a algo que se parezca a la humildad. Su natural interés por el sexo opuesto, aun si es platónico, te dará motivo para estar tan celoso de ella como ella lo esta de ti. Lo más probable es que ocasionalmente fascine a todo hombre que se le ponga a tiro, y que tú tengas que esperar mientras los hipnotiza. Lo normal es que las cosas no lleguen a ser graves, pero pueden provocar algunos momentos incómodos, y también pueden ser causa de desacuerdos. En el calor de la batalla, conviene recordar que su compulsión a igualar puntos hace, por lo general, que sea ella quien gane todas las escaramuzas y diga la última palabra. Si le dices una mentira, ella te dirá dos. Si a la mañana, después de una discusión, te niegas a darle el beso de despedida, es posible que durante un mes ella te niegue el de las buenas noches. En caso de que tu madre (o la madre de quien fuere) criticará su forma de cocinar, es probable que Escorpio se olvide de invitarla a cenar durante varios domingos seguidos. Sin embargo, perdonará una ofensa accidental, si sabe que fue sin intención. En Escorpio, el sentido de la justicia es tan fuerte como el sentido de la venganza, cosa que la mayoría de la gente olvida. Escorpio recuerda todas las bondades, y también las devuelve con creces. Las dos cosas son válidas. Con los niños, es posible que en sus expresiones de amor falten matices de ternura y demostraciones abiertas, pero de todas maneras los pequeños percibirán la profundidad de su devoción y se sentirán emocionalmente seguros. Una madre Escorpio no dejará que los talentos de sus hijos pasen inadvertidos o se desperdicien. Dedicará muchas horas a alentarles en la persecución de metas elevadas, y estará siempre dispuesta a brindarles el apoyo que necesiten. Cuando se planteen los problemas de la juventud, encontrarán en ella a una persona fuerte y servicial, a quien su conocimiento de la naturaleza humana convierte en sagaz consejera. Es una madre que les enseñará a hacer frente a las dificultades con el mismo valor de que ella hace gala, pero que puede cegarse para sus defectos y, naturalmente, si no se la reconoce y se la rectifica a tiempo, esta última actitud puede provocar muchos problemas. Escorpio aplastara a cualquiera que, a su entender y de la manera que fuere, constituya una amenaza para la felicidad de sus hijos, y me temo que eso incluye a su marido. Si él es más estricto con los niños de lo que ella considera que debe ser, no le gustará nada.

 

Aunque a veces pueda estar a punto de ahogarte en su pasión de vivir, si os encontráis en una verdadera tormenta, una mujer Escorpio, con su razonamiento frío y sereno y su fuerza de acero será una tabla de salvación. Aunque ejerza su magia de extrañas y secretas maneras, sus ojos obsesionantes te mirarán siempre con básica honradez, por más que ella se mantenga más allá del alcance de la humana comprensión. Tal vez sea un poco peligrosa, pero indudablemente, es atractiva. Deja que otros maridos se conformen con las chicas juguetonas, tú conoces el misterio apremiante de esa encantadora bruja que te prepara un té excelente y no te quema jamás las tostadas. (Bueno, casi nunca.) Cuando la taza esté vacía, deja que ella te lea la buenaventura en las hojas de té. Es muy capaz de hacerlo… si quiere. ¿Cómo dices, que no lo sabias? Pero ya te dije que hay secretos que ella se guarda…

El niño Escorpio

 

-¿Que más tuviste que aprender?

-Bueno, pues habrá Misterio…

Misterio, antiguo y moderno, submarino grafía…

 

y también aprendimos a arrastrar las palabras,

a estirar las piernas y a desmayarnos en espiral.

 

La reacción habitual de los orgullosos padres al ver por primera vez al pequeño Escorpio recién nacido es una gran sorpresa. <<Tiene un aspecto mucho mas “acabado” que el de los demás bebés que hay en la guardería -murmuran-. Y es mas tranquilo también… y fíjate que cuerpecito tan fuerte tiene. Tienen razón; normalmente, hasta los Escorpio mas diminutos tienen un cuerpo extraordinariamente fuerte, está pensado para armonizar con la fuerza extraordinaria de su voluntad.

 

A los niños Escorpio les gustan las peleas, y cuando pelean lo hacen con intención de ganar. Las componendas no son para ellos. Aunque finjan ceder, lo que hacen no es más que ganar tiempo hasta poder reiniciar la contienda en otro frente, en donde la ventaja esté de su parte.

 

Tan pronto como sepas que la cigüeña llegará en noviembre o para fines de octubre, vete a comprar un parque, grande y resistente, pues lo necesitarás. Cuando haya nacido el bebé podrás meterte en él para leer un libro o para comer en paz, tras la seguridad de los barrotes. Tal vez la vendedora te mire extrañada cuando te tiendas en el suelo acolchado de plástico azul para medir el tamaño, pero no le hagas caso. Si no puedes soportar la mirada de un extraño, ¿cómo vas a enfrentarte sin retroceder con los ojos ardientes de tu propio hijo? Tan pronto como sea capaz de enfocarlos bien, el bebé Escorpio te inmovilizará con sus ojos, e hipnotizándote te hará obedecer todos sus caprichos. Imagínatelo, sentado en el suelo con las piernas cruzadas, con su pañal y un turbante, tocando la flauta mientras tú te meces, impotente, hacia atrás y hacia adelante, como una serpiente en su cesto. ¡Por favor! Ya ves que es mejor que empieces desde ahora mismo a acorazarte contra su magia negra. A esa vendedora, clávale inmediatamente una mirada de hielo. Es tu dinero el que estás gastando, ¿no? Y aunque tu actitud pueda parecer un poco extraña, ella no es quien para decirte nada. La cliente eres tú, que es como decir que tú eres quien manda. Con pequeños matices, es exactamente la actitud que tendrás que adoptar para hacer frente a tu pequeño Escorpio. Es tu casa, y si tus reglas parecen un poco raras, el bebé no es quien para objetarlas. Tú eres la madre, y por consiguiente quien manda eres tú. Y mientras lo dices, clava en él tus ojos.

 

Tendrás un trabajo bien a tu medida, pero también un desafío interesante. Un niño Escorpio necesitará una disciplina firme y constante. Tendrás que enseñarle a ser considerado con los débiles, a saber perder, a respetar la autoridad y a perdonar cuando alguien le hiera. Mientras vayas formando su bello carácter, te verás tu misma impresionada por su mentalidad brillante y por el magnetismo de su personalidad. Bien vale la pena estimular ese coraje y esa honradez excepcionales, y protegerlos de la influencia de un súper yo capaz de pervertirlos o de destruirlos.

 

Escorpio puede elegir dos caminos: el de elevarse hacia lo alto y el de sumergirse en lo bajo. Es posible que durante un tiempo estés convencida de que opto por el callejón del fondo, ya desde antes de haber aprendido a caminar. Las madres indecisas, nerviosas o blandas tienen la batalla perdida antes de librarla. Cuando apenas haga pinitos, el pequeño Escorpio te mirará echando chispas cuando le prohíbas que toque algo. Mírale tú también fijamente, bondadosamente pero con firmeza. Ya se que es difícil lograr una mirada así; practícalo. Sonríe entre los dientes apretados y di que no, en voz alta, con enfática convicción. No habrás ganado más que una batalla, porque las hostilidades se reiniciarán una hora después, pero es un paso adelante en tu largo camino. Finalmente, el pequeño Escorpio empezará a admirarte por la fuerza con que le resistes. Es un niño que solo puede aprender de aquellos a quienes siente mas fuertes que él. Naturalmente, sabe que la victoria de los otros no se debe más que al tamaño actual de él, y que algún día te vencerá, pero mientras tú o el padre seáis más grandes os respetará a regañadientes. Para cuando sea lo bastante alto como para poner de espaldas a su hermano mayor o hacerle una llave de judo al padre, tu labor habrá concluido. Te sentirás un poco agotada, pero orgullosa, y él estará en camino de convertirse en un Águila esplendida, en vez de ser un Escorpio punzante y vengativo. Una advertencia: no olvides que tu firme disciplina tenga un generoso complemento de amor y afecto, porque si no tu hijo podría convertirse en una lamentable Lagartija Gris, torturada por miedos y fobias, amarga y retraída.

 

Con su modalidad desenfadada y a veces sarcástica en el habla y en los modales, tu hijo parecerá franco y directo, pero no por eso será menor su necesidad de intimidad; tiene sus pequeños secretos, en los que no debes entremeterte. Dale un estuche grande de metal, con llave, donde pueda guardar sus cosas personales, o un cajón especial para él solo, que por estricto acuerdo nadie más de la familia tenga derecho a abrir. En cuanto a las niñas Escorpio, cuando crezcan querrán tener un diario con una buena cerradura.

 

Son niños que ocultarán su pensamiento, pero a ellos será imposible esconderles nada. Descubrirán todos los secretos vergonzosos de la familia, desde los dientes postizos de tía Berta y las ocasionales borracheras del primo Andrés hasta el postizo con que papa disimula la calvicie. También son expertos en localizar calcetines, llaves, billetes y lápices para labios perdidos, como detectives en miniatura que para resolver cualquier misterio se valieran a partes iguales de la fría lógica y de la brujería.

 

Tienen una capacidad milagrosa para soportar el dolor. Incluso los puntos necesarios para reparar una accidental cortadura serán habitualmente sobrellevados sin lágrimas ni anestesia. Tu pequeño Escorpio es mas sabio de lo que cabe esperar de su edad, y en ocasiones su comprensión instintiva resultará una bendición. Será fácil que un papá desalentado por sus problemas económicos se encuentre bajo la sorprendente presión del abrazo de un chiquillo indudablemente muy pequeño para saber nada de economía. Pero sabe que su padre está preocupado y quiere expresar su deseo de destruir lo que causa su inquietud. También una madre que se siente mal o esté deprimida puede recibir la caricia silenciosa y tierna de un minúsculo Escorpio que de alguna manera ha sabido percibir su tristeza.

 

Los niños Escorpio exhiben una lealtad sin límites hacia los amigos y los seres amados, pero con el resto del mundo pueden ser bastante duros. Si un compañerito de mal genio le rompe deliberadamente el caballo-mecedor, es posible que el pequeño Escorpio le rompa a su vez el triciclo, el camión de bomberos y el encerado, además de darle un puñetazo en la nariz para que no le queden dudas de que le piso la cola a un Escorpio. Claro que hay que combatir estas actitudes… y te deseo suerte. Tu podrás decirle a tu hijo de noviembre que la cólera hay que consultarla con la almohada, que con ese tipo de venganzas se hace daño a si mismo, pero para el esos razonamientos no serán muy lógicos. Cómprale uno de esos bumeranes que venden en las jugueterías y déjale que lo lance con todas sus fuerzas, que quizás cuando lo haya sorprendido al volver mágicamente unas cuantas veces a golpearle la oreja entienda el mensaje. Claro que el juguete no le gustará tanto como un microscopio, un libro de juegos de magia o un equipo de química; con esos harás blanco seguro.

 

Sus maestros no sabrán si ponerle a la cabeza de la clase o resucitar la antigua vara de abedul, y es probable que terminen haciendo ambas cosas. Varones o niñas, los chicos Escorpio tienen una mentalidad aguda y penetrante y una impresionante capacidad para captar cosas abstractas. Tan posible es que no salgan nunca del cuadro de honor como que sean los novilleros mas conocidos del barrio. Si tienen la buena suerte de dar con maestros avisados, aprenderán pronto a leer y serán lideres de las actividades escolares.

 

Si se le aparta de su fascinación por lo prohibido, un niño Escorpio tiene grandes probabilidades de ser quien diga el discurso de despedida del año escolar. Haz que se mantenga físicamente activo y mentalmente interesado, canalizando su apasionada curiosidad hacia la ciencia, la literatura, la medicina o el deporte. Estimula sus sueños infantiles de ser ingeniero espacial, marino, bombero, ministro, animador de espectáculos e incluso presidente. Jamás trates de imponerle tu propia idea de la profesión adecuada; seria la perfecta manera de enviarlo por el camino bajo, el que lleva a peligrosos experimentos por los callejones mas oscuros de la vida. El sabe exactamente lo que quiere, e imponerle tu voluntad es un grave error. Se leal con él y jamás faltes a tu palabra ni rompas una promesa.

 

Escorpio necesita oportunidades de liberar su gigantesca reserva de energía acumulada, porque exteriormente parece más tranquilo y relajado de lo que es en realidad. Las explosiones de nervios, discusiones a la hora de las comidas y disputas familiares en el momento de acostarse le producirán pesadillas, y son sumamente nocivas para su salud mental y física. Es un niño que tiene que enfrentar pasiones intensas y bullentes emociones, y lograr el dominio de su naturaleza es para él una ruda tarea, pero si cuenta con una dirección adecuada lo conseguirá muy bien. Las reprimendas ásperas e impremeditadas, sin explicación lógica alguna, son tan desastrosas como una tolerancia sin límites. A Escorpio le fascinan las medicinas, de modo que no dejes ninguna a su alcance. También le atrae el fuego, y las cerillas deben estar bien guardadas.

 

Le encantan las fiestas populares, las películas de terror en la TV, la ciencia ficción y las historias de fantasmas. También se mostrará aficionado al sexo opuesto. No te escandalices si encuentras a tu hijo Escorpio, a los cinco años, haciéndole guiños con los ojos a la rubita que vive en la casa de al lado. Algún día será el Amante, con mayúscula, sin que tú puedas impedirlo. Pero si puedes impedir algunas tragedias románticas futuras, enseñando a los adolescentes de ambos sexos la importancia de la responsabilidad en los asuntos del corazón. Escorpio respeta profundamente el círculo familiar, y si le explicas que un comportamiento romántico desaprensivo lo destruye, te escuchará.

 

No importa lo que llegue a ser; en el campo que elija, será el mejor. Los jóvenes Escorpio tienen la determinación suficiente para conseguir lo que quieren y la fuerza necesaria para conservarlo. Pero que su autosuficiencia no te impida ofrecerle tu apoyo; lo necesita, aunque parezca burlarse de la aprobación ajena. Tendrás que ayudarle a encontrar una meta digna en función de la cual pueda orientar las pasiones interiores que amenazan consumirle. Tienes una criatura extraña, hechizada, a quien espera tal vez un destino importante y que tendrá que recorrer muchos kilómetros para alcanzarlo. Marcha a su lado mientras el te necesite y después déjale que siga solo; ya volverá, sano y salvo, con el trofeo que ambiciona.  Plutón le da valor, fuerza e inteligencia, pero a ti te corresponde ofrecerle lo que mas necesita: un ejemplo diario de lo que es amar y de como, a su vez, ser amado.

 

El jefe Escorpio

 

-Domina tu mal genio -dijo la Oruga-

…que ya te acostumbrarás con el tiempo

 

-y volvió a ponerse el narguile en la boca y empezó otra vez a fumar.

 

El lema de Teodoro Roosevelt, presidente de los Estados Unidos: <<Habla con suavidad, pero lleva en la mano un garrote>>, es un perfecto ejemplo de la filosofía de Escorpio, expresado por un representante de este signo. Aunque <<Teddy>> Roosevelt haya sido el primero en decirlo, todos los  Plutonianos nacen con esa frase grabada en su naturaleza. Es el lema invisible que cuelga en la pared, tras el escritorio de tu jefe Escorpio. Memorízatelo, como lo hizo él. Y piensa que no es cuestión de discutirlo con él; basta con que observes como lo practica. Escorpio tiene su manera de desaprobar ciertas cuestiones personales referentes a las técnicas que usa.

 

La vida, para tu jefe Escorpio de la palabra suave y el garrote pronto, es una búsqueda de sapiencia y poder. Él quiere saber todos los secretos del cielo y del infierno… y de todo lo que haya en medio. Y por supuesto, tú estás en medio. Es decir que está igualmente decidido a enterarse de tus secretos, y a lograr el conocimiento de todo lo que pasa en tu atareado cerebrito, o en tu atareado cerebrazo, que también puede ser. Jamás te presionará de manera abierta y activa para que desnudes tu alma ante él, pero es probable que, de todas maneras, tú lo hagas. Una larga mirada fija de esos hipnóticos ojos Plutonianos puede ser suficiente para arrancar las más ocultas confesiones. Si guardas dentro de ti algo que prefieres mantener en el mas estricto secreto, evita mirarle a los ojos… o evita trabajar con él.

 

Conocí una vez a una chica que era cantante. Una tarde de verano se encontró con su jefe Escorpio, cuando volvía de un viaje a California, y fueron juntos a tomar un café. (Es frecuente que, por alguna misteriosa razón que nada tiene que ver con noviembre, los poderes de  Plutón alcancen su culminación en el verano.) La muchacha y un compositor, que era muy amigo del Escorpio, acababan de confesarse esa misma mañana que estaban muy enamorados, pero, debido a las circunstancias, el descubrimiento debía ser mantenido en secreto.

 

Mientras conversaban y tomaban su café, la joven se quedó completamente absorta por las anécdotas que contaba Escorpio de su viaje; la conversación de él era tan fascinante que ella se olvidó por completo del encuentro de la mañana. Por último, Escorpio echó un vistazo a su reloj de pulsera; se le estaba haciendo tarde para una reunión con un productor para quien esperaba dirigir un film.

 

Se dieron la mano y, al despedirse, la muchacha agregó que le deseaba buena suerte. Sin soltarle la mano, Escorpio la miró con ardiente intensidad en los ojos y respondió lentamente: <<Y yo te deseo amor, pero veo que ya lo has encontrado. Me alegro. Vosotros dos sois el uno para el otro>>. Apartó, el primero, los ojos (como hace siempre Escorpio, que jamás te permitirá que seas tú quien lo haga), le soltó la mano, sonrió con su sonrisa tranquila, misteriosa y controlada, y se fue. Hasta el día de hoy, la chica no ha podido entender como lo supo.

 

Espero que esta experiencia te sirva a ti de lección. Tu jefe también descubrirá tu secreto, que no tiene por que ser de amor. Puede ser que tu padre no terminó la escuela primaria, o que tu hermana sale con un hombre casado, o que hace seis meses que tú no pagas la amortización del crédito bancario, o que tu gatita persa está de nuevo en la dulce espera. Tal vez sea que en vez de coserte un botón en la americana te la prendiste con un imperdible, o que esta mañana tu hermano le dio a tu cuñada un sartenazo en la cabeza. Cositas así, que tu preferirías que no se supieran, pero él las sabe. Y de alguna manera, tú sabes que él lo sabe. Es diferente de la capacidad de penetración de Piscis. El Pez tiene relámpagos de intuición psíquica; el Escorpio sabe, simplemente. No es cuestión de relámpagos de intuición psíquica, ni tampoco es la intuición de Acuario. Es algo mucho mas profundo. Los poderes de  Plutón también le permiten al jefe Escorpio percibir tus estados de ánimo, y el es de los hombres que se conducirán, consideradamente, de acuerdo con ellos, lo que puede ser una experiencia extraordinariamente sedante. En forma especial, si has frecuentado constantemente a gente superficial y desconsiderada, que no solo no sabe que es lo que te pasa a ti por dentro, sino que tampoco se interesa en absoluto por descubrirlo. Tras haberte visto expuesto a diversas formas de esa ajena indiferencia, por comparación la empatía de Escorpio puede parecer una maravilla… y lo es.

 

Al contrario de lo que es lógico que puedas pensar, la oficina de un Jefe de noviembre no siempre es explosiva, ni siquiera necesariamente impresionante. Es posible que sea el sitio mas tranquilo, más sedante, mas sosegado de todo el edificio. El autodominio de  Plutón se extiende a todo lo que le rodea. (Salvo que en su carta natal haya gran influencia de Géminis, Acuario o Leo, y aun así, será difícil que las cosas se pongan ásperas o se le escapen de las manos; habrá un ritmo un poco mas rápido y nada mas.) El control que demuestran estos hombres sobre su naturaleza espanta un poco. Son infatigables en todo lo que emprenden, y se enorgullecen de no permitir que la gente sepa hasta que punto quieren o necesitan lo que están buscando. Su competidor no sospechará jamás la intensidad con que tu jefe Escorpio desea ganarle, mientras la victoria no sea un hecho consumado y Escorpio le haya ganado. Él puede ver en tu interior, pero nadie será capaz de penetrar sus sentimientos más profundos. Una de las armas más poderosas de tu jefe  Plutoniano es el secreto respecto de sus fines e intenciones. Oculta sus emociones y disfraza sus motivos de manera tan total que el enemigo está siempre esperando un ataque a retaguardia -o no espera ningún ataque- para verse después sorprendido por un movimiento súbito desde el flanco derecho, donde menos se lo espera y en el momento menos pensado. Así es como gana siempre la partida.

 

También es eso lo que significa éxito y prestigio para el ejecutivo Escorpio. Si le gustas, trabajará sin límite para ayudarte, ascenderte o llevar a su culminación tus sueños y esperanzas, junto con los de él. Si no le gustas, no vale la pena que sigas leyendo. Para empezar, jamás te contratará y, si contratarte dependía de algún otro, no durarás mucho en tu puesto. Es raro que los ejecutivos Escorpio simpaticen con los que no son del equipo o se compadezcan de ellos. Su primera preocupación será el equipo (que es tanto como decir sus metas personales); Los individuos vendrán después. Bien me doy cuenta de que los lectores que trabajan con un jefe Escorpio se disponen a salir en su defensa. ¿Cómo puede nadie acusarle de nada, si él es la perfección y la pureza? La mayoría de las personas que están próximas a un  Plutoniano tienen esa actitud y, si tú no la tienes, es probable que no estés más que trabajando de suplente.

 

Son hombres que saben como atraerse gentes que les serán totalmente leales. Por lo general, Escorpio está rodeado de fieles amigos, en tanto que sus enemigos se mantienen a distancia segura (segura para ellos, claro). Es como si el Escorpión trazara un círculo y los elegidos quedaran dentro. A los demás se les aleja mediante alguna forma de magia negra que les impide acercarse donde puedan ser molestos (molestos para el, seguro). Para sus enemigos es difícil alcanzarle, si no imposible. Una vez que esos ojos magnéticos han decidido que tal o cual persona no cumple con los requisitos, no importa que sea hombre o mujer: debe desaparecer. Es una persona que simplemente no existe para Escorpio. Para él, tú no estás, ni te ve ni te oye. Su radar le dirá si te acercas demasiado como para resultar peligroso. Uno tiene una gran sensación de vacío ante eso de que le miren como si no estuviera. Ser un fantasma puede resultar incómodo, de modo que después de un tiempo el indeseable tomará nuevamente cuerpo donde la gente pueda verle y oírle… donde él pueda volver a existir como un ser humano de carne y hueso.

 

No te quedes con la impresión de que, para cumplir sus milagros, el jefe Escorpio tiene que parecerse a Drácula y que por las narices han de salirle mortíferos vapores. La práctica de sus misterios no le exige que se envuelva en una capa negra ni que hable en tono sepulcral. Si estás a punto de embarcarte en la aventura de trabajar con un ejecutivo Escorpio, la primera vez que le veas vas a pensar que toda la historia del poder es muy exagerada.

 

Físicamente, es posible que no sea nada imponente, y que tenga una de esas sonrisas que se ven en los escaparates. Cuando esa sonrisa se encienda, tú te derretirás y pensaras que los astrólogos son unos despistados. Te parecerá tan peligroso como una lavandera irlandesa cantando una canción de cuna. Pero cuando te inmovilice con su penetrante mirada azul o castaña, espero que tengas cerca una silla para poder desplomarte sobre ella. En ese momento ya estarás totalmente hipnotizado por su encanto magnético. Hasta es posible que te sorprendas oscilando con un movimiento casi imperceptible hacia delante y hacia atrás, en espera de sus instrucciones. Ahora, quien controla tus emociones es él, y llegado a ese punto nadie puede ayudarte. Es demasiado tarde. Guardarás una lealtad ciega a tu nuevo y maravilloso patrono, tan bondadoso, gentil, talentoso y brillante, y cualquiera que pueda considerarle peligroso te parecerá un pobre infeliz, celoso y vengativo. Si es el jefe más dulce que nadie pueda desear.

 

¿Dulce? Si es necesario, utiliza adjetivos, pero,¿dulce? Maravilloso, si. Bondadoso, si. Talentoso y brillante… de acuerdo. Gentil y protector, si, claro. ¿Amoroso? Santo cielo, si; mil veces si… pero, ¿dulce? Decididamente no. Me gustaría decir a quienes ya están trabajando con personas Escorpio, y a ti que estás a punto de hacerlo, que uno de mis amigos mas íntimos es un compositor de este signo, de un talento enorme, y que yo he pasado la prueba del círculo mágico. Además hay un minúsculo Escorpio que vive en mi casa (observarás como todavía mantengo el control: no dije que yo viviera en casa de él) y con quien estoy bastante vinculada, de modo que no me cuento entre los enemigos de tu jefe Escorpio; tranquilízate. Pero, gracias a la astrología, me es posible comprenderle un poco mejor que tú. Por ejemplo, apuesto a que piensas que, en una crisis, el se limitaría a quedarse ahí tranquilamente, con el mismo aire sereno y desapegado que adopta todos los días desde que sale de la cama. Pues no; sufriría una transformación completa.

 

Tu jefe Escorpio no puede soportar las exhibiciones de emoción. Él siente que hay que conservar la calma a toda costa… y quiero decir a toda costa. Pero si una emergencia exige (como sucede en algunas ocasiones) una acción rápida y violenta, irradiará tan intensa actividad llameante que tendrás la seguridad de que estas viendo a otro hombre. Cuando todo haya pasado y las cosas vuelvan a estar bajo control, también estarán otra vez bajo control sus ardientes y apasionadas emociones. Escorpio las embotellará rigurosamente dentro de su poderosa personalidad, hasta la próxima vez que vuelva a necesitarlas.

 

Normalmente, sin embargo, será el compendio de la placidez más gentil y calculada, sin un pelo fuera de lugar, con total dominio de sí. La misma transformación en el estilo Jekyll y Hyde que acabo de pintarte puede producirse por influjo de la pasión romántica o de un problema comercial, pero claro que eso -por lo menos en circunstancias ordinarias- a ti no te incumbe. No se quitará la tranquila máscara de equilibrio, sino por algo realmente importante.

 

No cometas el error de halagarle demasiado; los jefes Escorpio desconfían constantemente. Escorpio se despierta sospechando y se duerme sospechando, y está siempre alerta a segundas y terceras intenciones. En realidad, uno de sus puntos débiles es la frecuencia con que sospecha de los inocentes comentarios de gente inocente. Si pules demasiado la manzana antes de dejársela sobre el escritorio puedes conseguir que te despida, en vez de ascenderte; puede sospechar que tratas de ablandarle para ganarle. Si de vez en cuando reconoces sinceramente su superioridad, eso le agradará profundamente; pero no exageres. Te demostrará una lealtad grande y perdurable, pero jamás le des a cambio un milímetro de menos. Con las cuestiones de dinero es minucioso y quiere que estén explicadas al detalle, nunca dejes que un problema económico aparezca como nebuloso, en ningún sentido. Y nunca, nunca, nunca, nunca jamás trates de pasar por encima de él ni de herirle. Si insistes en desdeñar este consejo, mas vale que durante una semana te ejercites en andar pisando cáscaras de huevo, y mejor si escondida entre ellas hay una araña venenosa. La venganza de un Escorpión no es cosa para tomársela a broma.

 

No se ha inventado todavía un problema tan difícil que el jefe Escorpio no pueda resolver, una vez que le hace frente. Todos los  Plutonianos tienen la capacidad de superar tragedias o enfermedades en su vida personal, y también los desastres económicos, con un valor y una decisión sobrehumanos. En cuanto al modelo de su personalidad individual, puede variar de una persona a otra con más amplitud que en los otros signos. Por más que sea la personificación del científico que investiga misterios inescrutables o del más versátil de los detectives, el propio Escorpio sigue siendo el más profundo misterio.

 

Es imposible penetrar de manera total en Escorpio. Además, aunque pudieras, te olvidarías de todo lo que aprendiste tan pronto como él te hipnotizara con sus ojos y su voz. Lo mejor que puedo hacer es advertirte que estés alerta y te mantengas mentalmente abierto. Lo primero, naturalmente, con fines defensivos. Lo segundo es para que te muestres receptivo ante un hombre cuya rectitud y valor admirarás eternamente. Pese a su naturaleza compleja e insondable, y a la imagen engañosa que ofrece el mundo, tu jefe Escorpio no se engaña jamás a si mismo. ¿Cuántos de nosotros podemos decir eso mismo con total honradez? ¿Cuántos, incluso entre aquellos a quienes nadie considera <<despiadados>>?

 

El empleado Escorpio

 

-Pero cuando tengas que convertirte en crisálida,

como te pasará algún día, y tú lo sabes,

y de eso después, en mariposa,

diría que te sentirás un poco rara,

¿no lo crees?

-Ni por asomo -contestó La Oruga.

 

Sin pensarlo, ¿quién diría usted que es la persona con mayor autodominio en su oficina? ¿Cual es el empleado que parece tener mas confianza en si mismo, sin ser impertinente, los ojos mas firmes, el que ofrece menos excusas y mantiene mejor su equilibrio? Si entre su personal hay alguien que tenga esas cualidades, ¿no le da la impresión de que los cumplidos le son indiferentes? ¿Mantiene el secreto en torno a su vida personal? ¿Tiene bien planificado su futuro? Supuesto que todo esto sea así, una pregunta mas: los demás empleados, ¿no le tienen un poco de miedo? Si es así, no hay duda: su empleado es Escorpio.

 

En su empresa no habrá nadie que, en mayor medida que Escorpión, sea dueño de su destino y capitán de su alma. Sus motivaciones surgen totalmente de sí mismo y su unidad de propósito es absoluta. Ningún otro cuenta con tantos recursos ni está tan seguro de su propio potencial. El Escorpión tiene el poder de realizar o destruir su propia vida, y él lo sabe. Jamás se miente, y es raro que culpe a nadie de sus errores, a no ser a sí mismo. Es un empleado capaz de ascender en la medida que él mismo decida, y mientras va ascendiendo no esperara muchos favores. Es la última persona a quien se podría acusar de tener complejo de inferioridad. (A menos que casualmente sea una de las Lagartijas Grises que vuelven su poder hacia adentro en silenciosa derrota y, aun así, la decisión la tomó él solo; no ha sido juguete del destino.)

 

No será fácil comprender la razón que pueda explicar sus acciones. Usted habrá oído hablar del carácter despiadado de este signo solar, de su deseo de venganza, de la determinación  Plutoniana a igualar los puntajes, y tal vez esté intrigado por la aparente ausencia de esas características en su relación con usted. Pero realmente no faltan; están momentáneamente guardadas en la nevera, porque para su mentalidad unidireccional y aguda, el fin justifica los medios. Escorpio sabe exactamente lo que hace, aunque tal vez usted no lo sepa.

 

La actitud de su empleado Escorpio hacia usted estará en relación directa con lo que usted pueda ofrecerle, con lo que él quiere de usted y de la vida. Si una persona cualquiera se opone al Escorpio, le insulta, le trata con grosería, rompe sus promesas o le pisa la cola, que los dioses tengan misericordia de ella: lamentará el día que se atrevió a desafiarle. Sin embargo, si usted constituye la encarnación del poder y de la realización de sus sueños más íntimos, la reacción de Escorpio ante el mismo tratamiento será de desapego. Si usted está en posesión de algo que Escorpio necesita y desea, aceptará de usted casi cualquier cosa con deliberada tranquilidad, y -crease o no- sin venganzas ni picaduras defensivas. El hecho mismo de que sea capaz de controlar su profundo resentimiento y de borrarlo literalmente de su ánimo demuestra su sobrecogedora fuerza interior.

 

Antes de poner a prueba la teoría, asegúrese de que sabe a que categoría pertenece usted, si a la de la persona promedio que puede incluir los jefes ordinarios, amigos, vecinos, colaboradores, sirvientes e incluso familiares y seres amados o si es alguien que representa el poder, la seguridad y su sueño mas íntimo. A menos que pertenezca usted a esta última categoría, el experimento puede ser peligroso.

 

Supongamos que es usted productor de televisión y que ha encargado a un guionista Escorpio que le haga un guión que se ajuste a ciertas especificaciones. Después de haberlo escrito ya cuatro veces, todavía puede usted reducir a la nada sus esfuerzos y decirle que lo haga de nuevo. Dígale que está pésimo, que le ponga mas chistes. ¿Que hará el peligroso Escorpio? Preparará otro borrador, con más chistes. Lo que pasa es que usted tiene algo que él desea; tiene el poder de hacer filmar su guión y darle vida. Tal vez desde el punto de vista artístico él no esté de acuerdo con usted, pero usted es el jefe. Usted es el que lleva las riendas… por el momento. ¿Y después, cuando haya alcanzado el éxito? No es necesario que se preocupe usted pensando cuando llevará a cabo su venganza; eso no forma parte del código  Plutoniano. Usted le habrá dado el poder y habrá sido instrumento de la realización de su sueno. Escorpio no le guardará rencor, pero pondrá en claro que ahora su situación ha cambiado y que ya no puede usted rechazar su gusto artístico ni imponerle la forma de expresar sus ideas creativas en el futuro. Usted entenderá el mensaje y ahí habrá acabado todo. Sin embargo, cualquier otro que hubiera criticado sus primeros esfuerzos, sin tener en consideración su sensibilidad y su orgullo, podría resultar con algunas cicatrices.

 

Si hay una cosa que Escorpio sabe, es de qué lado de su pan está la mantequilla, y quién es el dueño de la mermelada. Está absolutamente seguro de que, en última instancia, el alcanzará su meta, y por eso no tiene prisa en derribar las barreras. Tampoco se avergüenza de someterse a sus superiores cuando es eso lo que le conviene hacer. Por eso su empleado Escorpio es intrépido; la confianza es siempre la madre del valor. Para él, todo es cuestión de tiempo y, con su profunda penetración mística en los secretos del Universo, Escorpio sabe cuando llegará el momento. Todavía no es la hora del mando, pero esa hora llegará. No es extraño que no sea de los de tipo ansioso.

Conozco a un joven abogado Escorpio que no hace mucho tiempo se incorporó a una importante empresa de asesoramiento legal que trabaja con muchísimos clientes prestigiosos y lucrativos. Su superior, a quien llamaremos ficticiamente el señor Fink (de Fink, Brink, Link y Katz) le pidió que preparara un larguísimo informe sobre una fusión de compañías. El encargo significaba que nuestro abogado se quedaría sin dormir, porque el señor Fink insistió en que necesitaba los papeles para una reunión que se celebraría a la mañana siguiente, a las diez en punto. Al día siguiente, a las nueve de la mañana nuestro héroe estaba en su escritorio, calmo y alerta, esperando a que el señor Fink le llamara. Se había pasado toda la noche trabajando para terminar el trabajo, y su mujer no estaba muy contenta, porque había tenido que cancelar la mesa reservada para la cena de celebración de su aniversario de bodas. A las nueve y cuarenta y cinco, la secretaria del jefe le informó, con tono de disculpa, que el señor Fink había cambiado de opinión: había decidido postergar la reunión para la semana siguiente. Era un día de primavera tan hermoso que le parecía mejor jugar un rato al golf con algunos clientes venidos de fuera. La secretaria explicó que su jefe había dicho algo de que <<esperaba no haberle causado a Escorpio demasiados inconvenientes>>. Tal vez suponga usted que a esa altura, el Escorpio sacó de un cajón del escritorio una pistola del 45 y se fue al campo de golf, pero no fue eso lo que ocurrió. ¿Cómo reaccionó Escorpio ante un trato tan desconsiderado? Se encogió de hombros. Sonrió con una sonrisa tranquila y misteriosamente controlada, entregó a la secretaria el informe terminado y le dijo con toda cortesía: <<Por favor, ¿quiere dejar esto sobre el escritorio del señor Fink? Yo me voy a casa a dormir un rato, pero volveré para la reunión que tengo a las dos>>. Después, con la paciencia de Tauro y la disciplina de Capricornio, llamó a su mujer, le dijo que volvería a almorzar y se fue. Moraleja: ese joven abogado Escorpio está empeñado en llegar a ser socio de Fink, Brink, Link y Katz. ¿Está usted pensando si, después de su desilusión de la noche anterior, la mujer le esperó con el almuerzo? Naturalmente que si. ¿La mujer de un Escorpio? Si quería seguir teniendo aniversarios para celebrar, le esperó. Ella no es su jefe. Su jefe es el señor Fink… por este año.

 

Si es usted suficientemente importante para el futuro de su empleado Escorpio, puede hacer como el señor Fink: es comparable a tener inmunidad ante la potencia nuclear, pero no creo que deba usted dejar que la sensación se le suba a la cabeza hasta el punto de volverse excesivamente confiado. En su lugar, yo reduciría al mínimo absoluto los incidentes del tipo que le he descrito… pero me alegro de no estar en su lugar. No creo que mis nervios me dieran para jugar a la ruleta rusa con Escorpio.

 

Puede usted esperar que sus colaboradores Escorpio acepten de buena gana lo inevitable, si lo que está en juego es bastante importante. Varón o mujer, su empleado calculará con ojo de águila las posibilidades, valorará las consecuencias, hará una evaluación de la posible recompensa y, con la cabeza fría y teniendo como meta un propósito bien definido, se decidirá finalmente a someterse. La mayor parte de los jefes aprecian la filosofía de Escorpio, y la admiran. Escorpio sabe cual es el precio del éxito y está dispuesto a pagarlo sin pedir concesiones especiales. Pero cuando el éxito llegue, no se olvide: ya se ha jugado el primer tiempo y hay que cambiar las posiciones.

 

Si lo compara con la actitud del trabajador medio, descubrirá usted que su empleado Escorpio atesora otra cualidad admirable; se la designa con una palabra anticuada, que se deletrea l-e-a-l-t-a-d, y que actualmente es un artículo que escasea en el mercado. Y no me refiero a los homenajes verbales a su situación de <<jefe>> ni al intento de congraciarse mediante un servilismo casi siempre hipócrita, como se observa en la mayoría de los empleados ambiciosos. Escorpio tiene su propio sentido de la lealtad.

 

Cuando yo trabajaba en una estación de radio en una pequeña ciudad del estado de Pennsylvania, me quedé impresionada por el comentario de un director de programación Escorpio. El propietario de la estación de radio era el hombre mas mezquino de la ciudad, una especie de mezcla de Scrooge y el capitán Gancho. Lo más amable que se podía decir de él era que en ocasiones resultaba un poco menos mezquino. No tenía mas amigo que su madre. Como, aparte de la estación de radio, era dueño de media ciudad, vivía rodeado de respeto y obediencia. Aunque todo el personal le trataba de <<señor>>, le sonreían de oreja a oreja cuando le veían entrar y se ponían en posición de firmes ante su más insignificante petición, a sus espaldas le hacían caras y se burlaban de él por sus ridículas corbatas de mono y su voz chillona. Para ellos, el funeral del jefe habría sido una ocasión festiva, y el juego favorito de los empleados, cuando él no estaba en la ciudad, era escribir su nota necrológica y premiar la que resultaba más hilarante.

 

Un empleado Escorpio jamás aceptó el juego; siempre estaba demasiado ocupado con la programación. Un día, una secretaria le preguntó por que nunca aportaba nada a la diversión de la oficina. Escorpio le clavó una de sus miradas hipnóticas y contestó simplemente:

 

-Él me paga un salario y yo trabajo para él.

 

-¿Eso que tiene que ver? -insistió la muchacha-. Todos los días te grita en presencia de todo el mundo, y hace dos años que no te da vacaciones. Jamás tiene una atención contigo. ¿Es que no tienes orgullo?

 

-Las atenciones no puedo depositarlas en el banco -señaló tranquilamente Escorpio, sin cambiar de expresión-. Prefiero el efectivo.

 

-Pero, ¿por que aceptas que te trate de esa forma? -quiso saber ella.

 

La respuesta de Escorpio fue breve:

 

-Si acepto el dinero de un hombre, acepto sus órdenes. Cuando decido no seguir aceptando sus órdenes, dejo de aceptar su dinero y me voy. ¿Tienes el horario de programación de la semana próxima? Tengo que verlo para intercalar los anuncios.

 

La secretaria le entregó el horario sin decir palabra y el sacó su reloj y se puso a trabajar. Unos días después, ella le pidió que cuando volviera de almorzar le llevara un café, pero, de alguna manera, Escorpio se olvidó. También se olvidó de enviarle una invitación para su boda, que se celebró en la primavera siguiente. Recordaba la alusión de ella a su falta de orgullo; Escorpio tiene una memoria extraordinaria.

 

Lo que antecede es un excelente ejemplo de la forma y el momento que elige un empleado  Plutoniano típico para vengarse, y muestra también de quien y por que se venga. En el se ve claramente su personal código de lealtad hacia su jefe. Como trabajadores, los Escorpio son constantes y tenaces. Se toman muy en serio su labor y jamás pierden de vista la meta. Pueden ser obstinados, rebeldes, apasionados y despóticos, pero no les encontrará usted perdiendo el tiempo en la oficina para escribir una hilarante nota necrológica. Para ellos, la muerte es cosa seria, y usted también; usted es el puente que les ha de conducir al poder. Por consiguiente, hasta que no haya pasado sano y salvo el torrente, Escorpio le respetara. Un estratega hábil no destruye los puentes, y los Escorpio son hábiles; algunos de ellos, brillantes. Y todos 1ógicos y sagaces. Será frecuente encontrar que los nativos y nativas Escorpio se orienten hacia trabajos que les exigen resolver misterios y penetrar enigmas, que pueden ser los de la vida, de las maquinas, de los hechos o de los seres humanos. Hay muchos Escorpio detectives, psiquiatras, científicos, cirujanos, policías, investigadores, reporteros, y hasta empresarios de pompas fúnebres. Necesitan aumentar sus conocimientos con cada día que viven, de la misma manera que aumentan su talento, su capacidad y sus ingresos.

 

Jamás se entremeta usted en los asuntos privados de un Escorpio, porque no lo tolerará. Si le gusta usted y le gusta su trabajo, será generoso y justo. Le dará ocho horas de trabajo por ocho horas de salario, y se olvidará de mirar el reloj si el proyecto le interesa. Pero recuerde que estará siempre firmemente dedicado a su propio código y a sus propias ideas, a los que será fiel por encima de todas las demás lealtades, incluso el amor y la ambición. Nadie mas que el puede obligarle a modificar sus puntos de vista y opiniones; es una modificación que ha de ser lograda a través del poder de Plutón, desde lo intimo de su naturaleza. Si su decisión es negativa, no hay en el mundo quien pueda cerrar una puerta mas rápida y definitivamente que Escorpio, aunque esa puerta lleve inscrito en letras de oro algún título impresionante. Escorpio aceptará lo justo y pagará el precio justo; si el coste le parece excesivo, se va. Es la forma que él tiene de jugar; su verdadera lealtad, en resumidas cuentas, es para consigo mismo, lo que no es siempre tan egoísta como parece. Desde muy joven, su lema es: <<Pon por encima de todo la fidelidad a ti mismo>>. Siempre ha pensado que de esa manera no puede ser falso con nadie.

LIBRA

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LIBRA, LA BALANZA

 

Del 24 de septiembre al 23 de octubre

 

- ¿Vendrás? ¿verdad?

…¿Vendrás a incorporarte a la danza?

Cuanto más lejos de Inglaterra, más cerca de Francia.

Por el contrario -continuó Tweedledum-,

si era así, podría ser;

y si fuera así, será;

pero como no es, no es.

Es lo lógico.

 

Como reconocer a Libra

 

Tu cara es la misma que la de todo el mundo…

los dos ojos, así… la nariz en el medio,

la boca debajo. Es siempre lo mismo.

Claro que si tuvieras los dos ojos

del mismo lado de la nariz, por ejemplo…

o la boca más arriba,

eso serviría de algo.

 

Libra no tiene intención de ser grosero, pero te enderezará el cuadro que está torcido en la pared y te apagará el televisor demasiado estridente. Le encanta la gente, pero no soporta las aglomeraciones. Como diligente paloma de la paz, anda por ahí mediando en las rencillas ajenas y remendando situaciones, pero también a él le gusta discutir. Es afable y cordial, pero también puede ponerse hosco, y se resiste a recibir órdenes. Son nativos sumamente inteligentes, y al mismo tiempo increíblemente ingenuos y crédulos. Capaces de hablar hasta dejarte sordo, cuando se trata de escuchar son una maravilla. Son inquietos pero rara vez se dan prisa o se precipitan. ¿Estás completamente confundido? Pues no eres el único. En este signo solar hay una incongruencia frustrante, que tiene a los propios nativos de Libra tan intrigados como a los demás. Mucha gente te dirá que Libra es puro amor y belleza, luz y dulzura. Es verdad, en cierto modo, pero no llega a ser del todo exacto. Tampoco llega a ser Eugene O’Neill. No pienses que porque su símbolo sea la áurea balanza de la justicia, todos los Libra han de ser siempre perfectamente equilibrados, aunque la deducción parezca 1ógica. Después de todo, el propósito de la balanza es el equilibrio. Sin embargo, ¿has presenciado alguna vez el proceso de equilibrar una de esas antiguas balanzas de farmacéutico? La meta definitiva es emparejar los dos platillos, pero ¿qué sucede? Primero baja un lado, después el otro. Suben y bajan, y se va agregando hasta que el equilibrio es perfecto. Date una vueltecita por una amistosa farmacia de barrio y mira cómo lo hacen.

 

Y nunca mas vuelvas a hacerte la imagen mental de Libra como un individuo tranquilo, perfectamente equilibrado, dulce, gracioso y encantador. Esa es la imagen mental de una persona que tiene esa disposición la mitad del tiempo. En la otra mitad puede ser fastidiosa, pendenciera, terca, inquieta, deprimida y confusa. Primero arriba, después abajo: así es Libra. El péndulo se va para un lado y después para el otro. De pronto, como la balanza, ¡el equilibrio perfecto! Maravilloso. Pero siempre hay que pasar por la etapa de ir quitando y agregando, antes de llegar al momento de equilibrio celestial.

 

Precisar el aspecto físico de estas personas es cosa que puede exigir casi tanta concentración como describir su personalidad. No hay nada a lo que se pueda considerar como un rasgo típico de Libra, a no ser el hoyuelo de Venus. Los rasgos de Libra son siempre regulares y equilibrados; gratos, pero no muy llamativos, de modo que es más fácil empezar por los hoyuelos. Tendrán, por lo general, un par de ellos en cada mejilla, o uno en el mentón. Si no aparecen en la cara, fíjate a ver si no tendrá las rodillas con hoyuelos, como muchos Libra. Pero ve con cuidado, que no serán muchas las chicas que te crean cuando les digas que estabas mirándoles las rodillas <<para ver si habían nacido en octubre>>. Sé discreto, pero fíjate. Claro que con los hombres no hay forma de comprobar este indicio, debido a que llevan pantalones, salvo que estéis en la playa o jugando al tenis. No te desanimes si, después de encontrar los hoyuelos, descubres que la persona no nació en octubre. Esos fascinantes hoyuelos tienen derecho a estar allí: será un nativo con ascendente Libra, de modo que tu conjetura sigue siendo correcta.

 

Una vez que hayas tenido en cuenta los hoyuelos de Venus, observa el efecto total del rostro, que tendrá siempre una expresión notablemente placentera. Incluso cuando alguien de Libra está enojado, se las arregla para tener aspecto tranquilo, o neutral por lo menos. Las voces de Venus son por naturaleza dulces y claras como campañas, y es raro que su dueño la fuerce hasta convertirla en un ruido chillón o desagradable. Un nativo de Libra es la única persona en el mundo capaz de decirle a uno <<Me tienes harto y te voy a romper las narices>> con tanta dulzura como si entonara un villancico. La boca tiene generalmente el arco bien dibujado, con labios que en los años locos habrían sido admirados por su color de vino de cerezas. En realidad, el rostro típico de Libra hace pensar, más que nada, en una caja de bombones o en un bizcochito azucarado. Hay algunos que parecen caramelos humanos, o un sorbete de chocolate con un copete de crema batida. Además, esas son las cosas que les gusta comer, y si por casualidad algún Libra es quien está leyendo estas líneas es probable que ya esté desfalleciendo de hambre.

 

Las mujeres son casi invariablemente bonitas, y los hombres generalmente buenos mozos, lo que no quiere decir que toda la gente hermosa que hay en el mundo sea Libra; la belleza de Venus constituye una clase por sí sola, y no siempre es fácil separarla del buen porte de otros signos solares. Mi propia manera secreta de reconocerlos es empezar por evocar la expresión dulce de Dwight Eisenhower y la de Brigitte Bardot, y seguir a partir de allí. El problema es que a veces las mujeres se parecen a Ike, y los hombres a la Bardot, pero hay que ser un poco amplio, vamos.

 

No quiero dar a entender que la mujer Libra sea masculina. La mayoría de ellas son todo lo femeninas que puede aguantar un hombre normal (a menos que tengan un ascendente agresivo. Y tampoco quiero decir que los hombres de este signo sean afeminados; por lo general son muy viriles. Pero tampoco puede negarse que tienen una pureza de rasgos en virtud de la cual es imposible confundirlos con boxeadores o luchadores. Hasta los raros nativos de este signo a quienes se puede llamar feos -y será excepcional encontrar alguno- tienen una expresión tan encantadora que uno no puede menos que señalar la auténtica belleza de carácter que se trasluce en ese rostro.

 

Jamás conocerás a uno de ellos que tenga una sonrisa semejante a una suave nube blanca; la sonrisa de Venus es capaz de derretir una barra de chocolate desde una distancia de veinte metros. Cuando te hiera en todo su esplendor, verás que tiene la suficiente intensidad lumínica para transfigurar (literalmente, no en sentido figurado) hasta los rasgos mas feos o vulgares.

 

La mayoría de los Libra tienden a mostrar curvas más bien que ángulos. Suelen tener el pelo rizado. No son necesariamente gordos (aunque un ascendente Tauro puede hacerles bastante regordetes) y además pueden engañarle a uno, ponerse a dieta y obtener una figura bien esbelta. Pero aun en ese caso las curvas seguirán existiendo, como en un esbelto reloj de arena. Si volvemos a poner como ejemplo a la Bardot, desde luego no se podría decir que es gorda, aunque ¿quién iba a llamarla flaca? Hay algo más, para completar la apariencia de Venus y sus características físicas: una risa sonora y cantarina que resuena alegremente. Una vez que la hayas oído no te será fácil olvidarla.

 

Ahora bien, uno podría pensar que haber nacido atractivo y con hoyuelos, buscar la belleza y el amor, ser agradable y fácil de conformar es una especie de bendición. Tal vez imagines, lector, que la dulzura y la inteligencia, la comprensión y la gracia son los dones de un hada madrina. Puede que tengas razón. Cuando la balanza de Libra está en equilibrio, esta gente es una delicia; es como encontrarse un ángel salido del paraíso. El problema es que el hada madrina sigue tocando con su varita primero un platillo de la balanza y después el otro, manteniendo a Libra en un perpetuo vaivén. Es como si, con su versatilidad, el hada no pudiera acabar de decidir si se equivocó o no, y transmitiera su indecisión a los nativos de Libra. Primero hablan hasta por los codos y monopolizan la conversación. Después escuchan fascinados, con halagador interés. Cuando otros se pelean, ellos hacen de mediadores y suavizan todas las plumas encrespadas. Después giran en redondo y deliberadamente toman partido en cualquier discusión, por puro gusto de oponer criterios.

 

Aunque van en pos de la armonía, son muchos los Libra que se complacen en los excesos de la comida, la bebida o el amor, con lo que ponen todo patas arriba y la armonía se va al diablo. Alguna vez encontrarás nativos de este signo que son muy poco armoniosos.

 

Es un signo al que se suele calificar de ocioso, pero esto es otra incongruencia. Libra puede pasarse días, semanas o meses demasiado ocupado para jugar. Su lámpara quemará aceite hasta la medianoche, pero cuando cante el gallo Libra se levantará, resplandeciente; con mirarlo nada mas, uno se agota.

 

De pronto se desplomará en una silla, dirá que está extenuado y hará la mejor imitación de ociosidad que hayas visto en tu vida (especialmente, después de haber exhibido esa actividad frenética). Una vez que se desploman, no verás a estos nativos mover un músculo, si pueden evitarlo. Para ellos será un esfuerzo tomar una cuchara o levantar un vaso (aunque podrían arreglárselas). Si hay cerca de ellos alguien bien dispuesto, esperarán a que les sirvan. Cuando la balanza desciende al punto del letargo, es imposible mover a Libra sin una pala mecánica. Hablara, leerá, bostezará, dará una cabezada, estará viendo la TV o se quedará mirando por la ventana, sin que parezca capaz de llegar al dormitorio (aunque se las arreglara). No habrá en el mundo gritos ni rezongos que le impresionen; es como si estuviera en otro planeta. Pasado un tiempo, cuando haya recuperado sus fuerzas, sentirá un impulso de energía, se levantará y empezará de nuevo a andar por la huella. Volverá a inclinarse sobre el trabajo, volverán a volar manos y pies. Una vez mas trabajará como una mula en la noria, con milagroso equilibrio, con paso firme y parejo, mientras va planeando eficientemente sus tareas con armónica facilidad. Aunque Libra no sea un signo dual, la mayoría de sus amigos tienen la sensación de conocer a dos personas diferentes. Intenta decirle a alguien que haya visto frecuentemente a Libra en sus periodos de frenética actividad que los de este signo son ociosos, y se te quedará mirando sin entender. Y a la inversa, si quieres convencer a alguien a quien haya sido testigo de la lasitud de Libra de que esta criatura es una pila de energía potencial, te preguntará: <<¿Ese inútil? Tú debes de estar bromeando>>.

 

Libra sabe instintivamente que para restablecer la armonía de su cuerpo tiene que alternar las rachas de actividad con períodos completos de descanso. Es lo que les exige su personal disposición de genes, células e impulsos eléctricos, y la mayoría de ellos son bastante hábiles para conservar este delicado equilibrio físico. Sin embargo, para la armonía de la mente y de las emociones no siempre tienen igual capacidad instintiva. Es posible que lloren, abrumados por el sentimiento, para después mostrarse sarcásticos y mas tarde tan alegres como el primer día de la primavera, pero no se trata de la dualidad de de Libra. Está constantemente, por turno, profundizando primero en una emoción y después en la otra; no es lo mismo que el completo cambio de carácter de los gemelos Géminis. En las emociones de Libra hay una profunda riqueza, sea cual fuere la emoción que predomina en un momento dado. Además, contempla alegrías y dolores con una filosofía que casi siempre termina por pacificar las cosas.

 

Como si tuvieran un instinto de cordura, la mayoría de los Libra se mantienen mental y físicamente sanos, evitando por lo general los problemas graves de cuerpo y mente. La mayor amenaza para su salud son los excesos de todo tipo: comer dulces puede provocarles obesidad, trastornos digestivos y manchas en la piel. Un exceso de alcohol les causará graves trastornos renales y de vejiga, que a su vez acarrearán violentos dolores de cabeza, tan intensos como las jaquecas. Los baches depresivos serán causa de irritaciones y picazón en la piel, y hasta de forúnculos. El pecho es, en Libra, una zona delicada, y a veces, aunque no son tan comunes, los nativos pueden tener problemas en los pies y trastornos intestinales. Mas de alguno padece de ulceras, causadas no tanto por preocupaciones como por abusos del sistema digestivo y por su turbulenta estructura emocional. En general, sin embargo, son más sanos que la mayoría de las personas, salvo que se exijan demasiado y se olviden de los necesarios periodos de descanso. El efecto de la paz y la armonía sobre la salud de los venusinos es milagroso. Cuando están enfermos necesitan un descanso muy prolongado, sin situaciones emotivas discordantes que los alteren, con libros gratos, música grata y palabras sedantes. Es raro que una atmósfera así no devuelva rápidamente la salud al nativo típico de este signo.

 

El carácter de Libra está compuesto de partes aproximadamente iguales de bondad, dulzura, honestidad, gusto por la discusión, negativa a dar su brazo a torcer, 1ógica e indecisión. Más vale ir examinando en detalle los ingredientes. El gusto de discutir, por ejemplo. Tu amigo Libra te discutirá la hora que es, si le parece que tu reloj tiene una diferencia de dos segundos. Tampoco saldrás del paso con generalizaciones del tipo de <<la juventud está arruinando al país>>, porque te saldrá con una 1ógica y cuidadosa disertación sobre las organizaciones juveniles y sobre la cantidad de jóvenes estupendos que hay por el mundo (aunque sus propios hijos no tengan arreglo). Si haces un comentario sobre la corrupción de la justicia en este país y sobre los problemas de los legisladores, se remontará hasta el derecho romano, sin olvidarse del código napoleónico. Jamás digas como si tal cosa: <<Que tontería vivir en la ciudad pudiendo irse al campo. No hay comparación>>. La última frase, especialmente, es un grave error. Con sólo oírte mencionar la palabra comparación, Libra ya tiene la señal para comenzar. Puede pasarse la noche entera comparando, con alguna pausa de vez en cuando. Ensalzará las bellezas y ventajas de las ciudades en comparación con las zonas rurales, describiéndote con entusiasmo las luces, las bocinas de los taxis, los teatros, los museos y los parques… aunque él mismo viva en las afueras y no se avenga a partir de allí ni con dinamita. En cualquiera de estos casos, daría exactamente lo mismo si tú defendieras la posición opuesta; entonces, Libra te hablaría del aumento de los índices de delincuencia juvenil, de la corrupción de la justicia y de las alegrías que proporciona vivir en el campo. En realidad no le interesa que partido toma en una buena discusión, siempre que sea el otro partido. A veces, si se aburre, hasta puede pasarse al otro lado a mitad de un tema. Si le dices que te gusta una película, te explicará cuales son sus fallos; critícala, y él la elogiará. Muéstrate fascinado por un libro, que él te hará ver que no es tan bueno; pero si te aburrió, Libra te señalará sus virtudes. En todo este constante proceso de deducción 1ógica, su intención es ser justo; Libra teme igualmente aparecer como prejuicioso, como acusador injusto o como creyente a ciegas. Lo que él busca es la auténtica verdad, el equilibrio exacto que dé la respuesta correcta, después de haber sopesado todas las posibilidades.

 

Es un rasgo admirable, ciertamente, pero tanto andar pesando puede hacer que una persona normal se vuelva loca, e incluso el mismo Libra puede estar en un estado de indecisión constante. Incluso a quienes mayor control ejercen sobre esta característica les disgusta tener que tomar decisiones instantáneas sin haber considerado todas las posibilidades. La imparcialidad puede ser un fetiche. Un general Libra, con sus dotes para el juicio armonioso y equilibrado, puede ser un excelente estratega, y un planeamiento meditado puede significar que la batalla esté ganada antes de librarla. Su capacidad de ver todos los aspectos, de distender los nervios y de calmar a los coléricos puede hacer de él el mejor de los mediadores, capaz de aproximar a gente separada por la desconfianza y el odio recíprocos y de hacerles colaborar armoniosamente. Sin embargo, secretamente la guerra acongoja el corazón de Libra. Odia los derramamientos de sangre. No será un oficial de las fuerzas armadas que tome las decisiones inmediatas bajo el fuego, sino que él organizará brillantemente las maniobras estratégicas que a la larga le permitirán ganar la batalla y al mismo tiempo salvar miles de vidas.

 

Esta reluctancia a tomar decisiones puede conducir a verdaderos callejones sin salida en el caso de los nativos que tienen influencias planetarias desfavorables en el momento del nacimiento. Hay quien no puede decidir que zapato ponerse primero por la mañana, siempre y cuando haya podido resolver antes de que lado de la cama se baja. Incluso el Libra medio que cualquiera puede encontrarse en la oficina o en una fiesta, reflejará siempre hasta cierto punto esta tendencia a pesar y seguir pesando las cosas hasta que a uno se le empieza a erizar el cabello, y la ocasión hace ya rato que ha pasado. <<Si hago esto -se dicen-, pasará esto y lo otro. Por otra parte (una de las muletillas favoritas de Libra en todo momento), si hago lo otro, puede pasar lo de mas allá.>> Es una balanza que puede oscilar locamente, como un sube y baja. Nada es mas penoso que ver a Libra en la duda, tratando de llegar a una decisión sobre el por que, el como, y el si hacer o no hacer. Tampoco le gusta que le presionen o le apremien cuando tiene que decidir. Una persona impaciente puede convertir la aérea cualidad de Libra en una súbita muestra de obstinación terrestre que haría parecer una veleta a Tauro, el toro. La impaciencia es una condición que la mayoría de los nativos de Libra no pueden aguantar. La gente impulsiva y precipitada, que no se detiene a considerar las consecuencias, les pone a ellos los pelos de punta.

 

Es gracioso que Libra niegue siempre inmediatamente la indecisión de su carácter. Lo primero que dice cuando uno le describe su signo solar es: <<Yo no soy indeciso. Esa descripción es inexacta; a mi, realmente, no me corresponde>>. Disimula tu sonrisa y traduce: lo que Libra quiere decir es que, aunque le lleve un tiempo endemoniadamente largo tomar su decisión (de lo cual muy astutamente se olvida), una vez alcanzada la conclusión, se aferra a ella. Si cuenta con el tiempo suficiente, su decisión final será llevada a la práctica con una convicción tal que le lleva a creer que él mismo es firme y decidido. No te dejes despistar. De todas maneras, si te dice que a el no le cuesta decidirse, no esta haciendo otra cosa sino empezar una de las discusiones típicas de Libra, y ya puedes decírselo. Le hará bien darse cuenta de que, con las mismas objeciones que plantea a sus rasgos astrológicos, está demostrando que es fiel a su signo solar. Cuando rechace el análisis que hagas de él, contéstale con aire de superioridad: <<Ya sabía que tomarías esa actitud. Libra siempre lo discute todo>>. Eso le sacará de quicio, pero puede ayudarle a ver la verdad, y la verdad es lo que él busca. No podrá por menos que admitir la lógica de tu argumento. Si le acusas de parcialidad y le dices que se está negando a considerar los dos aspectos de la cuestión, eso también le bajará un poco los humos.

 

Muy pocos de los nacidos bajo este signo son decididamente excéntricos o exhibicionistas. La mayoría son tan saludables y equilibrados como un campo de trigo, que se mece graciosamente bajo el viento. En los tratos comerciales son normalmente de escrupulosa honradez, y muy poco descuidados. Libra prefiere tomarse su tiempo y hacer las cosas bien antes que equivocarse y tener que repetir el proceso. Odian la exageración y les molestan los despliegues de pasión y de ira, aunque si se les presiona más de lo que pueden soportar, ellos mismos pueden caer en esos extremos. La mayoría de ellos tienen una capacidad de concentración fantástica y están dotados para los temas profundos. Son amantes natos de los libros, y respetan hasta tal punto la palabra impresa que a muchos de ellos les horrorizan las ediciones de bolsillo. Sienten que no es un libro si no tiene tapa dura y si no se lo siente libro por el olor y el tacto. En todos los hogares de Libra encontrarás, con seguridad, una nutrida biblioteca.

 

Les encantan las armonías de sonidos y colores, la poesía y la propiedad en el uso del lenguaje, oral y escrito. Es raro que escapen a la influencia de las artes. Sea cual fuere la imagen que pueda dar cuando aquella hada madrina le desequilibra la balanza, Libra es un tierno enamorado de todo lo que hay de bueno, limpio y amable en el mundo. En el fondo de su corazón es un artista que goza en difundir los azulados tonos pastel de Venus en fiestas y ocasiones culturales. Luz velada, música suave, conversación interesante, buena comida y vinos finos son lo que necesita. Su mente reúne el brillo del diamante y la tersura del ópalo. En su cambiante elemento de aire, se mueve reflejando la utilidad del cobre, el metal de su armonía. En su razonamiento alerta y su agudo sentido del humor lleva un toque de la tranquila modalidad de Libra, y Venus derrama sobre el las seis dimensiones de la paz.

 

Para entender verdaderamente a Libra, debes entender el enigma de la balanza: un platillo cargado de nítidas y doradas hojas que evocan el fresco clima otoñal; en el otro ramilletes azules de tímidas violetas empapadas por la fragante lluvia de abril. Cuando la balanza se desequilibra, el radiante optimismo se convierte en pánico silencioso, por efecto del aislamiento y la depresión. Cuando se logra el equilibrio, el resultado es una perfecta armonía entre la chisporroteante riqueza del intelecto y los cálidos efectos del corazón. El secreto de Libra está en las estaciones. En invierno siente demasiado frío, y en verano demasiado calor; necesita combinarlos en una primavera y un otoño perfectos.

 


Personalidades Libra famosas

 


Julie Andrews

Brigitte Bardot

David Ben-Gurion

Sarah Bernhardt

Charlie Brown

Truman Capote

Dwight Eisenhower

T. S. Elliot

William Faulkner

Mahatma Gandhi

Charlton Heston

Deborah Kerr

John Lennon

Walter Lippmann

Franz Liszt

Mickey Mantle

Marcello Mastroiani

Friedrich Nietzsche

Eugene O’Neill

Dr. J. B. Rhine

George Gershwin

Graham Greene

Helen Hayes

David Ben-Gurion

Rita Hayworth

Eleanor Roosevelt

Ed Sullivan

Michael Todd, h.

Oscar Wilde

Thomas Wolfe


 

 

El hombre Libra

 

-En mi juventud -dijo su padre- me interesó el Derecho

y discutía todos los casos con mi mujer;

y la fuerza muscular que eso me imprimió

en la mandíbula

me ha durado por el resto de mis días.

 

Con este hombre tendrás un consejero gratuito. Tendrá la solución perfecta para todos tus problemas, y una respuesta para cada pregunta que le hagas. Pero será inútil que esperes de él la respuesta a todos tus sueños de doncella: algunos te los cambiará, y te discutirá los otros. Un hombre Libra puede ser tan chiflado como un cocodrilo con urticaria, y su hábito de racionalizarlo todo, incluso el amor, te pondrá frenética… o te dejará en la impotencia de la derrota.

 

Así y todo, es mi deber advertirte que una vez que estés atrapada y enredada en el encanto de Libra, no te será fácil escapar. Tratar de zafarse del abrazo de un oso es cosa fácil, comparado con el esfuerzo de liberarte de un hombre Libra. Si intentas escapar, te persuadirá con argumentos tan lógicos e inteligentes que no tendrás la menor esperanza de rebatirlos a menos que te hayas graduado en Derecho. Además de ejercitar contigo su inigualable capacidad de razonamiento, se mostrara tan caballero y gentil que te olvidarás de esa frustrante incongruencia de su naturaleza que antes te fastidió. Y cuando te sonría, algo te pasará por dentro. El corazón se te derretirá.

 

A partir de ese momento, habrás perdido la batalla. Sus sueños serán tus sueños, y nada te importará tanto como hacerle feliz. Buscarás esa sonrisa porque la necesitarás para sobrevivir, como un viajero sediento necesita el agua. Hay que ser una mujer de corazón muy duro para resistirse a la sonrisa de Libra, y aun así, tendrías que recurrir a toda tu decisión para escapar al magnetismo de su pureza. El encanto de Libra no es como la persuasión hipnótica de Escorpio. La atracción de Libra es lógica y real, de ninguna manera sobrenatural. No tiene nada de magia negra; obra por el sometimiento, dictado por el sentido común, a su atmósfera celestial.

 

Por otra parte (para usar la muletilla favorita de él) habrá veces en que la balanza de Libra se enloquezca a fuerza de contradicciones. Tendrás que gritarle, arrojarle al lago o colocarte cabeza abajo para conseguir que te preste atención y obligarle a hacer una jugada. No seas tan ingenua como para pensar que el amor será terso y eternamente tranquilo, por mas que su signo esté regido por Venus. Si recuerdas bien la mitología romana, sabrás que Venus tenía sus días de descanso. Aun así, cuando la balanza se equilibra, vivir con Libra puede ser tan embriagador como un cáliz de dorada ambrosia, en un clima de risas y descuidada libertad que solo conocen los dioses en el Olimpo.

 

Para el varón Libra medio, tomar una decisión no es tarea menos agotadora que domar un búfalo salvaje; y una vez tomada, si sospecha que cometió un error, puede cambiarla sin previo aviso. Conozco a una mujer que quería establecer una sociedad comercial con un Libra, y a golpes tuvo que aprender esta legendaria característica del signo. Una mañana de verano se citaron para desayunar, llenos los dos de entusiasmo y de planes optimistas para el futuro. Cuando el futuro socio de ella la dejó, camino de su despacho, mi amiga empezó a preocuparse. Las promesas parecían casi demasiado buenas para ser verdad, de modo que le telefoneó para asegurarse de que todo no era un sueño. El seguía entusiasmado, le repitió todas sus promesas y planes, y determinaron un día de la semana siguiente para volverse a encontrar. Antes de colgar, el se dio cuenta de lo que pasaba y la tranquilizo. <<De paso -le dijo- quería decirte algo, ya que en unos días no volveremos a vernos>>. Vaciló apenas (un signo al que ella no dio importancia) y continuó con firmeza: <<Quería decirte que… bueno, lo que quería decirte es que no te preocupes, que no cambiaré de opinión. Seguiremos adelante con el asunto, tal como está planeado>>.

 

A la semana siguiente, como él no la llamó, mi amiga volvió a telefonearle. <<¿Has estado fuera de la ciudad?>>, le preguntó. No -contestó él lentamente-, no te llamé porque quería pensarlo mejor -larga pausa-. Creo que primero tendría que probar algo con un presupuesto mas reducido. Nuestro proyecto conjunto lo pondremos en marcha en la primavera que viene, te lo prometo. Es que… bueno, he decidido que es mejor dejarlo para entonces, y dejarlo reposar un poco ahora, ¿sabes?>>

 

Movida por el natural resentimiento y la desilusión que la embargaron ante tan inesperado retroceso, la mujer tomó su propia decisión. Jamás volvería a hablarle. Evidentemente, ese hombre era tornadizo e indigno de confianza, y además, cruel. Un mes después se encontraron en la calle, y él se detuvo para saludarla. Desprevenida, ella balbuceó un par de saludos distantes y convencionales e inmediatamente se arrepintió de no haberle negado el saludo. Entonces él sonrió, y fue el acabose. Mi amiga se convirtió otra vez en su mejor propagandista. El era incapaz de maldad, y con ella también. Hasta el día de hoy sigue defendiéndole, y si se entera de que algún sueño mas ha vuelto a derrumbársele, siente un deseo ilógico de ayudarle a recoger los pedazos, para verle sonreír otra vez.

 

Ahora, si eso es lo que puede suceder cuando una mujer se ve envuelta en un asunto comercial con un hombre Libra, imagínate cual sería tu estado mental y tu posibilidad de resguardarte, si llegaras a enamorarte de uno de esos seductores imposibles. Simplemente, ninguna prevención es excesiva. Acorázate, y vuelve la cabeza cuando él sonría. Tápate con algodón los oídos cuando empiece con sus convincentes argumentos, con esa voz de seda que te hace erizar los pelitos de la nuca.

 

La palabra amor y la palabra Libra son prácticamente sinónimos. Libra inventó el romance, y lo refinó hasta convertirlo en un arte, con un virtuosismo que Leo, Escorpio y Tauro -lo que es decir mucho- no pueden igualar. Para Libra, las delicadas estrategias de Cupido son talentos innatos. Se valdrá con facilidad y soltura de todas las tretas, y rara vez se le escapará la chica. Sin embargo, cuando la haya conseguido, no siempre sabrá que hacer con ella. ¿Se aprovechará del desvalimiento de ella, o le propondrá matrimonio? ¿O las dos cosas? ¿O ninguna? La batalla mental se inicia, y vivir en el jardín del Edén con un Adán de este tipo puede ser lo menos parecido a un éxtasis.

 

Hasta los noventa años, por lo menos, Libra no perderá interés en el sexo opuesto. Si es feliz en su matrimonio, puede ser un interés puramente académico, pero es una materia que jamás le aburrirá, aunque se limite a imaginarse como sería guiar por un salón de baile imaginario a cada chica bonita que aparece en las inmediaciones.

 

Como al varón Libra el arte de amar se le revela con tanta facilidad -y con precocidad tan asombrosa- y como casi siempre sus excursiones románticas por la selva del amor terminan coronadas por el éxito, se enmaraña con muchísimas enredaderas. Libra no pretende herir los sentimientos de nadie, pero ignora beatíficamente el dolor que puede causar cuando se pone de ánimo discutidor. Le enferma decir que no, pero es raro que se dé cuenta de que las postergaciones son más crueles que terminar directamente con un asunto que no tiene perspectiva alguna de felicidad. En la situación opuesta, cuando los sentimientos recíprocos llevan a ambos tan cerca de lo sublime como en esta tierra pueden llegar los humanos, la agonía puede ser igualmente prolongada y tortuosa. Solo Acuario puede mostrarse más temeroso de hacer una jugada definitiva, en un sentido o en otro. Si tiene la sensación de que no es justo con alguien en su propia vida, contigo, o hasta con alguien de su pasado romántico reciente, su dolorosa indecisión no tendrá fin. Para el, ser injusto es un crimen casi equiparable al asesinato. El deseo de no mostrarse cruel puede llevarle a un matrimonio equivocado, cuyo destino no puede ser otro que el tribunal de divorcio, pero también sus interminables dilaciones pueden ser causa de que pierda el amor de su vida. Ya ves que su actitud es un arma de doble filo, tan capaz de destrozar un amor verdadero como de cortarle una tajada de matrimonio indigerible. Para ambas cosas, la cura es deshacerse de falsos sentimientos.

 

Es imposible negar la tendencia a la versatilidad en los hombres Libra. Especialmente durante la juventud, tienden al jugueteo. El impulso natural de Libra le lleva a estimar las posibilidades de una mujer de cada tres o cuatro que encuentra, para ser su auténtica compañera del alma. Es frecuente que sufra una confusión irremediable entre amistad y amor. Lo sorprendente, con todos sus tanteos y experimentaciones, es que los varones Libra no anden mas frecuentemente con el corazón destrozado. Son capaces de olvidar con ofensiva rapidez y, excepción hecha tal vez de Géminis o Sagitario, los que menos se permiten el lujo de evocar con pena el recuerdo de un amor no correspondido o de un romance que no llegó a ser. Es posible que reciba algunas magulladuras, pero las heridas no serán permanentes, salvo en casos muy excepcionales; entonces, pueden ser devastadoras mas allá de todo lo imaginable, pero eso sucede tan rara vez que no encontrarás muchas excepciones a la regla. Es mas fácil encontrar a un hombre Libra, blando de corazón y desprevenido, en las garras de una mujer apasionadamente decidida que le ha metido en la cabeza que abandonarla sería un pecado solo inferior a romper los diez mandamientos todos juntos. Atrapado en semejante red, Libra puede ser un desdichado prisionero del amor; pero los dos extremos son excepciones, y la mayoría de los hombres de este signo se las arreglan para mantener una libertad que les permita disfrutar del romance en la mayor medida posible, sin dejarse atar por lazos sentimentales.

 

A Libra no le interesa demasiado desenterrar tus secretos. A primera vista puede parecerte que si, pero pon mas atención. Es frecuente que se le escapen cosas que pasan bajo sus propias narices. Todo el mundo se dará cuenta, salvo el. Aunque discuta hasta que el infierno se congele, su propósito no es rastrear motivaciones personales, sino recrearse en teorías abstractas, para poder llegar a un juicio equilibrado. Sus preguntas no se dirigen a descubrir la oculta neurosis de nadie. Simplemente, desea aislar los hechos y volverlos a colocar en el lugar adecuado. Brillante en la 1ógica y astuto en la nacionalización, discutirá los pros y los contras, y su conclusión será las más de las veces certera, exacta, sensata y práctica. Ni siquiera Salomón en toda su sabiduría podría superar el equilibrio final de una decisión típica de Libra. Lo que no tiene es inclinación a considerar los matices personales o la maraña emocional que pueden estar por debajo de la superficie. Le basta con los hechos y no necesita más. A su juicio, la profunda penetración del carácter que pueden mostrar Piscis, Escorpio o Acuario enturbiaría la claridad de la imagen que él ve. Instintivamente siente que esas honduras psicológicas no son su línea, y es verdad.

 

Si tú eres derrochona, deducirá simplemente que el dinero se te va como si fuera agua, y que es arriesgado darte crédito. El hecho de que al dilapidar estés buscando seguridad emocional no le interesa en absoluto. Él no es tu psiquiatra. Si eres ahorrativa, lo único que a él le interesará será estudiar cuidadosamente tu frugalidad para formarse un juicio exacto de tus costumbres; no sentirá ningún deseo de descubrir tu miedo secreto a perder la independencia, al ser pobre. La promiscuidad será motivo para que te señale sus riesgos, la frigidez dará lugar a discusiones aún más prolongadas sobre el aislamiento de toda compañía humana, pero Libra se negará a conocer las experiencias traumáticas que produjeron la primera o de los profundos y arraigados sentimientos de inadecuación que son el origen de la segunda. Libra es el juez, y el juez se dedica a tomar sabias decisiones basadas en un cuidadoso estudio de los hechos, pero no a preguntarte por que el color rojo te pone nerviosa, ni a procurar entender la compulsión que te hizo cerrarle la puerta con llave a tu marido cuando se puso ese pijama con rayas rojas. Recuerda siempre que para Libra, el motor de la discusión no es otro que la curiosidad abstracta. Puede parecer que indaga, pero no es así. Tampoco es tan fisgón ni hablador como parece. Indagar en un secreto recibido en confidencia de un Virgo típico es como romper el secreto de la confesión.

 

Todo eso hace que sea enormemente confiable, pero un poco duro para los sentimientos de uno. Puedes confiar tranquilamente en él, pero te hará sufrir cuando te des cuenta de que ni siquiera sospecha tus necesidades más íntimas. Aunque quiera complacerte, será raro que muestre la suficiente comprensión de tus calladas esperanzas para que satisfaga todos tus anhelos (salvo que tenga un signo de agua en el ascendente, o que la Luna este en un signo de agua). El simple hecho de que técnicamente sea un amante experto no basta para que en relación con tus estados anímicos sea la personificación de la empatía. Ya le cuesta bastante hacer frente a los suyos propios. Nada puede ser mas irritante que lo que sucede cuando corres hacia él a contarle lo profundamente que alguien te ha herido. Tú quieres que te compadezca, y ¿con qué te encuentras? Su primera pregunta será: <<¿Y tú que le hiciste?>>. Después te hará ver que tú estabas igualmente equivocada, hasta que sientas deseos de gritar de indignación insatisfecha. Pues date el gusto y grita, que de todos modos él no tomará partido si piensa que has sido injusta, y todas las implicaciones emocionales se le escaparán.

 

Esta incapacidad de Libra para advertir la necesidad de su pareja de hallar una comprensión profunda siempre provoca problemas. Puede parecer increíble que sea tan intuitivo para lo abstracto, tan brillantemente lógico en sus deducciones, tan capaz de pensar con claridad y de mantener bien abiertos la mente y los ojos, y que sea tan irritantemente obtuso para todo lo que a uno puede hacerle sufrir o vibrar por dentro. Pero es una de esas incongruencias con las que tendrás que aprender a vivir, si es que vas a vivir con Libra. Claro que con su gentileza y con esa sonrisa, se hace más fácil de soportar.

 

A menos que en su carta natal haya influencias desfavorables, Libra no será rígido con el presupuesto. Por el contrario, suele ser mas bien prodigo con el dinero. Le gusta gastar en los objetos o actividades que en su sentir proporcionan belleza o felicidad. Prepárate a ser una buena ama de casa, porque vuestro hogar será regularmente un centro de hospitalidad, casi a cualquier hora del día o de la noche (salvo durante los períodos en que el necesita descanso, porque entonces no le gustará que le molesten timbres, teléfonos ni visitas). No le arrastres a lugares atestados donde tendrá que sentir la presión de los cuerpos y donde el ruido ofenda su espíritu de armonía. Una multitud de extraños afecta su equilibrio interno. Todo Libra siente un rechazo instintivo ante el contacto físico con la humanidad en masa. Su vida social estará generosamente condimentada con gente inteligente y chispeante, pero cuando el grupo supere el par de docenas de cuerpos a 37ø, Libra saldrá corriendo en busca de aire. Si de pronto te deja sola en un teatro atestado de gente, sin darte explicaciones, no pienses que te odia; simplemente ha sufrido un ataque de claustrofobia, típico de Libra.

 

El camino mas rápido hacia el desinterés que te llevará al divorcio es tener la casa en desorden. Mantén la radio y el televisor con poco volumen y procura que los olores de la cocina no lleguen a sus delicadas narices. Si es necesario que hagas sopa de cebolla y pan untado con ajo, inunda los alrededores con ambientador de olor a pino hasta que la casa huela como los bosques de los Grandes Lagos. Una esposa que sirve a su marido Libra el pan sin sacarlo de la envoltura de plástico, que le haga usar toallas de papel en vez de servilletas y que deje fuera de su sitio la botella de leche o el paquete de copos de cereales se encontrara mucho antes de lo que espera viviendo la vida no tan alegre de divorciada. Colgar las medias del barrote de la cortina del baño, ni pensarlo. Olvidarse de sacudir el polvo o de hacer las camas puede mantenerle en un estado constante de discordia emocional. Para escapar de la desarmonía se refugiará en siestas cada vez más largas, y saldrá solo más noches cada vez, hasta que finalmente se rompa por completo la comunicación. Él, personalmente, puede ser tan descuidado como seis cerdos, pero esperara que tú recojas los calcetines y dobles los periódicos que deja desparramados por el suelo. Si las cortinas de color cereza no combinan con la alfombra marrón, puede pasarse años poniendo mala cara, sin que llegues a saber jamás por que. Mejor que optes por el decorado pastel. Con la bondad típica de Libra, es posible que no se queje, pero que encuentre cada día más atractiva a su secretaria, que tiene un gusto exquisito.

 

El varón Libra aborrece la confusión, y realmente necesita armonía para mantener su estabilidad. Su hogar debe ser un bello oasis tranquilo que le aísle de la ruidosa discordia del mundo exterior, para que su balanza no esté permanentemente desequilibrada. Como el rara vez indaga en los motivos, tu tendrás que ser lo bastante despierta para adivinar por que nunca está en casa, o porque cuando está se pasa todo el tiempo durmiendo. Recuerda que la introspección no es su fuerte, de modo que el analista tendrás que ser tú. Jamás sospechará que su desdicha tiene su origen en el hecho de verte a ti con la cara cubierta de cremas, y a los niños pringados de jalea. Tal vez no se dé cuenta de que le enferma la cortina anaranjada de la ducha, o que la litografía de Washington atravesando el Delaware que cuelga sobre la chimenea le pone los nervios de punta. Aunque no entienda bien por que siempre se olvida de darte el beso de las buenas noches (y el de los buenos días), su mentalidad lógica le dirá que algo no funciona, y eso lo hará sufrir más de lo que deja ver. Recoge los periódicos y los juguetes, limpia y ordena la casa, échate tu mejor perfume, quítate los rulos, baja el volumen del televisor, compra para el cuarto de baño unas cortinas azul cielo y hazte con una linda reproducción de Degas para poder quitar a Washington de encima de la chimenea. Una mañana, al despertarte, te encontrarás con que estás casada con un hombre nuevo, que muestra una actitud totalmente distinta.

 

Los niños siempre saldrán ganando con su sentido de la justicia. Él cuidará de que los mayores no se aprovechen del bebé, o de que los pequeños no estropeen la bicicleta de los más grandes. Un padre Libra ejercerá la disciplina con tranquila autoridad, y tratará de dar una razón lógica para el castigo, que rara vez será administrado mientras se halla bajo los efectos de la ira. Como tú, los niños se derretirán bajo su encanto y, también como tú, se fastidiarán ante sus constantes debates y discusiones. Un hombre Libra, cosa extraña, no suele esperar con entusiasmo el nacimiento de los hijos, pero cuando han llegado advierte que su amor es mas grato que la soledad y se sumerge en su condición de padre con sincero deseo de disfrutarla; normalmente, termina siendo un papá embobado. Sin embargo, jamás permitirá que su afecto de padre ocupe el lugar del sentimiento romántico que le liga a ti. Para los nativos de este signo, hombres o mujeres, la pareja es lo primero, los retoños lo segundo. Y no temas que su amor por ti disminuya a medida que aumenta la familia… siempre y cuando hayas cambiado esas cortinas de color cereza o la alfombra marrón, una u otra, desde luego, y que los platos sucios no se amontonen continuamente en la cocina.

 

Un último consejo astrológico. Si estás enamorada de un Libra, y segura de que las cosas tienen que ser así, adelante: ve y proponle todo lo que quieras proponerle, incluso el matrimonio. Se sentirá aliviado de que tú tomes la iniciativa. Pero ten cuidado con esa veta de perversidad que le lleva a dejarte decidir a ti y después, cuando las cosas no marchan bien, señalarte alegremente: <<Tú tomaste la decisión, no yo>>. Si no estás segura de que sabes lo que haces, la discusión no terminará nunca. No hay más que una manera de empezar con él. Dile: <<Si, yo lo decidí, porque si dejaba que lo hicieras tú, todavía estaríamos ahí parados en la esquina bajo aquel farol, en la lluvia, diciéndonos “Te amo”, y los dos muriéndonos de neumonía>>. Te lo discutirá, naturalmente, pero un momento antes -o después- de que le partas la sartén en la cabeza, te sonreirá, con aire despreocupado… y ahí estarás de nuevo bajo el farol, en la lluvia, diciéndole <<Te amo>> una vez mas. Creo que fue por ahí por donde empezamos.

 

La mujer Libra

 

Y así continuó, tomando primero un partido

y después otro, y haciendo de todo ello

una verdadera conversación…

 

Generalmente le daba excelentes consejos

(aunque ella misma rara vez los siguiera)…

 

Una vez un niño me hizo una pregunta que no era fácil de responder. Quería saber por que las señoras se ponen pantalones y los hombres usan agua de colonia gratamente fragante. Con mi típico estilo Aries, le tranquilicé con una respuesta impulsiva. <<Mira -le dije rápidamente, antes de que se le ocurrieran mas interrogantes fastidiosos-, eso es porque en cada hombre hay un poquito de mujer, y en cada mujer un poquito de hombre. Ahora, vamos a jugar a las damas>>.

 

Retrospectivamente, me enorgullezco bastante de mi instantánea sabiduría marciana. La afirmación es válida hasta cierto punto para todos los signos solares, y superválida para Libra. En el más viril y recio de los varones Libra encontrarás algún rasgo del sexo opuesto, y la misma jugarreta le hace Venus a sus compañeras femeninas.

Libra puede ser tan delicada como un vaporoso conejito blanco, y su voz un dulce susurro persuasivo. Puede vestirse con sedas y encajes, y llevar el pelo fragante de colonia. Hasta puede parecerte una muñequita que podrías levantar con una mano (aunque un ascendente Tauro o Sagitario la haría bastante mas pesada). Pero con toda su feminidad, la dulzura de sus modales y el encanto de su gracia, esta muchacha se encuentra sorprendentemente cómoda usando pantalones, y le caen perfectamente. Sus procesos mentales siguen una lógica masculina y, en cualquier discusión que se te ocurra emprender, pueden estar a la altura de los tuyos, y hasta superarlos ocasionalmente… aunque el aspecto femenino de Libra es, generalmente, demasiado astuto para permitir que te des cuenta de eso hasta no haber pasado sana y salva la meta de la luna de miel. Durante la estación de conquista Libra se cuidará muy bien de ganarte una partida de ajedrez, pero no se pasará la vida manteniendo su agudeza mental oculta tras los graciosos hoyuelos. En algún momento te verás enfrentado con el despliegue de su potencia cerebral.

 

La mayoría de las mujeres Libra sacarán a relucir su ingenio tan pronto como se presente un tema que ofrezca la menor posibilidad de discusión. Puede ser cualquier cosa: por que no debes usar cuello con botón, o que es lo que pasa para que no te asciendan en el trabajo. (Respecto a esto último, ella pensará que es en parte por culpa tuya, y en parte de tu jefe. Con Libra, cualquier cosa termina siendo seis de un lado y media docena del otro, de modo que todo resulte igualado.) Si te niegas a morder el anzuelo, ella discutirá consigo misma. Una chica Libra es capaz de empezar sola un altercado, de seguirlo sola y terminarlo sola, majestuosamente. Es posible que tu única contribución sea un <<pero, ¿por qué?>> o <<a mi no me lo parece>>, pero en ocasiones es todo lo que ella necesita para lanzarse a un brillante monólogo que puede durar una hora, o mas. Mientras dure, sin embargo, es probable que tú te sientas inundado por su encanto. Cada tres frases, mas o menos, se encenderá esa deliciosa sonrisa, insoportablemente, hasta que termines cambiando de opinión con tan poco esfuerzo como ella cambia de sexo al asumir las prerrogativas del hombre para después convertirse de nuevo en una conejita mimosa. Te convencerá con lógica, pura y clara, sin que tú pierdas mucho, a no ser tu orgullo, que tampoco echaras demasiado de menos, bajo el hechizo de esa fascinante sonrisa. Y por lo general tiene razón, porque sus decisiones son tan cuidadosamente sopesadas como las del Tribunal Supremo. Las mujeres Libra no necesitan que se las empuje mucho para poner en marcha una comparación verbal entre dos puntos de vista cualesquiera. Una temporada de actividad política le dará montones de oportunidades para aguzar su retórica y pulir su talento discursivo. Es muy capaz de trabajar en política, una vez que haya decidido que partido y que candidato la convencen.

 

Aparte esa tendencia típica de su signo a pesarlo todo dos veces para estar segura de no equivocarse, puede ser una mujer estupenda para un hombre que se sienta atraído por el amor, el compañerismo, o ambas cosas. Su tendencia a discutir se basa en un sincero deseo de llegar a una decisión imparcial. Podría ser peor. Por lo menos, no va estableciendo sobre la marcha sus propias reglas, ni se resiste obstinadamente a todo razonamiento, como las mujeres nacidas bajo otros signos solares. Además, la mayoría de sus opiniones van formuladas con un tacto diplomático que en alguna medida suaviza el golpe.

 

Tal vez la mejor manera de hacer que valores a tu mujer Libra sea darte un rápido panorama de lo que pasaría con los otros signos solares en una situación simple. Supongamos que se está hablando de tarjetas de visita. ¿Habría que usarlas actualmente, o están ya anticuadas? Además, ¿que aspecto deberían tener? Hagamos un rápido recorrido del zodiaco, suponiendo que tú eres el único hombre en una habitación, con doce mujeres. (Espero que te resulte una suposición agradable.) La discusión sería más o menos en estos términos:

 

Aries: Yo no las necesito. Me basta el teléfono.

 

Tauro: Yo rara vez voy de visita. A mi me visitan.

 

Géminis: ¡Tarjetas de visita! ¿Quién tiene tiempo para eso?

 

Leo: Bueno, si fueran realmente muy locas y de aspecto impresionante…      I

 

Virgo: Tendré que ver en el Consejero Social que es lo que dicen…

 

Sagitario: ¡Ay Dios! ¿Queréis decir que la gente todavía encuentra tiempo para esas minucias?

 

Escorpio: Si no están en casa, peor para ellos. Los que se lo pierden son ellos, no yo.

 

Acuario: Pero, ¿estará lloviendo fuera? Me pareció que oía un trueno.

 

Cáncer: Las tarjetas son tan impersonales… Yo prefiero dejar una nota.

 

Piscis: Yo percibo siempre cuando no está la gente, y las visito únicamente cuando por un mensaje subliminal se que me quieren ver.

 

Capricornio: La costumbre es correctísima, pero no tiene ningún sentido hablar del diseño. Si no esta impresa, no es una tarjeta de visita.

 

Libra: Bueno, todo depende, si uno quiere hacer lo que es correcto, hay que tener tarjetas. Como gesto es encantador. Por otra parte, en nuestros tiempos podría parecer rebuscado usarlas, y una mujer moderna está demasiado ocupada para preocuparse por esas cosas. Claro que hay que considerar las razones que hay tras la costumbre. Y además, hay gente para quien las tarjetas son un lujo; si constituyen una carga para el presupuesto, no son necesarias. Sin embargo, si uno lo mira desde otro ángulo, no se puede dejar de pensar que en nuestro ritmo frenético actual faltan la belleza y la gracia del ayer, así que podría ser un dinero bien gastado. Y claro que tienen que ser impresas, aunque también algo diferente podría reflejar la personalidad individual. Una persona creativa podría diseñar sus propias tarjetas… pero la gente muy sociable podría interpretar mal esas tarjetas tan individualistas. Quiero decir que a los Rockefeller no les parecería bien. Pero, si uno lo piensa, ¿quien va a visitar a los Rockefeller? A los amigos de uno les encantaría que uno fuera original, pero es probable, que una impresión simple sea más aceptable. Por lo menos es lo que a mi me parece. Pero claro que…

 

Ahora, cuando ya ha examinado todos los pros y los contras, frunce un poco el ceño, esforzándose por elegir entre sus propios argumentos para llegar a una decisión firme y válida. Ya ves que lo único que se puede decir de Libra es que es justa y que procura llegar en todo a un juicio equilibrado. Es posible que te aburran un poco sus digresiones sobre temas tan mundanos como las tarjetas de visita, pero cuando se trate de algo que realmente importa, apreciarás sinceramente sus esfuerzos por ser justa y su capacidad de dar un juicio correcto después de haber sopesado todos los factores. Otras mujeres pueden dar cualquier opinión que no refleja más que su naturaleza individual, y tampoco les importa mucho lo que pienses tú o la exactitud de la respuesta. Para una mujer Libra, eso de que lo que ella piensa es lo que está bien, no es válido. Tu opinión es tan digna de respeto como la de ella y la de Platón, mientras no se tome una decisión, tras haber llegado a la conclusión de las imperfecciones de los argumentos de ella, de los tuyos y de los de todos los filósofos.

 

La mayoría de las chicas Venus trabajan antes y después de casarse. Buscan el dinero por las cosas bellas que con el se pueden comprar. Las aves de Libra necesitan montones de hermosas plumas para su suntuoso nido. Les gusta la ropa buena, los perfumes caros, la música clásica y… ¿no había dicho alguien que Libra era masculina? Si, yo. Es un aspecto de ella. Pero cuando la veas con esos peinados tan bonitos, apenas si advertirás que es tan cabeza dura. Las mujeres Libra necesitan grandes sumas de dinero, sobre todo para poder alejarse de la sordidez y la fealdad de ambientes discordantes, que de hecho pueden llegar a hacerles caer enfermas, emocional y físicamente. Pero hay otra razón para que trabajen, otra razón para que Libra quiera dinero: su hombre. Si hay una cosa que Libra atesora por encima de todas en este mundo temporal, es el hombre a quien decidió amar, honrar y domesticar.

 

No puede jugar sola y, tanto en los negocios como en el amor, las sociedades constituyen su mas autentica necesidad. No le gusta trabajar sola, y es literalmente incapaz de vivir sola. Cuando visitan a un astrólogo, a las mujeres Libra no les interesan, realmente, más que dos preguntas: Si no es una, es siempre la otra. Ya sea <<¿Cuándo conoceré a alguien a quien realmente ame?>>, o bien <<¿Cuándo encontraré a alguien con quien establecer un negocio?>>. Para ella el matrimonio es una empresa conjunta, y las reglas son casi tan estrictas como las de una organización corporativa. Tú eres el presidente de la asociación y recibes los honores de tal. Ella es la presidenta del Consejo de Administración, la que a su manera, femenina y protectora, impedirá que tú cometas errores. Su naturaleza está hecha para el trabajo en equipo, y querrá participar en la mayor cantidad de intereses y actividades tuyos que le sea posible. De buen grado abrirá su casa a los invitados de su marido, y es lo bastante femenina como para seguirle cuando él decida cambiar su profesión, mudarse de ciudad o cultivar nuevos amigos. Todo eso es especialidad de ella, que está ahí para allanar el camino y asegurarse de que el no lo eche todo a rodar con alguna acción impulsiva o un juicio mal meditado.

 

Realmente, tendrás que darle crédito. La mujer típica de Libra no tiene deseo alguno de ser una piedra al cuello de su marido; más bien desea apartarle las piedras del camino. No es, ni con mucho, tan dominante en la superficie como lo es por dentro, porque lo último que puede querer Libra es formular una serie de afirmaciones de las cuales tú pudieras hacerla responsable mas adelante. En la mayoría de los casos, pisará con suavidad (a menos que tenga ascendente Aries… y si te metes con una mujer que tenga una doble influencia cardinal como esa en su carta, vas a tener muchos problemas).

 

Por término medio, las mujeres de Libra son muy intelectuales y están dotadas de sorprendente poder para el análisis, que te puede ser realmente útil para ayudarte a resolver problemas de negocios. Libra rara vez deja que sus emociones le impidan llegar a una decisión desapasionada o a un punto de vista equilibrado, y por lo general podrá asesorarte mejor que tu banquero. Naturalmente, su capacidad en esos aspectos puede llevarla a suplir a muchos, y no solo eso, sino que si es una muchacha típica de Venus ofrecerá las perlas de su sabiduría en la bandeja de plata de su encanto y de su amabilidad para la sugerencia. Su mano de hierro calza leve guante de terciopelo, y es tan suave el codazo con que puede apartarte del mal camino para reencauzarte por el bueno que podrías jurar que el cambio fue idea tuya. Normalmente, un hombre Aries, Escorpio, Leo o Tauro levantará un pedestal a su mujer Libra, para adorarla. Y no hace mas que justicia, porque ella también le adora. Las visitas que lleguen al nido de amor de una joven Libra felizmente casada tendrán la sensación de encontrarse frente a Adán y Eva, antes de que se les apareciera la serpiente, y lo estropeara todo. (Dos personas Libra, si se casan, se convertirán invariablemente en arrullantes palomas o en adversarios que se muestran los dientes. Se irán a un extremo o al otro ya sea en forma permanente o alternada.)

 

Son muchas las gratificaciones que se derivan de la convivencia con una mujer Libra. Jamás te abrirá las cartas, porque simplemente no se le ocurriría semejante vileza. Jamás revelará tus secretos comerciales a los amigos ni te pondrá en situación incómoda en presencia de tu jefe. Es posible que su encanto lo someta a él también, con esa misma sonrisa que le sirvió para derretir tu corazón la primera vez que la viste. Hay algunas mujeres Libra, con posiciones desfavorables de Marte, que en ocasiones pueden permitirse excesos emocionales, o bien comer y beber mas de lo que les conviene, pero son muy, muy escasas. Aunque alguna que otra vez una de ellas pueda dar un traspié con su balanza, tarde o temprano volverá graciosamente a su estado normal de celeste armonía. Habrá momentos en que te preguntarás si es un ángel o un demonio, pero lo mas frecuente es que sean los ángeles quienes juegan de su lado.

 

Probablemente, no te quejarás por falta de demostraciones físicas de su amor, porque es tan sentimental como el encaje antiguo, y tan afectuosa como tiene derecho a serlo cualquier mujer. Aunque sus mimos y arrullos sean sinceros, esas miradas dulces, la ternura de la caricia, el abrazo cálido y la profusión de besos también son una cortina de humo bastante efectiva para su oculta tendencia masculina. No hay ley que diga que la sinceridad no pueda tener aplicación práctica.

 

Es posible que tu hogar parezca uno de esos anuncios de las revistas, con un alfombrado de pared a pared. Los colores estarán armonizados y los muebles serán de buen gusto. Los cuadros colgarán derechos, y generalmente las comidas se servirán a la hora en punto. Con la mayoría de las chicas de Venus puedes contar también con: servilletas de hilo, platería sellada, velas encendidas, vino, buena música y un menú equilibrado. Si tienes en cuenta la claridad de su mente y lo chispeante de su ingenio, realmente no puedes pedir mucho más. Para Libra, ser mujer es una especie de trabajo de dedicación exclusiva y dura toda la vida, y en algún momento alcanzará la perfección. Será raro que ese aspecto masculino de su voluntad te resulte molesto, a menos que seas uno de esos machos imposibles que quieren andar por ahí gritando como el rey Enrique VIII, y que esperes que las mujeres de tu vida se conduzcan como consortes obedientes y temerosas de perder la cabeza si se les ocurre decir algo mas que <<sí>> o <<no>>. Tu cónyuge Libra, decididamente, dirá algo más que <<sí>> o <<no>>, porque le gusta hablar. Pero también sabrá halagarte escuchándote, cuando tengas necesidad de un público bien dispuesto. Es a la vez dulce y fuerte, y no son muchas las mujeres que pueden hacer con éxito un número de tan delicado equilibrio.

 

La suavidad de sus modales y su serena capacidad para refrescarte la frente con calentura pueden hacerte pensar que Libra es débil y desvalida, o que se mostrará temblorosa y femenina en momentos de crisis. En ese caso te equivocas de medio a medio. En la composición de su delicada feminidad entran nueve partes de acero. El hecho de que el detalle se te haya escapado cuando ella, valiente y astuta, se esforzaba por hacerte morder el anzuelo durante aquellas primeras partidas de ajedrez en que siempre se dejaba ganar, no es motivo para que sigas toda la vida ciego. La próxima vez que se produzca una situación de emergencia en la familia, abre bien los ojos y ya verás quien es la que mantiene la estabilidad del barco. En realidad, quiero decir. No es necesario que la verdad te despoje de tu hombría. Nadie más que tú sabrá cuanto necesitas la ayuda de su mano en el timón, cuando las cosas se ponen difíciles. Ella jamás se jactará de lo que hace ni te privará de nada, a no ser de buena parte de la responsabilidad. Da gracias de que sea tan de fiar. Además, ¿no está realmente guapa con sus pantalones, cuando se ocupa del jardín o va al supermercado? Las mujeres con pantalones están muy bien, siempre y cuando tengan la sensatez suficiente para ponerse organza y volados en las fiestas, y sedas crujientes en la intimidad. Y ella la tiene. Una de sus cualidades más valiosas es su capacidad de esconder su mentalidad rápida y aguda tras una increíble feminidad.

 

Una madre Libra amará y cuidará tiernamente a sus hijos, pero… ¿la verdad?, ellos irán después que tú. Son los socios minoritarios, pero tú eres el presidente de la compañía, y eso es un hecho básico que Libra jamás olvidará. Les dará un gran trozo de su corazón, pero jamás dejará que se adueñen del rincón que te entregó a ti antes de que ellos llegaran. Si con sus juegos perturban tu descanso, puede mostrarse muy estricta, y si te desobedecieran se enojaría mas que si la desobedecen a ella. De pequeños, tus hijos serán dulces y limpios, y pulcros y corteses de adultos… si es que tú no los echas a perder, a lo que ella no se opondrá porque el dueño y señor eres tú. No es más que otra de esas decisiones que posiblemente dejará en tus manos para no correr ella el riesgo de equivocarse. Las madres Libra, generalmente dulces, pueden ser firmes cuando es necesario. Nunca descuidarán a sus hijos ni los ignorarán, pero la verdad es que si Libra decidió ser madre, fue ante todo para darte a ti más felicidad. Una de las primeras cosas que les enseñará a decir a los niños cuando aprendan sus oraciones será: <<Dios bendiga a papá>>. Jamás permitirá que te falten al respeto, pero si tú te pones un poco demasiado exigente ella les enjugará las lágrimas, y hasta les dará furtivamente un caramelo cuando se te haya ido demasiado la mano.

 

Claro que si los dulces la tientan demasiado puede ponerse gorda. También es posible que se demore mucho en una fiesta, o con una botella de vino. Y habrá veces en que sea un poco mandona, y otras en que los oídos se te cansen de oírla. Pero todas esas cosas sucederán únicamente cuando su balanza emocional esté momentáneamente desequilibrada, y ya volverá a ocupar el justo medio cuando el mal momento haya pasado. Salvo que alguien le apoye un pie en alguno de los platillos, la balanza de Libra siempre termina por equilibrarse. Si uno de los platillos baja un poquito, añade algo de afecto en el otro, y ya subirá. Si el otro se inclina bajo el peso de una excesiva tristeza, quítale un poco con tu comprensión y reencontrarás su hermosa armonía.

 

¿Que otra mujer podría tener el porte de una princesa cuando la llevas al baile y después, en un abrir y cerrar de ojos, atarse las botas, ponerse el mono de leñador y ayudarte a cortar la leña para el fuego? Le sobra gracia para lo primero y fuerza para lo segundo. Si a nadie se le ha ocurrido componer una canción con el nombre de tu amada Libra, escribe tú una melodía con tiempo de vals, bien ritmada, y dedícasela. Fortissimo.

 

El niño Libra

 

-Está en ese estado de ánimo

-dijo la Reina Blanca-,

en que quiere negar algo…

¡solo que no sabe que negar!

 

<<Vaya, ¡que bebé tan hermoso!>>. Los padres de los bebés de octubre oyen con tanta frecuencia estas palabras que bien se les puede perdonar que se enorgullezcan. El pequeño Libra parece efectivamente un ángel rosado y regordete, sacado de las páginas de un libro de cuentos. Con su expresión dulce, y esos gratos rasgos venusianos, tan bien equilibrados, es encantador. Rara vez ocurrirá que, furioso y con la cara congestionada, chille y patalee en su cuna, o que aplique a mami un puñetazo en la nariz mientras ella procura darle el biberón. Es demasiado cortes para tan agresivas diabluras. Cuando sonríe, toda la guardería se ilumina. << ¡Pero, que encanto de bebé, tan bueno! Tan tranquilo, regordete y lleno de hoyuelos. Seguramente un hada madrina 1e bendijo con su mágico beso>>.

 

No me gusta ser yo quien haga el papel de la vieja bruja en el regio bautizo, pero ¿te fijarías por favor si no tiene un hoyuelo en el mentón, como la mayoría de los bebés Libra? ¿Lo encontraste? Bueno, pues, como un juego simplemente, podrías buscar la última pagina del Libro del Bebé y anotar algo que solía decir la abuelita: <<Mentón con hoyuelo, diablo cojuelo>>. (Tal vez en secreto la abuelita estudió astrología.) Ya llegará algún día en que vuelvas a leer esa línea y rindas silencioso tributo a su sabiduría.

 

Es posible que sea alguna mañana mientras él está sentado a la mesa, removiendo lentamente con la cuchara un plato primero, después el otro. El plato de la derecha contiene el huevo escalfado, preparado como a él le gusta. En el de la izquierda está la avena cocida, bien cubierta de azúcar moreno, como a él le gusta. Los dos se están enfriando sin que él haya probado bocado. ¿No tendrá apetito? Si, se muere de hambre. ¿Tendrá fiebre? No, está perfectamente. ¿Está enojado por algo? No, de ningún modo. Entonces… ¿por qué sigue ahí inmóvil y obstinado, jugando de esa manera con la cuchara y sin probar bocado?

 

Porque no acaba de decidirse sobre que comer primero, si el huevo o los cereales. Y tú aumentaste la confusión al darle un vaso de zumo de naranja y una tostada, intentando tentarle. Fue un error. Ahora, será ya imposible que llegue a decidirse. Mejor que, por hoy, te olvides del desayuno. Y mañana por la mañana, dale una cosa cada vez. Primero el zumo de naranja. Se lo bebe. Después los cereales. Se los come. Ahora el huevo. Le encantan. Y por fin la tostada. Mientras él siga ahí, masticando alegremente, tú no podrás creer que se haya comido todo el desayuno en menos de diez minutos. Pues acabas de aprender la lección más importante que hay que saber para criar a un niño Libra: nunca le hagas elegir, pues es incapaz de tomar decisiones.

 

Si hay algo que un niño Libra detesta más que tomar una decisión es tener que tomarla deprisa. No le acoses. Supongamos que aprendió a vestirse solo y, con la emoción de semejante aventura, hace algunas semanas tiene olvidada su indecisión típica. Ahora, vestirse ya es cosa sabida para él. Tú empiezas, ayudándole a ponerse los pantalones, y le alcanzas la camisa, los zapatos y los calcetines. Se queda ahí sentado. <<¡Vístete, Jorge!>> Sigue sentado. <<¡Date prisa y vístete, Jorge!>>

 

En la escena siguiente, tú apareces contándole a alguna amiga lo terco que es tu hijo Libra. No seas injusta. Terco es un niño de Tauro, pero no Libra. Lo que pasa es que tú tratas de hacer que decida deprisa que calcetín ponerse primero en que pie. Ya la cosa es de suyo bastante difícil, pero cuando él acababa de decidir que se pondría en el pie derecho el calcetín que tiene en la mano izquierda, tú le gritaste y alteraste su equilibrio; ahora está de nuevo en el punto de partida. ¿Que calcetín primero? Ya ves que la culpa es tuya, no de el. ¿Cómo puede tomar una decisión tan importante, si continuamente le gritan y le dan ordenes? No solo le rompen los tímpanos, sino que además le hacen olvidar lo que estaba a punto de decidir.

 

Son las cosas que pueden ponerte un poco alterada, especialmente si eres de tipo nervioso, y no serás la única. Algún día, él se habrá enamorado de una muchacha maravillosa, y estarán hablando de matrimonio. De cuando y si… Él se queda ahí sentado. ¿Sí? ¿O no? La chica espera, pacientemente. Los rasgos de él tendrán la misma expresión perpleja que tienen ahora. Por último: <<Jorge, ¿vamos a casarnos?>>. Sigue sentado. De nuevo: <<Jorge, ¿cuándo nos casamos?>>. Pobre chica. El mismo error que cometiste tú con el zumo de naranja y la tostada. Ahora, él tiene que decidir dos cosas: no solo si se casan, sino cuando. Vas a tener que hablar con ella.

 

Pero para eso faltan unos cuantos años. Hoy el problema son los zapatos y los calcetines. Ve hacia donde está y dile con firmeza: <<Jorge, primero vamos a poner este calcetín en este pie>>. Díselo con suavidad, sin gritos ni tono áspero. Mejor si inventas una melodía y le cantas las palabras; eso le encantará. De un golpe has superado dos obstáculos: le ayudaste a decidir y creaste una atmósfera agradable. En cinco minutos está vestido. Es lo mismo que tendrá que hacer algún día la chica, cantarle suavemente: Nos casaremos el seis de agosto (con música de la Marcha Nupcial). Si es una de esas chicas tímidas, es posible que tengas que esperar mucho para ser abuela. El final feliz del cuento es este: si tú le enseñas a decidirse, sin acosarle ni darle prisa, será mejor para la chica también. Para entonces, tu hijo Libra habrá superado su indecisión.

 

Los niños Libra cuyos padres han alterado su delicado equilibrio insistiendo constantemente en que se decidan con demasiada rapidez suelen tener de adultos una verdadera neurosis con las elecciones. Sugiérele con suavidad la solución, una y otra vez. Terminará por encontrarle la vuelta, y a vencer una de sus mayores dificultades. Eso es todo. Aunque pueda parecerlo. Muéstrale como obstinado, no hace mas que reaccionar según la modalidad típica de Libra ante una interrupción discordante y ante el trauma emocional que significa el hecho de que no se respete su momento de decisión. A él le gustaría conformarte, en serio, pero sólo puede ser eficiente cuando en su mundo hay armonía de sonido, color y pensamiento. La tensión le desquicia, como si fuera un cuadro mal colgado. Cuando los adultos apresurados meten a la fuerza una personalidad joven en un molde que no le corresponde, pueden deformarla para siempre.

 

Tal vez te sientas un poco menos frustrada si te hablo de mi amigo, un dentista a quien su mujer regaló dos vástagos Libra: dos niñas, con tres años de diferencia. ¡Ya puedes imaginarte lo que pasaba todas las mañanas en esa casa! Cuatro zapatos, cuatro calcetines, cuatro pies… y dos cabecitas confundidas. Hasta que sus padres descubrieron la astrología, las dos pequeñas Libra andaban casi siempre descalzas.

 

También te será útil tener presente la razón que explica las vacilaciones de tu hijo. La mente de los niños Libra está hecha para buscar la verdad. Son niños de buen corazón, y deseosos de ser imparciales. A tu pequeño le espanta la idea de cometer un error o equivocarse en un juicio. No quiere herir tus sentimientos, pero su naturaleza le obliga a buscar una respuesta equilibrada antes de decidirse a hacer las cosas de una forma atropellada, como puede ser ponerse los calcetines. Así y todo, la cautela de Libra es una escuela del carácter, y muy útil para evitar accidentes y no meterse en líos, ahora y en el futuro. Piénsalo un poco. A un pequeño Libra le llevará tanto tiempo decidir si dibuja o no un elefante azul en la pared de la sala de estar que te será posible detenerle antes de que el daño esté hecho.

 

Si tu retoño Libra es objeto de falsas acusaciones de terquedad, reflexiona un poco. Tal vez tengas demasiado alto el volumen de la radio o del televisor. Los colores de su dormitorio pueden ser la causa de que duerma mal de noche. Los tonos chocantes y chillones pueden provocar constantes altibajos en su equilibrio emocional. Todos los matices del azul y los tonos pastel le calmaran eficazmente. Ponle música -pero suave- cuando quieras que coma, que se vista o que guarde los juguetes. Si los sonidos y los colores que rodean a un niño Libra son discordantes, sus acciones también lo serán. Verse obligado a ser testigo de cualquier forma de violencia puede hacer que algo muy profundo de él quede destruido para siempre. Ya de bebé verás que se estremece o tiembla cuando oye un ruido súbito. Los niños Libra necesitan paz, silencio y descanso en grandes dosis.

 

Esto nos lleva a otro problema: el de la holgazanería de Libra, que en realidad nada tiene de tal. Son niños que juegan mucho y durante mucho tiempo, y después deben descansar. Pero eso no es ocio, es recuperación. El ritmo de Libra le exige periodos de actividad seguidos de otros de reposo; es la única forma en que puede mantener su salud emocional y física. Si se le hace sentir culpable por esta característica, entonces si, como autodefensa, será realmente holgazán. Cuando veas a un niño Libra sin hacer nada, no le molestes. Su balanza interna pronto se habrá equilibrado y le verás listo para la acción. Ahora está volviendo a cargar las baterías. Los planetas le hicieron así, y él no puede cambiar las cosas.

 

Los niños Libra son expertos en ablandar corazones. Tienen una forma de ser tan encantadora, son tan dulces sus zalamerías, y ¿quién podría resistirse a esas sonrisas y esos hoyuelos? Sus modales dulces y cariñosos pueden convertir a sus padres en dos genios benévolos que le conceden hasta el último de sus deseos (sin hablar de la mágica variedad de duendes del hechizado resto de la familia). La consecuencia es que estos niños pueden llegar a la escuela tan malcriados que son poco menos que imposibles de manejar. Después de todo, no se pueden pasar años tratando a un niño como a un príncipe o una princesa y esperar luego que acepte ordenes. Lo que necesitan los niños Libra no es tanto disciplina como estar menos mimados.

 

Si se le ha criado con el adecuado equilibrio, el niño típico Libra es una delicia para los maestros. De mentalidad brillante y lógica, les gusta la discusión, y su intensa curiosidad hace de ellos buenos estudiantes. Sin embargo, una vez que aprendan a leer y a manejarse con hechos, tanto padres como maestros se verán enfrentados a discusiones constantes.

 

Jamás da resultado decir lisa y llanamente algo a una niña o a un muchacho de este signo. Si no les presentas los dos aspectos del problema, pensarán que eres injusto. Y si das preferencia a uno, tu alumno Libra hará una cuestión de honor defender el otro, hasta que te obligue a ser imparcial. Si tu parcialidad es por el blanco, Libra saldrá siempre en defensa del negro, con lo que se puede ganar la reputación de rebelde, aunque nada esté más lejos de la verdad. Son niños que obedecerán escrupulosamente las reglas, siempre que estén convencidos de que las reglas no son una estupidez. La balanza debe estar siempre en equilibrio, para que Libra no se sienta incómodamente sacudido; por eso discutirá hasta que tenga la sensación de haber considerado honradamente todas las circunstancias, y de que la balanza de la justicia esta armoniosamente nivelada. Los niños y niñas de octubre siempre pondrán a prueba el ingenio de padres y maestros, porque hay que saber pensar con mucha lógica para mantenerse a su altura. Lo discutirán todo, desde los titulares del periódico hasta quien tiene razón o no la tiene en un desacuerdo familiar. A un niño Libra no le gustará oír habladurías de los mayores. Para él una confidencia es sagrada, y también le hará fruncir el ceño ver que se juzga apresuradamente a alguien. Si cree que tú estás equivocado, tomará partido por el otro, aunque se trate de tu peor enemigo.

 

Jamás invadas su intimidad, que él no invadirá la tuya. Haz que las comidas sean placenteras. Las niñas te pedirán que pongas en la mesa flores y velas; los varones querrán una dieta equilibrada, aunque, lo mas seguro, les encantarán los dulces. Es probable que haya algunos problemas de exceso de peso y que en el cuarto de baño la balanza tenga trabajo extra.

 

Los niños Libra, si no se han refugiado en el resentimiento, debido a una torpeza ajena, serán generalmente limpios y pulcros sin que haya que vigilarlos. A la mayoría de ellos les disgusta tanto el desorden que ayudarán de buena gana a mantener pulcra la casa. Como Libra tiene talento musical y artístico, podría ser que tuvieras en la familia un proyecto de compositor o artista, de manera que encárgate de que no le falten oportunidades para desarrollar su capacidad latente.

 

La pequeñina Libra se empolvará hasta el vestido con tus polvos más caros, se echará en la rizada cabeza tu mejor perfume y se negará a salir de la bañera. Expresa así el amor por la belleza y por las cosas agradables, como el agua tibia y los perfumes, que caracteriza a su signo. Cuando llegue a la adolescencia, monopolizará durante horas el cuarto de baño para tomar sus baños de espuma, y te usará el jabón que reservas para los huéspedes. Recuerda que busca la armonía y que para ella la paz, la belleza y la comodidad son armonía.

 

El varón te irritará probablemente con sus siestecitas en el sofá y con esa exasperante manera de saber siempre más que tú sobre temas que deberían pasarle por encima de las cabezas. (Si, habrá veces que jurarías que tiene dos.) Pero esos ocios periódicos sirven para restablecer su energía. No se ha muerto, se está recuperando. Y en cuanto a la actitud de sabihondo, tal vez está practicando contigo su futura carrera de abogado. Mírale con optimismo. Algún día el jurado no tendrá mas remedio que escucharle, pero tú siempre puedes irte a preparar la comida o esconderte detrás del periódico. Sea niña o varón, anímale a que escriba si siente la necesidad; recuerda que Libra rige los libros también.

 

Los adolescentes de ambos sexos tendrán la casa envuelta en una constante nube de romance, y los amores juveniles serán tantos que tendrás la sensación de vivir en una especie de campamento sentimental, pero también eso pasará. Algún día repicarán las campanas de la boda y tu vástago Libra constituirá una hermosa familia: tranquila, equilibrada, armoniosa y discutidora. Es posible que alguna soleada mañana de octubre de nuevo te veas frente a la guardería del hospital y oigas exclamar a la enfermera o a algún visitante: << ¡Oh, que bebé tan hermoso! Un tesoro, tan bueno, tan dulce y tranquilo>>. Y que tú, con tu sabiduría duramente ganada, señales: <<Si, pero ¿ha visto el hoyuelo que tiene en el mentón?>>.

 

El jefe Libra

 

-No importa, claro, quise decir

-dijo apresuradamente el Rey,

y siguió diciendo para si en voz baja:

…importa

… no importa… importa… no importa…

-como si probara que palabra le sonaba mejor.

 

Si mi lector es hombre, es probable que piense que su jefe Libra es un tipo muy normal, honrado a carta cabal e invariablemente justo. Si es mujer, probablemente estará un poquito enamorada de él, aunque tal vez no se de cuenta. Las vibraciones de Venus son poderosas.

 

El ejecutivo Libra es normalmente la mitad de una sociedad, ya que su deseo inconsciente es siempre reunir dos cosas o dos personas. Emocionalmente, su impulso se consuma por la vía del matrimonio cuando es aun muy joven, o de una relación amorosa sorprendentemente precoz. En el mundo comercial, satisface su función equilibradora combinando su encanto y su intelecto con la personalidad de un socio que le complemente y que aporte los talentos y capacidades que le faltan (que no serán muchos).

 

Es posible que no le veas sentado tras su escritorio tan frecuentemente como a otros jefes. Es porque le gusta ser espectador, y no porque le resulte cómodo, al contrario. Mira su expresión de desdicha mientras se pasea de un lado a otro. Es toda una lucha, tomar dos ideas opuestas e ir comparándolas, como una lanzadera. Cuando haya llegado a una decisión imparcial y justa volverá a su escritorio y se pondrá a girar alegremente en su sillón reclinable. Pero mientras está en la duda puede ser bastante intratable.

 

Un jefe Libra es sumamente inquieto y lleno de actividad externa, aunque parezca andar despacio, una contradicción que no mucha gente puede resolver. Mirarle es como mirar a un malabarista experto. Con toda esa incesante actividad, uno esperaría verle perder la serenidad y hacer en cualquier momento un gesto de nerviosismo, como esperaría ver que al malabarista se le cae alguna de las bolas con que actúa. Pues no. Nacido con una afinidad natural con el elemento aire, Libra se entrega a una actividad que puede llegar a ser frenética con una gracia y una facilidad tales que casi parecería estar inmóvil. Es como una película en cámara lenta. La actividad nunca se detiene, pero el proyecto funciona con una velocidad especial.

 

Pese a su modo de ser frecuentemente tímido y suave, este hombre no es una isla. Tiene siempre necesidad de expresarse de algún modo, de comunicarse con los demás. Aunque el vehículo de la mayor parte de su comunicación es la palabra, también puede expresar volúmenes enteros con su sonrisa. Sin duda alguna es inteligente, pero si cuando nació, Mercurio estaba afectado por aspectos adversos, es posible que todavía esté tratando de convencerse de lo que es. Muchos jefes Libra son persuasivos en el discurso, y discutidores capaces de influir sin esfuerzo sobre el ánimo de un grupo de gente. Hasta los de disposición tímida, que rara vez tratan de llamar la atención, son capaces de discutir de manera lógica y convincente, por mas que estos, probablemente, tendrán todo pensado de antemano antes de hablar. Por eso estos hombres pasan tanto tiempo callados: están pensando lo que quieren decir. Por lo general, es mas seguro tomarle la palabra cuando sale de uno de sus periodos de silencio, porque es menos probable que cambie de opinión. Si se le presiona para que tome decisiones, después volverá a pensarlo, se dará cuenta de que lo hizo sin meditarlo suficientemente y dará un giro de ciento ochenta grados.

 

Es posible que con frecuencia te pida tu opinión, pero antes de llegar a la conclusión de que te considera una mentalidad brillante, recuerda que hay varios motivos para que se interese tan halagüeñamente en tus ideas. Ante todo, su deseo de ser imparcial y no tomar una decisión que pueda ser impopular o injusta. Otra razón para que se sienta forzado a reunir todos los pros y los contras de un problema es que, si no tiene acceso a todos los hechos disponibles se siente incapaz de hacer una valoración prudente.

 

El jefe Libra típico que intenta decidir si debe aceptar o no un importante convenio hará una democrática encuesta entre su mujer, el ascensorista, su secretaria, la mujer de la limpieza y el encargado de relaciones publicas, y obtendrá resultados bastante exóticos. Cuando está cansada, a la mujer de la limpieza le resulta difícil dar una opinión lógica sobre la forma en que la separación propuesta podrá afectar a los accionistas sin derecho a voto. Es posible que necesite un tiempo para pensarlo (y tampoco puede pensar bien cuando le duelen los pies).

 

El ascensorista puede tener un problema para entender los costos que implica la proyectada fusión de dos grandes empresas. Para empezar, unos honorarios de cuarenta mil dólares para los abogados pueden parecerle una exageración. Una vez le pagó a su abogado cuarenta dólares para que le asesorara en un asunto legal, y se sintió estafado.

 

En cuanto a ese vicepresidente que sigue cobrando su sueldo mientras está internado en un sanatorio con un colapso nervioso, que no se lo cuenten a la secretaria. Después de todo, hace años que ella está a punto de sufrir un colapso, sin que nadie le haya tenido nunca tanta consideración.

 

La mujer de la limpieza se decide por fin. Ni hablar de separación de acciones; esa palabra le inspira desconfianza. Si fue cuando su hombre se separó cuando ella tuvo que ponerse a fregar pisos para mantener a los siete críos.

 

<<Haz lo que te parezca mejor, cariño>>, le dice su mujer, pero da a entender claramente que en su fuero íntimo piensa que la respuesta tendría que ser negativa porque a ella no le gusta la esposa de uno de los principales accionistas.

 

El encargado de relaciones publicas es hombre de una sola opinión: << ¡Al diablo con esos rufianes! ¡Adelante a toda máquina!>> es su consejo para cualquier problema.

 

Finalmente, el consenso se completa. Armado con tan experto análisis, el patrón Libra conseguirá todavía llegar a una decisión más lógica y sensata de lo que decidirían nueve de cada diez hombres. Sorprendente, pero de alguna manera lo hace.

 

Podría haber aun otra razón para que Libra busque tantos puntos de vista cuando tiene que decidir algo. Tal vez sea uno de esos raros nativos que se las arreglan para echar la culpa de un posible error sobre los hombros de algún otro. Cuando las cosas se malogren, siempre podrá desentenderse y decir: <<Bueno, si la propuesta se rechazó no fue porque yo lo quisiera así. A la mujer de la limpieza no le parecía una buena operación>>.

 

Sin embargo, un jefe Libra que haya conseguido armonizar y unir su mente y sus emociones puede ser un autentico pozo de sabiduría. Y por lo que yo se, es posible que tu estés trabajando con uno de ellos. Abundan muchísimo, y son unos jefes maravillosos cuando uno tiene un problema. Son capaces de aparecer con una solución que a nadie mas se le podría haber ocurrido, a fuerza de tener todo en consideración, y de ofrecerte una salida a la vez ingeniosa y honrada.

 

Lo mas posible es que las paredes del despacho de tu jefe Libra no estén desnudas, aunque tal vez la chica que sonríe desde su calendario si lo esté. Normalmente, las paredes estarán cubiertas de cuadros, trofeos y excelentes reproducciones, dispuestas en forma equilibrada, y los archivos libres de polvo. Puedes apostar a que en algún lugar tendrá una radio o un tocadiscos para poder refugiarse en melodiosos sonidos cuando las cosas se pongan discordantes y el sienta los nervios peligrosamente alterados por la confusión de la rutina diaria. En su despacho rara vez habrá colores chillones. Nada de verdes exóticos ni de color mandarina, que constituyen una auténtica agresión para el ojo. Sin embargo, puede haber algún leve toque de motivos orientales. Algunos nativos de este signo parecen inclinarse un tanto en esa dirección, tal vez debido a la forma, tranquila y serena de vivir, legendaria del Lejano Oriente, o a la pacífica armonía de la filosofía oriental. Tal vez él no llegue a tener flores sobre el escritorio, pero si tu jefe Libra es <<ella>>, probablemente si.

 

Entre las mujeres ejecutivas, son mas las nacidas bajo Libra que bajo cualquier otro signo, aunque Aries, Capricornio, Leo y Cáncer la siguen de cerca. Si es mujer, tu jefe Libra tendrá casi seguramente una gran planta de maceta en su despacho, además de un gran espejo. También en torno de ella habrá música. Es posible que no sea tan morosa como los hombres de su signo; como para una mujer es más difícil acceder a un puesto de mando, se habrá visto obligada a dominar su indecisión, porque de otro modo no habría llegado a lo alto del poste totémico. Como su contraparte masculina, la jefe Libra procurará ser imparcial. Prestará atención a los conflictos de la oficina, procurando ver con igual claridad ambos aspectos. Es posible que la encuentres escondida detrás de la puerta, equilibrando su balanza de oro, cuando la decisión sea importante, pero hay un terreno en el cual no tardará mucho en decidirse: el amor. O ha llegado a la conclusión de que el matrimonio no es para ella, o tiene continuamente los ojos un poco ausentes, perdida en su último romance. Es rara la mujer Libra, ejecutiva o no, que pueda vivir sin ese condimento en su vida. Por más experta que sea en ocultar sus actividades después de las cinco de la tarde, puedo asegurarte que no pasa las noches jugando al solitario. Tal vez un lunes lluvioso se enrosque en un sillón a leer un buen libro, pero la mayoría de los fines de semana se la podrá ver recorriendo la ciudad envuelta en romántica bruma. No es que la bruma le vaya a durar mucho, sin embargo. La cortante lógica de su mente no dejará que el sentimiento la ciegue por completo. Varones o mujeres, son pocos los Libra que dejan que el corazón domine sobre la cabeza. Tienen la cabeza demasiado dura y -demasiado lucida- para someterse sin defensa a los tenues rayos de Venus… y esta es otra de las incongruencias de Libra.

 

Es probable que sea innegablemente bonita y hasta hermosa. Y si no, te lo parecerá cuando la sonrisa de Venus flote sobre sus rasgos comunes. Su encantadora disposición social le permitirá ganarse a los clientes, pero si ya hace algún tiempo que trabajas con ella, te habrás dado cuenta de que esa dulzura llena de gracia oculta una mente a la que nada se le escapa.

 

Tendrá sus días malos, y es posible que se contradiga hasta el punto de dejarte a ti en el aire alguna que otra vez. En cuanto a disciplina, es un poco más exigente que el varón Libra. Si cometes un error, cosa que ella sabrá instintivamente, será clarísima la advertencia de que no quiere verlo multiplicado en equivocaciones cotidianas. Su voz, suave, puede ser ligeramente ronca, pero bien modulada y tal vez un poco lenta; rara vez la levantará. (Si tiene ascendente Aries, Géminis o Sagitario, es posible que la atmósfera se electrice un poco cuando ella echa chispas.)

 

Una ejecutiva Libra suele dar la impresión de que debería figurar en la lista de las diez mujeres mejor vestidas, e incluso es posible que así sea. Las empleadas se morderán las unas de envidia al ver su guardarropa, sus pieles, joyas y perfumes. Los varones reaccionarán como puedes imaginarte: hasta el último. Salvo los Leones, Escorpiones, Toros, Cabras y Carneros, que tienen la sensación de que trabajar para una mujer es como cumplir una condena en la cárcel. Los demás sucumbirán sin asomo de lucha al encanto de sus hoyuelos.

 

Cuando sientas la tentación de tratarla como a una de las chicas, no te tomes demasiadas libertades. Aunque parezca que su actitud cordial anima a las confidencias, no es mujer que suela tolerar habladurías en los ratos de ocio, y las suprimirá de raíz. No fue por mala lengua por lo que llegó ella al lugar que ocupa. Para todos los nativos de Libra, una confidencia es algo sagrado. Es posible que algunos de ellos charlen mucho, y a todos les encanta discutir, pero no son chismosos. Hay una clara diferencia.

 

Sea hombre o mujer, un jefe Libra tenderá a dedicar largas horas placenteras al almuerzo. Y si no lo hace, procura inducirle a ello, porque cuando Libra está cansado o con hambre no es el de siempre. Todos los ejecutivos de Venus estarían mejor si reconocieran su necesidad de descanso periódico y durmieran una horita de siesta cada día. Entre todos los empleados podríais comprarle un hermoso sofá para el despacho, si queréis que vuestro jefe Libra no se desequilibre. Aunque necesita esas siestas, es posible que se sienta culpable de ellas. El día que llegue al trabajo con expresión decaída y los ojos enrojecidos, con grandes bolsas grises debajo, mejor es no acercársele.

 

Salvo que tenga un ascendente decididamente independiente, es probable que crea en los sindicatos. Todo lo que sea justo le parece bien. Su sentido de la justicia hace de el un mediador natural en las disputas. Respecto del dinero, rara vez el punto de vista de Libra es neutral. Será el más avaro de los jefes de la ciudad, o el más generoso, y a veces se turnará: será un tacaño en diciembre y un Santa Claus en julio. Pero en cualquier momento tendrá una actitud definida. Sus propinas pueden ser una moneda o de cinco dólares.

 

Es probable que en presencia de mujeres sea el espíritu de la galantería, y muy hombre entre hombres. Una manera segura de ganarse su antipatía: mostrarse chillón, vulgar y con prejuicios. Recuerda que la armonía es su elemento. Créala siempre que puedas, no la alteres ni la destruyas nunca, y el querrá tenerte a su alrededor, aunque no sepa exactamente por que.

 

Es posible que en ocasiones te moleste su indecisión, que se pierda en dilaciones y que sus sueños necesiten algún que otro empujoncito. Pero también tiene esa sonrisa, y esta el respeto que te inspira su serena inteligencia, y su disposición a hacer algunas concesiones. Aunque no quiera dejarse ganar por ti, tampoco espera que seas su esclavo. No es agresivo ni regañón, y jamás traicionará tu confianza. Cuando lo sumes todo, verás que la balanza se inclina a su favor. Su naturaleza le lleva a la fusión. Tu jefe Libra necesita realmente de tu cooperación para ser una persona completa, y un hombre que te necesita puede hacer pie firme en tu lealtad, y hasta en tu corazón. ¿No lo sientes acaso?

El empleado Libra

 

¡Ojala terminaran con ese proceso… y empezaran a servir los refrescos!

 

Hubo una vez un diseñador Libra a quien llevaron a la costa oeste para que se encargara del vestuario de una importante película, y se pasó seis semanas enteras en su apartamento de un elegante hotel de Beverly Hills, sin dibujar una línea siquiera. No era que le faltaran ideas: le sobraban. Era la alfombra… esa horrible alfombra chillona, de color azul pavo real, que le producía pesadillas y jaquecas. Ni siquiera podía pensar, no hablemos de crear, y no quería cambiar de apartamento porque le gustaba la vista de las palmeras.

 

El filme estuvo detenido casi dos meses, hasta que por fin el productor descubrió el problema. Tan pronto como cobró conciencia de las dificultades estéticas de Libra, la alfombra agresiva fue reemplazada por una moqueta nueva de pared a pared, en un delicado y aceptable rosa pastel. Si se pregunta usted como pudo el productor ser tan comprensivo, le diré que era Géminis. Si el problema del diseñador era razonable o no, no era cosa que le preocupara. Géminis quería simplemente que el trabajo se pusiera en marcha lo antes posible, y eligió el camino más rápido. Para tratar con el delicado temperamento de Venus, los jefes Acuario y Géminis son fabulosos. Hay una empatía intangible entre los signos de aire. Todos ellos parecen flotar en una especie de nube, aunque a diferentes alturas.

 

No quiero que se haga usted la idea de que si tiene un empleado Libra, debe salir corriendo a comprar una alfombra. No todos los nacidos a fines de septiembre o en octubre son artistas irreemplazables, ni tienen los nervios tan delicados, pero hasta el empleado medio de este signo trabajará más a gusto si a su alrededor no hay nada que le moleste.

 

También será más eficiente si se lleva bien con la gente a la que tiene que ver todos los días. Una atmósfera áspera, sórdida e inarmónica puede deprimirle, pero si no congenia con sus colaboradores andará literalmente arrastrándose. Percibe tan bien la vibración de las personalidades como la de los colores, especialmente cuando los tiene cerca. Si últimamente su empleado Libra le parece extraño o confundido, o si le entrega trabajos poco esmerados que no están a la altura de su capacidad habitual, no es necesariamente por descuido. Tal vez le tenga alergia a quien se ocupa del correo o a la mujer de la limpieza. (Espero que no sea a su propia secretaria, porque ese escozor constante le resultaría insoportable.) Hasta podría ser el secante que tiene sobre el escritorio. Déle uno nuevo y limpito, celeste preferiblemente, cambie el horario de la mujer de la limpieza y procure que el chico del correo no tenga trato directo con el. ¿Ve cómo su trabajo mejora inmediatamente? Estaba desajustado, nada más.

 

Cuando la balanza de Libra se altera, puede suceder cualquier cosa. Varón o mujer, puede mostrarse gruñón y ocioso, y sumirse sin excusa alguna en un hosco silencio. Es claro que semejante alteración de la dulzura y la calma habituales le inquietará un poco a usted también. ¿Cómo es posible que alguien que tiene un hoyuelo tan atractivo en el mentón sea tan desagradable? Es fácil. ¿Le gustaría a usted que le desequilibraran la balanza? La sensación no es agradable; es como estar en un bote que da bandazos de babor a estribor cuando hay mar gruesa. Sin duda, en su casa habrá pasado algo que le perturbó. Sea cual fuere la causa, no vale la pena que se angustie usted cuando el equilibrio de Libra se altera. Son gente que rápidamente logra volver a la armonía, y cuando esto se haya producido, la paz y la tranquilidad volverán a reinar en sus oficinas; el trabajo de su empleado Libra será tan eficaz como siempre y usted volverá a derretirse en la forma habitual al calor de esa incomparable sonrisa de Venus.

 

Si su empresa está afiliada a algún sindicato, lo más probable es que su empleado Libra se constituya en defensor de la igualdad de derechos y de los salarios justos. En realidad, son muchos los de este signo que dedican su vida a la labor sindical. Para Libra, lo más importante es la armonía, y su ideal es la perfecta justicia. Los sindicatos le ofrecen una oportunidad demasiado buena para desperdiciarla, de ejercitar su natural talento para resolver disputas.

 

Si no hay un sindicato donde pueda darle cauce, será probablemente el hombre bueno en todas las rencillas de la oficina. Al nativo típico de este signo le encanta despejar el aire de desacuerdos. Defiende a ambos oponentes con total imparcialidad, consigue que cada uno vea el punto de vista del otro y por ultimo corona su acción haciendo que todo el mundo se estreche la mano. Lo que tal vez le confunda a usted por completo es que también puede ser el quien promueva acaloradas discusiones, pero recuerde que para Libra esos debates son sanos. Nada le gusta más que hacer ver los pros a quienes están en contra, y viceversa. A sus ojos, eso no es pelear. Una discusión inteligente y bien llevada es más entretenida que ir al cine. Por lo general, en su entusiasmo ni se da cuenta de que está creando tensiones cuando detalla con brillante lógica sus argumentos y deja al descubierto la debilidad de los supuestos ajenos. Pero cuando su juego de sacar chispas mentales llega al punto en que los ánimos están evidentemente caldeados, se queda consternado. Entonces, si es un venusino típico, derramará rápidamente su bálsamo sobre las heridas abiertas, y con el sol de su sonrisa sacará a todo el mundo de las sombras del mal humor. Francamente, cuando se comporta así a veces dan ganas de matarle.

 

Aliviar sus sentimientos heridos cuando le ha dado por ofenderse es algo completamente distinto. Es difícil darse cuenta exacta de que es lo que agrada o fastidia a Libra. Lo que un día provocó en él una sonora carcajada o una sonrisa de tolerancia puede ser causa, al siguiente, de un hosco gesto de inocencia ofendida. O al revés. Otra vez la balanza, claro. ¿Cómo puede Libra decir de antemano como reaccionará ante cualquier situación dada, si tampoco él sabe que inclinación puede tener hacia un lado o hacia el otro? Pregunte usted a sus colaboradores si el muchacho (o la chica) de los hoyuelos tiene reacciones impredecibles, y verá que respuestas obtiene. <<Bueno, el otro día le pregunté a Inés si había aumentado algo de peso y me sonrió de una manera que me hizo pensar que estaba contenta. Esta mañana le dije “Gordi” en broma, y no me habla>>. O si no: <<Mire, la semana pasada Carlos me enseñó un disco que compró en una subasta, uno de esos viejos de Glenn Miller, de 78 revoluciones, y yo le comenté que eso está tan pasado de moda como los dinosaurios. Se sonrió y me dijo que él era un estudioso de lo antiguo. Hoy me oyó decirle a la recepcionista que esos viejos discos ya no se aguantan y casi me arranca la cabeza. Me trató de repugnante hippie psicodélico. La semana pasada se lo tomó con tanto sentido del humor que ¿cómo iba a imaginarme yo que colecciona álbumes de las grandes bandas y por la noche enciende una vela y los escucha como si estuviera en una catedral?>>.

 

Libra amará a uno hoy por lo mismo que le aborrecía el mes pasado, y mañana le despreciará por lo que hoy le pareció maravilloso. Es un poco delicado tener que hacer frente a reacciones tan cambiantes, pero por debajo de todo eso, la naturaleza de este signo es básicamente imparcial y equilibrada. Cuando frunce el ceño, eso no le afecta más que a la piel. En cambio las sonrisas son profundas. Haga caso omiso de lo primero y aténgase a lo segundo. De hecho, nada altera tanto a la persona típica de Venus como los gritos y las tensiones innecesarias. Es más probable verlos evitar escenas desagradables que provocarlas. Y las iras de Libra nunca se condimentan con vinagre. Es posible que tengan un poco de hielo en los bordes, pero ya se sabe que el hielo termina por derretirse.

 

Las chicas Libras que haya entre sus empleadas le harán pensar a veces en tajadas de pan de trigo entero, con esa especie de espíritu de campamento que poseen. Claro que algunas tendrán sobre el trigo entero una capa de mermelada, que asume la forma de voz dulce y modales suaves, pero es una dulzura agradable. Rara vez encontrará a una chica venusina de aspecto fatigado y ojeroso, y con un sex appeal detonante. Ella está mas en una línea de un atractivo fresco y tierno, como el de un crepúsculo oro y rojo contra un claro cielo azul. Las empalagosas constituyen una minoría.

 

Es posible que le gusten los largos paseos y que se pase largas horas en la biblioteca. Si no, ya puede apostar sin riesgo a que hace largas caminatas y es socia de algún club del libro. La actividad física y la afición literaria están siempre presentes, sólo es cuestión de grado. Pero entre las caminatas y los paseos habrá largos períodos de descanso, mientras Libra recupera energías mediante la lasitud y el letargo. (Son los momentos en que se pone al día con sus lecturas.)

 

Si tiene usted un vendedor Libra, es probable que esté estudiando para graduarse como abogado, o que tenga algún pasatiempo que constituya, prácticamente, una segunda carrera. Tal vez tenga actividad profesional en algún campo ajeno a su trabajo, y es posible que sea un experto en profundos temas que usted nunca sospechó que pudieran interesarle. Hay una cosa, sin embargo, de la que puede estar seguro que le interesa: las chicas. Las mujeres. La pulcritud femenina. Por lo menos el noventa por ciento de los varones Libra son suscriptores de alguna revista del estilo de Playboy. Aunque le ruborice admitirlo, el hombre regido por Venus disfruta echando discretas miraditas a las imágenes de curvilíneas conejitas que no llevan puesto mucho mas que una deslumbrante sonrisa provocadora. Le gusta mucho mas verlas en persona, y por eso es fácil encontrarle recorriendo el circuito de los night clubes, aunque es posible que se retire después del espectáculo, para que la multitud bulliciosa no llegue a alterar su armonía. Es raro que, si se siente a gusto con su pareja, un varón Libra lleve su interés por el sexo opuesto mas allá de una manifiesta apreciación visual, pero los solteros pueden ser auténticos solitarios.

 

Libra estará siempre casado, comprometido, divorciado o viviendo un episodio amoroso importante. Jamás reman solos en su canoa. Como un eco flotante sobre la laguna azul, en la morada de Libra se podrán oír siempre los pasos furtivos de una indiecita o de un bravo piel roja, con la última marea, bajo la pálida luna. Para cada valiente guerrero de Libra, hay una tímida doncella, y se puede invertir con toda seguridad la ecuación.

 

Mientras trabajan, tenga usted felices a sus bonitas y dulces empleadas Libra, y también a los apuestos y gentiles varones, con música de caramillo. Jamás les grite y procure darles siempre razones lógicas para hacer las cosas. Respete su inteligencia, que la tienen en mayor medida que el promedio de la gente, y nunca los someta a tensiones.

 

Si les trata bien, sus empleados Libra jamás provocarán fricciones en la oficina, serán verdaderos ángeles de tacto y diplomacia, capaces de llevarse bien con casi todo el mundo. Los trabajadores de Venus aportan su magnética influencia personal de gracia y de belleza a todo lo que tocan. Deje usted que Libra le ayude con las estrategias de venta, y anímele a acudir a las reuniones donde el trust de cerebros ventila sus ideas geniales. Más vale que le permita ver como se actúa en el nivel ejecutivo, porque Libra es un signo cardinal y no se pasará toda la vida como un empleado sin posición. Quiere ser conductor, y condiciones no le faltan. Tan pronto como pueda, póngale a cargo de algo y advierta con que poco esfuerzo se desenvuelve entre el papeleo, los mezquinos agravios, los problemas espinosos y los embotellamientos que se producen en cualquier oficina. Su vestimenta será la de un hombre distinguido, y su conducta también; perfecto para la imagen de la empresa. En cuanto a <<ellas>>, una mujer de Venus terminará siempre por conseguir lo que quiere, con toda su dulzura. Si lo que quiere es un ascenso, concédaselo. Es poco probable que se muestre desleal. La cabeza que se asienta sobre esos bonitos hombros vale la pena. ¿Por qué no aprovecharla?

 

Su empleado Libra tendrá a veces ciertas dificultades para tomar las decisiones. Su pensamiento no es un tren que corra a velocidades vertiginosas cuando el destino es una decisión, pero también es raro que descarrile. Cuando finalmente entre en la estación tendrá casi con seguridad la respuesta correcta, aunque verle en el proceso de obtenerla le haya parecido mirar como hace ejercicios una jirafa de dos cabezas.

 

La gente Libra tiene marcadas inclinaciones artísticas y musicales, sagacidad para el derecho y capacidad filosófica. Donde mayormente aportan su influencia calmante es en hospitales, en el mundo del espectáculo, editoriales, los ámbitos de la ciencia, tribunales, jardines, política, grandes tiendas, y también en la decoración de interiores y en el sacerdocio. Pero no importa donde se les encuentre difundiendo armonía, el termostato de Libra estará siempre regulado en unos veintidós grados; es raro que llegue a temperaturas de congelación o de incendio. Es como tener en la oficina un acondicionador de aire humano, con servicio de reparación automático cuando se estropea. Los acondicionadores mecánicos no le ofrecen a uno ese tipo de garantía. ¿Dice usted que, en cambio, las máquinas no contestan? Si, claro, pero por otra parte… un momento, a ver si deja de rebatir y sopesar todo lo que yo digo. ¿No será usted un Libra?

 

VIRGO

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VIRGO, LA VIRGEN

 

Del 24 de agosto al 23 de septiembre

 

-Si siete doncellas con siete estropajos

lo fregarán noche y día,

¿crees tú -preguntó la Morsa-,

que por fin se limpiaría?

-Lo dudo -dijo el Carpintero,

con una lágrima en la pupila.

 

Como reconocer a Virgo

 

-Solo que la mostaza no es un pájaro -señaló Alicia.

-Tienes razón, como siempre -declaró la duquesa-,

¡con qué claridad eres capaz de decir las cosas!

 

Virgo es el signo de la Virgen, pero es mejor no tomarse el simbolismo demasiado al pie de la letra. Puedo asegurar a mis lectores que haber nacido en septiembre no es garantía de virginidad. Aunque muchos Virgo de ambos sexos se aferren a su soltería, también hay muchos Virgo que terminan por avenirse a la bienaventuranza del connubio. Es posible que no lo hagan llevados por un súbito estallido de fuego y de pasión, porque el matrimonio no es el estado natural para los seres de Virgo, aunque es sorprendente cuantos de ellos llegan a dominar esta forma de trabajo en equipo, mostrándose casi siempre muy dedicados a su familia.

 

Casado o soltero, es bastante fácil detectar a Virgo en público. Por una parte, no estará haciendo mucho ruido; no es exactamente parlanchín, y se destacará por su condición de solitario. (¿Ves ese hombre callado y atractivo, allí en el rincón, con el diccionario bajo el brazo? ¿El que tiene un mecanismo mental de relojería que registra pulcramente las horas y metódicamente toma nota de los menores detalles? Si te fijas bien, casi podrás verlo medir cada minuto para darle todo su valor.

 

Es Virgo.

 

¿Ves esa muchacha retraída de hermosos ojos dulces, que espera el autobús? Fíjate en la pulcritud de sus guantes blancos, en su actitud tranquila. En la mano tiene las monedas exactas para el billete. Jamás se le ocurriría pedir que en el autobús le cambiaran un billete grande. Es Virgo.

 

Si andas en busca de estos perfeccionistas, las reuniones sociales no son el mejor coto de caza. Es más probable que los encuentres en la oficina, trabajando horas extras, que demostrando su carácter sociable en un coctel. Para Virgo no es fácil relajarse lo suficiente para disfrutar sin aprensión de los placeres sociales, porque básicamente se siente incómodo entre la multitud. A veces, por pura frustración, hace el intento de adaptarse a la rutina de alguna fiesta, pero la llamada del deber es demasiado insistente para permitirle mucha frivolidad. En ocasiones, Virgo puede conseguir que Capricornio parezca un tipo divertido, lo que ya es mucho decir. Será raro que veas a Virgo haciendo pompas de jabón o levantando castillos de arena. Está demasiado ocupado para sonar despierto, y por la noche, generalmente, llega demasiado cansado para pensar en hacer peticiones a las estrellas.

 

Lo primero que observarás en un nativo típico de Virgo es la decidida impresión que da de tener un grave problema y de estar luchando mentalmente por resolverlo… o por lo menos, la vaga sensación de estar secretamente preocupado por algo. Es probable que así sea. Para Virgo, estar preocupado es natural. Hasta se podría decir que tiene cierto afectuoso apego al hábito. Es algo intangible y elusivo, pero su encantadora sonrisa siempre parece estar escondiendo una gran inquietud.

 

Aunque el ascendente y otras posiciones natales puedan modificar la figura típicamente magra, generalmente puedes esperar una estructura como si fuera de alambre y unos ojos excepcionalmente bellos y tranquilos. Es frecuente que uno casi pueda verse reflejado en ellos; expresan la inteligencia y la claridad de pensamiento. En los rasgos de Virgo hay una pureza y una tranquilidad de expresión que parecen la negación de sus secretas preocupaciones. La mayoría de ellos son gente muy atractiva, de nariz, orejas y labios bien diseñados. No carecen ciertamente de gracia y encanto, y pueden mostrar cierta vanidad que irrumpe en raros momentos. Nunca les satisfacen las fotografías que les toman, y son sumamente remilgados con su aspecto, tanto si se trata de una película como en persona. Si eres observador, ya los encontrarás retocándose frente al espejo, cuando creen que nadie les mira. Siempre están bien vestidos, con un gusto generalmente meticuloso, aunque conservador. Maurice Chevalier, que era Virgo, prefería que lo tomaran por sorpresa sin una canción, pero no sin la flor en el ojal y el alfiler de corbata.

 

Las personas Virgo son normalmente menudas, nunca gigantescas, pero musculosas, y están dotadas de mucha mas fuerza de lo que da a entender su apariencia de fragilidad. Son capaces de aguantar un trabajo más intenso, y durante un tiempo más largo que gente regida por signos más fuertes y recios… siempre que durante esa actividad puedan evitar un colapso nervioso. Por más que exteriormente se muestren capaces y serenos, su angustia interior les carcome, alterándoles la digestión y el equilibrio emocional. Lo que se oculta tras los nervios destrozados de más de un Virgo es esa tendencia a aceptar mas trabajo del que pueden hacer sin riesgo, y después esforzarse hasta no poder mas para cumplir con los compromisos asumidos. Son gente nacida para ser tranquila y apacible, cuando sus complejos y delicados mecanismos funcionan sin problemas y sin que la fatiga cerebral trabe los engranajes.

 

Son incuestionablemente gente confiable y sincera, pero sin embargo, son capaces de fingir una enfermedad cuando no quieren hacer algo o ir a alguna parte. En esas ocasiones, pasa a primer plano su talento latente de actor. Ocasionalmente, consiguen auto convencerse de esas enfermedades imaginarias, pero el ojo frío y la cabeza despejada de la gente regida por Mercurio hacen que la mayor parte de tales autoengaños sean de vida breve. Son minuciosos y pulcros en su arreglo, sus comidas, su trabajo y sus romances. ¿Tu prolijo amigo Virgo da la impresión de que acabara de salir de la ducha? Pues probablemente es así. Se baña o se ducha con más frecuencia que tres o cuatro de tus amigos de otros signos, todos juntos. También tiene ideas muy precisas sobre la salud, poca paciencia con la haraganería, y se hace muy pocas ilusiones sobre la vida y la gente, aun cuando esté enamorado. Sea hombre o mujer, un romance jamás tiende ante los ojos de Virgo un velo tan espeso que le impida ver las maculas e inconvenientes de la relación o de su pareja. Para decirlo con una expresión popular, los de este signo <<saben bien donde pisan>>, aunque al Virgo amante de la corrección del idioma le disgusten estas frases.

 

Claro que no debes formarte la idea de que toda la gente que nació a fines de agosto o en septiembre es remilgada, quisquillosa y dogmática. Son muchos los Virgo que muestran un inteligente humor mercuriano -si atiendes a sus observaciones al margen- e irradian un especial encanto mercuriano muy difícil de resistir. Con decir que Sofía Loren es Virgo, creo que ese punto ya queda resuelto de una vez por todas. Tal vez te encuentres con algún Virgo que ande tan ocupado manteniendo limpios y en orden los rincones de su mente que se haya descuidado en cuanto a su vestimenta o a su ambiente, y eso puede despistarte en el primer momento. Pero espera, que tarde o temprano le verás recogiendo un alfiler de la alfombra, cepillándose el pelo o sacándose una hilacha del hombro.

 

Aunque suenen muy pocos sueños imposibles, es frecuente que Virgo presente un rasgo incongruente: parece un fascinante soñador, como Si estuviera envuelto en ese mismo arco iris en el cual su mentalidad lógica se niega a creer.

 

Cuando se sienten molestos por la vulgaridad, la estupidez o el descuido, los nativos de Virgo pueden ponerse súbitamente hoscos, irritables, gruñones y nerviosos, pero por lo general son gente muy dulce, muy grata de tener cerca, especialmente en un cuarto de enfermo. Algunas de las mejores enfermeras, llenas de eficiente compasión y modelos de pulcra capacidad, han nacido bajo este signo. Cuando te duela la cabeza, lo más probable es que sea tu amigo Virgo quien corra a la farmacia. Y si estás en casa de él, no necesitará ir muy lejos, porque probablemente allí mismo tendrá una farmacia en miniatura. En el cuarto de baño, el botiquín estará cargado de remedios para el dolor de estómago, el estreñimiento, las afecciones hepáticas o la acidez. Échale un vistazo alguna vez. Virgo jamás tomará una medicina a menos que conozca todos sus componentes y sepa como actúan, de modo que podrá decirte con total conocimiento de causa que será mejor para tu dolor de cabeza, según que sea lo que lo haya causado. Cuando viaja, es frecuente que lleve consigo la farmacia portátil; hasta puede llevar un maletín de mas, solamente para frascos y píldoras, y si está acostumbrado a determinada marca de jabón o de colonia, pues también irá al maletín. Sería un desastre para Virgo quedarse varado en una ciudad donde no vendieran lo que está acostumbrado a usar. Generalmente, compra los jabones y artículos de tocador por cajas, porque sale más barato -o en todo caso, por docena-, y esa es otra de las razones de que no le guste comprar cosas cuando viaja. Hay casos en que un nativo de Virgo llega a viajar con su propia provisión de agua. No te rías… ¿no sabes lo que puede pasarle al estómago de una persona cuando ciertos cuerpos extraños se introducen en el sistema digestivo, suspendidos o disueltos en un agua desconocida? Pues Virgo puede decírtelo. Son gente que cuando tiene hábitos, pues tiene hábitos, y salir de vacaciones o hacer un viaje de negocios no es excusa para romperlos. Si en casa Virgo está acostumbrado a guardar los calcetines en el cajón del medio de la cómoda, a la izquierda, allí irán los calcetines en la habitación del hotel. Y si es una de esas cómodas que no tienen más que tres cajones grandes y no puede optar por el de la derecha o el de la izquierda, pues ya tendrá para cavilar un rato. Es posible que termine por dejarlos en la maleta, pero no dormirá tranquilo. A la mañana siguiente, la camarera del comedor del hotel aprenderá inmediatamente que si Virgo dice que quiere los huevos pasados por agua tres minutos, no quiere decir que dos minutos cuarenta y cinco segundos. Y que pedir las tostadas bien hechas no significa quemadas. Además, la atención que presten a esos detalles influirá decididamente sobre las propinas.

 

Un nativo de Virgo puede criticar algo que tú digas con argumentos tan rebuscados que te vuelvan loco, pero si te ve en un aprieto, será él quien se apresure a volver a poner las cosas en orden, sin otro afán que el de ser útil. Si el trabajo en que estás metido te tiene tan sumergido en detalles enervantes que desesperas de poder terminarlo a tiempo, Virgo se arremangará de buena gana para ayudarte. No son motivos egoístas los que le llevan a hacerse cargo de las cosas cuando ve que algo está hecho un lío; es que su ordenada mentalidad mercuriana no puede soportar las demoras, los detalles descuidados ni la confusión de objetivos. Hasta es posible que se ponga a enderezar las cosas antes de que se lo pidan, sin intención de ser impertinente, porque para él es algo instintivo poner orden en el caos. De entre tus invitados, será el que alegremente te ayude a ordenar la casa después de la fiesta, pero será también el que advierta de inmediato que pusiste cuidadosamente una revista sobre la mesa del café para disimular una mancha, y que arreglaste los almohadones del sofá de modo que no se vieran las quemaduras de cigarrillos.

 

Como Libra, Virgo es rápido para negar sus hábitos y rasgos de carácter. Es aparentemente ciego para sus propios defectos, e incapaz de ver sus debilidades bajo la misma clara luz que le permite ver las de los demás. Pero la verdad es que Virgo las ve, y las ve con tal riqueza de detalles que no puede soportar que se hable de ellas en términos generales. Intenta decir a un Virgo típico que es criticón, caviloso, remilgado, prolijo hasta el exceso o que se preocupa en demasía por su dieta y su salud, y verás cómo lo niega de plano. ¿Quién, él? Él no es así, que tontería. Todavía guardo una carta de diez páginas que me envió una ama de casa Virgo, escrita con una letra pulcra y diminuta, donde me detalla cuidadosamente todas las razones por las cuales las descripciones de su signo solar no se ajustan a ella, sin darse cuenta ni por un momento de que la misma pulcritud y minuciosidad con que expresa sus quejas la traicionan.

 

<<Es que yo no soy prolija -escribe-. Mi casa es un desorden espantoso>>, Luego continúa: <<Después de todo, tengo dos niños muy pequeños que lo ensucian continuamente todo hasta volverme loca. Todo el día estoy recogiendo lo que ellos desordenan>>. (A renglón seguido enumera minuciosamente todas sus interminables obligaciones domésticas, una por una, con muchísimo cuidado.) <<Trato de conservar cada cosa en su lugar, y jamás pierdo el tiempo leyendo o viendo la televisión como mis vecinas, pero así y todo las cosas todavía no están en orden cuando llega mi marido a cenar. No creo que él tenga derecho a quejarse, porque yo sigo trabajando hasta después de medianoche, cuando él duerme, para tener la casa ordenada por la mañana. Jamás podría preparar el desayuno en una cocina sucia. En la suciedad proliferan los microbios, y la enfermedad se apodera pronto de una familia. Pero antes de que él se vaya al trabajo, todo es otra vez un desorden, así que eso de la pulcritud de Virgo me fastidia de verás. En realidad, yo no soy prolija, ni tampoco me preocupo en exceso ni soy hipocondríaca. Jamás critico a mi marido cuando se equivoca con el saldo del banco, no muchas veces, en todo caso, porque no es eso lo que le corresponde a una mujer… Me gustaría ser prolija, pero con los niños y todo lo demás, ¿qué puedo hacer? Realmente, si pudiera usted ver cómo…>> y sigue y sigue. (Naturalmente, tuvo buen cuidado de incluir un sobre con el sello, con su nombre y dirección, para la respuesta.) En la última línea de su carta insistía: <<¿Puede usted decirme por que las descripciones de mi signo solar no se ajustan nada a mí?>>. Siempre pienso que algún día haré enmarcar esas páginas y las colgaré en la pared, bajo un símbolo de Virgo.

 

No es nada difícil distinguir al nativo de este signo en una habitación llena de gente: es incapaz de estarse mucho tiempo quieto. Después de un rato se le verá visiblemente inquieto y empezará a pasearse o a cambiar de lugar las sillas como un títere, transmitiendo una vaga sensación de urgencia, como si le esperaran en alguna otra parte y se hubiera retrasado. Al mismo tiempo, su rostro exhibirá una tranquilidad un poco  como de máscara. Es raro que todo el daño que puede causar la intensidad nerviosa de Virgo se manifieste del todo exteriormente, pero sin duda por dentro es capaz de alterarle todo el sistema digestivo. Por eso es tan frecuente que lleven consigo un tubo de pastillas para el estómago.

 

Es importante que hablemos aquí del todavía invisible planeta Vulcano, el verdadero regente de Virgo, ya que se dice que su descubrimiento es inminente. El descubrimiento del verdadero regente de un signo cambia la característica de los nativos del mismo. Para dar un ejemplo, durante el período en que tanto Acuario como Capricornio estaban regidos por Saturno, las personas nacidas en febrero, como Abraham Lincoln, mostraban claramente los rasgos melancó1icos de ese planeta. Pero cuando -en su debido momento en el plan universal- fue descubierto Urano (el símbolo de la electrónica y del espacio, y el verdadero regente de Acuario), la gente de este signo empezó a reflejar las cualidades del inquieto descubrimiento y a mostrar una personalidad mas eléctrica, impredecible y progresista, como la del Acuario regido por Urano que fue Franklin D. Roosevelt. Muchos astrólogos creen que en pocos años más Vulcano, el planeta del trueno, se hará visible a través de los telescopios. Poco antes o poco después de que Vulcano se acerque a la Tierra lo suficiente para hacerse visible, los Virgo que ya viven, lo mismo que los que nazcan en el futuro, perderán buena parte de la presión de Mercurio que provoca actualmente su tensión nerviosa, ya que Mercurio es mas compatible con Géminis, signo de aire, que con Virgo que es signo de tierra. El tonante Vulcano conferirá también a Virgo su herencia astrológica de valor y confianza, liberándole de muchas de sus inhibiciones típicas. Después del descubrimiento de Vulcano, el único planeta que quedara por identificar, de acuerdo con antiguas predicciones será Apolo, el verdadero regente de Tauro. Entonces cada signo solar responderá a las vibraciones del regente que le es propio, y habrá doce signos y doce cuerpos celestes. Es interesante señalar que en la mitología griega, Vulcano es el dios cojo de mentalidad brillante. Son muchos los nativos de Virgo que cojean ligeramente o que tienen alguna característica peculiar o desusada en su porte o su manera de andar.

 

No son gentes que se muestren derrochadoras ni con sus afectos ni con el dinero. Normalmente prudentes en ambos aspectos, su amor se manifiesta de forma tranquila y constante, con poca ostentación, y manejan el dinero con la misma mesura conservadora. Un rasgo extraño es que, dispuestos como están a ofrecer sus diligentes servicios a los demás, los nativos de Virgo sienten un intenso disgusto, casi neurótico, cuando tienen que aceptar favores. No quieren tener obligaciones con nadie, por ninguna razón, ni quieren depender para nada de nadie más que de ellos mismos. Un miedo profundamente arraigado a tener que pedir ayuda en la vejez es lo que hace que muchos de este signo vivan con tal economía que pueden llegar a parecer tacaños. En realidad, la palabra es demasiado dura. Cuando se siente bien seguro y no necesita preocuparse por el futuro, Virgo gasta con mas liberalidad el dinero, por mas que incluso entonces si no siente que ha recibido el valor total de lo gastado, volverá a la tienda a que le reembolsen su dinero.

 

Aunque no siente absolutamente ninguna simpatía por los mendigos ni por la gente ociosa y manirrota, Virgo es infaliblemente generoso con los amigos en dificultades. Puede ser casi avaro en lo que se refiere a sus necesidades personales, pero tendrá gestos increíbles de apoyo financiero con quienes realmente lo merecen o con la gente que de veras le gusta o a quien ama. Sin embargo, jamás le encontrarás derrochando descuidadamente el dinero, ya que el despilfarro es una de las cosas que más inquina le despiertan. La gente de Virgo trabaja con tesón para tener lo que tiene, y el lujo desmedido nunca deja de escandalizarlos. Generalmente, tienen opiniones muy claras, y no se dedican a ocultarlas, sobre los despilfarradores y los haraganes que no quieren trabajar.

 

Hay una cosa, sin embargo, que hará que te resulten un poco menos punzantes las criticas de Virgo, y es saber que, secretamente, el ojo crítico con que te mira es el mismo que utiliza para mirarse a si mismo. Simplemente, no puede dejar de ver los fallos; nació para detectar la más diminuta de las rajas en la porcelana. No será con los impuntuales más piadoso de lo que es con los derrochadores. En realidad, llegar tarde es de alguna manera un desperdicio; es una pérdida de tiempo, y para Virgo el tiempo es la tela con que está hecha la vida. Así que, si quieres evitar su tajante desaprobación, se puntual. Los amigos de Frank Sinatra ya saben que cuando el cantante dice: <<Cenamos a las ocho>>, quiere decir a las ocho, no a las ocho y cuarto o a las ocho y media. Aunque por su signo solar Sinatra es un orgulloso Sagitario, tiene un ascendente Virgo que explica por que es tan exigente con los ensayos, y tan exasperante con los detalles en los arreglos musicales. Cuando graba, cada nota y cada tono deben ser absolutamente impecables; si no, la sesión se repetirá hasta que él quede satisfecho. Si sumas ese gusto exigente y meticuloso al fuego y entusiasmo de Sagitario, ya puedes ver a que se debe el éxito de sus canciones.

 

Es difícil entender por que a veces se considera egoísta a la gente Virgo, ya que por lo común encuentran mas satisfacción en servir a otros que en satisfacer sus propias ambiciones personales. La etiqueta de egoísta no se debe probablemente a la capacidad de Virgo para decir <<no>> y decirlo en serio. Es generoso con su tiempo y su energía, pero sin ir más allá de lo razonable. Cuando las demandas se hacen excesivas, Virgo se planta y expresa sus objeciones con toda claridad, y hasta con demasiada claridad. Tanto como le gusta señalar los fallos de otros, se resiente orgullosamente ante la crítica abierta de sus propios errores. Cuando algún Virgo cometa un error, lo que no es muy frecuente, señálaselo con tacto si quieres conservar su amistad.

 

Son personas sorprendentemente sanas, pese a sus farmacias ambulantes (salvo que caigan enfermos por efecto de las preocupaciones, exceso de trabajo, tensión mental y pesimismo). Se ocupan mucho de su cuerpo y son escrupulosos con su dieta. Es posible que así y todo se quejen de algunas dolencias menores: malestar de estómago, indigestión, dolores crónicos en la zona intestinal, dolores de cabeza y problemas en los pies (¿te acuerdas de Vulcano, el dios cojo?). Deben cuidarse cuando atrapan un resfriado de pecho, porque son susceptibles a las afecciones pulmonares, según las influencias planetarias de su carta natal. Es fácil que sufran dolores en las caderas, brazos y hombros, que tengan problemas de gota, reumáticos y artríticos y a veces insuficiencia hepática y dolores de espalda. Pero la preocupación por su salud hará que Virgo evite la mayoría de las enfermedades graves. Muchos de ellos son vegetarianos y, si no lo son, ya puedes apostar a que saben exactamente que es lo que tienen que comer y cómo hay que cocinarlo. De vez en cuando tropezarás con un Virgo preocupado por los microbios, que se pone guantes de goma para preparar un budín o hierve todas las noches el cepillo de dientes, pero son casos extremos. Sin embargo, incluso el Virgo medio se lavará enérgicamente las manos antes de cada comida.

 

Les gustan los gatos, los pájaros y los seres pequeños e indefensos. También aman la verdad, la puntualidad, la economía, la prudencia y una discreta selectividad. Aborrecen los torrentes de sentimentalismo, la suciedad, lo vulgar, el abandono y la ociosidad. Son de naturaleza práctica, con excesiva tendencia a la discriminación: los verdaderos individualistas, que con la nitidez de su percepción consiguen que lo que desean no se vea embarrado y contaminado por sus apetencias. Una fresca brisa purifica los sueños de Virgo limpiándolos de todo rastro de locas y desatadas fantasías. Una vez que ha aprendido a dominar los complicados detalles de la vida, en vez de dejarse dominar por ellos, Virgo es más capaz de dar forma a su propio destino que cualquier otro signo solar.

 

El fresco y verde jade y la pureza del platino son su complemento y lo que le trae suerte. Pero la buena suerte de Virgo va siempre seguida por cinco clases de soledad, y la llamada del deber jamás se acalla del todo en su corazón. No olvides que la tímida sonrisa pensativa de Virgo oculta algunos secretos, por su sangre tranquila circulan la líquida plata de Mercurio y el trueno distante de Vulcano, mientras él se viste con sus colores favoritos: gris, beige, azul marino, todos los matices del verde y el blanco inmaculado. Subyacente a la gravedad de su porte esta el aura fascinante de la Virgen: la pureza de intención y de pensamiento, simbolizada por el jacinto de Virgo. Una vez que has conocido la fragancia de esta flor pascual, jamás te liberarás del todo de su hechizo: volverá cada primavera a rondar tu memoria. Virgo tiene su propia y secreta manera de hacer que el corazón recuerde.

 

Personalidades Virgo famosas

 


Príncipe Alberto

Laureen Bacall

Robert Benchley

Ingrid Bergman

Leonard Bernstein

Sid Caesar

Maurice Chevalier

Theodore Dreiser

Reina Isabel I

Peter Falk

Henry Ford II

Greta Garbo

Arthur Godfrey

J. W. Goethe

John Gunther

Lyndon Johnson

Elia Kazan

Joseph Kennedy

Lafayette

D. H. Lawrence

Sofia Loren

H. L. Mencken

Walter Reuther

Cardenal Richelieu

Peter Sellers

Robert Taft

William Howard Taft

H. G. Wells


 

El hombre Virgo

 

-Pues si a mí se me acercara un pez

a decirme que se iba de viaje,

yo le preguntaría con que delfín.

-¿No querrás decir con que fin? -preguntó Alicia.

-Quiero decir lo que digo –replicó la Falsa Tortuga

con tono ofendido.

 

Lo mejor será que dejemos esto en claro desde el principio. No pongas tus esperanzas en un hombre Virgo si tu corazón está ávido de sueños románticos y cuentos de hadas, porque entonces te morirás de hambre. Un episodio amoroso con un Virgo puede significar un violento golpe contra el suelo para un alma sentimental, y eso duele.

 

Es un hombre que vive casi completamente en un nivel material y práctico, y que no ve mucho sentido en las novelescas abstracciones de los libros. Claro que de todas maneras el problema puede ser puramente teórico, ya que -para empezar- tendrás que hacer un gran esfuerzo para llevarle hasta algún lugar que se aproxime al umbral de una relación hombre-mujer. No es de los que irán a cantar serenatas bajo tu ventana; tendrás una larga y solitaria espera en tu balcón iluminado por la luna hasta que él se decida a trepar por el rosal (o por la escalera de incendio, si vives en un apartamento sin ascensor).

 

En realidad, desde muy niños los hombres Virgo tienen profundas vinculaciones amorosas, pero no es un amor del estilo del de Romeo y Julieta. Para Virgo, la principal manera de dar expresión a esta palabra es una abnegada devoción a la familia, a los amigos y a los que son mas débiles o mas desorganizados que él. Nació con un instintivo amor por el trabajo, el deber y la disciplina, y se inclina naturalmente a ayudar a los desamparados. Hasta los representantes menos evolucionados del signo, los que no llegan a semejantes alturas, se sienten un poco culpables por no estar viviendo, de algún modo, en función de un ideal de abnegación.

 

La forma de amor que se traduce en emociones dramáticas, promesas sentimentales, llorosas declaraciones y afecto dulzón no solamente deja fríos a los hombres Virgo: puede asustarles hasta el punto de hacerles correr para alcanzar el primer tren o autobús que salga de la ciudad. (Para Virgo, a menos que esté realmente desesperado, los aviones son demasiado rápidos y demasiado caros.) Pero, aunque parezca estar hecho de una combinación de hielo y acero, es capaz de derretirse si la temperatura es exactamente la adecuada. Hay caminos muy precisos para llegar al corazón de Virgo. Caminos secretos, y la persecución agresiva no es uno de ellos. Tampoco la coquetería ni la sexualidad, como lo han comprobado con sorpresa y desilusión unas cuantas vampiresas y mas de una insinuante sirena.

 

A la hora del amor, Virgo busca calidad, no cantidad. Y como la calidad es un galardón muy alto en cualquier categoría, tienen muy pocos episodios amorosos auténticos, y los pocos que tienen están, con frecuencia, destinados a ser de alguna manera tristes o desdichados. La reacción de Virgo ante una decepción de este tipo es, normalmente, sumergirse en el trabajo mas difícil que encuentren, apartarse de la sociedad en general y, en la ocasión siguiente, tener aun mas cuidado. Ya ves que tendrás que valerte de una estrategia y una paciencia considerables. El instinto básico de Virgo es la castidad, y de el sólo se aparta por una buena causa o por una autentica mujer. Mucha gente de este signo -aunque no todos, desde luego-, pueden llevar una vida de célibes con mucha mayor facilidad que cualquier otro signo solar, de la misma manera que aceptan reglas disciplinarias que no entienden, porque para ellos lo natural es aceptar su destino sin rebelarse. Si el destino decreta <<vivir solo>>, Virgo está dispuesto a aceptarlo sin demasiadas nostalgias ni traumas emocionales, de modo que por el mundo hay muchísimos Virgo solteros, aunque a su manera sean capaces de tener muy poéticos, aunque frágiles, contactos amorosos.

 

Sin ponerse nunca en evidencia, Virgo puede ser un maestro en el arte de la seducción sutil. Bien pueden decírtelo un par de generaciones de mujeres que temblaban por dentro cuando cierto francés sonreía con su sonrisa tímida y cortes. Maurice Chevalier no se convirtió en leyenda porque tuviera la voz de Caruso, compréndelo. Y es verdad que no era de mi generación, pero yo también sentía mariposas en el corazón al verle o al escucharle. El hombre Virgo es una mezcla de nítido intelecto y solidez terrestre. Puede ser lo bastante distante y desapegado para destrozar corazones con su forma tranquila de flirtear, pero es raro que su tendencia critico-analítica y su escrupulosa discriminación les permita que sus paseos amorosos se salgan del campo platónico. Algo tiene que arder al rojo blanco para producir verdadera pasión en el corazón de Virgo. Modesto y selectivo, no caerá en una promiscuidad indeseable, y aunque pueda acceder a algún contacto terrenal y físico, tales indiscreciones son la excepción y no la regla. La regla es un interés distante. Conozco a un hombre Virgo que una vez aceptó un papel en una de esas películas realmente burdas, <<para adultos solamente>>, pero lo hizo estrictamente por el dinero, ya que en ese momento no tenía un centavo partido por la mitad… y todavía se ruboriza cuando alguien se lo menciona. Naturalmente, un hombre es un hombre, y no todos los Virgo se mantienen técnicamente vírgenes, pero tienen siempre cierta pureza de actitud. En el amor de Virgo hay invariablemente algo limpio y casto, que jamás llega a mancillarse, ni siquiera en medio de la pasión, por mas frívola que pueda parecer exteriormente por obra de las circunstancias.

 

Se tomará un tiempo precioso en la búsqueda del objeto de su amor, porque es tan critico y minucioso en la elección de mujer como lo es para comer o acicalarse, o en sus hábitos de salud y de trabajo. No trates de burlarte de él ni de mentirle, que tu enamorado Virgo no vive de ilusiones; lo que quiere es una relación decente, honrada y auténtica. Sabe muy bien que las probabilidades de encontrarla son pequeñas, pero no debes esperar que se conforme con menos. Si alguna vez las circunstancias le envuelven en un episodio sórdido, puedes estar segura de que no tardará en ponerle término.

 

Emocionalmente, es hombre difícil de conmover. Puede pasar largo tiempo sin sentir necesidad acuciante de tener una pareja permanente. Ya es para hacerte llorar, si es que has puesto tus ojos en él. Te preguntarás si está hecho de mármol, o si es que no tiene corazón. No, no esta hecho de mármol; si, tiene corazón. Ten paciencia. La que es capaz de esperar acaba alcanzando el éxito.

 

De vez en cuando algún Virgo, por curiosidad o frustración, intentará deliberadamente ajustarse a un comportamiento promiscuo, simplemente para comprobar que no le falta masculinidad. Claro que no le falta, y tan pronto como lo compruebe, Virgo dejará de buscar experiencias artificiales para ponerse a prueba. Por más tranquilo y sosegado que sea, Virgo no puede mantenerse por siempre inmune a la llamada de la humana naturaleza, pero cuando sucumbe se le hace difícil admitirlo. Cuando esté al borde de la sumisión, procurará disimular con elaborada displicencia sus verdaderos sentimientos. Es algo mas que un vestigio de talento de actor, latente pero sumamente refinado, lo que se oculta en Virgo. Fingirá que no está interesado con tanta habilidad como finge estar enfermo cuando no se encuentra a gusto en una fiesta. No esperes verle reaccionar con extáticas manifestaciones de entrega ni siquiera después del compromiso, de manera que mientras todavía esté por decidir si tú eres realmente la mujer por quien renegará de su soltería, puede mostrar actitudes muy, muy frías.

 

Sin embargo, una vez haya llegado a la conclusión de que la cosa va en serio, se te declarará con una simplicidad conmovedora. Su amor arderá con una llama constante, jamás fluctuante como el amor de otros signos solares, y te entibiará al correr de los años con una seguridad maravillosa. ¿Y acaso eso es malo? El único rasgo de cuento de hadas que hay en el romance de Virgo es que, si está auténticamente enamorado, esperara años hasta ganar su verdadera pareja, o trepara mil montanas para llevársela a su hogar. Es capaz de enormes sacrificios para lograr ese piececito, cuando ha descubierto que calzara en la zapatilla de cristal. Una vez que ha prendido, es innegable que la llama es fuerte; es casi imposible de extinguir. Serás eternamente adorada, como la propia Cenicienta. Supongo que la treta está en conseguir encenderla. Es raro el piececito que calce en la zapatilla de cristal; el hombre Virgo es muy exigente.

 

Cuando ya lo hayas atrapado, no será fácil que te dé motivo de celos, y no vacilará en superar todas las asperezas provocadas por problemas económicos, familiares o por interferencias de extraños. En las dificultades materiales y emocionales mostrará una fuerza increíble, siempre que tú te mantengas a su lado. No podrás pedir un compañero mas tierno y afectuoso cuando sientas el corazón herido por una palabra cruel, o cuando estés enferma. No te cubrirá de dinero, pero no te faltará nada de lo necesario, y en cambio te cubrirá de consideración.

 

Un hombre Virgo es invariablemente bondadoso y considerado con todas las pequeñas cosas que tanta importancia tienen para las mujeres. Tiene una memoria clara como un cristal y probablemente no se olvidará de vuestras fechas especiales, aunque tal vez no entienda del todo por que para ti son tan importantes. Sin ser celosos ni apasionados, los hombres Virgo son sumamente posesivos. Parece una diferencia demasiado sutil, pero es importante. Aunque no te haga escenas de celos por las atenciones que tengan contigo otros hombres, conociendo su profunda posesividad no debes olvidar que con un poco de libertad basta. La mujer casada con Virgo que se aleja demasiado del fuego del hogar, y con demasiada frecuencia, puede encontrarse al regresar con que ha desaparecido su marido. La lealtad de Virgo es total, y le disgusta profundamente destruir los lazos familiares, pero cuando su sentimiento de decencia está herido, no vacila en cortar limpiamente por lo sano, ante el tribunal de divorcios. Nada de complicados procesos de separación. Lo que se acabó, se acabó. Adiós y buena suerte. Ni siquiera la excepcional claridad de la memoria de Virgo le llevará a verter lágrimas sentimentales sobre el pasado, por la sencilla razón de que es capaz de disciplinar su memoria con la misma firmeza con que domina sus emociones. La autodisciplina es parte de su naturaleza. Un Virgo que ha tomado una decisión, se va, y una vez que se ha ido, no hay lágrimas ni disculpas que puedan hacerle cambiar de opinión. Jamás será victima de la ilusión de que encolando los pedazos rotos se restaurará la perfección de algo que ha sido gravemente dañado.

 

Si has puesto tu corazón en un hombre Virgo, será mejor que te esfuerces por mantener la cabeza libre de telarañas cuando estás con él. A Virgo le enferman la ignorancia, la estupidez y el pensamiento chapucero, casi tanto como la suciedad y lo vulgar, y es mucho decir. Mas vale que la chica que haya atrapado un corazón Virgo se vista con elegancia y tenga un cerebro bien perceptible bajo su pulcro peinado… y atención, que he dicho pulcro peinado. A Virgo le gustan las mujeres limpias de cuerpo y alma, y que se vistan bien, pero que no vivan pendientes de la moda.

 

No es necesario que seas una especialista en cocina, pero por favor, no tengas la ingenuidad de pensar que un marido Virgo permitirá que le alimentes con latas. Una buscadora de placeres, egoísta y sin imaginación, no llegará a ninguna parte con un hombre Virgo, aunque el sex appeal le salga hasta por las orejas. Es el último hombre del mundo a quien podrás encontrar fugándose con una corista sin sostén, aunque es posible que le preste el suéter si ella tiene frío. Y cuando se trata de definir bien las cosas, lo que Virgo busca es una esposa, no una amante en ningún sentido del término.

 

Por lo general, los hombres Virgo no tienen grandes anhelos de ser padres. Su personalidad no necesita, al parecer, de los hijos para realizarse emocionalmente, y son gente que tiende a tener familias reducidas. Sin embargo, cuando el hijo o los hijos han nacido, Virgo es un padre muy escrupuloso y que jamás se toma a la ligera sus responsabilidades. Se pasara horas enseñándoles cosas a los niños y transmitiéndoles sus propias normas de conducta. Estará bien dispuesto para ayudarles con los deberes y probablemente hará mil sacrificios por sus pasatiempos, lecciones de música, salidas de campamento y, especialmente, por sus estudios universitarios. Un padre Virgo dará muchísima importancia al intelecto y será rígido con sus hijos en cuestiones de ética, cortesía y buena crianza. Hasta los divorciados se preocuparán de que su progenie esté bien atendida, vivan donde vivan, y de que reciban la educación adecuada. Por lo general, los hijos de padres de este signo crecen sabiendo amar y respetar los libros y la cultura. Es raro que un padre Virgo malcríe a los niños, mas bien les impondrá siempre la necesaria disciplina. Todo esto está muy bien, pero puede ser necesario que haya más expresiones físicas de afecto entre el padre Virgo y sus hijos, ya que esta expresión no es algo que él logre con naturalidad. A menos que desde la primera infancia de sus hijos haga un esfuerzo en este sentido, es muy posible que un día Virgo descubra que se ha levantado una barrera infranqueable entre él y los hijos que tanto ama. También tiene tendencia a mostrarse demasiado crítico, a esperar demasiado y demasiado pronto y a ser excesivamente estricto.

 

Virgo esperará que te preocupes por su salud, pero también él te atenderá y te mimará cuando estés enferma. Es posible que de vez en cuando -y hasta frecuentemente- tenga sus ataques de chifladura y malhumor, pero una cosa es segura: si le dejas en paz, no se apartará de su camino para empezar a discutir contigo. Déjalo que se las arregle con su humor gruñón y te sorprenderás de la ternura con que te lo compensará. Déjalo que se preocupe, que le hace bien; para Virgo, es una especie de ejercicio mental. Pero si las preocupaciones están afectando a su estado físico, arráncale de ellas sugiriéndole algo interesante o diferente para hacer. No es difícil llamar la atención mental de Virgo, aunque si pueda serlo conservarla.

 

Ahora que ya sabes lo que te espera, si sigues todavía enamorada de ese señor Virgo, puedes esperar un futuro bastante satisfactorio. Tendrás un marido alerta y bien informado, que no esperará que tú atiendas todos sus caprichos ni que te muestres todo el tiempo atractiva y fascinante, con un toque de extracto detrás de las orejas y una rosa entre los dientes. (Aunque tal vez espere que tengas una pastilla de jabón en cada mano.)

 

Será formal y agradable, si tú eres discreta con sus defectos. Y después de todo, no tendrá tantos, salvo que tú creas que su manera de pasar el dedo por los muebles, todas las noches, para ver si hay polvo, es un defecto. Son pequeños hábitos, sabes. No importa lo que haga, procura no protestar. Recuerda que él no está hecho para soportar el mismo tipo de análisis crítico que él aplica a los demás. Hazte a la idea de que él te criticará, y no le des importancia: Virgo no puede dejar de buscarle cinco pies al gato. Una vez que hayas dejado de resentirte por eso, podrás relajarte y disfrutar realmente de tu leal e inteligente compañero. No es un ángel, no verás que le broten alas en los hombros. Pero muchas esposas se sentirán envidiosas de ti.

 

Después de todo, ¿cuantas mujeres están casadas con un hombre trabajador y apuesto, que mantiene la casa limpia y  ordenada, se acuerda de los aniversarios y hace milagros con el talonario de cheques? ¿Cuantas mujeres tienen un marido inteligente, que se viste bien, rara vez sale con sus amigos o se le van los ojos tras otras mujeres y es generalmente atento y considerado? Vuelve a fijarte bien. Eso, ¿no es más que un reflejo de las luces de la calle alrededor de su cabeza, o podría ser…? No, cómo va a ser una aureola. Que tontería, después de la forma en que te rezongó la otra noche, en el teatro, cuando le desparramaste un puñado de cacahuetes salados en las rodillas. Claro que no. ¿Con ese carácter podrido? Y sin embargo, tiene una especie de aureola, y cuando sonríe, y tú te miras en la claridad de sus ojos… bueno, está bastante bien mientras no llegue alguien con alas de verdad.

 

La mujer Virgo

 

<<Jamás se habrá olvidado del todo que

si bebes mucho de una botella donde dice veneno>>,

casi seguramente te sentará mal,

tarde o temprano.

 

A veces ella misma se avergüenza tan severamente

que los ojos se le llenaban de lágrimas.

 

Si te imaginas a la mujer Virgo como una doncella dulce y virginal, pura como la nieve recién caída, ya verás como se hacen pedazos tus ilusiones. Virgo no es una ninfa arrodillada junto a un estanque, envuelta en una túnica de gasa. Lamento estropearte la imagen.

 

Una mujer Virgo es capaz de dejar a su marido por un hombre a quien conoció en algún océano remoto, de tener un hijo de su amante sin preocuparse del matrimonio y de enfrentar con la cabeza bien alta a un mundo hostil. Nada de eso es muy púdico ni virginal. Hay mucho que aprender sobre este tierno y frágil símbolo de la feminidad sin mancha, y en primer lugar, que su columna vertebral está hecha de acero inoxidable.

 

Es verdad que básicamente es tímida; eso no te lo discuto. Las chicas Virgo no se suben a un cajón para pronunciar fervorosos discursos, ni arrasan ellas solas con un bar, como las mujeres del Lejano Oeste. Tampoco verás que las arresten por conducir borrachas, y te daré cinco dó1ares por cada una que encuentres en el reparto de una revista picaresca. Pero una mujer Virgo es una mujer, con todas las armas y astucias necesarias, incluso una férrea determinación de perseguir la felicidad sin importarle a dónde la lleve el camino. Algunos punzantes espinos en la ruta no harán que se desmaye ni que gima débilmente pidiendo ayuda.

 

Cuando oigas hablar de una mujer Virgo que ha violado las reglas de la sociedad, asegúrate de leer bien entre líneas. Su mentalidad es intrínsecamente pura, eso es cierto. Pero también el amor es puro; el verdadero amor, y a Virgo no le interesa el de ninguna otra clase. Es capaz de escalar las montanas mas altas y atravesar el mar agitado en galochas y chaquetón de marinero, una vez que se ha movilizado en ella el espíritu de Mercurio, que puede oscurecer considerablemente esa imagen etérea y graciosa. Recuerda también que el verdadero regente de Virgo, el distante Vulcano, es el dios del trueno. Una Virgo que considere imperfecto su matrimonio y encuentre un amor sin macula (o crea haberlo encontrado, lo mismo da), no vacilará en cortar los antiguos vínculos. Cuando usa el escalpelo, lo hará con la calma y precisión de un cirujano. Por más que deteste destruir el círculo de la familia, Virgo detesta más la hipocresía.

 

Una vez que haya aceptado un amor como ideal y verdadero, la pureza de la idea que ella tiene de la relación tiene primacía absoluta sobre todos los pedazos de papel legal del mundo. Es la única mujer del zodiaco que puede ser absolutamente práctica y divinamente romántica al mismo tiempo. Esa situación, la de aventura amorosa junto a un océano remoto, puede parecer superficialmente sin fundamento e inmoral. En realidad, es un predecible ejemplo de cómo Virgo puede mostrarse fiel a su genio cuando se ve ante una decisión difícil. En una situación así, se angustiará al extremo ante la reprobación social, pero la angustia no alterará su conducta, como no alterará tampoco la pureza de sus motivaciones. Es un ejemplo perfecto del firme sentido práctico que da a Virgo su elemento de tierra, unido a la cualidad mental, etérea y orientada hacia lo ideal de Mercurio. Una vez que el amor de Virgo se enciende, arde al rojo blanco, y con su intensidad y unicidad de propósito puede dar motivos de vergüenza a las pasiones de otros signos solares. Sin embargo, para encenderlo puede hacer falta cierto tiempo.

 

Admito que los aspectos físicos y ardientes del amor pueden estar un tanto suavizados en las mujeres típicas de Virgo, pero hay en ellas una misteriosa y serena cualidad de espera, una <<pasión del espíritu>> que, para los hombres que prefieren la delicadeza de los sobreentendidos en amor, es una cualidad sumamente satisfactoria.

 

Es una perfeccionista, pero eso no significa que sea perfecta. Tiene sus rasgos negativos, que pueden ser bien fastidiosos. Para empezar, las mujeres Virgo están tercamente convencidas de que nadie puede hacer las cosas con tanto orden y eficiencia como ellas, y lo que realmente le revienta a uno es que -por lo general- nadie puede. También son insoportables con la puntualidad. ¿Alguna vez has hecho esperar a una mujer Virgo a quien hubieras citado? Cuando se sienta molesta o irritable, no te hará una escena ni te tirará botellas a la cabeza, pero puede ponerse arisca y quisquillosa si la haces enojar. También puede ser que te riña, directamente. Alguna vez es posible que una mujer Virgo llegue a parecerse a una arpía, pero en general no llegan tan lejos. Llévale flores, admite que te comportaste mal y no discutas. No te servirá de nada, a Virgo no podrás vencerla. Su elemento es la tierra, de modo que valora las creaciones de la naturaleza, y un ramillete puede calmar su irritación. En cuanto a las disculpas, que sean breves y precisas. Nadie puede tomar por tonta a Virgo. Su claridad de visión detectará la más elaborada de las mentiras del más hábil enredador, y la más tenue mancha de lápiz de labios en el cuello de una camisa. Puede ser limpia en sus intenciones, pero desde luego no es ingenua.

 

No quiero decir que vaya a revisarte la ropa que envías al lavadero, por lo menos mientras no estéis casados. Después, como estará en su casa, no se sentirá tan culpable al hacerlo.

 

Son mujeres que padecen un bloqueo mental cuando se trata de admitir sus propios errores, como si tuvieran un bloque de madera ante el cerebro, de manera que será prudente que, simplemente, te ahorres el intento. Por frustrante que sea, la mayoría de las veces tendrá razón, de modo que ¿a que discutirle? Cuando hayas conseguido que vuelva a su estado de ánimo normal, es tan deliciosa que ya no te importará quien ganó o perdió. Si no resulta demasiado hiriente para tu orgullo masculino, te resultaría provechoso seguir sus consejos financieros, o dejar que sea ella quien organice el presupuesto. Es concisa y práctica, y capaz de detectar pequeños errores que hasta a un contable público se le escaparían. (Salvo que tenga influencias negativas en su carta natal, o que tenga un ascendente impulsivo.)

 

Si empiezas a salir con una mujer Virgo, pule tus modales y tu gramática. No verá con buenos ojos que uses lenguaje de cuartel o que bebas el agua del aguamanil. No te pongas a masticar apio muy cerca de sus oídos, y en cuanto a comer mazorca, será mejor que te olvides. Dile en todo caso al camarero que te lo desgrane y te lo sirva en el plato. Tampoco pasarás el examen si eres desaliñado en el vestir. Si te has enamorado de Virgo, es mejor que te resignes a afeitarte dos veces al día, y lo mismo te digo para las duchas. Báñate en loción para después de afeitarte, cepíllate bien el traje, ponte una camisa limpia, cuidado con los modales, y hazte limpiar los zapatos antes de empezar a cortejar a una chica de estas. Y una última advertencia, muy valiosa: la próxima vez que llegues tarde, finge que no te has dado cuenta de la hora que es. Entra en su casa con porte colérico y, cuando te pregunte que te pasa, dile que esa tonta y ridícula biblioteca del demonio (no se te ocurra usar palabras mas fuertes que esas) cierra siempre cinco minutos antes del horario estipulado. No importaría si fuera de vez en cuando, pero es que todas las noches te cierran las puertas cuando tú todavía tienes que guardar todas esas publicaciones científicas. Eso le hará olvidar tu retraso.

 

No la lleves al hipódromo ni la dejes ver cómo pierdes el salario de una semana con esa estupenda yegua en la quinta carrera, por media cabeza. Las historias de color subido, guárdalas para los almuerzos con los amigos, y repítele siempre cuanto te alegra que ella no sea una de esas mujeres tornadizas. ¿Acaso no es cierto? Y tampoco es una lapa. Las mujeres de Virgo no se van a los extremos. Ella puede cuidarse sola, gracias, pero para hacerlo no necesita portarse como un hombre.

 

No la abrumes con tus encantos físicos ni la abraces como un oso cuando vais en el metro; tampoco precipites el beso de despedida la primera vez que salgáis juntos, ni tal vez la décima… espera el momento justo. En general, procura evitar las escenas sobreactuadas. Muévete con lentitud, con gracia y con gusto, si no quieres terminar en la orquesta por tu torpeza. Y ya que hablamos de teatro, es probable que a ella le encante. Y los desfiles también. La pompa y el ornamento, la emoción dramática, sirven de escape para sus propias emociones, tensamente controladas. Además, como crítica es excelente. El desarrollo de su intelecto y su gusto artístico, combinados, explican la agudeza de su percepción. Si pudieras conseguir que lo entendieran los productores de Broadway, te verías inundado de entradas gratuitas para los estrenos de prueba en los teatros suburbanos. Casi siempre, una mujer Virgo se adelantará a los comentarios de los críticos. Para definirla, discriminación es una de las palabras claves. Le encantan las obras de teatro, los conciertos y los libros, pero critica severamente su contenido, de la misma manera que te criticará la corbata y la forma de peinarte, por no hablar de lo que dices y de lo que haces. Para ella, criticar es tan natural como respirar para ti. Virgo es la eterna perfeccionista, y sin ella andaríamos todos bastante sucios y desaliñados. Pero no se te ocurra criticarla a ella, que eso va contra las reglas. Aquí, la regla de oro decididamente no es válida. Lo que ella te hace, es mejor que tú no se lo hagas. La cristalina claridad de su pensamiento hace que, por dentro, tenga tanta conciencia de sus propias imperfecciones como de las tuyas, y como la evaluación que hace de sí misma es tan frecuente como severa, de ahí que tenga la sensación de que no necesita que tú la ayudes. De ella se puede decir con verdad que es <<el peor de sus críticos>>.

 

Lo bueno de enamorarte de una mujer como ella es que se hará cargo de todas tus preocupaciones, y es posible que incluso disfrute con ello. Evitará que caigas en el ridículo sin hacerte sentir disminuido en tu hombría, un arte que bien podrían imitar las mujeres nacidas bajo otros signos solares.

 

En cuanto a la fidelidad, alguna vez sabrás de una excepcional mujer de Virgo que, por sus razones propias e insondables, ha decidido mandar al diablo la virtud, pero por lo común en esos impulsos, que no suelen durar mucho, hay el deseo de demostrarse algo a si misma. Las mujeres Virgo que alguna vez dan unos pasos por la florida senda de la promiscuidad tienen la habilidad suficiente para ocultar el traspié, y de todas maneras ese comportamiento es excepcional. Lo habitual es que, si te ama de veras, puedas dejarla tranquilamente durante un mes en una isla desierta, con el hombre más atractivo que conozcas. ¿Dos meses? Bueno, la mujer Virgo es humana, en definitiva; no es una computadora que camina y habla. Tiene un corazón más cálido de lo que se imagina la gente, y sus emociones pueden volverse tormentosas, aunque no se tome el trabajo de anunciarlo en la cartelera. La naturaleza emocional de Virgo es contenida, pero no inexistente. Recuérdalo, que eso te levantará el ánimo.

 

Aunque sean fastidiosamente meticulosas con las pequeñeces, las jóvenes Virgo también pueden ser las criaturas mas generosas, afectuosas y buenas del mundo. Considera su perfeccionismo como una virtud y no como un vicio. Con toda la precipitación y la impulsividad que imperan en el mundo, ¿que haríamos sin la agudeza visual y mental de Virgo? Aun en los momentos en que te irrite con su actitud crítica, encontrarás en ella algo encantador que es totalmente irresistible. Claro que tú ya lo habías descubierto; si no, no estarías afeitándote dos veces por día ni yendo todas las noches a la biblioteca. La suavidad de sus modales y la dulce claridad de sus ojos han funcionado como debían. Es probable que hayas descubierto incluso lo divertida que es cuando no se la presiona, y lo despierto que es el ingenio que se oculta en su linda cabecita. Hay algo amable y extraño en la risa de la mujer Virgo, que cuando se suelta suena como un repique de campanillas.

 

Como no tiene ilusiones, no intentes venderle espejismos. Para ella, la verdad es belleza, y la belleza es verdad. Acostúmbrate a aceptar que limpie los ceniceros cada tres minutos, ten paciencia con los gatitos que recoja, y tendrás quien se ocupe con femenina gracia de la rutina de la pipa y las pantuflas. Solamente con alguien en quien confía se compartirá ella, cautelosamente, y para Virgo las cosas pequeñas significan mucho. Pese a su modestia y timidez naturales, tiene la fuerza y la reciedumbre suficiente para que otros puedan encontrar en ella consuelo ante la tormenta. El silencioso valor y el profundo sentido de la responsabilidad de la mujer Virgo actúan con frecuencia como un mágico cemento que mantiene unidas a las familias grandes. Es probable que sea buena cocinera, y jamás te envenenarás con la sopa que ella haga. Encontrarás tu casa limpia y acogedora, y sobre la mesita del café un gran tazón lleno de manzanas, no de bombones de chocolate (que son perjudiciales para los dientes y para la salud, en general).

 

Probablemente nunca verás a tus hijos corriendo por el barrio con las narices sucias, la cara pringada de mermelada o las zapatillas rotas. Tampoco te encontrarás deditos que te rompan los cigarrillos o que pinten a la acuarela tus papeles personales. Ella se ocupará de la disciplina. Es raro que la mujer Virgo tenga más de uno o dos hijos, parece que la maternidad no fuera necesaria para satisfacer su feminidad. Pero una vez que el bebé haya irrumpido en su vida, Virgo jamás olvidará sus necesidades físicas, morales o educacionales. Es posible que no le resulte tan fácil satisfacer a su hijo en sus necesidades emocionales, pero si se siente segura de tu amor y sabe que la valoras, se relajará y rodeará a vuestros vástagos de cálido afecto. Los pequeños suelen hallar deliciosamente gratas y dulces a las mamás Virgo. Dentro de su firmeza y de su empeño en inculcar buenos hábitos, tienen un toque de ternura que da al niño la seguridad de su amor.

 

¿Recuerdas un poema que dice que con tu última moneda no debes comprar pan, sino <<jacintos para el alma>>? A esa mujer dale ambas cosas. Frecuentemente, la encontrarás ocupada cosiendo o remendando y, si tu mujer es típica de su signo, es posible que tu casa esté llena de una mezcla celestial de perfumes: el de las flores frescas y el del pan casero que sube, crujiente, en el horno. Muy gratos al llegar a casa. Ella desempolvará todos tus viejos sueños hasta hacerlos brillar de nuevo, y tendrás una mujer que jamás te pedirá la afeitadora ni usará tu cepillo de dientes para pintarse las pestañas. Cuando estés enfermo, te cuidará como un ángel, y jamás te pondrá en una situación incómoda flirteando con tu mejor amigo. Será pulcra en el vestir, y con ella podrás hablar de algo mas que de pañales y de los comentarios del salón de belleza. Recibirás toda la lealtad y devoción que te mereces, y ella no te hará escenas de celos ni dilapidará a tontas y a locas el dinero. Guardará en su corazón tus secretos, te ayudará a organizar tu trabajo, y no es probable que su cutis se arrugue al alcanzar la madurez. Dime sinceramente si no vale la pena que cuides tus modales y no te olvides de limpiarte las uñas. Sus ojos son frescos lagos de puro amor y, cuando sonríe es capaz de iluminar toda la habitación. Mejor que la cuides, que tal vez nunca volverás a tener tanta suerte.

El niño Virgo

 

Pero cuatro ostras pequeñas se apresuraron,

ansiosas por el convite:

las chaquetas cepilladas,

lavadas las caritas y los zapatos limpios y lustrados…

 

En su intento de imitar los ruidos que oye en la guardería, el diminuto bebé Virgo muestra ya el germen del raras veces mencionado talento histriónico de su signo. La capacidad para la mímica se manifiesta casi desde el nacimiento. El bebé Virgo es vivaz y activo, y al mismo tiempo, más pacífico y tranquilo que otros infantes: una contradicción que presagia su personalidad futura, alternativamente sedante e irritante.

 

No trates de darle puré de manzanas a tu pequeño Virgo cuando él quiera melocotones, porque la batalla será larga. Terminarás limpiando el puré de manzanas de toda la sillita alta, sin que un gramo haya ido a parar al estómago del bebé, por encantadora que sea su sonrisa mientras firmemente aparta la cabeza. Es posible que te sorprenda ver que prefiere las espinacas a los helados, pero es que la meticulosa selectividad de Virgo con la comida se manifiesta desde muy pronto.

 

Aparte de ser quisquillosos con la comida, y tener de vez en cuando molestas indigestiones, los niños Virgo son un encanto para criarlos: pocos conflictos y raras pataletas. Ya desde que son muy pequeños muestran tendencia a la pulcritud y guardan de buena gana sus juguetes. Tu niño Virgo puede mostrarse tímido y callado cuando hay mucha gente, pero en familia y entre amigos comprobarás que seguramente el gato no le ha comido la lengua. Es probable que sea precoz para hablar y que lo haga con fluidez, salvo en presencia de extraños. Un niño

Virgo rara vez trae problemas, y para mamá es un compañero maravilloso mientras se ocupa de la casa. Estará encantado de imitar lo que ella haga y por lo general obedecerá la primera vez que le digas algo, sin que sea necesario reñirle.

 

En la escuela, es fácil que el pequeño Virgo sea el mimado de la maestra, simplemente porque, ya sean varones o niñas, son los que con mas facilidad aceptan la disciplina y los que con mas dedicación estudian sus lecciones. Es una delicia enseñar al niño típico de este signo, despierto y de modales dulces, pero hay que ser mesurado con las críticas. Insistir demasiado en los errores le llevará a preocuparse demasiado, a veces hasta el punto de enfermarse.

 

Un sermón delante de sus compañeros puede mortificarle dolorosamente y sofocar durante largo tiempo su deseo de aprender. Si cometen un error, los niños Virgo sólo necesitan una advertencia, hecha con calma, para preocuparse tanto como el maestro por corregirlo, y más tal vez.

 

Es frecuente que las obligaciones mundanas que disgustan al resto de la clase sean aceptadas por Virgo como importantes responsabilidades. Son personitas eficientes y dignas de confianza, de disposición grave, aunque amistosa y placentera, y lo bastante sensibles como para mostrarse irritables si sus compañeros mas extravertidos hacen burla de ellos. El niño Virgo es muy adaptable, y probablemente tan capaz de pintar un decorado para el teatro como de dirigir el periódico de la escuela. No es mala idea sugerir a los niños de este signo que ensayen una experiencia en las tablas. No buscaran los primeros papeles, pero si consiguen vencer el miedo a la escena pueden mostrar una sorprendente capacidad para interpretar sus personajes con convincente realismo.

 

La honradez de Virgo, unida a la cuidadosa atención que pone en los detalles, hacen que recurrir a estos niños sea la mejor elección para un maestro ocupado que necesita ayuda para corregir pruebas. Como monitor de la clase, será siempre justo y atento, pero habrá ocasiones en que el maestro se ruborice cuando, al oírle hacer una afirmación errónea (ya que los maestros son sólo seres humanos), la normalmente tímida y silenciosa personita Virgo levante la mano para señalar en términos inequívocos el error. Los alumnos Virgo quieren hechos, y quieren saber los porqués. Rara vez pondrán en cuestión la autoridad, pero si lo harán con el conocimiento libresco, a menos que sepan en que se basa. Es frecuente que la palabra impresa no baste a la mente inquisitiva y minuciosa de Virgo. Son niños que necesitan muchos juguetes educativos, y mientras son pequeños es menester leerles con toda la frecuencia posible. Si no se les proporciona una educación cabal, terminarán siendo desdichados e inadaptados de adultos. Saber menos que otros les convierte en irritables introvertidos, dolorosamente avergonzados de su insuficiencia.

 

Es mejor no hacer caso de los adolescentes Virgo cuando empiezan a prestar atención al sexo opuesto. Burlarse de una niña que experimenta su primer amor puede dejarle cicatrices emocionales permanentes, y entrometerse en los escarceos de un muchachito puede hacer que termine sus días soltero. Virgo no acepta con facilidad las relaciones que puedan conducirle al matrimonio, y hay que despejarle el camino tanto como sea posible.

 

Tendrás que ser tú quien abastezca con signos físicos de afecto las necesidades emocionales de tu retoño Virgo; son criaturas que jamás te dejarán ver cuán hondamente desean esa forma de amor, pero la carencia de ella afectará en enorme medida a sus relaciones futuras. Hasta las niñitas mas hermosas y mas despiertas -y no hablemos de los varones mas apuestos e inteligentes- necesitan que les digan reiteradamente que son interesantes, porque se les hace difícil creer que su modalidad modesta y retraída pueda ser tan atractiva como las personalidades mas agresivas de sus amigos. La personalidad de Virgo puede soportar cualquier cantidad de elogios sin creérselos, de modo que no seáis avaros con los abrazos, besos, halagos sinceros y palmadas en la espalda. Vuestro hijo Virgo necesita grandes dosis diarias de esas vitaminas emocionales, por lo menos tanto como el aceite de hígado de bacalao.

 

Será de hábitos muy precisos, y se quejará si tocan sus cosas o invaden su intimidad. Hace ciertas cosas en ciertos momentos y, si su horario personal se altera, Virgo se alterará también. Puede ser arriesgado pedirle una opinión franca, pero aparte de eso, su compañía es habitualmente muy grata. Es un niño que criticará hasta al último miembro de la familia, con imitaciones a veces divertidas, pero implacables, de sus respectivos defectos. Es probable que desde pequeño quiera tener un cuarto para el solo, y que sea quisquilloso con tus habilidades culinarias. Nada de grumos en el puré de patatas, por favor, ni tanto condimento en los rellenos. En cambio, demostrará un excelente sentido de la responsabilidad mucho antes de la edad en que otros niños aprenden el alfabeto. Será considerado con las jaquecas de mamá y con los problemas económicos de papá. Puedes esperar que se esfuerce sinceramente por obtener buenas notas en la escuela, que te ayude de buen grado en las tareas de la casa y que administre con cuidado su asignación semanal.

 

Aunque esté lejos de ser un modelo de perfección, y a veces te den ganas de darle un pescozón cuanto te haga sacar los mejillones de la paella, o no quiera ponerse la camisa que acabas de plancharle porque tiene dos arruguitas, durante la mayor parte del tiempo es un placer tener en casa un niño Virgo.

 

Será bueno que tenga un gatito o un pájaro, de modo que pueda aprender callada y discretamente las lecciones del amor. No le compres un San Bernardo ni un perro policía, que si es un niño típico de su signo, preferirá los animalitos más pequeños. Un hormiguero puede parecerle fascinante. Mirar de cerca cómo las laboriosas hormiguitas se ocupan de sus menesteres puede ser interesantísimo para su mente curiosa y práctica.

 

Escúchale cuando hable, que su sabiduría va más allá de sus años. Puedes permitirte el lujo de mantener en un mínimo las regañinas, porque si sabe exactamente que es lo que se espera de él, el pequeño Virgo se esforzará por complacerte. Recuerda que su imaginación necesita mucho estímulo y amplio espacio para crecer; si no, es muy fácil que se ahogue. No es necesario que te preocupes por no malcriarlo o crearle demasiadas ilusiones; los niños Virgo no corren ese peligro.

 

Dale todos los sueños más dulces que puedas para que los atesore en su corazón. Esos deliciosos momentos de fantasía serán la seguridad, cuando crezca, del necesario equilibrio emocional. Y asegúrate de que, en secreto, tenga su estrella para expresarle sus deseos. Los recuerdos de esas mágicas ensoñaciones serán su refugio contra la soledad en los años venideros, y Virgo tendrá muchas ocasiones de soledad. A diferencia de otros niños, es probable que no le gusten mucho los cuentos de hadas y las ficciones. Es un pequeño realista con todas las de la ley, y tal vez por eso mismo es quien mas los necesita.

El jefe Virgo

 

-Pues ya hablaremos -dijo La Tigridia-, cuando haya con quien valga la pena hacerlo.

 

Si tienes un jefe Virgo, se bueno con él, que probablemente tiene desdichas y preocupaciones secretas. La gente de Virgo no nació para ocupar cargos de ejecutivos que imponen su dirección a la gente, y no tardan en lamentar la decisión de haber querido abarcar más de lo que pueden apretar. Es claro que determinadas posiciones planetarias y aspectos de su carta natal pueden hacer que haya nativos de Virgo sumamente competentes en situaciones de poder, pero son los menos. Es posible que los que conozcas con tales cualidades puedas contarlos con los dedos de una mano.

 

Típicamente, Virgo se desempeña mejor como el poder oculto tras el trono, el que con eficacia lleva a la práctica las ideas de otros. Se siente más feliz y se maneja mejor en la restringida situación de presidente del Consejo de Administración que como ejecutivo de una gran sociedad anónima, encargado de hacer frente a los problemas de sus empleados y de dar una buena imagen de la empresa. Lo último que quieren la mayoría de estos nativos es verse glorificados teniendo que escuchar los problemas de todo el mundo. Bien sabe Dios que con los propios ya tienen bastante para preocuparse durante toda la vida, aunque muchos de ellos sean imaginarios.

 

Hacer frente a la tensión de ser el responsable de las acciones impulsivas de sus socios progresistas, dar órdenes a los subordinados y llevar adelante las relaciones publicas al tiempo que hacer malabarismos con las finanzas de esos grandes imperios exige una piel mas resistente y un ego mas inflado de lo que se encuentra en el Virgo típico. Una de las razones de su incapacidad para convertirse en ejecutivo es que tiende a ver con mucha claridad los árboles y a olvidarse completamente del bosque; el mismísimo rasgo que lo convierte en una joya inapreciable como hombre de confianza del presidente de una empresa. No será él quien vea los grandes rasgos del cuadro, pero puede precisar las imágenes que otros, mas agresivos, pintan de manera tan descuidada. Si alguien es capaz de manejar proyectos complicados y sacarlos adelante con un mínimo de errores desastrosos, ese es Virgo. Es capaz de tomar los proyectos mas disparatados, llenos de mil peligrosos cabos sueltos, y llevarlos a la realidad. Jamás se debe desperdiciar un talento como el suyo poniéndolo en primera línea, donde no tenga la calma y el aislamiento necesarios para que lleve a cabo sus minuciosos milagros.

 

En realidad, si se ve obligado a demostrar ante el público su magia organizativa, es posible que Virgo de la impresión de no ser sincero, cosa que de ningún modo es verdad, aunque sea precisamente la acusación que suele hacérseles a los nativos de este signo cuya vanidad oculta les lleva a ocupar cargos de esta índole.

 

Virgo no se andará con muchos miramientos cuando se le pide una opinión crítica, y admitamos que un ejecutivo muchas veces tiene que sonreír y decir <<si>> aunque piense que <<no>>, o fruncir el ceño y decir que <<no>> cuando piensa que <<si>>. Todo eso es parte del juego, pero Virgo llama al pan pan, y al vino vino, y no entiende nada cuando se le acusa por no haber hecho como si fuera pavo trufado.

 

Por ende, cuando Virgo ocupa un puesto de gran importancia suele recurrir al engaño como autodefensa, pero como decididamente engañar no es uno de sus talentos innatos, acaba siendo acusado de falso e hipócrita. Es una pena, con el odio que tiene a la hipocresía, pero es el precio que paga por ocupar un lugar para el cual no estaba hecho. Los interminables y gárrulos almuerzos con clientes a quienes hay que atender y agasajar pueden llevar a Virgo a refugiarse en una ermita después de unos meses, o a un grave colapso mental si la situación se prolonga durante unos años.

 

Cualquier Virgo que haya aprendido a conocerse termina por saber que para él lo mejor es encargarse del trabajo de hacer funcionar el mecanismo interno de la organización, y dejar que sea algún otro el que salga en las fotos publicitarias. Si está realmente dedicado a su trabajo (¿y que Virgo no lo está?), desdeña secretamente las actividades sociales y políticas en que se ve obligado a participar el jefe de la empresa, porque le hacen descuidar sus obligaciones… y puedes estar seguro de que eso de descuidar sus obligaciones no es cosa que Virgo se tome a 1a ligera.

 

Aun así, si el negocio es pequeño y no tiene más de una docena de empleados, digamos, Virgo puede hacer un buen papel como capitán del remolcador. Sin duda, no lo dejará chocar con ningún escollo imprevisto, ya que todos los riesgos potenciales estarán detalladamente registrados en su carta, del revés y del derecho. Pero un gran negocio y el nativo típico de Virgo, simplemente no combinan, aunque pueda haber alguna ocasional excepción de la regla. Un Virgo con ascendente en Cáncer y la Luna en Capricornio, por ejemplo, puede ser harina de otro costal. Este si que podría ser brillante como jefe de una gran empresa, así como el nativo medio se desempeña generalmente bien al frente de una empresa pequeña. También son gente que se distingue en la dirección de grupos de experimentación científica en los cuales lo fundamental es una investigación escrupulosa y detallista.

 

No será un jefe que pase por alto los errores y la falta de esmero de una secretaria que haga continuamente faltas de ortografía, tenga los dedos manchados de tinta y se olvide de regarle los geranios. Tendrás que ser despierta y andar despabilada si quieres conseguir un ascenso de tu jefe Virgo. Nunca le digas que tiene una reunión a las tres de la tarde si en realidad es a las tres menos cuarto, porque te las verás con un jefe irritable y quisquilloso que te señalará tu error con minuciosa franqueza. Y en cuanto a defenderte recordándole que el mismo extravió los papeles que necesitaba precisamente para esa reunión, ni lo pienses. En vez de conseguir que sea mas tolerante con tus errores al compararlos con sus propias rarísimas equivocaciones, lo más probable es que te mire echando chispas de furia y que, si lo intentas mas de una vez, acabes perdiendo tu trabajo. Una pizca de crítica ya es mucho para el jefe Virgo. Desde su punto de vista, claro. Por su parte, hazte a la idea de que habrá muchas, y de que hay una manera de evitarlas, y sólo una: no cometer errores. En realidad, es muy simple.

 

Una vez que te hayas adaptado a su actitud perfeccionista, verás que a pesar de su ojo de águila, Virgo es justo y bondadoso como jefe. No le interesan los detalles de tu último romance, porque al Virgo típico le aburren los sentimentalismos, pero tendrá muy en cuenta cuando le pidas un día de permiso para que te curen la uña del dedo pequeño del pie izquierdo. Un permiso por enfermedad es comprensible; los flirteos y los hábitos descuidados en la oficina, no. Mantén en orden tu escritorio, no te presentes en minifalda por el despacho, ni muy maquillada, no te cepilles el pelo sobre los papeles de él y escucha atentamente todas sus instrucciones. Si consigues que apruebe tu arreglo personal, tus hábitos laborales y tu inteligencia, comprobarás que puede ser un hombre sorprendentemente generoso y considerado para trabajar. Tiene sus pequeñas rarezas, pero ¿no las tenemos todos?

 

Los hombres que trabajan con un jefe Virgo se enfrentan con un problema un poco diferente: esperará de sus subordinados ideas creativas y una actitud agresiva en la promoción y las ventas. Es decir que confiará en que tú llenes esas lagunas de su propia forma de ser. Asegúrate, simplemente, de que actúas con modestia. Virgo sabe que tú tienes mas impulso directo que él, pero no se le escapa que quien tiene capacidad de organización -por no hablar de sentido práctico y cautela- es él, y no le hará gracia que le des a entender que puedes hacer las cosas sin su supervisión. Indudablemente, tiene razón, como casi siempre, y puede resultarte un poco frustrante hasta que te acostumbres y aprendas a respetarle por eso.

 

Puede que tu jefe Virgo tenga un cajón lleno de remedios para la indigestión, y la mente llena de hechos y cifras, pero tiene también el corazón lleno de bondad y de capacidad para resolver los desacuerdos y conflictos del trabajo. Como aguinaldo no repartirá automóviles ni estolas de visón, pero sus empleados estarán pagados en lo que valen y no los explotará. Recuerda que tiene la indudable capacidad de medirte en tus exactas dimensiones, y que engañarle es difícil, si no imposible. No esperes que se entusiasme con burbujeantes y seductoras campañas publicitarias. Tal vez no sea demasiado imaginativo, pero si lo bastante para comprender que esas burbujas estallan estrepitosamente con una gran salpicadura que puede mojaros a todos. Asegúrate de que tus sugerencias y tus métodos de trabajo tienen una só1ida base en la realidad, porque si no prescindirá de tus planes delirantes y es posible que prescinda también de ti. Quizá te impaciente mas de una vez su costumbre de buscar cinco pies al gato y su implacable actitud critica, pero como en definitiva no puedes decirle a un superior que los protestones hartan, será mejor que aceptes con buen humor sus criticas. De todas maneras, no te hará mal dejarte formar un poco por él.

 

Dile siempre la verdad, porque de nada sirve mentirle. Francamente, tu jefe Virgo podrá dejar pasar un mosquito, pero será raro que se trague un camello.

 

Si le prestas el apoyo y el respeto comprensivo que él necesita, nada irá mal. Interiormente, es de verdad un alma tierna y con frecuencia, sea casado o soltero, tremendamente solitario. Para él no es fácil hacer amigos, y se mostrará conmovedoramente agradecido por tu apoyo. Como todos los de su signo, vive con su sueño, y la emoción no le es, en modo alguno, tan ajena como parece. Dale a entender que has descubierto que es más lo que ladra que lo que muerde (aunque hasta sus ladridos sean recatados) y se bajará de su torre de marfil. Y no hagas caso de los demás empleados, que le consideran tacaño. Cuando tengas un verdadero problema, recurre a él y ya verás.

 

El empleado Virgo

<<Cuando dices… colina>> -interrumpió la Reina- yo podría mostrarte colinas en comparación con las cuales a esa la llamarías valle. – Una colina no puede ser un valle, vamos. Eso sería un disparate… La Reina Roja sacudió la cabeza. -Pues llámalo… <<disparate>>, si quieres -dijo-, pero yo he oído disparates comparados con los cuales eso sería tan sensato como un diccionario.

 

Si tiene usted un empleado Virgo que sea típico (o típica) de su signo, cuídelo como un tesoro y vaya, lenta y cuidadosamente, ascendiéndole hasta que se convierta en su mano derecha. No ande demasiado deprisa, porque Virgo se sentirá mal preparado y renuente. Un avance demasiado rápido no es halagador para él, más bien le alarma, y le hará pensar que es usted demasiado impulsivo para ser digno de confianza.

 

Es un empleado a quien no necesitará cubrir de sobresueldos, pero cuide también de no tenerle mal pagado. Virgo sabe bien cual es su valor actual en el mercado y, por mas que la lealtad y la estabilidad sean en el rasgos básicos, no vacilará en despedirse si siente que le tratan de manera injusta o irrazonable. Eso de que Virgo presta servicios sin pensar en la remuneración ha creado un pequeño problema semántico, ya que es mas exacto decir que presta servicios sin pensar en gratificaciones personales (por mas que secretamente lo desee mas de lo que da a entender). El empleado Virgo espera que se le pague cabalmente por sus servicios, porque para él el dinero es importante. No es el efectivo mismo como símbolo de status, ni tampoco el deseo canceriano de acumular lo que lo motiva: es su miedo innato a pasar penurias el día que esté viejo, enfermo y débil y se vea obligado a depender de otros. Sólo de pensar en una situación así, al Virgo típico se le pone carne de gallina. Es probable que en la vejez sea mucho mas sano que la mayoría de los demás signos solares. Aunque suele ser débil en la niñez, Virgo se fortifica físicamente a medida que los años pasan. Aun así, sigue preocupándose en secreto por su salud y por su seguridad financiera. Las imágenes mentales gemelas del hospital y del asilo nunca están lejos de sus pensamientos, de modo que ya ve usted de dónde viene esa silenciosa ambición de Virgo por ascender en su trabajo hasta alcanzar un puesto que le permita lograr la seguridad económica para el mañana. Llegado a este punto, y solamente llegado a este punto, empieza a distenderse la intensidad nerviosa de Virgo y el nativo puede relajarse. Claro que Virgo nunca se relaja completamente, pero digamos que ya no anda tan hecho un manojo de nervios como antes; se muerde menos las unas y las alergias le liberan de un poco de tensión.

 

Descubrirá usted que tiene excelente ojo para los detalles, a veces un poco demasiado como para resultar cómodo estar con él. El simple hecho de que sea usted el jefe no es íbice para que Virgo vea sus errores y los señale con la falta de contemplación típica de su signo. Para él lo sagrado no son los títulos ni los cargos, sino la perfección, aunque -con el típico encanto de Virgo- es probable que se muestre exteriormente más respetuoso y cortés que sus compañeros.

 

Sean cuales fueren sus defectos, siempre se puede contar con que estos empleados, hombres o mujeres, muestren gran capacidad analítica y un gusto excelente. Su agudo sentido de la discriminación hace del Virgo típico un crítico excelente, con el don de detectar el tablón apolillado de la cerca, por no hablar del eslabón más débil de la cadena, con una precisión y una rapidez increíbles. Como trabajadores son adaptables y versátiles, claros de pensamiento, precisos, inteligentes y dignos de confianza. Jamás entregarán un trabajo descuidado, y no tienen paciencia con las cosas hechas a medias ni con la haraganería. Y eso incluye las pequeñas haraganerías de usted. El jefe que se tome un día libre para jugar al golf puede encontrarse, al regresar a la oficina, con que el empleado Virgo le mira con desaprobación apenas encubierta, aunque su modalidad obediente y cortés hará probablemente que no diga ni media palabra.

 

Por lo general, Virgo se destaca más en las actividades al servicio del público en general. La publicidad literaria, la medicina y farmacia, todo lo que tenga que ver con la alimentación, los laboratorios científicos, toda clase de instituciones de servicio público, la teneduría de libros y la contabilidad son todos ámbitos donde el espíritu sistemático de Virgo se moverá con eficiente competencia. No hay detalle por pequeño que sea que escape a su consideración, y no vacilará en trabajar fuera de horas si algo no está bien y requiere su atención.

 

Puede usted dejar, con absoluta seguridad, que su empleado Virgo trabaje sin supervisión. Su sentido de la ética y su responsabilidad son absolutos. Además, es posible que prefiera trabajar tranquilamente solo, o bien al lado de usted, antes que verse expuesto a cualquier posible crítica de sus compañeros. Virgo es rápido en el trabajo, pero es posible que al principio eso no sea así, porque se siente inseguro en los atajos y jamás queda conforme hasta haber verificado todos los hechos. Es posible que parezca lento, simplemente porque está haciendo con minucia su trabajo. En realidad, su mente trabaja con tanta rapidez como la de Mercurio, aunque en Virgo la rapidez nunca estará reñida con un procedimiento cauteloso y metódico.

 

Aunque la publicidad no es la atmósfera natural para su mentalidad práctica y realista, puede ser valioso en un puesto en donde pueda reunir pacientemente los restos de esas tormentas de buenas ideas que a veces se desatan sobre la oficina, para ir asegurándose de que las ocurrencias geniales que se han producido tan alegremente durante el furor promocional no tengan demasiados agujeros y hagan agua.

 

No sería aconsejable destinar a Virgo para que haga la promoción de la empresa o se encargue de vender sus productos. Es un poco demasiado honrado, y demasiado mesurado en su discurso, para pintar a los potenciales clientes un cuadro fascinante, y su naturaleza es básicamente demasiado tímida y retraída para poner mucho entusiasmo en imponer a nadie su personalidad o la imagen de la empresa. Son muy pocos los nativos de este signo que sirven para la venta; sólo hay excepciones que confirman la regla.

 

Virgo se viste con pulcritud, su dicción es correcta, se muestra tan limpio como una pastilla de jabón, y es probable que su escritorio esté tan ordenado que parezca vacío. Tal vez pueda encontrarse usted con un Virgo que tenga un poco alborotada la oficina, pero no tema: su mente no está alborotada. El conoce el orden exacto de su aparente desorden, y sabe sin duda alguna dónde está cualquier cosa que pueda necesitar. Tal vez a usted su escritorio le parezca un monumento al desorden, pero él sabe las coordenadas exactas de cada sello y de cada broche para papeles.

 

Cuando algún Virgo se vuelve perceptiblemente descuidado, ya sea en su casa o en el trabajo, es casi siempre un síntoma de desdicha emocional; lo mismo que sucede con un Sagitario que de pronto se nos aparezca pulcro y meticuloso.

 

Muérdase usted la lengua cuando le den ganas de criticar el trabajo de Virgo, porque probablemente él habrá visto sus propios errores antes que usted. Si una crítica es necesaria, que sea breve y tranquila; y si se trata de una critica innecesaria, mas vale olvidarla. Hace falta muy poco para ganarse, con el corazón de Virgo, su lealtad y gratitud, pero también para hacer que se erice y se ponga hosco e irritable. De todas maneras, tan rápido como es para poner mal gesto ante agravios imaginarios será también para ayudar sin que se lo pidan cuando le vea a usted en dificultades. Durante una verdadera crisis, uno juraría que Virgo aumenta de estatura.

 

Jamás obligue a sus empleados Virgo a trabajar entre colores vivos y brillantes, que perturban su naturaleza tranquila. Déles el equipo más moderno y más eficiente que le resulte accesible, que ellos sabrán usarlo bien. No les gusta el ruido ni la confusión cuando trabajan, ni tampoco los horarios irregulares. Asígneles un día libre y que sea siempre el mismo. Si usted lo necesita, Virgo trabajará horas extras, pero la inseguridad y la confusión de andar cambiando turnos le enferman. Son gente cuyas necesidades emocionales están ocultas, pero existen, y que suelen tener una gran necesidad de que les sean reconocidas abiertamente.

 

Aunque es raro que Virgo se entregue a actividades esotéricas o imaginativas, alguna vez se encontrará usted con uno que pueda actuar así, pero recuerde usted que no por eso deja de pertenecer a su signo. Un astrólogo Virgo hará con quisquilloso esmero y detalle su investigación oculta, el poeta cantará en versos medidos, el pintor se concentrará en el detalle y el que se dedique a las tablas dominará a fuerza de laborioso estudio el acento o el dialecto de sus personajes. Nunca se deje desconcertar cuando le parezca que alguien nacido bajo cierto signo solar no hace lo que naturalmente correspondería, en cuanto a su elección vocacional. Siga observando y ya verá que el nativo es de alguna manera fiel a su naturaleza básica.

 

Una vez que haya ido ascendiendo gradualmente a ese empleado Virgo que empezó desde abajo (donde, desde luego, no tiene inconveniente en empezar) hasta convertirle en su mano derecha, entonces podrá usted realmente relajarse y empezar a jugar un poco al golf, con la seguridad de que alguien de absoluta confianza queda a cargo de todo en su despacho. Claro que puede sentirse un poco culpable, cuando vuelva ante la expresión de reproche de los claros ojos de Virgo. Realmente, ¿no ha advertido nunca lo simpático que es su empleado Virgo? Vuelva a mirar.

LEO

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LEO, EL LEÓN

 

Del 24 de julio al 23 de agosto

 

La Reina se puso carmesí de furia, y tras mirarla

echando chispas un momento, como si fuera una bestia

salvaje, empezó a vociferar: ..¡Cortadle la cabeza!>>.

 

TÍMIDOS GATITOS

 

Esa es la voz de la Langosta, a quien oí declarar:

..Me has horneado tostándome en exceso,

y debo azucararme el pelo>>.

 

Como reconocer a Leo

 

Parecía de buen talante, pensó ella;

pero aun así, tenía garras muy largas

y muchísimos dientes, de modo

que sintió que habría que tratarlo con respeto.

 

¿Te ha dicho alguien últimamente que no le hagas favores, al mismo tiempo que te dejaba deslumbrado con una sonrisa totalmente fascinante? Es que te has visto ante el gran felino. No te preocupes, que ya te recuperarás. Un par de pequeñas quemaduras no importan. No es nada excepcional en Leo el despliegue simultáneo de su arrogante orgullo y de su espíritu juguetón; por eso se sale con la suya.

 

Leo, el León, rige a todos los demás animales. Leo, la persona, te rige a ti y a todo el mundo. (Si, si ya se que en realidad no es así. Pero no se lo digas, por favor. Le destrozarías su cálido y tierno corazón de egotista.) Lo mejor es contentarle, porque entonces ronronea, en vez de rugir y darte un susto poco menos que de muerte. El León alterna entre ser decididamente gregario y una hermosa indolencia, mientras sofoca un sibarítico bostezo. Si quieres estudiar algunos ejemplares, date una vuelta por los lugares más iluminados y chispeantes de la ciudad. Por lo menos la mitad de la gente que encuentras viviendo a la última moda serán Leo. Hasta los gatitos más tímidos se sentirán cómodos viviendo así. A Leo le enferma la oscuridad tanto como el aburrimiento.

 

Si ves a alguno que se ruboriza fácilmente, asegúrate de que no estás confundiendo el rubor con un rostro arrebatado de orgullo. Piensa que hay rubores muy diferentes. Leo puede estar sonrosado porque ha estado bailando mucho, o porque acaba de ver pasar al amor de su vida, pero jamás le veras las mejillas coloreadas por la introversión ni por esa timidez que induce a uno a ocultarse. No hay Leos introvertidos; los hay únicamente que se hacen los introvertidos, y es importante que lo recuerdes. Tal vez encuentres algunos Leones que mantengan atenuado al Sol que les rige y se muestren silenciosamente fuertes, dignos y decididos, pero no te dejes engañar por la suavidad de sus ronroneos. Incluso los Leos mas suaves están en su fuero íntimo convencidos de su regio derecho a dominar sobre amigos y familiares, mientras atisban desde detrás del telón, en espera del momento de salir a escena. Si no me crees, búscate un Leo tranquilo, de esos que se hacen los introvertidos, para atacar su orgullo. Quítale algo que él esté convencido de que por derecho le pertenece, dale órdenes y no le demuestres respeto. Ya verás como los rugidos del supuesto gatito se oyen desde aquí hasta el zoológico. Hay que ser todo un valiente para desafiarle cuando él defiende sus derechos y su dignidad. Hay Leos que se ablandan con la edad, pero en realidad el León jamás baja su orgullosa cabeza. Nunca.

 

En cuanto a los atributos físicos de este signo solar, simplemente mira a tu alrededor en busca de gente que se parezca a un león o a una leona, con su melena que se aparta hacia atrás de la cara y su mirada engañosamente ociosa. Los leones caminan erguidos y orgullosos, con el suave deslizamiento de un gato. En las mujeres se combina una gracia flexible con una intensidad oculta y estremecedora. Este último rasgo puede disimularse bajo una naturaleza suave, por lo general serena y estable. Pero no olvides que la leona está siempre pronta a saltar si se siente amenazada. Aunque las lleve envainadas, tiene las garras afiladas.

 

Notarás en él un aire de mando y un porte majestuoso, porque Leo mira con desdén a todos los simples mortales que están por debajo de él. Por lo común, es muy deliberado en sus movimientos y en su discurso. Es raro que Leo hable deprisa, corra, e incluso que camine con rapidez (a menos que tenga el ascendente o la Luna en Aries o en Géminis, por ejemplo). En un grupo, el León no te pasará mucho tiempo inadvertido: será el centro de la atención, bien con sus acciones y afirmaciones dramáticas, bien poniendo mal gesto y escondiendo la cara entre las manos hasta que alguien corra a preguntarle que le pasa.

 

El signo produce ejemplares de ojos azules, pero muchos Leo, sobre todo entre las mujeres, tienen los ojos color castaño oscuro, al principio dulces y serenos, pero que después chisporrotean y restallan. Suelen tenerlos redondeados y un poco almendrados en los ángulos. El pelo es oscuro o rubio rojizo, ondulado por lo general, peinado en un estilo suelto y descuidado que se levanta en el casco y en los lados de la cabeza; si no, se van al otro extremo y lo llevan implacablemente alisado.

 

En cuanto al cutis, es señaladamente rubicundo.

 

La gente de Leo ejerce sobre los demás un efecto extraño, que es divertido observar. Es difícil quedarse de pie delante del León sin que vaya uno enderezándose, encogiendo el vientre, echando atrás los hombros. En realidad, no se si nosotros los rústicos actuamos así imitando los regios modales del León con el que nos enfrentamos, o si es para acorazarnos ante un posible sermón, ya que les encanta dar consejos gratuitos. Leo es especial para decirle a uno con cierto aire de superioridad y condescendencia, cual es la forma exacta en que debería ordenar su vida.

 

Es ese amor por la enseñanza lo que lleva a tantos de este signo a convertirse en educadores, políticos y psiquiatras. Lo exasperante es que tengan tanta capacidad para racionalizar las cosas y plancharle a uno todas las arrugas de su vida. Lástima que no puedan arreglar sus propios asuntos con la misma facilidad y elegancia. Así y todo, es eso lo que hace el encanto de Leo: su sincera superioridad y sus excelentes cualidades, mezcladas de manera incongruente con la terrible y transparente vulnerabilidad de su yo. ¿El digno y orgulloso gato, vulnerable? Y como no. Cuando no se respetan su prudencia y su generosidad, se siente profundamente herido. Para suavizarle, halágale, simplemente. Nueve veces de cada diez, se convertirá de bestia rugiente en tímido y dócil gatito, que casi visiblemente se regodea y complace en el calor de las lisonjas. Es la debilidad que se convierte en el Waterloo de mas de un Leo, áspero y autocrático. La vanidad es su talón de Aquiles. Para él, la adulación es un estimulante, la falta de respeto le pone ciego de furia, y ambos extremos le hacen incapaz de formular un juicio equilibrado. Algunos Leones consiguen controlar con éxito estas tendencias, pero siempre están latentes en el signo solar y se hacen presentes hasta cierto punto.

 

Haz la prueba alguna vez. Cuando te esté dando alguno de sus sermones, interrumpe respetuosamente a tu amigo Leo para decirle que tiene un aspecto realmente magnifico con ese suéter. El resultado será probablemente un brusco descenso de su dignidad, y veras que el León, enrojeciendo, te pregunta totalmente desconcertado: <<¿En serio? Pero, ¿de veras te lo parece?>>. En la mayoría de los casos, el reconocimiento de su intelecto da tanto resultado como un elogio de su apariencia.

 

Leo no puede dejar de sentirse superior y de comportarse de manera teatral, de vez en cuando. Una de mis hijas tiene un maestro nacido en agosto. Un día que ella vino de la escuela, me comento: <<Mami, tenemos un maestro muy raro. Para todo es inteligentísimo, pero a veces se pasea por el aula sacudiendo los brazos en el aire y gritando que está rodeado de idiotas. Nosotros siempre nos reímos, porque sabemos que no lo dice en serio>>. Pobre León, si hasta los niños saben que sus rugidos son peores que su mordedura. Claro que no puedo dejar de advertirte que puedes tropezar con uno que tenga a Marte o a Mercurio influido, digamos, por Escorpio, y entonces el mordisco será mas grave; pero ahora estamos hablando del ejemplar típico.

 

Leo es sumamente astuto, en muchos sentidos. Será raro verlo desperdiciar energías procurando extraer agua de un pozo agotado, como suele sucederle a Aries; es pues un excelente organizador y sabio distribuidor de obligaciones. Sus órdenes son sorprendentemente efectivas cuando controla los efectos dramáticos, porque el León puede ser un maestro en el arte del discurso simple y directo, aunque a veces huela un poco a teatral. Expresa generosa y abiertamente su aprobación, y sus lisonjas pueden ser tan exageradas como para confundirle a uno.

 

Tampoco se avergüenza de sentir disgusto. Por lo general, lo que dice es lo que siente. Es posible que aplaque o que resulte quemante, pero nunca pasará sin dejar huella.

 

Las regias maneras de este signo solar se despliegan cuando el hombre o la mujer Leo reciben invitados. Uno se siente como si estuviera en un palacio real, donde se esperaría en cualquier momento ver como se detiene a la puerta una carroza con lacayo, para dejar bajar a Maria Antonieta o, por lo menos, a Nell Gwyn y a Madame Du Barry. La gente de Leo rodea a sus invitados con gran abundancia de la más exquisita comida, vinos finos, mujeres hermosas y buena música. Debo admitir que, en realidad, conozco un Leo que tiene gran influencia de Virgo en su carta natal y que en las fiestas sirve pepino en cubitos condimentado con hierbas, perejil y germen de trigo, pero los demás detalles son deslumbrantemente leoninos, incluyendo siempre las invitadas femeninas. ¡Qué exquisitez! Ni siquiera Luis XIV lo hacía tan bien. Pero después de Luis XIV, el diluvio, y después de mas de una cena romántica y un baile con Leo se produce un diluvio de declaraciones, pasión, lágrimas, enojos, disculpas y confusión sentimental lisa y llana.

 

Y ahora que llegamos al tema del amor, que es mas bien un lugar común donde encontrarse siempre que uno tenga algo que ver con Leo, ya sea personalmente o por carta, hay que señalar que no encontrarás, lector, muchos solterones ni solteronas nacidos bajo este signo solar. Si tropiezas con alguno, no te formes una opinión definida hasta que no hayas mirado discretamente dentro del tocador. Siempre hay algún amante oculto en las inmediaciones de la guarida del León. Es posible que no esté casado cuando le conozcas, pero estará enamorado o a punto de estarlo, o bien acabará de salir de un episodio romántico y le encontrarás con aire patético y perdido. El fiero orgullo de Leo es causa de que muchos romances y matrimonios se hagan pedazos. Un León sin pareja suele ser muy triste espectáculo, pero cuando su orgullo ha sido afrentado por su pareja, sea ésta legal o no, es posible que pierda su aspecto de tristeza y se muestre feroz, en cambio. De todas maneras, no hay quien pueda aguantar más con estoica dignidad, o adaptarse, cuando es necesario, valientemente a las condiciones más deprimentes, con auténtica energía y optimismo.

 

Como la tendencia a perdonar y olvidar es parte de la naturaleza íntima de los grandes felinos, las reconciliaciones son, en la vida emocional de Leo, casi tan frecuentes como las rupturas, una vez que el chisporroteo de la dignidad ultrajada se ha extinguido y que el gato cobra conciencia de su soledad. Leo está casi continuamente ahogado por la pasión, no solo por el sexo opuesto, sino por la vida. Tanto para los Leones como para los tímidos gatitos, la vida sin amor es como un cheque sin fondos. Para ellos, cuando el romance se extingue, el Sol deja de brillar.

 

Son hombres y mujeres que jamás se apoyan en los demás. Prefieren, más bien, que se apoyen en ellos. La responsabilidad para con los débiles y los desvalidos les  fascina. Si oyes que Leo se queja con dramáticos rugidos de que todo el mundo depende de él y de que es el único que carga con todo, ni se te ocurra preocuparte. A él eso le encanta. Trata de aliviarle de alguna carga o de tenderle una mano, y ya verás con que rapidez el León rechaza desdeñosamente tu ayuda. Y algo que debes evitar muy especialmente es ofrecerle ayuda financiera. Aunque con frecuencia pueda andar sin un centavo, Leo siempre sabe que ya encontrará manera de volver a llenarse los bolsillos. Son muy pocos los de este signo que se muestran cuidadosos con el dinero. Tal vez te encuentres alguno a quien de pequeño le asustó algún cobrador, y que se conduce como si en cualquier momento pudieran llevarle preso por deudas, pero el León típico es un jugador espectacular de corazón, desaforado a veces. Hasta los raros ejemplares de este signo que son ahorrativos se visten con ropa cara y siempre aparecen bien presentados. Leo quiere todo de primera y lujoso, y gasta sin privarse cuando se trata de diversiones y placeres. Es capaz de darle dinero a casi todo el mundo. Si le piden un préstamo y no tiene efectivo, es posible que prefiera a su vez pedir prestado antes que admitir que el rey no está en situación de sacar de un apuro a sus súbditos.

 

Claro que éste es un último recurso, porque a Leo le mortifica tener que recurrir a alguien en cuestiones de dinero, consejo o estimulo. Tiene ego suficiente para estimularse él solo, es lo bastante despierto para llenar su propia alcancía… y bien sabe Dios que no le gusta pedir consejo. Uno busca consejo en los que están por encima de él, ¿y quien está por encima del León?

 

Leo es propenso a las fiebres altas, a los accidentes, las enfermedades agudas y violentas, y generalmente inmune a las dolencias crónicas y prolongadas. Como rara vez hacen algo a medías, son gente que o bien irradian una vitalidad increíble,) bien se quejan de que no durarán mucho en este mundo; esta última reacción es típica de la falta de apreciación y de la avidez le afecto. Leo parece tener el corazón estupendamente fuerte, o si no, presenta alguna debilidad en la zona cardiaca. Es posible que sufra dolores de espalda y de hombros, problemas de columna, accidentes en las piernas o tobillos, problemas relacionados con los órganos de la reproducción y ronqueras o dolores de garganta. Pero se recuperará pronto de la enfermedad, y su principal peligro es el de descuidar su salud o levantarse demasiado pronto cuando ha estado enfermo. Al principio, estar en cama y sentirse atendido halaga la vanidad de Leo, pero cuando se da cuenta de que está desempeñando el papel del débil y no el del fuerte, sus veleidades de incapacitado desaparecen rápidamente.

 

Con los regidos por el Sol no hay términos medios. O son espantosamente descuidados y desaliñados, o meticulosamente pulcros y ordenados. Les gusta bastante el chismorreo, y se sienten heridos o excluidos si a su alrededor sucede algo que ellos no entienden. Leo es fijo por naturaleza. Es difícil apartarle del camino que se trace, aunque él si pueda apartar a otros con su convincente oratoria. Acumulan solo lo necesario para poder distribuirlo, una vez que ellos mismos se han provisto de un trono resplandeciente y completo, hasta con almohadones de plumas. Son capaces de desplegar la feroz energía de una apisonadora de vapor, para después tenderse, soñolientos y relajados como un gato, a holgazanear y desperezarse al sol.

 

Cuando Leo trabaja, trabaja. Cuando juega, juega. Cuando descansa, descansa. La mayoría de ellos tienen una habilidad impresionante para delegar en otros las tareas sucias y desagradables, en tanto que ellos se ocupan de las cosas importantes, como puede ser la decisión de quien será elegido presidente y como se debe ganar la guerra.

 

Para su propia sorpresa, cuando una auténtica emergencia se desploma sobre sus recios hombros, Leo se la toma con calma, pero sin eludir jamás su deber, ayudando a los desvalidos, protegiendo a los asustados (aunque por dentro él pueda estar doblemente asustado), animando a los melancólicos y afrontando con valor su auténtica responsabilidad. Tal es su naturaleza.

 

Pero aflorará radiante una vez que la etapa del playboy haya quedado atrás, junto con las llamativas corbatas pintadas a mano y con aquella guitarra que solía tocar.

 

La próxima vez que seas tú el blanco de los orgullosos rugidos del León, acuérdate de la Reina de Corazones, que gritaba constantemente: <<¡Cortadle la cabeza!>> mientras todo el mundo seguía con la cabeza bien puesta sobre los hombros.

 

Acuérdate del león cobarde de <<El mago de Oz>>, que se mimaba tiernamente la hermosa cola, con agraviada dignidad, y buscaba con ansiedad por el mundo el don del verdadero valor, y que terminó descubriendo, cuando se produjo una auténtica situación de peligro, que el mas valiente del grupo era él.

 

Leo es un amigo orgullosamente leal, enemigo justo pero poderoso; es creativo y original, vital y fuerte, lo mismo da que sea un León tranquilo o uno de los inflamables, pues existen las dos clases. Su indumentaria es despampanante, adecuada a su colorida personalidad. Y pasamos por alto su arrogancia, su ego insufrible a veces, sus ataques -más bien ridículos- de vanidad y haraganería, porque el corazón, como su metal, es oro puro.

 

Rebosante de cordialidad y generosidad, el León, alegre y afectuoso, salta alegremente por un campo de amapolas cuando su Sol brilla alto en el cielo; en cuanto a los dados que arroja confiadamente, sus números son el uno y el cuatro. Leo luce orgullosamente un topacio que le dé suerte, después se le va la mano, pero su dignidad y su gracia interiores son tan auténticas que puede llevar con valor sus infortunios. Los cálidos rayos amarillos de su jocunda esperanza se intensifican hasta el naranja a la hora del crepúsculo, y en sus noches brilla un millar de estrellas.

 

Personalidades Leo famosas

 


Gracie Allen

Lucille Ball

Ethel Barrymore

Bernard Baruch

Bill <<Count>> Basíe

David Belasco

John Galsworthy

Alfred Hitchcock

Aldous Huxley

Carl Jung

Jacqueline Kennedy

Princesa Margarita Rosa

Napoleón Bonaparte

Walter Brennan

Robert Burns

Fidel Castro

Julia Child

Arlene Dahl

Cecil B. de Mille

Eddie Fisher

Benito Mussolini

Dorothy Parker

Robert Redford

Walter Scott

George Bernard Shaw

Percy Bisshe Shelley

Robert Taylor

Mae West


 

El hombre Leo

 

¡Es el amor… es el amor

lo que hace girar el mundo!

 

El poeta que escribió aquellos versos sobre una flor <<nacida para ruborizarse en secreto y derrochar su fragancia en el aire del desierto>> no pensaba ciertamente en Leo. A este hombre podrás encontrarlo gozando de la ardiente luz del Sol, y también pronunciando floridos discursos, pero nunca en la soledad del desierto. Lo más probable será que esté en un escenario, o frente a un círculo de amigos y familiares en adoración. Es posible que derroche el dinero, pero no que derroche su fragancia en el aire. Leo siempre tendrá público.

 

Pues ahí lo tienes, en síntesis. El secreto para hacer caer en la trampa al León es así de fácil: conviértete en su público. Totalmente diferente de los remisos varones de Virgo y de Acuario, tu amiguito Leo sucumbirá felizmente a las deliciosas agonías del amor, si tú sabes jugar bien tus cartas, adorarle, halagarle y respetarle.

 

¿Es uno de los inflamables varones de agosto? Cálate las gafas oscuras y sométete a su brillante luz solar. ¿Es uno de los ejemplares tranquilos y silenciosos? Pues no te dejes engañar por su suavidad. Si le acaricias a contrapelo, ya verás como vuelan las chispas. Recuerda que no hace mas que representar el papel de alma mansa, y que por debajo de sus modales corteses y de su paciente impasibilidad arden  las brasas de una orgullosa dignidad y de una vanidad arrogante que en cualquier momento pueden convertirse en llamas y quemar a la tonta mujercita que se crea capaz de manejarlo.

 

El León será un cortejante galante y caballeresco, tiernamente protector y sentimentalmente afectuoso. No necesitarás tenderle muchas trampas para inducirle a románticas osadías. Se podría decir que Leo está dotado de un potencial de pasión instantánea. Con tener la oportunidad y agregarle -bien mezcladas- unas velas encendidas y una música suave, el amor florecerá como una roja, rojísima rosa. Y en realidad, si no las tienes a mano, hasta puedes prescindir de las velas y de la música y limitarte al primero de los ingredientes. Lo mismo da.

 

Si en su vida falta el amor, el orgulloso León languidecerá, simplemente… aunque desde luego, de manera muy dramática.

Para él es cuestión de adoración o muerte, y puedes tomarlo bastante al pie de la letra. Los hombres de este signo rara vez ahorran gastos en el proceso de su galanteo; te llevará a los mejores restaurantes, te bañará en flores y perfumes, orgullosamente escoltada por el irás al teatro, y atarás con una cinta un puñado de cartas de amor fantásticas. Te diré la verdad: para resistirte, tendrías que tener el corazón de piedra.

 

Es posible que a esta altura estés pensando que te ha tocado la lotería. Piénsalo de nuevo, que un romance leonino no está del todo libre de complicaciones. Podrías aprender de los mimados favoritos de la realeza. Leo te invitará a su refugio y te entibiarás junto al hogar de su gran corazón, pero la guarida del León puede convertirse en una prisión, confortable y lujosa. ¿Es celoso? La respuesta es <<si>>, y ya puedes hacer con ella un gran letrero luminoso. Tú le perteneces, en cuerpo, alma y mente. Él te dirá que tienes que ponerte, en que lado debes hacerte la raya del pelo, que libros leer, que amigos son los que mas te convienen y cual es la mejor forma de organizar tu día.

Querrá saber por que tardaste dos horas en hacer las compras cuando dijiste que en una hora volverías, con quien te encontraste por el camino, que hablasteis… y hasta es probable que se enfurruñe si no le cuentas en que estás pensando, con los ojos fijos en la ventana de la cocina, mientras le preparas los huevos revueltos. Al fin y al cabo, bien podrías estar pensando en otro. Jamás olvides la fuerza que puede alcanzar su temperamento impulsivo cuando alguien le excita. Aguijonearle con un flirteo ocasional para demostrarle que sigues siendo deseable es una absoluta locura. Él sabe que tú eres deseable, y no necesita que se lo demuestren. Además, si se te va la mano, Leo es capaz de dejar a tus inocentes amigos masculinos aplastados contra el suelo… si es que no los manda al hospital.

 

En la aventura amorosa con un León no todo son rosas y miel, y no me refiero únicamente a los gatazos inflamables, sino también a los más tímidos. En cuanto a su naturaleza básica, no son diferentes. Toda mujer que se enamore de un Leo debería hacerse con un ejemplar de Ana y el rey de Siam y estudiárselo bien. El monarca siamés era un Leo típico, y de la técnica de Ana podrás sacar ideas valiosísimas. Primero, provocarlo, desafiante, para ganar su interés: finalmente, la sumisión femenina, no sin haber puesto antes en claro que no te dejarás devorar del todo. Realmente, esa novela es un tesoro; tenla siempre debajo de la almohada.

 

Prepárate para equilibrar sus magníficos entusiasmos con la calma del razonamiento, y para sosegarlo cuando infle los problemas hasta llevarlos a dimensiones increíbles. Los nativos del tipo apacible lo hacen sin mucho ruido, pero no hay ninguna diferencia. No importa que ruja y se enfurezca porque los empleados no le han obedecido, o que se refugie, taciturno, en el porche del fondo porque los vecinos le han hecho un desaire: el resultado final es el mismo. Leo necesita de tu estabilidad como contrapeso para su orgullo irracional y, si tú no la tienes, vuestro amor puede convertirse en una regia batalla sin pausa.

 

Pasaréis todo el tiempo en rupturas y reconciliaciones, y a tal velocidad que vuestros amigos se preguntaran asombrados donde esta el fuego. ¿Dónde? Pues ahí, dentro de vuestra abrigada guarida leonina.

 

No trates de dedicarte a una profesión, porque Leo no lo aceptará. Tu profesión es él. El León puede acceder a que su compañera salga a conseguir algunas pieles cuando la cuenta del banco se venga abajo, pero ella tendrá que dejar bien en claro que el trabajo es lo último, después de él y del hogar. Los Leones no toleran la competencia de machos ni de intereses i externos. Si tienes el valor suficiente para aceptar estas condiciones, ve a comprarte el ajuar, pero cuidado: que sea de última moda, porque él querrá exhibirte en todos sus desfiles privados de verano y de invierno. Si lo avergüenzas apareciendo en público con un porte algo menos que de reina, echarás de menos su rostro familiar en la iglesia, mientras los violines te reciban con la Marcha nupcial.

 

Cuando ya estéis casados, emparejados y enamoradísimos, estudia tu activo. Tu marido Leo será tan tierno y de buen corazón como el rey Arturo, siempre que tú dejes que toda la familia gire en torno de el. Si cuenta con el respeto que él exige, Leo te retribuirá con una generosidad sin límites. Es posible que te repita una y otra vez lo bella que eres, que te asigne una suculenta mensualidad y         -maravilla de las maravillas, con su disposición al romance- es probable que te sea fiel. Las posibilidades siempre son mejores después de casados que cuando te las ves con un soltero, y te diré por que. Generalmente, el León es demasiado haragán para andar a la caza de caras bonitas, una vez que ha encontrado una leona capaz de manejar bien su reino mientras él dormita placenteramente en una hamaca. Jugará afectuosamente con los cachorros, protegerá de todo peligro a su pareja y la hechizará con su ambición de llegar a un cargo de impresionante superioridad en su carrera.

 

Con un marido Leo llevarás una vida social muy activa, siempre y cuando le deje tiempo para su sueño reparador. Pero algunas noches saldrá con sus amigos, y también es posible que haya algunos problemas económicos, debido a súbitas urgencias del azar, o a alguna inversión arriesgada que en opinión de tu amado debía haber rendido muchísimo. Una vez conocí a un Leo que se compró diez acciones de un pozo petrolero.

 

Aunque entre los miles de accionistas, él fuera uno de los más insignificantes, no dejaba de ir un par de veces por mes al lugar de la perforación, con aire de importancia. Cuando alguien le preguntaba que quería, él contestaba que había ido, simplemente, para ver como andaban las cosas en su pozo. Los perforadores le trataban con gran respeto, pensando que era uno de los miembros del Consejo de Administración.

 

Todo eso se puede soportar porque tendrás compensaciones. ¿Cómo puede rezongar porque tú te hayas comprado el carísimo sombrerito de visón, cuando él ha perdido el importe de un abrigo de visón en una partidita con los amigos, o después de haberse gastado tus ahorros en la subasta de dos partidas de envases plegables de cartón de tamaños surtidos, cuando se le ocurrió que la compañía se incorporará al sistema de ventas por correo? (Que después no pudo usar porque resultó que estaban todas impresas con el anuncio de <<Veneno para las ratas>>, con la calavera y las tibias cruzadas.) Aunque tengas que ponerle bajo llave, mantenle alejado de las subastas, porque su necesidad de ser mejor postor que nadie, en cualquier momento, es irresistible. También será él quien arrebate la cuenta, en público, exclamando alegremente: <<Es mía>>, y te deje sin dinero para la nevera nueva. Leo estaría en su elemento en Texas o en Las Vegas, donde le reconocerían inmediatamente como uno de los que vuelan alto (a no ser que la influencia lunar o la de su ascendente le impongan frugalidad).

 

Hay una cosa en el León que puede resultarte muy útil. Casi todos los de su signo tienen un don maravilloso para arreglar cosas. Cualquier cosa, desde un picaporte roto a uno de esos tercos grifos del baño, hasta un magnetófono o un complicado aparato estéreo de alta fidelidad. Si es un Leo típico, no podrá resistirse a meter mano para hacer funcionar algo que está estropeado. Si no obtiene resultado, con espléndida furia leonina propinará un sonoro puntapié a ese armatoste atrevido, y de pronto el picaporte abrirá, el agua correrá como un torrente, el magnetófono empezará a hablar y el estéreo a tocar música.

 

Parece como si Leo tuviera alguna virtud mecánica. Muchos de ellos son capaces de desarmar motores y volverlos a armar, sin apenas ensuciarse las manos. Leo no es tipo que deje pasar meses sin ajustar los tornillos de una bisagra o sin asegurar las chinchetas de la moqueta. Es sorprendente la cantidad de Leones que son capaces de hacerse sus propios muebles, y que agregan una habitación a la casa sin ayuda de un profesional.

 

Es posible que quiera tener su propio taller en el sótano. No te quejes si hay un poco de aserrín en el suelo, que eso le mantiene contento… y en casa por las noches.

 

El León es la vida de muchas fiestas, pero no es ningún bufón. Para llamar la atención, puede ponerse la máscara del comediante, pero por lo general su auditorio comprende que es 1o mejor seguir respetándole aunque durante un momento pueda estar juguetón. Pese a las apariencias, no hay nada de campechano en la naturaleza íntima de Leo; es mucho más resuelto y tenaz de lo que parece. Sabe lo que quiere, y generalmente lo consigue. Y también es bueno para conservarlo.

 

Si esperas que te sea fiel durante el noviazgo, asegúrate de darle una buena ración de romanticismo y afecto, porque si no, su enorme necesidad de amor y admiración le llevará a recorrer toda la jungla para buscarlos. Si vuestra relación es auténtica y profunda, es probable que Leo no te mienta, pero los ojos se le desviarán un poco. A menos que se los vendes, no es mucho lo que puedes hacer al respecto. Leo aprecia la belleza, de modo que si tú eres de las que se sienten celosas ante una mirada admirativa dirigida a otra mujer, más vale que trates de ser más tolerante. Un hombre Leo a quien su amada le deje porque le gusta flirtear se sentirá realmente herido y sin entender nada. En esas circunstancias es muy capaz de simular cualquier cosa, desde un ataque cardíaco hasta una nota de despedida manchada de lágrimas, para conseguir que tú te compadezcas y vuelvas corriendo a sus fuertes brazos cariñosos…y se mostrará tan convincente que te sentirás un monstruo de crueldad. A menos que a ti también te gusten las escenas dramáticas y emocionales, es mucho menos complicado comprenderle desde el principio. De todas maneras, lo más probable es que, si le sabes tratar, sus travesuras sean inocentes e inofensivas. Como no tienen una sensibilidad especial para los sentimientos ajenos, a pesar de su bondad básica, la mayoría de los hombres de Leo están tan inmersos en si mismos que pueden ser de una franqueza y de una falta de tacto brutales, pero con su sonrisa deslumbrante despejan inmediatamente la atmósfera. En todo su cuerpo fuerte y grácil, el afectuoso León no tiene ni un huesecillo de maldad. Es posible que despida tremendas nubes de vapor, pero la maldad no entra en su estructura y no es capaz de actuar con auténtica crueldad (a menos que tenga una influencia negativa en su carta natal). Le gustan los deportes, pero a medida que pase el tiempo preferirá ser espectador, desde su cómodo trono tapizado, mientras tú le atiendes.

 

No siempre, pero con frecuencia, hay un giro raro en los varones Leo. A diferencia de Capricornio, que busca en una

alianza un ascenso social, a veces el León tiende a casarse con una mujer por debajo de su condición. Aunque este igualmente deseoso de status social, no puede resistirse al deseo de adquirir un <<súbdito de quien pueda sentirse superior. A veces se equivoca en la elección, y la tímida violeta que le adoraba sentada a sus pies le toma por sorpresa y consigue hacerle una jugarreta que le sirve para arrancarle el cetro. Cuando así sucede, el León destronado es un infeliz marido que lleva estampada la expresión trágica de un monarca en el exilio.

 

Es triste, pero cierto: es raro que Leo tenga una familia numerosa. Muchos de ellos no tienen hijos, viven separados de ellos o tienen un hijo único. Es una pena, porque son una maravilla de padres, cálidos, a veces un poco demasiado tolerantes, entre uno y otro discurso sobre la seriedad en el comportamiento. Es posible que sus hijos se irriten ante sus exigencias y se harten de sus largas conferencias, pero ya aprenderán a someterle con halagos. Aunque él insista en que le respeten, y lo consiga, ya sabrán ellos sacarle cualquier cosa con un oportuno: <<Si, papá. Tienes razón, papá>>. Es decir que la verdadera disciplina tendrás que imponerla tú. Es posible que los niños se resientan por su actitud arrogante, pero a los padres Leo se les recuerda casi siempre con afecto a lo largo de los años. Un último consejo: no prestes a los niños mas atención que a él, porque terminaras encontrándote con un problemon entre manos: un gigantesco ego magullado, casi imposible de curar.

 

¿Cómo puedes evaluar al enigmático varón Leo? ¿Es bondadoso o agresivo, generoso o cruelmente egoísta? ¿Es realmente un tipo sociable a quien le agrada la gente? Su reputación de superioridad, ¿ha sido ganada con falsos méritos o tal vez, como el verdadero León, es digno de que le llamen rey? Es obvio que, al menos si se le mide con su propia vara por lo menos, se merece ser el amo y señor de su vida amorosa y de su carrera. Hay que admitir que en los dos campos obtiene por lo general grandes éxitos.

 

Si Leo es un rey auténtico o apenas un pretendiente al trono es cosa que no podemos saber. Pero con respecto a tu propio León, hay algunas cosas que si sabes. Tiene apetitos insaciables, y es tan orgulloso como un pavo real. Exhibe una enorme necesidad de mandar y de ser amado por aquellos a quienes manda. Recuerda que Leo teme secretamente el fracaso y el ridículo. Es una constante tortura interna, y la verdadera fuente de su vanidad y de su dignidad exagerada. Sin embargo, cuando una gran causa ha conmovido su nobleza, el León no conoce el miedo. Solo entonces aprende, él mismo, que la magnifica fuerza y el valor que ha fingido poseer, en realidad, han estado presentes en el durante todo el tiempo.

 

Es posible que Leo te saque de tus casillas con sus extravagancias durante el noviazgo, pero no es de ningún modo mal compañero Si piensas en una relación duradera. Si no tienes inconveniente en postergar tu ego y en construir tu vida en torno a la de él, una vez que lo hayas domado contarás con la adoración de este hombre y jamás volverás a sentirte sola. Piensa, además, que te arreglará todos los grifos del baño.

 

La mujer Leo

 

Es un honor verme, y un favor oírme:

Es un gran privilegio cenar y tomar el te’

con la Reina Roja, con la Reina Blanca

y conmigo.

 

Es probable que la mujer Leo tenga una cosa que a ti no te gustará. Un álbum de recortes, con fotografías y recuerdos de todos sus antiguos novios. De nada sirve intentar que lo queme: la Leona es una sentimental incorregible.

 

En los bailes no se pierde pieza. Lo más probable es que sea ridículamente popular, y que tengas muchísima competencia cuando pretendas convencerla de que adopte tu apellido para el resto de su vida. Llevarás cierta ventaja si eres conde o marqués de algo; cualquier cosa que suene a realeza, a nobleza o a importante. En realidad, no me puedo imaginar que una mujer Leo se case con alguien de apellido Pérez o García. Aunque es posible. Todo es posible. Pero lo más probable será que firme Pérez de la Guía. Es casi seguro que ella será el líder social de su grupo y que imperará sobre las mujeres de menor categoría como una reina, pero con una gracia tan fascinante y con tan hermosa sonrisa que, en realidad, a nadie le importará. Es posible que otras mujeres acepten que ella nació para ser reina, para imponer modas, estilos y costumbres. De todas maneras, no les servirá de mucho el intento de usurpar su autoridad.

 

Parecería que la naturaleza se mostró prejuiciada al dotar a la mujer Leo de vivacidad, astucia, gracia, belleza y simple sex appeal para tres por lo menos… y un poco mas. Si eres víctima de un complejo de inferioridad, mas vale que centres tu atención en algún pájaro de plumas menos brillantes. No esperes domesticarla hasta convertirla en una tímida doncella pendiente de la última de tus palabras. El hombre que espera que una mujer Leo viva en adoración a sus pies vive en el paraíso de los tontos. Considérate afortunado si ella te acepta como a un igual, te respeta, está dispuesta a ser tu pareja y se deja poseer afectivamente. Ten en cuenta que el mero hecho de dejarse amar por ti es prácticamente como si te hubiera armado caballero. En serio, podría haberte ido mucho peor. Una Leona es mucha mujer, una especie de artículo suntuario, que no se encuentra en la sección de oportunidades.

 

Es conveniente no olvidar que la mujer Leo puede montar una escena tormentosa y también mostrarse tan dulce e inofensiva como un bote de jalea. Es posible que tenga voz suave y susurrante, fascinantes modales y unos ojos enormes y dulces que se iluminan con deliciosas chispas cuando mira entre las pestañas. Una mujer Leo puede parecer tan tersa y serena como un lago fresco y placido. Cuidado: no es más que un papel que representa porque los críticos lo aprueban. Pero si le quitas el papel estelar en tu producción amorosa, para relegarla al lugar de doble o de figura de segundo plano, ya verás lo tímida y lo sumisa que no es. Claro que la mayor parte de las mujeres Leo a quienes rindas tu homenaje dejarán bien en claro que son demasiado dignas y orgullosas para aceptar necedades. Seria muy triste que dieras el tropezón en complicarte la vida con el otro tipo de Leona, la que esconde las garras pero por si acaso, se las afila todos los días.

 

Para cortejar a esta chica, asegúrate siempre de que se traten de regalos caros y de excelente gusto, y que vayas correctamente vestido cuando se los ofrezcas. Además, tendrás que practicar diferentes formas de lisonjearla. Muéstrate original y creativo, por favor, que frases del estilo de <<Nena, que bien estás>> o <<Este traje te sienta muy bien>> pueden hacer que te veas inmediatamente arrojado de palacio, entre los labriegos.

 

Las expresiones vulgares y malsonantes la dejan como un témpano. Acuérdate de que estás cortejando a la realeza. Homenajes y halagos son para ella una razón de existir, pero ten presente que la mujer Leo admira tu masculinidad y no pretende convertirte en un alfeñique. Una mujer de este signo no podría amarte Si no fueras fuerte, pero tampoco permitirá que la insultes con una actitud de condescendencia. En su forma de verlas cosas, decididamente, ella no es el sexo débil. Son muchas las mujeres Leo de constitución atlética y a quienes les encanta el deporte, pero será mas prudente de tu parte que la lleves al teatro y no al partido. El escenario y las candilejas son infalibles para magnetizarla y transfigurarla.

 

(Mejor que saques plateas, olvídate de los palcos.) Elige una obra en la que la heroína se comporte como tú quisieras ver que ella se conduce esa noche, y tienes buenas probabilidades de que, inconscientemente, repita el papel hasta el último detalle. Terminados los festejos, no la lleves a un bar a cenar hamburguesas, en la esperanza de que se siente en un taburete a comer patatas fritas, llevada de su amor por ti. Mas vale que la invites con menos frecuencia, pero a lugares de categoría. No es que sólo le interesen los hombres de dinero; por lo general es generosa, no tiene inconveniente, de vez en cuando, en compartir los gastos, y es probable que te cubra de tantos regalos como tú le hagas a ella. Simplemente, se siente incómoda en un ambiente mezquino. Aunque sea la mujer mas pobre del mundo, la nativa de Leo se las arreglará para ahorrar las moneditas necesarias para comprar cortinas para las ventanas, anillos para los dedos y ajorcas para los tobillos. Es posible que alguna vez se de una vuelta por los suburbios, pero por curiosidad, como espectadora, manteniéndose a distancia de la multitud. La pobreza la deprime y la hace sentirse físicamente mal.

 

Si vistes con desaliño y le ofreces como vivienda una choza, no te hagas ilusiones.

 

Hay un cuento de una dama francesa que, en los jardines de Versalles, preguntó a su amante si la gente del pueblo conocía esa exquisita emoción que era el amor. Cuando le aseguraron que sí, exclamó con ofendida sorpresa: <<¡Pero si es demasiado bueno para ellos!>>. Probablemente era una Leo.

 

No culpes a la Leona si de vez en cuando es arrogante y vanidosa. Por naturaleza, se siente por encima de las masas, y es raro que la gente se resienta, porque cuando se siente amada y respetada, Leo puede ser la más buena y generosa de las mujeres, capaz de mostrar auténtico afecto por los niños, los desvalidos y los desamparados. En realidad, no tienes por que esperar que se baje de un trono que por derecho de nacimiento le pertenece. Si es una típica hija del Sol, será graciosa y deslumbrante y serán muchos los que reconocerán alegremente en ella a un ser extraordinario. Y en verdad lo es. Es inteligente, ingeniosa, fuerte y capaz, sin dejar de ser al mismo tiempo deliciosamente femenina. Nadie que esté en sus cabales podría considerarla vulgar.

 

Si tu dama es Leo, sabiendo halagarla llegarás donde quieras; ya sabes que esa es su debilidad secreta. Y te diré otro secreto, si es que piensas casarte con ella: terminará por cansarse de su jaula dorada y querrá vagabundear por la selva para ver que es lo que hacen todos los demás felinos. Estar confinada bajo un techo y cuatro paredes puede quitarle rápidamente el brillo.

 

Déjala que disfrute a su manera. Se te marchitará en la rama si se ve obligada a no ser más que una ama de casa, a menos que tengas el dinero suficiente para que ella pueda recibir continuamente a sus amigos y derrochar en la decoración de su hogar.

 

Por lo general, Leo es una alhaja como esposa. Será raro que la encuentres descuidadamente envuelta en un albornoz, con los rulos puestos y la cara cubierta de crema, y no porque descuide sus tratamientos de belleza. La mujer típica de este signo se pasa horas frente al espejo y gasta una fortuna en cosméticos, pero lo que quiere que tú veas son los resultados, no la estrategia. En ocasiones, tendrás la sensación de que eres tú quien mantiene a toda la familia de su peluquero. <<Cariño, ¿realmente tienes que gastar tanto en el salón de belleza?>> suele ser el lamento de mas de un hombre casado con una Leo, pero es que realmente a muy pocas de ellas les gusta arreglarse solas el pelo. Con un champú y un marcado se sienten mimadas, y ya sabes lo que es sentirse mimado para Leo.

 

A menos que tenga ascendente en Cáncer, Virgo o Capricornio, es posible que tengas que vigilar sus créditos. Es fácil que a Leo se le vaya la mano cuando se trata de renovar el plumaje o de comprar artículos para el hogar o regalos para los amigos. Su guardarropa puede ser muy abundante, y aunque su aspecto sea brillante con vestidos de noche, relucientes de lentejuelas y piedras de fantasía, o con elegantes túnicas escotadas, es probable que si es una chica típica de su signo prefiera la vestimenta informal y deportiva. Le gustan las telas suntuosas y el corte perfecto, pero no necesariamente los volados y encajes. Entre sus favoritos están las sedas naturales, los buenos tejidos italianos y los tweeds ingleses, importados. Por lo general tiene un gusto excelente, aunque un poco caro. A veces te encontrarás con una Leo que se pasa de la raya y cuya intuición del estilo se pierde entre ropas llamativas y chillonas, pero es una excepción a la norma del gusto tradicionalmente exquisito de las mujeres Leo para la moda.

 

Cuando invites al jefe a cenar a tu casa comprobarás que es una estupenda anfitriona, y quedarás como un genio ante él, por haber sabido conquistarla. También es probable que deje fascinada a la mujer de tu jefe, porque las chicas leoninas saben ganarse igualmente a hombres y mujeres, con su sonrisa amistosa y su personalidad abierta. Cualquiera que acierte a estar cerca de ella recibirá el calor de su sol; Leo rara vez hace sombra.

 

Como madre, derramará generosamente amor y afecto sobre sus hijos. Aunque no le resultará fácil ver los fallos de los niños, cuando los vea será estricta. Como no puede soportar que la ignoren, Si los niños no la respetan se encerrará, ofendida, en un regio silencio. Muchas madres Leo tienen una peculiar manera de malcriar a los niños sin dejar de imponer disciplina, por contradictorio que pueda parecer. Es capaz de jugar y retozar con los cachorros, de tener con ellos largas charlas de camarada, pero también les exigirá que se pongan en posición de firmes como soldados, les enseñará modales y les hará obedecer a los mayores. Al mismo tiempo, existe el peligro de que les dé demasiado dinero para sus gastos y de que no se resista a sus peticiones, aunque sean extravagantes. En cierto modo, es como si diera a su progenie el trato de miembros privilegiados de una familia real, amándolos sinceramente pero sin dejar de esperar que se comporten como es debido, especialmente en público. Estará orgullosísima de sus logros, y guarde el cielo al extraño que intente dañarlos o los juzgue injustamente. Pese a todo esto, no abrumara a los pequeños; ella es demasiado independiente para estar continuamente encima de ellos, y vivirá su propia vida, sin dejar de vigilar desde cierta distancia a los cachorros. Muchas madres Leo trabajan fuera de casa, pero es raro que los niños sufran de falta de atención. Cuando son mujeres de carrera, las nativas de este signo se las arreglan para equilibrar perfectamente la maternidad y el trabajo.

 

En ocasiones puede perder su dignidad y calma para convertirse en una gata juguetona, capaz de retozar y hasta de hacer alardes de bufonería. Puede rugir de risa, con alegría animal, pero pasado el momento retornarán la voz satinada y la regia prestancia. No hay quien pueda devolver una observación impertinente o una pregunta grosera con el frío desprecio de las mujeres Leo, a quienes disgusta toda familiaridad con extraños. Aunque puedan mostrar su humor y manifestarse sorprendentemente informales en la intimidad, de los extraños esperan siempre que mantengan su lugar.

 

En cuanto a la fidelidad, la mujer Leo puede hacerte pensar en un viejo brindis ingles: <<Este por mi, y éste por ti, y éste por el amor y la alegría. Te seré fiel mientras lo seas tú; después, ni un solo día>>. ¿Hace falta decir más? No sientas celos ante su don de convertirse en el centro de la atención en un salón lleno de hombres admirativos. Las cabezas siempre giran al contemplar el paso grácil de la Leona, y ella considera ese homenaje de los hombres como la cosa más natural. Es posible que incluso busque sus atenciones y se complazca en algún leve e inocente flirteo, porque su profunda necesidad de adulación y de aplauso encubre un extraño temor de no ser lo bastante femenina, y tiene que asegurarse constantemente de que la consideran deseable. Eso no significa que no siga enamorada de ti, aunque le dedique una sonrisa a tu mejor amigo y le diga que su nueva chaqueta deportiva es una maravilla. En cambio, no pruebes tú a decirle a la mejor amiga de ella que te encanta la nueva falda que lleva. Eso es muy distinto.

 

Si oye que te diriges a tu secretaria de manera más cordial e íntima que <<señorita Fulana>>, es posible que tu gatita deje de ronronear y te produzca un rasguño.

 

Ya se que no es justo. Pero si quieres ser el orgulloso poseedor de ese suntuoso y elegante plumaje, tendrás que hacer algunas concesiones. Después de todo, ser dueño de un pavo real no tiene nada que ver con poseer un cuclillo o una paloma arrulladora. Halágala en su vanidad. Es probable que ella sea importante por derecho propio, porque son pocas las mujeres Leo que pueden resistirse a competir con los hombres en cuestiones de prestigio, cuando no de dinero. Tu Leona puede ser cualquier cosa, desde actriz a cirujano.

 

Una de mis mejores amigas -y una de mis favoritas de este signo- es una conocida psiquiatra neoyorquina. Admito que es una profesión que le permite dar sermones y consejos (el pasatiempo favorito de Leo), pero lo hace con una sonrisa tan cálida, con tal brillo en los ojos y una simpatía tan profunda, que sus pacientes se sienten mejor por el solo hecho de estar en la misma habitación que ella. Su marido le brinda todo el respeto y la adoración que ella considera su regio derecho, pero también él tiene una profesión que lo pone a su altura: es un gran escritor y poeta, talentos que siempre impresionan el sentimentalismo de Leo. En escena, comparten igualmente el cartel ante las candilejas, pero entre bambalinas, el hombre y el que manda es él. La fórmula es perfecta para domesticar a la Leona.

 

Y esa es la clave para una relación sin problemas con Leo.

 

No dejes que ella ahogue tu personalidad pero no intentes tampoco pasar por encima de ella. Pon una estrella grande y brillante en la puerta de su camerino, y tonifica tu propio yo.

 

Bien sabes lo que vales, ¿no? por haberte ganado la mano de la orgullosa Leona. Entre nosotros, ¿cómo lo conseguiste? Tweedledum y Tweedledee se enfrentaron en un torneo, porque Tweedledum dijo que Tweedledee le había estropeado su sonajero.

 

El niño Leo

 

¿Te acuerdas de aquel juego que solías jugar de niño, que se llamaba <<sigamos al líder>>? ¿Recuerdas a aquel pequeño que se enfurruñaba cada vez que no conseguía ser el líder? Si era el mismo chico que te prestaba dinero para comprar golosinas cuando tú ya te habías gastado el tuyo, entonces es seguro que había un Leo en tu pandilla de barrio.

 

El típico cachorro de León es alegre, risueño y juguetón cuando se sale con la suya. Cuando no, no se sabe de donde aparecen nubes de tormenta, acompañadas de un rugir de truenos o de un ofendido y caviloso retraimiento. Aunque parezca que se concede demasiada importancia, no hay que poner continuamente en su lugar a un niño Leo. Si se reprime su entusiasmo y su alta opinión de si mismo se corre el riesgo de dejarle profundas cicatrices que durante años oscurecerán el brillo de su Sol. Los chiquillos y las niñas de este signo tienen la costumbre de ser mandones con los demás niños, cosa que a menudo molesta a las madres de otros niños mas inhibidos; pero es necesario imponerles suavemente las restricciones necesarias, sin reñirles jamás con aspereza en presencia de sus compañeros de juego. El gran orgullo de Leo reacciona con violencia ante un ataque a su vanidad, y muy especialmente si se produce en público.

 

Es bueno estimular la natural capacidad de liderazgo de los niños Leo, pero es menester enseñarles que cada uno debe tener su turno, y que eso es lo justo, aunque ellos sean mas fuertes que los demás.

 

El sentido leonino de la justicia hará, por lo general, que los niños entiendan lo que se intenta explicarles. Leo no es agresivo por maldad; simplemente, tiene una tendencia innata a encabezar el desfile. Son niños con gran necesidad de exhibirse, y si cuando son pequeños no se controla esta necesidad, es muy difícil dominarla después. El pequeño León es el que orgullosamente se pone cabeza abajo en el patio de la escuela o camina por lo alto de una cerca para fascinar a las chicas. Los padres prudentes empiezan desde muy pronto a hacer que el niño Leo se de cuenta de que, en realidad, ese tipo de exhibicionismo no tiene dignidad alguna. Este sistema da resultados, normalmente, de manera casi mágica, ya que los niños regidos por el Sol tienen un innato sentido de la dignidad.

 

Lo notareis incluso en los más pequeñines: una especie de porte regio que produce la impresión de que el bebé fuera el monarca de todo lo que le rodea. La expresión <<Su majestad el bebé>> debe haber sido acuñada para describir a un pequeño Leo. Los cachorritos empezaran desde bien temprano a reinar sobre todo el gallinero, y con muy poco esfuerzo darán vuelta y media a papa, mamá y todo el resto de la familia. Es algo extrañísimo, pero un Leoncito sentado en su trono -en su sillita alta, quiero decir-, embadurnado de zumo de ciruelas y yema de huevo, y con urgente necesidad de que le cambien los pañales, todavía se las arreglará para mantener su dignidad intacta. Para un bebé Leo es natural que sus embobados padres y amigos embelesados le rindan homenaje, mientras él acepta graciosamente sus atenciones, presentes y tributos. Le resulta muy fácil dejarse adorar. Observa la presunción satisfecha en su carita cuando algún extraño se detiene a hacerle mohines.

 

Tu hijo Leo será más inquieto que la mayoría de los niños, correrá más riesgos y será mas activo. También tendrá sus ataques periódicos de leonina haraganería, durante los cuales estará tirado por la casa demasiado cansado para mover un dedo, como no sea para ordenarte que le atiendas. Déjalo solo y hazle entender que nadie es su sirviente. Si quiere algo, puede buscárselo él solo, cuando recupere sus energías. Si no actúas así malcriarás al pequeño Leo y harás de él un pequeño tirano. Claro que de vez en cuando no le hará mal que le alcances un libro, le sirvas un vaso de leche con cacao o le hagas amistosamente cualquier pequeño favor. Pero con esta mínima sumisión a los caprichos del León es bastante, a menos que tengas la intención de convertirte en camarera o escudero de su principesca persona. Si se les enseña a respetar los derechos de los demás de la misma manera que se respetan los suyos, los niños Leo pueden ser encantadores para convivir con ellos. Son juguetones y afectuosos como esos adorables cachorritos que se ven en el zoo y, como ellos, necesitan una disciplina estricta y cariñosa. Los domadores de leones saben usar tanto el látigo como la caricia. Cualquiera de los dos, por si solo, seria ineficaz y peligroso.

 

Hay dos tipos de niños (y niñas) Leo. El primer tipo lo forman los extrovertidos, alegres, divertidos, bien dispuestos, cálidos y generosos, aunque a veces un poco agresivos. Los otros Leones un poco vergonzosos exteriormente pueden haber sufrido un grave golpe en su vanidad, ya sea porque los padres son demasiado dominantes o porque prestan excesiva atención a sus hermanos y hermanas. Secretamente, son niños que necesitan poder y aplauso, tanto como los demás. El peligro de tales situaciones, si se prolongan, es que el niño Leo llegue a obtener la atención que necesita mas tarde en su vida, forzando situaciones en mal momento y con la gente mas inadecuada, o bien que se retraiga en una dolorosa timidez y una frustración destructiva. La antinatural frustración de su ego durante largos periodos puede resultarles muy enfermiza.

 

De pequeños, a los varones Leo les gustará jugar a los soldados y disfrutarán de los juegos que representan un desafío y contienen un fuerte elemento de azar. La niñita Leo será toda una dama, aunque de gran voluntad; le gustarán los vestidos bonitos, que le digan que es guapa, y probablemente, también que le confíen responsabilidades en la casa. A veces, alguna niña Leo puede mostrar tendencia a juegos de varones, pero su vanidad hace que supere esa etapa. No esperes que estos niños acepten con gusto barrer o sacar la basura. Estas tareas serviles les sublevan, de modo que confíales obligaciones mas dignas e importantes, que les den sensación de autoridad.

 

Los maestros pueden esperar cierta ayuda de los niños Leo.

 

Les encanta explicar cosas a los demás, y nada les gusta mas que sustituir al maestro cuando éste tiene que salir del aula: así ocupan el centro de la escena. Normalmente, el niño Leo que queda a cargo de su clase se ocupará alegremente de la disciplina, pero alguna vez su espíritu juguetón pasará a primer plano, y es posible que al regresar, el maestro encuentre que la clase se ha convertido en un circo de tres pistas. Son niños que pueden aprender muy deprisa, cuando quieren. Son inteligentes, y con frecuencia muy gratificantes para el maestro que tiene paciencia con ellos, pero tienen tendencia a mostrarse un poco ociosos en el aprendizaje. Prefieren confiar en su personalidad alegre y congraciarse con su encanto.

 

Son capaces de deslumbrar a los maestros con sus sonrisas soleadas y sus zalamerías, y no es raro que los cachorros de León obtengan mejores notas que las que se merecen. Es posible que haya que obligarles a formarse buenos hábitos de estudio, aunque, pensándolo bien, con estos niños lo de obligar es una perdida de tiempo. La manera más fácil de conseguir que un estudiante Leo obtenga buenas notas es apelar a su vanidad, hacer que quiera ser superior a los otros. Generalmente, es el recurso más eficaz. Cuando se porte bien, dale palmadas en el hombro para asegurárselo, pero no te límites a una sola palmadita.

 

Por más homenajes que se le rindan, Leo siempre está ávido de mas. Estos chicos necesitarán, probablemente, más dinero para sus gastos que otros niños más austeros. Es posible que tu hijo Leo regale las monedas que le sobren, pero no saldrá perdiendo tampoco. Es una buena idea enseñarle la regla que aprendían los hijos de Rockefeller en cuestión de finanzas: <<Algo para dar, algo para gastar, algo para ahorrar>>. Lo último, especialmente.

 

A medida que crezcan, los jóvenes regidos por el Sol se darán cuenta de la existencia del sexo opuesto mucho antes que los nacidos bajo otros signos solares. Prepárate para una adolescencia turbulenta, porque tu hijo Leo tendrá cien altibajos emocionales por día. Tanto sus amistades como sus romances serán tremendamente dramáticos, plenos de momentos de éxtasis y de corazones destrozados. A todos los chicos de este signo les encantan las fiestas. Dale la suficiente libertad, porque si no, él se la tomará. Imponiéndole órdenes rígidas destruirás su orgullo y su dignidad. Si estimulas su valor y halagas el yo de un joven Leo, diciéndole con sinceridad que le consideras capaz de serlo, te mostrará orgullosamente lo fuerte que es.

 

Nunca es tarea fácil criar a un niño nacido en agosto. Habrá momentos en que sientas que jamás podrás domar a tu leoncillo enjaulado. Pero es posible lograrlo, si recuerdas que necesita una disciplina suave y constante, y que el amor y el afecto son las llaves mágicas para abrir su corazón de oro. No son los Leones que se sintieron adorados cuando niños los que se convierten en adultos desdichados, sino los cachorritos que crecieron en el descuido y la privación emocional. Recuerda que, aunque finja ser muy fiero, el temor secreto de Leo es no serlo lo bastante.

 

Abrázale con fuerza todas las noches, y ámale con todo tu corazón.

 

El jefe Leo

 

..Ahora no me interrumpas,

que voy a decirte todos tus defectos…>>

 

Al principio le intrigó muchísimo,

pero después de observar un par de minutos

se dio cuenta de que era una sonrisa.

 

¿Así que tienes un jefe Leo y ya hace más de un año que trabajas con él? ¿De veras? Pues debes de ser muy buen oyente.

 

Probablemente, tu jefe Leo tendrá la sensación de que los impuestos, las disposiciones gubernamentales y las normas sindicales son todos fruto de una conspiración personal en contra de él, pero que él podría deshacerse fácilmente de todo eso. La mayoría de los Leones son excelentes organizadores, y absolutamente geniales cuando se trata de delegar autoridad. Su manera de resolver estas situaciones enojosas consiste en dirigirse a ti y dictarte, con grandes floreos, algunas frases sonoras sobre el problema en general, para después, con un regio gesto de la mano y una sonrisa radiante, decirte vagamente que te bases en eso.

 

Además, es probable que añada que le gustaría tener lo antes posible sobre su escritorio el informe terminado. <<No corre mucha prisa, pero lo necesito para mañana antes de mediodía>> te dirá. A Leo no le gustan los detalles. Prefiere pintar el cuadro en grandes pinceladas, y dejar que de las minucias, tales como cifras y estadísticas, te ocupes tú.

 

El ejemplo clásico de jefe Leo es uno que yo conozco, que llamo a su secretaria para dictarle la respuesta que había preparado para un cliente muy importante. <<Decidió ya lo que quiere decirle?>>, preguntó inocentemente la chica, con su cuaderno de taquigrafía abierto y el lápiz bien afilado. <<Si, claro -sonrió su jefe-. Dile que quizá ¿Entendido? <<Quizá. De los detalles ocúpate tú.>> Tras impartirle tan luminosas instrucciones, se fue alegremente a agasajar a un grupo de personas en un restaurante de categoría, siguió con un partidito de golf y volvió a la oficina alrededor de las cinco de la tarde, preguntando si la carta estaba lista. Lo estaba. (La secretaria era Virgo.) Después de leerla con solemne aprobación, Leo tomó el teléfono y le comentó la carta a un colega. A través de la puerta del despacho, sus palabras llegaron a oídos de la sufrida secretaria. <<¿Que te parece? -decía su jefe al interlocutor-. Creo que he hecho un excelente resumen de la situación y he dejado bien en claro cual es nuestra posición, ¿no crees? Claro que yo siempre he tenido facilidad de expresión. Mi mujer siempre me dice que yo tenía que haber sido escritor>>, concluía modestamente.

 

Tal vez éste sea un caso extremo, pero si tienes un jefe Leo típico, encontrarás siempre en el aire ecos de actitudes similares. Si le ofreces ideas originales, estará encantado contigo. A los ejecutivos de agosto les encantan los empleados que hacen aportaciones creativas a la empresa. Pero prepárate para verle sonreír como el gato de Cheshire al día siguiente, mientras organiza el plan que tu le dijiste la noche anterior, encabezándolo con este increíble comentario: <<Es una de las mejores ideas que he tenido jamás>>. Y cree sinceramente que a él se le ocurrió primero. En serio. Claro que tú acicateaste su imaginación, y por eso te considera tan valioso. Pero la idea fue de él, no lo olvides.

 

De vez en cuando, tu jefe Leo puede parecerte un tanto desagradecido. Es probable que arroje sobre tu escritorio una enorme pila de cartas, porque a él le aburre leerlas, o le fastidia. Y a la mañana siguiente, cuando tú estés con los ojos hinchados por haberte quedado hasta medianoche para terminar con aquel trabajo extra, sacudirá con aire de desaprobación la leonina melena y, mascullando una crítica sobre el desorden de tu escritorio, se meterá en su suntuosa guarida. Porque, eso si, es casi seguro que su despacho privado estará puesto por todo lo alto: con luz indirecta, música, flores, sofá con almohadones de plumas y escritorio de madera de guindo. Aun cuando su presupuesto sea reducido, será raro que encuentres a Leo rodeado de un mobiliario hecho de cajones de fruta mirando por una ventana sin cortinas. Cubrirá, además, las paredes con excelentes reproducciones de obras famosas, o con fotos en las que el mismo aparece en compañía de importantes personalidades. Cualquier diploma o certificado que tenga, pulcramente enmarcado, estará colgado en un lugar bien visible.

 

Otro jefe Leo que conozco tenía una empleada que trabajo horas extras todas las noches, y todo el día los sábados y los domingos, durante los tres meses que dedicaron a una promoción especial. También colaboró moviendo pesados archivadores, empaquetando enormes cajas de mercancías y cambiando cada dos días las botellas de agua de la nevera. Además, se dejó un hueco para hacer las compras de Navidad a su jefe y limpiarle el escritorio una vez por semana. Una hermosa mañana de sol lo oyó cantar sus alabanzas de ella al presidente de la empresa. <<Hester es realmente una alhaja. No se que haría yo sin ella. Es fantástica esa chica, aunque un poco haragana. Claro que no se puede encontrar todo en una sola persona.

 

¿Piensas que Hester se despidió sin más trámites? Pues yo diría que no. ¿Por que iba a molestarse por semejante tontería? Hester es una chica despierta, y sabe que los esfuerzos de cualquiera parecen insuficientes si se los compara con la fabulosa vitalidad de su jefe (entre una y otra siestecita de las que se echa todos los días en el diván tapizado en terciopelo de su despacho privado). ¿Por que renunciar a un jefe que nunca deja de admirar su vestido nuevo? No es fácil presentarle la renuncia a un hombre que para su cumpleaños le regaló un brazalete de topacios, un juego de cristal de Waterford para su ajuar, y que entendió tan bien que el color de su máquina de escribir la pusiera nerviosa. Si él mismo se la pintó de amarillo brillante, aunque claro que tuvo poco cuidado y dejó caer un poco de pintura sobre las teclas. Hester se pasó semanas con los dedos pintados de amarillo, pero no le importaba porque era una delicia lavarse las manos diez veces al día con el jabón perfumado que hace poner el jefe en los lavabos.

 

Su jefe Leo ayudó al padre de Hester a conseguir otro trabajo, le pagó los gastos del hospital a la madre, y accedió generosamente a dar trabajo a su prima en el departamento de correspondencia. Además, ella está orgullosa de la reputación profesional de su jefe. El año pasado le concedieron dos premios; le está dictando a ella un libro sobre su vida; en Esquire apareció como uno de los hombres mejor vestidos; está enamoradísimo de su esposa, adora a sus hijos y ha conseguido elevar en forma astronómica los beneficios de la empresa, a pesar de los riesgos disparatados que ha corrido un par de veces.

 

Es raro que se fije si ella se demora un poco más a la hora de almorzar. La semana pasada, le consiguió un apartamento mas grande y de alquiler mas bajo, sin contar con que riñó al novio de Hester porque no la trataba bien. ¿Despedirse? ¿Cómo se le podía ocurrir despedirse?

 

Si tú, lector, eres un hombre que trabaja para un ejecutivo Leo, tendrás algunos problemas especiales. Muéstrate original, audaz, creativo y trabajador, pero recuerda que él es siempre mas original, audaz, creativo y trabajador que tú… en su opinión, por lo menos. Di que sí a la mayor parte de sus ideas geniales (y en una semana puede tener muchísimas). Y si tienes que decir <<no, empieza con una montaña de halagos y termina con otra. En un tipo de sándwich como ese, puede aceptar un no, pero ándate con tacto y mira donde pisas.

 

Entre los ejecutivos Leo, hasta los más modestos y menos ostentosos tienen abundantes encantos y les encanta difundir luz en torno de ellos. Cuando tu jefe leonino haya obtenido hasta la última gota de reconocimiento que se merece, mas una dosis extra de respeto por si acaso, te enorgullecerá a ti elogiándote un trabajo bien hecho. Leo nunca es avaro en el elogio, pero tampoco se lo piensa dos veces cuando tiene que expresar desaprobación. Es posible que el León muestre muy poca discreción al señalar tus errores. Un empleado de naturaleza muy sensible se encontrará mas cómodo trabajando en otra parte, y lo mismo sucederá con quien, como el propio Leo, tenga un ego de tamaño extra. Hay algo más que simples vestigios de arrogancia en el carácter de tu jefe, pero es probable que se vean atemperados por un cordial optimismo. Bajo su mando, las cosas marcharán sin problemas, como ronroneando. Nacido para mandar, Leo tiene un talento envidiable para asignar a cada cual la tarea adecuada, y ocuparse de que todos la terminen a tiempo.

 

Las intrigas oficinescas provocaran su enojo. Leo simplemente no puede aguantar que se tengan secretos con el; tiene que saber todo lo que sucede. No te sientas molesto si tu jefe Leo se entromete un poco en tus asuntos privados o te da una conferencia sobre la forma en que tendrías que organizar tu vida personal. Actuar así supone, en realidad, un sello de su regia aprobación. Significa que le gustas tanto que quiere protegerte, ofreciéndote los beneficios de su prudencia y sabiduría.

 

Un jefe Leo puede ser un ser muy extraño. Es capaz de mostrar una cólera terrible, y de enfurruñarse durante horas a puertas cerradas, si considera que ha sido insultado, pero, a pesar de si mismo, se derrite ante el halago. Son gente que viste bien, come bien y duerme bien. Son comprensivos y generosos con los errores y, si obtienen el respeto que exigen, son capaces de la noche a la mañana de convertir en victoria un fracaso, con una extraordinaria fuerza de carácter. El León obtiene una tremenda satisfacción interior al dar órdenes, y sermonear es una actividad a la que tiene muy especial afición.

 

Tal vez te haya tocado uno de esos jefes Leo que ocultan su pasión por los reflectores y las candilejas bajo un comportamiento tranquilo, pero la dignidad, el orgullo y la vanidad típicos de su signo solar integran básicamente su naturaleza, lo mismo que la de los tipos mas teatrales. ¿Tienes alguna duda? Prueba a dar el más leve pinchazo a su yo, pero después, ponte fuera de su alcance.

 

Una vez tuve un jefe Leo, de la versión tranquila de los gatitos, que solía organizar una reunión especial de todo el personal en su despacho, los martes por la mañana. La razón ostensible era mejorar las relaciones laborales, pero el motivo real subyacente en esas sesiones semanales era que constituían la gran oportunidad del tímido Leo para exponer sus ideas ante un auditorio atento. Alma de Dios, si era su momento brillante.

 

Cuando se le trata bien, nadie puede ser tan encantador como el León. ¿Que importa que busque admiración en grandes dosis para alimentar su vanidad insaciable? La mayoría de las veces se merece realmente que lo admiren. Está bien, es cierto que de vez en cuando se apropia de tus ideas y te niega el debido reconocimiento, y es posible que te hartes de escuchar sus consejos condescendientes, y de decirle lo genial que es. Pero no encontrarás otro jefe que te deje tener el cochecito del bebé junto al escritorio porque te has quedado sin niñera.

 

Claro que tú habrías preferido tener el día libre y ocuparte del niño en casa, pero tu jefe te necesitaba en la oficina. ¿Y acaso no es él el padrino del bebé?

 

El empleado Leo

 

Brillaba el sol sobre la mar,

con toda su fuerza brillaba:

se esforzaba por lograr

que las olas relucieran…

Cosa rara, porque era

justamente medianoche.

 

Si su empleado es un Leo típico, le será a usted casi imposible ignorarle. Si es uno de los tranquilos, no seria prudente ignorarlo. Los Leones de tipo agresivo le obligan a uno a reconocer su talento y apreciar su valor diciéndoles, simplemente, cuan maravillosos son. Los del tipo tímido gatito se enfurruñan hasta conseguir el mismo resultado. Tanto da: no ignore usted a sus empleados Leo.

 

Ya sea dado a rugir en medio del escenario o a pasarse el tiempo entre bastidores, el León es orgulloso y digno. Conoce su superioridad y no quiere que nadie deje de reconocerla. Leo no es de los que esconden su luz bajo un almud. Si no se rinde tributo a su vanidad, ambos tipos de Leones se irán a honrar con su presencia otras praderas, no pueden aguantar que les subestimen.

 

A todos los Leo les encantan los títulos, y cuanto mas largos y sonoros, mejor. Si ofrece usted al León un sustancial aumento, pero al compañero del escritorio de al lado le da el titulo de Jefe de Coordinación del Departamento, Leo no se sentirá muy agradecido por el dinero extra que reciba en su sobre: estará demasiado ocupado cavilando sobre el aumento de rango que le ha concedido a su compañero, que naturalmente no puede merecerse tanto como él un ascenso semejante.

 

No es perversidad lo que le lleva a insistir en sus derechos; es simplemente que ha nacido para ser amo de todo lo que le rodea. La condición de líder es algo inherente a su naturaleza, imposible de desarraigar completamente. Leo está perfectamente preparado para tomar cosas a su cargo. Cuando no puede asumir algún tipo de obligación, no solo se siente inútil y desvalido, sino también indeseado. Si no encuentra otra manera de reforzar su sentimiento de importancia, lo alimentara ofreciendo consejos gratuitos a la familia y los amigos, sin dejar por eso de lado a los extraños: cuando se trata de esparcir perlas de sabiduría, Leo es imparcial. Le dirá a usted cuanto tiene que pagar para hacer construir una habitación sobre el garaje, dará consejos a su secretaria que tiene problemas con el presupuesto para la comida, informará a la mujer que viene a hacer la limpieza que ungüento debe ponerse en el dedo gordo que le duele y le explicará al cartero como puede realizar con mas eficiencia su tarea. Cuanto menos importante sea en su trabajo, tanto mas en serio se tomará sus funciones de asesor.

 

Conozco a un hombre Leo (de los tranquilos) que trabaja para una gran empresa. Durante años, su familia tuvo la vaga impresión de que era el gerente de ventas del distrito. En verdad, era un simple vendedor, al mismo tiempo que supervisor de ruta, y uno de los hombres más importantes de la empresa.

 

Como no podía llegar a gerente de ventas mientras no se hubiera jubilado quien merecidamente ocupaba el cargo, Leo se tragaba su orgullo herido y satisfacía su vanidad dejando suponer a su familia que desempeñaba el cargo de gerente.

 

Su enorme sentido de la responsabilidad se puso de manifiesto en la lealtad y consagración que demostró durante años. Se pasó un cuarto de siglo suministrando a la empresa excelentes ideas publicitarias, que se traducían en beneficios siempre crecientes. Al mismo tiempo, supervisaba con toda competencia las rutas de los camiones de reparto, a todas horas y sin importar las condiciones climatológicas, en espera del merecido reconocimiento, pero su ascenso estaba siempre un paso mas allá. Cuando finalmente el gerente de ventas se jubiló, la vacante fue para un hombre más joven que vino de Nueva York. Ese mismo día Leo se despidió. Como tenía importantes influencias de Capricornio en su carta natal, la situación se le hizo mas fácil de soportar de lo que habría sido para un nativo típico del signo, pero de todas maneras es un hombre que llevará durante toda su vida la profunda cicatriz de la herida que sufrió su orgullo. En este mundo no hay nada más triste como el espectáculo del León privado del respeto que busca desesperadamente, y que honradamente se ha ganado.

 

Vale más que tenga usted en cuenta que el sentimiento leonino de responsabilidad, que tan impresionante puede ser, no suele consolidarse hasta la madurez. En su juventud, el León es el playboy clásico, que retoza alegremente a lo largo de días y noches de vino, mujeres y canto, luciendo las vestimentas mas extravagantes del grupo, haciendo que todo el mundo se ría de sus payasadas y rugiendo cuando alguien le pisa la magnifica cola.

 

Por lo común, es prudente asignar a los jóvenes Leo tareas de promoción y ventas. Son exhibicionistas por naturaleza, y con su disposición cálida y alegre sabrán mantener conformes a los clientes. Después, a medida que maduran, es posible ir ascendiendo gradualmente a los grandes felinos a puestos más elevados donde sabrán estar a la altura de cualquier responsabilidad que se les confíe. Hay que ser un jefe despierto para saber en que momento el León abandona el papel de principesco playboy para asumir el de rey, justo y digno.

 

Hay un rasgo extraño en las personas Leo, de ambos sexos. Por debajo de su mascara de bravura, temen en secreto no estar en posesión de un auténtico valor. Son capaces de conducirse con el orgullo más exasperante y la más ofensiva vanidad, de exhibir un egocentrismo insufrible, de caer en periodos de ejemplar haraganería. De pronto sobreviene una crisis o una emergencia, que puede ser en el trabajo o en su vida privada y, para sorpresa de todo el mundo, el León o Leona demuestra ser el más equilibrado. Solo bajo el influjo de grandes presiones, abrumado por las cargas más pesadas que pueda imponerle la vida, brilla en todo su esplendor la fuerza interior innata de este signo solar.

 

La niñez cómoda y regalada de Jacqueline Kennedy no permitió a nadie prever el increíble valor que demostró cuando le ocurrió la tragedia inenarrable. El mismo Leo conocido por su reputación de playboy sorprenderá a sus amigos al mantener, valientemente y con buen ánimo, a su mujer inválida y a dos tías ancianas, tras haber vivido una juventud irresponsable y descuidada. Los que nacen bajo el signo del León y están regidos por el Sol no pueden sospechar el tremendo poder que poseen hasta que no se ven puestos a prueba. Hasta el momento, recuérdalo, solamente se hacen los fuertes. El feroz rugido del León oculta un complejo de inferioridad totalmente injustificado.

 

Si Leo no puede estar en situación de jefe, necesita tener un puesto donde de alguna manera pueda mostrar al mundo sus talentos y capacidades. Tras haber cambiado de trabajo una docena de veces porque no llegó a ser vicepresidente (por lo menos), el Leo típico terminará generalmente por orientarse hacia una profesión donde pueda ser su propio jefe. Leo, cuando se ve privado de desempeñar un papel de directivo o ejecutivo, donde mejor se encuentra es en las actividades de maestro, vendedor, medico, abogado, gerente, asesor, locutor, anunciador, actor o actriz, escritor e incluso fontanero y guía de turismo.

El León busca una ocupación que de alguna manera le permita comunicar a otros su conocimiento superior, o erigirse ante las brillantes luces de la publicidad. Donde más destaca es en el campo de la política y de las relaciones públicas.

 

Tenga usted presente que el empleado Leo llegará, en un tiempo razonable, a un cargo ejecutivo del mismo nivel que el suyo o, en caso contrario, se ira. No se satisfará con trabajar entre bastidores; los aplausos que el necesita están fuera. Pero para usted será una suerte contar con el León, por corto que sea el tiempo que permanezca en la empresa. Para mostrarle que maravilla de persona es, trabajara con más empeño que nadie, y las constantes muestras de reconocimiento le estimularán hasta el punto de llevarle a exhibir una vitalidad increíble, que supera en mucho los límites de una resistencia normal. Regatear los elogios a su empleado Leo le privará a usted por lo menos del cincuenta por ciento de su valor potencial.

 

Cuide también de regar con regularidad la vanidad de su empleada leonina. De vez en cuando llévele una rosa para que se la ponga en el pelo, y desentiéndase de los comentarios de los murmuradores, que usted no puede darse el lujo de perder a esa chica. Los murmuradores no tienen sus virtudes ni su capacidad. Dígale con frecuencia lo encantadora que está y lo despierta que es, y de vez en cuando tenga la atención de regalarle entradas para un concierto o una función de gala. Siempre dos entradas, claro, porque una muchacha Leo siempre, en todas las estaciones, está casada o enamorada o tiene un amigo muy especial.

 

En cuanto al León, invítelo con frecuencia a almorzar a un restaurante caro, donde haya gente importante que pueda verle con el gran hombre. Siempre que pueda, deje que sean sus empleados Leo, hombres o mujeres, los encargados de formar al personal nuevo. No les molestará tener trabajo extra, estarán orgullosos de la responsabilidad, y les encantará decir a los otros que es lo que tienen que hacer y como hacerlo.

 

Hábilmente aplicada, un poco de psicología astrológica puede convertir al orgulloso y quisquilloso Leo en un extraordinario crédito para la empresa. Con su gracia y entusiasmo, será un ornamento para la oficina. Póngalos en un marco de luces brillantes, cortinajes y alfombras de color amarillo o naranja, y compre para ellos los escritorios y las máquinas de escribir más caros que pueda permitirse. Nada deprime mas el espíritu de Leo que la necesidad de trabajar con un equipo estropeado y viejo, salvo tener que hacerlo con gente pesimista y sin imaginación.

 

Son empleados que necesitarán emolumentos generosos y algún tiempo extra para almorzar. Para Leo, la comida es una ocasión social y una oportunidad para practicar el arte de la promoción. Con que le dé el esqueleto de una idea para empezar, sabrá organizar una espectacular campaña que podrá atraerle a usted un montón de clientes nuevos. Pero recuerde que no puede esperar que funcione al máximo de revoluciones si tiene que estar pendiente del reloj y limitado por el dinero. Por muy rápido que pueda ser con las cifras, es raro que aprenda el truco cuando se trata de contar monedas.

 

Y en cuanto al reloj, es algo que le produce calambres. El León es fácil de domar, cuando se sabe como hacerlo. Afloje levemente las normas y deje la reja entreabierta. No son empleados a los que se pueda tener encerrados, porque dejarán pasar hoscamente el tiempo sin poner en juego su brillante capacidad.

 

Es una buena idea tomar un empleado Leo; agregará un toque de emoción a la oficina, además de ser capaz de llevar cargas gigantescas sin quejarse. Necesita una dieta rica en halagos, autoridad, ascensos, títulos y libertad, que no constituye un precio demasiado alto por su inteligencia, lealtad, fidelidad, buenas ideas y sentido de la responsabilidad. Después de todo, ¿cuantos jefes tienen entre su personal a un miembro de la realeza? Déles su alimento preferido a sus gatos y gatitos, y verá como ellos son sus mejores propagandistas, tan orgullosos de su empresa como si ellos mismos fueran los dueños. El corazón del León es tan grande como su ego.

 

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